sábado, 6 de agosto de 2016

Cuento para Mehiel: "El joven escritor"


Desde hacía ya bastante tiempo, la vida para Mehiel se había convertido en aburrida, monótona. Jamás ocurría algo que le diese un poco de sentido.


Su única distracción había sido siempre escribir, pero aquella apatía había dejado estéