sábado, 12 de noviembre de 2016

Hahaiah “Dios Refugio o la Integración de la Sombra”

“Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad”. Carl Gustav Jung.

La dinámica del Ángel Hahaiah, perteneciente al Coro de los Querubines, Ángeles especialistas en el manejo de la Fuerza del Amor, le lleva a expresar sus virtudes en el mundo tenebroso de Gueburah, donde se “instalan” las emociones más oscuras del ser humano. Su Programa, me ha suscitado una serie de reflexiones que me gustaría compartir con todos vosotros. Hablaremos de la polaridad Luz-Oscuridad; Consciente-Inconsciente y aportaremos una síntesis de los puntos de vista de autores como Carl Gustav Jung, Enric Corbera y Kabaleb sobre la vía que nos conduce a la integración de dichas polaridades.

Parábola del trigo y la cizaña

“Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero”. Mateo 13, 24-30 

“Respondiendo Él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga”. Mateo 13, 37-43 (Reina-Valera1960).

La interpretación que da el texto sagrado sobre la “Parábola de la Cizaña”, puede ser re-interpretada y adaptada a aspectos de la psicología de ser humano. Se evidencia claramente la manifestación del aspecto dual que se manifiesta en la personalidad del ser. La buena semilla simboliza el aspecto inteligible de la Luz, de la Conciencia, mientras que la cizaña, hace referencia a la Oscuridad, al Inconsciente. Ambos aspectos forman la Unidad Integral del Ser.
La cuestión es ¿qué hacer con la mala semilla? ¿qué hacer con la oscuridad de nuestra personalidad? Jesús, el máximo representante del Amor Incondicional, de la Unidad, nos aconseja a través de la Parábola, que ambas semillas deben crecer juntas, es decir, nos está invitando a que integremos ambos rostros de nuestra personalidad.
Esta invitación no es bien comprendida por la gran mayoría de nosotros y cuando descubrimos un aspecto negativo de nuestro yo, lo rechazamos, temerosos de ser descubiertos y repudiados, y lo delegamos a nuestro inconsciente, donde irá creciendo y creciendo, tomando el aspecto de una “Sombra”, término que acuñó Carl Gustav Jung.

La Sombra

“Percibir la sombra es como mirarse en un espejo que nos muestra los recovecos de nuestro inconsciente personal, y, por lo tanto, aceptar la sombra es aceptar el ‘ser inferior’ que habita en nuestro interior”.

“Cuando un individuo hace un intento para ver su sombra, se da cuenta (y a veces se avergüenza) de cualidades e impulsos que niega en sí mismo, pero que puede ver claramente en otras personas, cosas tales como egotismo, pereza mental y sensiblería; fantasías, planes e intrigas irreales; negligencia y cobardía; apetito desordenado de dinero y posesiones…”.

La sombra sólo resulta peligrosa cuando no le prestamos la debida atención. (Carl Gustav Jung).

El primer arquetipo que debe ser integrado es lo que Jung denominó con el nombre de sombra. Esto supone comenzar conscientemente el proceso de individuación reconociendo y vivenciando los contenidos de nuestro inconsciente personal. Percibir la sombra es como mirarse en un espejo que nos muestra los recovecos de nuestro inconsciente personal, y, por lo tanto, aceptar la sombra es aceptar el "ser inferior" que habita en nuestro interior.

La sombra que todavía no ha sido integrada en la conciencia origina multitud de proyecciones. La sombra proyectada es la causante de la gran mayoría de los actos cotidianos en los que la intercomunicación es obstruida por "ruidos" psíquicos. Acusamos a los demás de defectos que anidan en nuestro interior y que no nos gusta reconocerlos como tales.

El encuentro con la sombra implica una confrontación con uno mismo en el más amplio sentido de la palabra. Es decir, un encuentro con lo inconsciente, con aquella parte de la personalidad de la cual no siempre nos damos cuenta, pero que ejerce un efecto en nuestra vida que puede llegar a sorprendernos. En los sueños, en las imágenes que surgen en la mente, en la creación, en la intuición, en la obra de arte, en las experiencias que trascienden la realidad concreta, en los actos fallidos, en los lapsus de memoria, en los síntomas neuróticos se está manifestando esa parte de la psique.
De acuerdo con la psicología de C.G. Jung la sombra, está constituida por el conjunto de las frustraciones, experiencias vergonzosas, dolorosas, temores, inseguridades, rencor, agresividad que se alojan en lo inconsciente del ser humano formando un complejo, muchas veces, disociado de la consciencia. La sombra contiene todo lo negativo de la personalidad que el yo, que es el centro rector de la parte consciente, no está siempre en condiciones de asumir y que, por lo mismo, puede llegar a frenar la manifestación de nuestra auténtica forma de ser y de sentir.
En términos generales la sombra corresponde a la parte oscura del alma de todo ser humano. Expresado de otro modo podemos decir que, en esa parcela de lo inconsciente se reúnen todas las miserias humanas que atañen al individuo y a las colectividades; experiencias, sentimientos, imágenes, símbolos que pueden ser personales y universales.
La maldad, el egoísmo, la envidia, el ansia de dominio, de poder, la avidez por el dinero, los celos, la avaricia, la cursilería, holgazanería, presuntuosidad, indolencia, negligencia, la manipulación, la cobardía y muchos de nuestros miedos son emociones y sentimientos que no resulta fácil reconocer como componentes de nuestra personalidad.


Hahaiah” Dios Refugio” ¿Cómo tratar a nuestra Sombra?

En las leyes que Yavé dio a Moisés, se insiste una y otra vez en la necesidad de construir ciudades refugio a las que puedan acceder los individuos que han matado accidentalmente a un hombre para escapar a los vengadores de la sangre, a los que la ley de Binah da el derecho a vengarse. Allí el criminal escaparía de sus perseguidores, no sería entregado y podría permanecer en ellas hasta que se le hiciera un juicio justo. Si Jehová recomendaba la edificación de tales recintos, es porque en la dinámica interna también existen. Veamos cómo funcionan y para qué sirven.
Nuestra vasta geografía interna está formada por millares de "pueblos", constituidos por agrupaciones de tendencias afines, entre las cuales hay algunas que se expresan de forma destructora, porque su dinámica tiende a suprimir a las demás, a quitar la "vida" a tendencias hermanas, con las que han convivido hasta que un día se levantan para liquidarlas. Si dejamos que estas tendencias campen libremente por nuestro interior, corremos el riesgo de que actúen como Caín y devoren a las demás, convirtiéndonos progresivamente en una persona de una sola pieza, gobernada por un tirano que va adquiriendo fuerza dentro de nosotros y acaba dominándonos. Cuando esto sucede, esa tendencia destructora debe ser aislada, introducida en el cerco de una "ciudad refugio" de la que no pueda salir. Esta ciudad-refugio interna está constituida por un cerco energético, semejante a las murallas de nuestras ciudades que impide, por un lado que la tendencia destructora sea dañada y por otro que pueda seguir dañando. (Los Dioses Internos – Kabaleb)

Si queremos despertar, si queremos tener consciencia de quienes somos, tenemos que comenzar por indagar en la oscuridad de nuestro inconsciente, en lo que llamamos la  “Sombra”.

La solución es siempre la integración, la lucha contra mi espejo (mi sombra) siempre refuerza a esta y siempre perderé. “Lo que resistes, persiste”. La perdida es la enfermedad.

Un Curso de Milagros dice: “verás tu valía a través de los ojos de tu hermano, y cada uno será liberado cuando vea a su salvador en lugar donde antes pensó que había un agresor. Mediante esta liberación se libera el mundo. Este es el papel en la consecución de la paz.”

Lo que no hay que hacer es luchar contra el opuesto. Esta es la cosa más tonta que se puede hacer. La curación siempre es integración. La integración de los opuestos es lo que te da la fuerza necesaria para alcanzar cualquier cosa. Por eso la curación siempre es integrar, no separar. (Enric Corbera – La Vida es un espejo).

Los cuentos para niños suelen referirse a la lucha entre las fuerzas del bien -ejemplificadas por las hadas y las fuerzas del mal -representadas por espantosos demonios-. De este modo los niños suelen ser iniciados en el fenómeno de la sombra superando de manera vicaria las pruebas que deben afrontar sus héroes y sus heroínas, aprendiendo así las pautas universales del destino del ser humano. (Encuentro con la Sombra – Carl Gustav Jung y Otros).

En el artículo “Cuentos de Hadas, Astrología y Simbología: La Bella y la Bestia”, publicado en este Blog, tuve ocasión de describir lo siguiente:

¿Cuáles son las aportaciones de los Cuentos de Hadas?
         
  • Aportan importantes mensajes al consciente, preconsciente e inconsciente.
  • Hacen referencia a los problemas humanos universales que preocupan a la mente del niño que se encuentre en desarrollo.
  • Aportan una enseñanza moral (bien-mal).
  • Enseña que la lucha entre las serias dificultades de la vida es inestable, y que estas, cuando son afrontadas con valor, se llega a dominar y alcanzar la victoria.
  • Nos enseña sobre la polarización de la mente.
  • Ayuda a la comprensión y alienta el desarrollo de su personalidad.
  • Ayuda a conectar con el aspecto religioso de la vida.
  • Es terapéutico, encuentra las soluciones mediante la contemplación de la historia.
 En síntesis, los Cuentos de Hadas, son una vía de aprendizaje para integrar armoniosamente, las dos polaridades del Ser, su Conciencia y su Inconsciente. En el cuento la Bella y la Bestia, (http://nuevosarquetipos.blogspot.com.es/2013/01/cuentos-de-hadas-astrologia-y_16.html), la joven Bella, simboliza al Alma Humana deseosa de conocer la Fuerza del Amor (Luz). Pero esa conquista no será posible hasta que no aprenda a Amar a la parte más oscura de su Ser, la Sombra, representada por la Bestia.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 317

LECCIÓN 317

Sigo el camino que se me ha señalado.


1. Tengo una misión especial que cumplir, un papel que sólo yo puedo desempeñar. 2La salvación espera hasta que yo elija asu­mir ese papel como mi único objetivo. 3Hasta que no tome esa decisión, seré un esclavo del tiempo y del destino humano. 4Pero cuando por mi propia voluntad y de buen grado vaya por el camino que el plan de mi Padre me ha señalado, reconoceré entonces que la salvación ya ha llegado, que se les ha concedido a todos mis hermanos y a mí junto con ellos.

2. Padre, Tu camino es el que elijo seguir hoy. 2Allí donde me conduce, es adonde elijo ir, y lo que quiere que haga, es lo que elijo hacer. 3Tu camino es seguro y el final está garantizado. 4Allí me aguarda Tu recuerdo. 5Y todos mis pesares desaparecerán en Tu abrazo, tal como le prometiste a Tu Hijo, quien pensó erróneamente que se había alejado de la segura protección de Tus amorosos Brazos.


¿Qué me enseña esta lección? 


El camino que nos conduce al Cielo, a la Salvación, es el camino de la Unidad, del Amor, del Perdón. 

Todas las sendas, conducen a ese camino. Es el camino real y verdadero.

Podemos caminar por las sendas que elijamos. Podemos, incluso, perdernos en nuestro propósito de encontrar el verdadero camino, pero, al final, retomaremos la senda que nos conduzca a él.

Mientras que seguimos identificados con el ego, con el cuerpo, construiremos nuestros propios caminos. Esos caminos, son diferentes unos de otros. Su característica principal reside en la diferencia. Pensamos que nuestro camino es el mejor y perseguimos que sea el menos transitado, pues ello, nos permite sentirnos especial.

Un día nos damos cuenta, de que al final del camino, nos vemos obligados a retornar sobre nuestros pasos y partir de nuevo del punto de inicio. Probamos con nuevas rutas, nuevas sendas se bifurcan unas con otras, en un intento de alcanzar una meta cuyo final, realmente, no nos satisface.

Tan sólo, cuando comprendemos que todas las sendas deben confluir, es cuando somos capaces de encontrar la puerta que nos conduce al camino correcto. Ese camino siempre ha estado esperándonos. Ese camino nos conduce a un estado de percepción que nos hace consciente de que somos los soñadores del sueño en el que somos protagonista. 

Sí, ese camino nos permite encontrar el sendero que nos lleva de vuelta a nuestro verdadero hogar.

Hoy, elijo, el camino que el Padre ha dispuesto. Hoy, camino de su mano hasta el trono de la Paz.

Ejemplo-Guía: "Todos los camino llevan a ROMA-AMOR"

Durante mucho tiempo he creído que mi camino no era el correcto. Esa creencia no ha sido fortuita. Los demás se encargaban de decírmelo, en ocasiones amablemente, pero en otras, de manera enérgica y contundente. Como si la verdad fuese más fácil alcanzarla a golpes. Es evidente, que esa percepción nos deja una profunda huella y sobre todo, nos ofrece la oportunidad de reflexionar, de que otras formas son posibles.

Lo anterior, forma parte de los argumentos del ego. Visto desde la visión del Espíritu, el escenario se percibe de manera distinta, menos angustiosa. En primer lugar, creo que todos los caminos llevan a Roma-Amor. Estoy absolutamente convencido de ello, y lo estoy, por la sencilla razón de que creo que ese camino es mi elección, una decisión que tiene como propósito el hacerme conscientes de que soy un ser de luz.

He aprendido que todos los caminos son válidos, aunque es cierto que hay caminos más largos que otros. Digo esto con plena conciencia de que es una percepción del ego. Si tuviese que hacerla desde la visión de la eternidad, diría que, realmente, no hay camino. Somos el camino. Ese camino es Uno, pues en la eternidad no existe dualidad. El Hijo de Dios es una emanación del Creador. La Fuente es el Camino a la cual pertenecemos.

Mientras que alcanzamos ese estado de percepción verdadera que nos sitúa a las puertas del Cielo, el camino que estamos andando adquiere una diversidad de variables, pero todos forman parte del "escenario" que hemos elegido para alcanzar nuestro despertar.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Un homenaje al amor, a través del refranero - Final -


“Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo”.


Ya nuestros ancestros, supieron reconocer el efecto psicopedagógico del amor, cuando acuñaron con acierto este refrán. A pesar de ello, no ha sido hasta nuestros días más recientes, que la apuesta por hacer uso del amor en la educación, en detrimento del “palo”, ha ganado más adeptos.
Es evidente, que tratar de enseñar a base de mensajes violentos, lo único que consigue es que el niño interprete que ese es el único método para conseguir hacerse respetar. El amor, es como la semilla que se planta y con el tiempo da sus frutos. Hay que tener paciencia, para conseguir alcanzar la última fase. Si así lo hacemos obtendremos la recompensa, la de haber transmitido a nuestras generaciones, el mayor de los valores que podremos conquistar.

“Huerta sin agua y mujer sin amor, no sé qué será peor”.

He elegido este refrán, entre el resto, por profundizar en la estrecha relación que existe entre el amor y el elemento agua. En efecto, al igual que le ocurre a un huerto, donde hemos sembrado nuestras semillas y no contamos con el agua necesaria para hacerla crecer, en nuestra vida, también nos encontramos con iniciativas, ideas y proyectos que necesitan de ese “ingrediente”, de ese elemento acuoso para hacerlos florecer, necesitan de nuestro amor.

Nuestra capacidad creadora necesita contar con nuestras emociones y sentimientos, para llevar a cabo cualquier creación. Si nuestros deseos no se movilizan para la acción, nuestras iniciativas permanecerán como la semilla que no recibe agua, oculta en la tierra y ahí morirán. Por lo tanto, en las relaciones afectivas, es necesario desplegar el amor para conseguir mantener viva, nuestra naturaleza femenina, la que representa la naturaleza emocional.

“No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor”.

Este refrán me traslada a mi niñez, junto a las faldas de mi madre, y es en su memoria que lo he elegido. Recuerdo, con especial cariño, cómo no se equivocaba. Por muy cerrado que estuviese el cielo, por mucha agua que cayera de él, aunque fuese por un solo instante, las nubes se abrían, para dejar que el Sol hiciese llegar un haz de su luz hasta la tierra.

El sábado es el día de la semana regido por el planeta Saturno, el cual se caracteriza por su rostro sombrío y seco. En cambio, el Sol, es la representación de la Vida y la Luz. El hecho de que no haya sábado sin sol, nos indica, que a pesar de que estemos viviendo momentos difíciles en nuestras vidas, siempre, siempre, podremos contar con un momento de lucidez que, como si de un rayo de esperanza se tratase, nos iluminará.

En lo referente a las emociones, la edad moza, la edad de la adolescencia, es la edad en la que el Cuerpo de Deseo adquiere protagonismo, llevándonos a quedar “enamorado” de aquello que nos seduce los sentidos.  

Ahora os dejo, una nueva entrega de refranes que hablan del amor… Los he seleccionado alfabéticamente. Estos son los últimos.
  • “Hechos son amores y no buenas razones”.
  • “Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino”.
  • “Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado”.
  • “Juramentos de amor se los lleva el viento”.
  • “Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados”.
  • “La amistad y el amor, dos bellas mentiras son”.
  • “La ausencia mata el amor o centuplica su ardor”.
  • “La llaga del amor, quien la hace, la sana”.
  • “La menta, el amor aumenta”.
  • “Los Amores se van, y los dolores se quedan”.
  • “Los defectos son muchos cuando el amor es poco”.
  • “Manos calientes y corazón frío, amor perdido”.
  • “Más discurre un enamorado que cien abogados”.
  • “Más fuerte era Sansón y lo venció el amor”.
  • “Músicas y flores, galas de amores”.
  • “Ni abril sin flores, ni juventud sin amores”.
  • “Ni amor forzado, ni zapato apretado”.
  • “Ni amor reanudado ni chocolate recalentado”.
  • “No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés”.
  • “No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero”.
  • “Ojo al dinero, que es el amor verdadero”.
  • “Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor”.
  • “Riñas de enamorados, amores doblados”.
Fin

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 316

LECCIÓN 316

Todos los regalos que les hago a mis hermanos me pertenecen.


1. Del mismo modo en que cada uno de los regalos que mis her­manos hacen me pertenece, así también cada regalo que yo hago me pertenece a mí. 2Cada uno de ellos permite que un error pasado desaparezca sin dejar sombra alguna en la santa mente que mi Padre ama. 3Su gracia se me concede con cada regalo que cualquier hermano haya recibido desde los orígenes del tiempo, y más allá del tiempo también. 4Mis arcas están llenas, y los ánge­les vigilan sus puertas abiertas para que ni un solo regalo se pierda, y sólo se puedan añadir más. 5Déjame llegar allí donde se encuentran mis tesoros, y entrar a donde en verdad soy bienve­nido y donde estoy en mi casa, rodeado de los regalos que Dios me ha dado.

2. Padre, hoy quiero aceptar Tus regalos. 2No los reconozco. 3Mas confío en que Tú que me los diste, me proporcionarás los medios para poder contemplarlos, ver su valor y estimarlos como lo único que deseo.



¿Qué me enseña esta lección? 

No puedo dar lo que no tengo. Del mismo modo, no puedo recibir aquello que no doy.

La visión del ego, nos lleva a creer en la necesidad, pues lo que posee no es lo que realmente tiene, sino lo que recibe de los demás. Esto propicia la creencia en la escasez y en la necesidad, lo que lleva a veces a apoderarse de lo que no es suyo, en su afán de cubrir sus necesidades.

La visión del Espíritu, nos lleva a creer en la abundancia, pues es su estado natural. No basa sus creencias en la posesión, pues poseer lo que ya se tiene no tiene sentido alguno. Atesorar no es el propósito del Espíritu, pues no se encuentra su felicidad en ese acto, sino en el de dar, pues es consciente, de que no existe diferencia ni separación entre nuestros hermanos y nosotros.

Padre, permíteme hacer consciente los regalos con los que me has creado. Permíteme, se consciente de tu Paz, pues es mi voluntad darla al mundo, para que siempre forme parte de mí.

Permíteme, Padre, ser consciente de tu Amor, pues es mi Voluntad compartirlo con el mundo.

Permíteme, Padre, ser consciente de tu Unidad, pues es mi Voluntad Ser Uno con los demás.

Permíteme, Padre, se consciente de tu Abundancia, pues es mi Voluntad extender Tu Plenitud y crear un mundo Sano y Salvo.


Gracias, Padre, por hacerme consciente de los Regalos con los que me has creado.

Ejemplo-Guía: "No somos conscientes de nuestra abundancia"

Tal vez nos cueste dificultad aceptar que la abundancia o la escasez, son estados de nuestra mente, pues el sistema de pensamiento con el que estamos identificado nos lleva a creer tan solo en lo que percibimos. Por lo tanto, si tener o no tener, depende de lo percibido, de lo recibido, es lógico pensar que nos identificamos con la necesidad, lo que significa que nos interpretamos, nos juzgamos, como seres necesitados.

Es como si hubiésemos asumido que Dios nos ha retirado su protección, su alimento, y nos hubiese castigado, por desobedecer Su Precepto de no comer del Árbol del Bien y del Mal, a ser carentes y necesitados.

¿Por qué nos sentimos carentes y necesitados? ¿Cuál es su origen?
Dentro de los 50 Principios de Milagros recogidos en el Curso, encontramos varios de ellos que nos hablan de la carencia y de la necesidad. En esta ocasión, quiero compartir lo recogido con motivo del Principio 42: "Uno de los mayores beneficios que se deriva de los milagros es su poder para liberarte de tu falso sentido de aislamiento, privación y carencia".


Con el Principio 42, analizamos las aportaciones del Curso con relación a la causa que dio origen a la falsa creencia en la privación, la soledad, el aislamiento, la carencia y como consecuencia de ello, de la falta de paz.

¿Cómo encontrar la paz?

La respuesta del Curso a esta cuestión es clara y directa: “Tú que quieres la paz sólo la puedes encontrar perdonando completamente”. Con esta frase, comienza el punto VI del Capítulo I del Texto, titulado “La Ilusión de las necesidades”. Doy continuidad al mismo, pues en él queda explicado el origen de la necesidad:

“Nadie aprende a menos que quiera aprender y crea que de alguna manera lo necesita. Si bien en la creación de Dios no hay carencia, en lo que tú has fabricado es muy evidente. De hecho, ésa es la diferencia fundamental entre lo uno y lo otro. La idea de carencia implica que crees que estarías mejor en un estado que de alguna manera fuese diferente de aquel en el que ahora te encuentras. Antes de la "separación", que es lo que significa la "caída", no se carecía de nada. No había necesidades de ninguna clase. Las necesidades surgen debido únicamente a que tú te privas a ti mismo. Actúas de acuerdo con el orden particular de necesidades que tú mismo estableces. Esto, a su vez, depende de la percepción que tienes de lo que eres.

La única carencia que realmente necesitas corregir es tu sensación de estar separado de Dios. Esa sensación de separación jamás habría surgido si no hubieses distorsionado tu percepción de la verdad, percibiéndote así a ti mismo como alguien necesitado. La idea de un orden de necesidades surgió porque, al haber cometido ese error fundamental, ya te habías fragmentado en niveles que comportan diferentes necesidades. A medida que te vas integrando te vuelves uno, y tus necesidades, por ende, se vuelven una. Cuando las necesidades se unifican suscitan una acción unificada porque ello elimina todo conflicto.

La idea de un orden de necesidades, que proviene del error original de que uno puede estar separado de Dios, requiere corrección en su propio nivel antes de que pueda corregirse el error de percibir niveles. No te puedes comportar con eficacia mientras operes en diferentes niveles. Sin embargo, mientras lo hagas, la corrección debe proceder verticalmente, desde abajo hacia arriba. Esto es así porque crees que vives en el espacio, donde conceptos como "arriba" y "abajo" tienen sentido. En última instancia, ni el espacio ni el tiempo tienen ningún sentido. Ambos son meramente creencias”.

He de reconocer que el tema me fascina. Me declaro un eterno buscador de la verdad en lo referente a los “orígenes” del ser. La cuestión ¿por qué el Hijo de Dios se separó de su Padre? siempre la he considerado de vital importancia para comprender nuestra existencia.

De lo expuesto en el párrafo anterior, me quedo con tres ideas interesantes:

  • Actuamos de acuerdo con el orden particu­lar de necesidades que establecemos. Esto, a su vez, depende de la percepción que tenemos  de lo que somos.
  • La separación jamás habría surgido si no hubiésemos distorsionado nuestra percepción de la verdad, percibiéndonos como alguien necesi­tado.
  • La idea de un orden de necesidades surgió porque, al haber cometido ese error fundamental, ya nos habíamos fragmentado en niveles que comportan diferentes necesidades.
Como bien expresa el Curso, no podemos comportarnos con eficacia mientras operemos en diferentes niveles. Sin embargo, esa fue la causa. En la Unidad compartida con El Padre, el Ser es Uno y se “alimenta” de Su Mente. En ese Estado no existe necesidad, pues no hay división de niveles. Todo Es Mente.
La cuestión es que hemos sido creados a Imagen y Semejanza de Dios, lo que significa que potencialmente somos portadores de sus mismos Poderes Creadores. Entre estos Poderes se encuentra la Voluntad, la cual nos capacita para actuar con total libertad.

Se nos enseña en el punto que estamos estudiando, que nadie aprende a menos que quiera aprender y crea que de alguna manera lo necesita. ¿Necesitaba aprender el Hijo de Dios? ¿Aprender qué, cuando ya formaba parte del Conocimiento Absoluto?

Me atrevería a decir, que el Hijo de Dios, quiso hacer uso de su Potencial Creador, lo que le llevó a dirigir Su Pensamiento por sí mismo, lo que propició un estado de “pre-conciencia” individualizada, a lo que se ha llamado estado de “separación”. La Verdad (Unidad) queda distorsionada y esa sensación primigenia de separación se traduce en la percepción de la carencia.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Un homenaje al amor, a través del refranero: 6ª parte


“El mal del amor, no lo cura el doctor”.
Cuando se acuñó este refrán, las especialidades en medicina aún no se habían ocupado de los aspectos psicológicos de la naturaleza humana. El mal de amores, pertenecería a ese aspecto del ser humano que estudia, en la actualidad, la psicología.
Pero, verdaderamente, ¿podemos considerar el “mal de amores” como una enfermedad? Bueno, si entendemos que el término enfermedad es la ausencia de salud, de equilibrio, de armonía… podríamos decir, que cuando nuestra naturaleza emocional se comporta de un modo inestable, entonces, sí padeceremos del mal de amores, cuyos efectos suele manifestarse propiciando una actitud pesimista, depresiva y pasiva.
El que padece del mal de amores, siente que ha perdido la ilusión por vivir. Al no conseguir su objeto amado, o al haber perdido a la persona amada…, la vida deja de tener sentido para él.
Ese tipo de sentimiento responde a una naturaleza emocional que se encuentra prisionera de los instintos; se trata de un sentimiento inmaduro que se identifica con el “recibir”.
El remedio para sanar esa naturaleza presa del egoísmo, debemos buscarlo en la comprensión de que amar, tiene un significado más hermoso, cuando verdaderamente somos capaces de Dar…, y ese acto exige de nosotros un desapego de todo afán de posesión.

“El sólo decir te quiero, no logra amor duradero”.
Al igual que no podemos pretender que regando una sola vez la planta que hemos sembrado, la semilla se convierta en un frondoso árbol que de maravillosos frutos, el amor, hay que sembrarlo  y alimentarlo constantemente, hasta que se convierta en amor duradero.

Para conseguir esa realidad, nuestra naturaleza emocional, por lo general, inestable y cambiante, debe perseverar en alimentar ese amor, con gestos y acciones que le permitan crecer diariamente. Si nos olvidamos de mantener esa disposición, aunque nuestros labios pronuncien: te quiero…, no lograremos ese amor duradero que dará sentido a nuestra vida…

“Hay amores que matan”.
Es curioso, como la esencia fundamental de la existencia, el amor, tiene ese doble efecto en la naturaleza humana, dar la vida y quitarla.
Por amor, podemos y llegamos a hacer cosas maravillosas. El amor es la fuente de todos los milagros.
Por amor, mejor dicho, por un mal uso del amor, podemos y llegamos a hacer verdaderas monstruosidades.
Es el rostro dual de la energía, que igualmente afecta a la naturaleza emocional.

Cuando decimos que el amor, mata, es evidente que no nos estamos refiriendo al Amor Incondicional. El amor mata, cuando se expresa en su polaridad negativa, propiciando la naturaleza posesiva y pasional. Se trata de un sentimiento, que queda apegado en el proceso de crecimiento y madurez. Astrológicamente, esa etapa se encuentra identificada en la fase Escorpio, donde los sentimientos tienen la difícil prueba de superar el amor hacia sí mismo. El narcisismo es la prueba. Pero es preciso pasar por ese curso, ya que, difícilmente podremos dar aquello que no tenemos… y debemos sentirnos preñados de amor, para que podamos dar a luz, esa criatura que hemos gestado, el amor.
Toda historia debe tener un final feliz…, y la aventura del amor, la tendrá igualmente, cuando seamos capaces, en nuestras acciones, de dar vida al Amor.

Ahora os dejo, una nueva entrega de refranes que hablan del amor… Los he seleccionado alfabéticamente. Ya sólo queda una última entrega.
  • “El Amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen”.
  • “El amor y los celos, hermanos gemelos”.
  • “El Casado por amor vive vida con dolor”.
  • “El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho”.
  • “El que escoge el amor, siempre escoge lo peor”.
  • “En amores o en dinero, no existe amigo sincero”.
  • “En cuestiones del amor no hay niveles ni color”.
  • “En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre”.
  • “En el amor y la guerra todo hueco es trinchera”.
  • “En este mundo al revés, no hay amor sin interés”.
  • “En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor”.
  • “Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo”.
  • “Es tan corto el amor y tan largo el olvido”.
  • “Gran mal padece quien amores atiende”.
  • “Guerra, caza y amores, por un placer mil dolores”.
  • “Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla”.
  • “Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero”.
  • “Hasta la sepultura el amor fuerte dura”.
Continuará…

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 315

LECCIÓN 315

Todos los regalos que mis hermanos hacen me pertenecen.


1. En cada momento de cada día se me conceden miles de teso­ros. 2Soy bendecido durante todo el día con regalos cuyo valor excede con mucho el de cualquier cosa que yo pudiera concebir. 3Un hermano le sonríe a otro, y mi corazón se regocija. 4Alguien expresa su gratitud o su compasión, y mi mente recibe ese regalo y lo acepta como propio. 5Y todo el que encuentra el camino a Dios se convierte en mi salvador, me señala el camino y me ase­gura que lo que él ha aprendido sin duda me pertenece a mí también.

2. Gracias, Padre, por los muchos regalos que me llegan hoy y todos los días, procedentes de cada Hijo de Dios. 2Los regalos que mis hermanos me pueden hacer son ilimitados. 3Ahora les mostraré mi agradecimiento, de manera que mi gratitud hacia ellos pueda conducirme a mi Creador y a Su recuerdo.



¿Qué me enseña esta lección? 

Vemos lo que queremos ver. Es nuestra elección, siempre, ver con los ojos del cuerpo, o con los ojos del Espíritu.

Si vemos el pecado en nuestros hermanos, estaremos condenándonos junto a él. Si vemos la culpa, el castigo, el dolor, el sufrimiento, la enfermedad, el sacrificio, la muerte, estaremos viendo el error y recibiendo los regalos que estamos dando.

Si vemos la inocencia en nuestros hermanos, estaremos salvándonos junto a él. Si vemos la Gracia, el Perdón, la Alegría, la Paz, la Compasión, la Bondad, la Vida, estaremos viendo la verdad y recibiendo los regados que estamos dando.

La visión de la Inocencia es la visión de la Unidad y del Amor. Lo que damos, lo compartimos con todo el mundo y en esa misma medida, recibimos de los demás.

Hoy estoy dispuesto a recibir, con gratitud, los regalos que la vida me dispense a través de mis hermanos. 

Hoy estoy dispuesto a compartir, con gratitud, los regalos con los que mi Padre me ha bendecido.

Ejemplo-Guía: "El mejor regalo que podemos dar a los demás, es el que nos damos a nosotros mismos"

Y si os dijera, que no todo el mundo está abierto a recibir. Conozco a personas que tiene dificultad para recibir, lo que los demás le ofrecen, de manera natural y sincera. Me he preguntado, en muchas ocasiones, ¿cuál puede ser el miedo que nos lleva a ese bloqueo, a ese conflicto?

Si, como bien nos enseña el Curso, dar es recibir, los problemas que se expresen con la dinámica de recibir, tienen mucho que ver con la dinámica de dar. Pongamos un ejemplo.

"F", es una persona entregada y muy generosa a la ahora de compartir desinteresamente sus excedentes con los demás. Sin embargo, cuando es él, el que tiene que aceptar lo que los demás le ofrecen, suele responder, de forma inconscientemente, con un rechazo de lo que le ofrecen.

Parece una contradicción, el hecho de que se esté dispuesto a dar y no, en cambio, a recibir en ese mismo escenario de generosidad. Pero conociendo, que el sistema de pensamiento del ego se fundamenta en la creencia de que el pasado es la causa de nuestro presente, lo que significa, que si hemos sido pecadores en el pasado, ahora es la hora de pagar nuestras culpas, podemos decir, que podemos estar en un caso en el que esa persona tenga el recuerdo inconsciente de haber sido muy tacaña en un pasado y se esté castigando con la creencia de que podrá pulgar su culpa no aceptando los regalos de los demás.

Por otro lado, sabemos que no podemos dar lo que no tenemos. Así pues, si damos nuestro excedentes, es señal de que lo tenemos y si lo tenemos, la dinámica natural es que lo recibamos, pues, como ya hemos dicho, dar y recibir, son causa y efecto, es decir, son lo mismo.

Cada vez que nos regocijamos con los gestos amorosos que nos ofrecen los demás, lo que estamos haciendo, es reconocer esa misma vibración en nuestro interior, es decir, estamos recordando el verdadero lazo de unidad que nos confiere la condición de ser parte de la Filiación Divina.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Un homenaje al amor, a través del refranero - 5ª parte


“El Amor hace iguales a los que no lo son”.
Analizamos en esta ocasión, uno de los aspectos más relevantes que aporta el amor, la integración de los opuestos, la conquista de la igualdad.

Todas las religiones tratan de enseñarnos, a su manera, la igualdad que existe entre los hombres. Sin embargo, esta enseñanza no acaba de calar en las conciencias individualizadas de cada ser, originado por un estado de percepción que lo mantiene en la certeza de ser diferente a los demás.

Las Enseñanzas Esotéricas, entre las que considero la Cabalística, nos revela que la humanidad en su origen formó parte de la Entidad Creadora conocida como Elohim, que significa El-Los Dioses. Al igual como la criatura, antes de nacer, forma parte de su madre, la humanidad fue gestada en el seno de dicha Entidad Creadora.

La necesidad evolutiva de Elohim, hizo que se desprendiese de Sí Mismo, la Chispas Virginales que hoy forma la Humanidad.

Desde ese nacimiento, hasta nuestros días, se ha producido un proceso de crecimiento de la conciencia, la cual en su origen no era individualizada, pero con el tiempo, sí adquirió esa condición necesaria en el desarrollo evolutivo de las almas.

La separación de los sexos, tal y como nos lo narran las Sagradas Escrituras, supuso ese momento vital de individualización y con ello, el comienzo de la conciencia de separación, de la dualidad.

Es el Amor, el camino para hacernos iguales, el único camino para recuperar la consciencia de Unidad, esa unidad de la que un día formamos parte, con la única diferencia, de que ahora sí seremos conscientes de ello.

“El Amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere”.
En efecto, la energía que alimenta el amor humano es la energía emocional, los sentimientos y los deseos. Esa energía se moviliza, cuando sentimos atracción por el objeto que deseamos, y para que esto ocurra, ese objeto debe formar parte de nuestro habitual escenario. Cuando, el objeto deseado desaparece de nuestro entorno, las energías dirigidas hacia su conquista se disipan, y nos exige un supremo esfuerzo mantener viva esa ilusión por lo amado.

Ese es el significado de este dicho popular, pone de manifiesto el aspecto influenciable de las emociones. El recuerdo de aquello que es objeto de nuestro amor, cuando no se encuentra presente, mantendrá vivo nuestro sentimiento por un tiempo…, pero la inestabilidad de las emociones puede jugarnos una mala pasada, si durante ese tiempo, se cruza en nuestro camino otro “objeto” que suscita, nuevamente, nuestro interés.

Es por ello, que este refrán nos advierte de esos peligros y de la necesidad de fortalecer nuestra capacidad de amar, de tal modo, que aun estando ausente la persona amada, seamos fieles al sentimiento del amor.

“El Amor y la fe, en las obras se ve”.
El estado de conciencia conocido como “fe” está asociado cabalísticamente con el Séfira Hochmah, el Centro Espiritual de donde emana la esencia del Amor.

El segundo Centro Cabalístico, actúa en el proceso de la creación como la tierra lo hace con respecto a la semilla que es sembrada en ella, es decir, le ofrece el receptáculo apropiado para que se lleve a cabo el mágico proceso del crecimiento de la vida.

Diremos que Hochmah, es la Morada donde la Semilla de Kether, la Voluntad Divina, se gesta con el único propósito de crear la Vida.

En ese estado de interiorización característico de Hochmah, la Luz va por dentro. Cuando sembramos una semilla, ocurre lo mismo, no somos conscientes de que la tierra está sembrada y sin embargo, lo está. Será en la fase siguiente, cuando la semilla se convierta en planta y brote desde la tierra hacia el exterior, que confirmaremos, que lo que permanecía oculto ahora es una realidad.

Ese estado de interiorización, esa evidencia interna de la verdad, es lo que conocemos como fe. Se trata de la verdad revelada internamente, una verdad que será compartida, tan sólo cuando haya alcanzado la fase de exteriorización y se halla convertido en planta llamada a dar sus frutos.

Esa enseñanza es la que nos transmite el refrán, al indicarnos que el amor y la fe, en las obras se ven. Será en las acciones compartidas que nuestro amor y la evidencia de la verdad interna, se confirmarán, se harán evidencia que nadie podrá negar.

Ahora os dejo, una nueva entrega de refranes que hablan del amor… Los he seleccionado alfabéticamente. Vendrán muchos más.
  • “El amor es eterno, mientras dura”.
  • “El Amor es loco, pero a muchos vuelvo tontos”.
  • “El Amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera”.
  • “El amor lo perdona todo”.
  • “El Amor muere de mal ausencia”.
  • “El Amor no quiere consejo”.
  • “El amor no se compra con dinero”.
  • “El Amor nunca hizo ningún cobarde”.
  • “El Amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través”.
  • “El amor puro es mejor con algo de puro amor”.
  • “El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento”.
  • “El Amor tira más que una yunta de bueyes”.
  • “El Amor todo lo iguala”.
  • "El Amor todo lo vence”.
  • “El Amor vive en presencia y muere en ausencia”.
  • “El Amor y el buñuelo han de comerse en caliente”.
  • “El amor y el interés se fueron al campo un día y más pudo el interés que el amor que te tenía”.
  • “El Amor y el reinar, nunca admiten compañía”.
  • “El Amor y el reloj locos son”.
  • “El Amor y el vino sacan al hombre de tino”.
Continuará…

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 314


LECCIÓN 314

Busco un futuro diferente del pasado.


1. De una nueva percepción del mundo nace un futuro muy dife­rente del pasado. 2El futuro se ve ahora simplemente como una extensión del presente. 3Los errores del pasado no pueden ensombrecerlo, de tal modo que el miedo ha perdido sus ídolos e imágenes, y, al no tener forma, deja de tener efectos. 4La muerte no podrá reclamar ahora el futuro, pues ahora la vida se ha con­vertido en su objetivo, y se proveen gustosamente todos los medios necesarios para su logro. 5¿Quién podría lamentarse o sufrir cuando el presente ha sido liberado, y su seguridad y paz se extienden hasta un futuro tranquilo y lleno de júbilo?

2. Padre, cometimos errores en el pasado, pero ahora elegimos valernos del presente para ser libres. 2Ponemos el futuro en Tus Manos, y deja­mos atrás nuestros errores pasados, seguros de que Tú cumplirás las promesas que nos haces en el presente, y de que bajo su santa luz dirigi­rás el futuro.



¿Qué me enseña esta lección?

Si vivimos nuestro presente como el efecto de nuestro pasado, estamos atribuyendo a ese
estado temporal la causa que da origen a nuestro estado actual. Si creemos que en nuestro pasado fuimos actores que propiciaron el pecado, estaremos justificando que el sufrimiento tenga lugar en nuestro presente.

Sin embargo, ese argumento no es real, ya que el pasado no es real, pues lo que pasó ya no existe. Si el pasado no es real, ¿cómo podemos vincular la causa de lo que nos ocurre en el presente, con un tiempo que no es real?

Cualquier asociación del presente con nuestro pasado, nos hará sufrir, nos limitará.

El presente es ilimitado. En el presente, tenemos libertad para elegir el modo de ver las cosas. Los efectos, sigue a su fuente, es decir, a la causa. Pero la causa, al dejar de pertenecer al pasado y al ubicarla en el presente, siempre nos ofrece la oportunidad de visionarla bajo la mirada del perdón, lo cual nos libera de la necesidad del sufrimiento y del dolor.

Lo que llamamos futuro es una visión anticipada de un nuevo presente. En verdad, tan sólo podemos hacer consciente el instante presente y este acto, significa “hacer un futuro diferente del pasado”. Si permitimos que el pasado ocupe nuestro presente, estaremos dando continuidad al pasado en el futuro, es decir, estamos permitiendo que el error que cometimos en un anterior presente se perpetúe eternamente. 

Esa es la razón por la que es tan importante tomar consciencia de que el presente es un oportunidad para llevar a cabo el milagro, es decir, de des-hacer el error.

Ejemplo-Guía: "El futuro es imposible sin un presente"

¿Acaso podrás cosechar tus frutos en un futuro próximo, si no has sembrado sus semillas en el presente?

En esta cuestión existen dos aspectos sobre los que conviene reflexionar detenidamente.

Si has sembrado en alguna ocasión alguna semilla, te será mucho más fácil entender lo que vamos a desarrollar. 

Cuando sembramos una semilla, lo hacemos con la intención de que esa semilla se transforme, con su crecimiento, en una hermosa planta que nos ofrezca sus regalos, bien en forma de bellas flores o de frondosos frutos. Si aprovechamos esa dinámica y la aplicamos a nuestras vidas, diremos que cada vez que sembramos un pensamiento, lo hacemos motivados por un deseo, por una voluntad de alcanzar un logro. Ese logro, podemos verlo como el efecto natural que surge del hecho de sembrar, es decir, podemos decir, que la siembra es la causa que, inevitable está estrechamente unida al efecto.

De igual manera, cada pensamiento, es la causa que origina un efecto al que llamamos experiencia.

Pero, la relación causa-efecto, a pesar de que nuestra mente la concibe en la línea del tiempo como presente-futuro, en verdad, esa percepción es ilusoria, pues desde el primer acto de sembrar, hasta que se alcanza la fase de madurez de la semilla, siempre podremos encontrar un solo estado temporal, el presente.

El agricultor sabe perfectamente, que con el hecho de sembrar la semilla no termina el ciclo del proceso de crecimiento de la planta. Es preciso prestarle un mantenimiento diario, es decir, es preciso el estado presente, y cuando hayamos alcanzado la fase final, tendremos la impresión de que todo el proceso se ha realizado en el estado presente.

Si nos limitamos a sembrar la semilla, o lo que es lo mismo, a tener un pensamiento, y no lo cuidamos, no lo regamos, no eliminamos las posibles plagas que atacan a la planta, no le quitamos las ramas secas, es decir, si a nuestros pensamientos no lo regamos con nuestros mejores sentimientos y no somos capaces de orientarlo adecuadamente, entonces, los resultados serán frustrantes. 

La importancia de vivir el presente como el único estado temporal real, nos garantizará ser co-creadores consciente de nuestra vida.

La mayoría de nosotros vamos por la vida con un total olvido de las acciones que sembramos, y lo hacemos permanentemente. Cuando llega el día en el que toca cosechar nuestras siembras, nos sorprendemos por la calidad del producto cosechado y nos decimos, que mala suerte tenemos, la vida nos trata mal... 

martes, 8 de noviembre de 2016

Un homenaje al Amor, a través del refranero - 4ª parte


“El amor es estupendo, pero dando y recibiendo”. 
El amor se engrandece y aporta felicidad, cuando se cosecha lo que se siembra, es decir, cuando recibimos lo que damos. Es una ley natural que no hay que olvidar, y no hay que hacerlo por que se convierta en un canto de esperanza, en un bálsamo para el alma, sino porque es una realidad que podemos evidenciar cuando somos conscientes de nuestras acciones. “Siempre cosechamos lo que sembramos”. El poder de crear la circunstancia de que el amor sea estupendo, depende de la calidad de nuestros sentimientos. Si nuestro amor es egoísta, ¿cómo vamos a pretender recibir amor desinteresado? Entonces diremos que mala suerte tengo… pero esa interpretación personalizada de lo que nos ocurre, denota que nos falta la luz, la comprensión del verdadero alcance de nuestras acciones. El amor es estupendo y para disfrutar de esta sensación es preciso sembrarlo, dando… 

“Amores reñidos, amores queridos”. 
Nadie ha dicho que el amor sea fácil, es más yo me atrevería a decir, basándome en los conocimientos espirituales y en mi propia experiencia humana, que se trata de la principal conquista del alma. Nuestro Espíritu tiene como misión adquirir consciencia de los poderes espirituales con los que ha sido creado y aprender a construir con ellos en plena armonía. Para ello, encarna en la Tierra una y otra vez, hasta conseguir espiritualizar sus vehículos: el Cuerpo Emocional y el Cuerpo Mental. Cada encarnación supone un nuevo curso en el que debe producirse un crecimiento anímico. El final de esa andadura, es decir, adquirir los plenos conocimientos para los que ha sido creado, se producirá cuando cada acto sea una expresión de Amor Pleno, pues ese Amor será el fruto destilado de la Sabiduría y la Comprensión de las Leyes Cósmicas.

El amor que, como ya hemos dicho, nace como un ideal en el Arquetipo de Leo, cuando se “matricula” en las enseñanzas del Elemento Agua, es decir, en el aprendizaje de las emociones humanas, se enfrenta a la más dura de las pruebas que afronta el alma humana: Amarse a sí mismo, para poder Amar a los demás. El amor en esta etapa del camino, se asemeja a un diamante en bruto que hasta que no se pule, no nos revela toda su belleza y esplendor.

La riña, forma parte de ese proceso de crecimiento. Cualquiera de nosotros que hayamos pasado por esta experiencia, confirmará que tras la riña, el amor sale fortalecido…, o al menos es una oportunidad para ello.

“Desgraciado en el juego, afortunado en amores”. 
He elegido este conocido refrán, pues nos enseña y revela una importante lección astrológica.
Para aquellos que estéis familiarizados con las enseñanzas de la astrología, reconoceréis uno de los significados asignados a la Casa V, la encargada de expresar terrenalmente los asuntos regidos por el signo de Leo. Me estoy refiriendo al aspecto del azar y de la suerte.

Entre los significados de la Casa V, en efecto, se encuentra el relacionado con la suerte y al mismo tiempo, con el amor en su fase platónica. Otros muchos aspectos se dan cita en este sector astrológico, pero nos quedaremos con estos dos para tratar el significado de este dicho popular.

La razón de que la “suerte” y el “amor” se deriven del mismo espacio cósmico, la encontramos en la regencia que ejerce Hochmah, el Séfira cuyo atributo espiritual es el Amor y la Sabiduría. Hochmah forma parte de la Tríada Superior del Árbol Cabalístico, de la cual se derivan el resto de los Centros que le dan forma. Diremos pues que Hochmah es el rostro Divino del Amor que se manifiesta a nivel humano como la Providencia que nos inspira en cada momento para encontrar el camino correcto.

Cuando Hochmah actúa, lo hace desde la Gracia y la Misericordia. Cuando su fuerza alcanza los niveles de consciencia inferiores, su aspecto “Providencia” se manifiesta como “suerte” y su aspecto “Amor”, como el impulso que nos lleva a sentir amor como una fuerza platónica.

Por ello, cuando hay amor, es decir, cuando estamos utilizando esa fuerza, la suerte en el azar, al estar “ocupada” esa energía en otros menesteres, no se manifiesta.

Es evidente, que para una consciencia evolucionada, el uso de la energía para sembrar amor, será más importante que para beneficiarse del azar. 

Ahora os dejo, una nueva entrega de refranes que hablan del amor… Los he seleccionado alfabéticamente. Vendrán muchos más. 
  • “Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos”.
  • “Amorosos juramentos, se los lleva el viento”.
  • “Arboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores”.
  • “Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte”.
  • “Calores, dolores y amores, matan a los hombres”.
  • “Caridad y amor no quieren tambor”.
  • “Casado por amores, casado con dolores”.
  • “Casamiento por amores, no darán fruto esas flores”.
  • “Coces de yegua, amor es para el rocín”.
  • “Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor sale por la ventana”.
  • Dijo un gran doctor que si no hay celos, no hay amor”.
  • “Dineros y amores, diablos y locuras, mal se disimulan”.
  • “El amor entra con cantos y sale con llantos”.
  • “El Amor es el vino que más pronto se avinagra”.
Continuará…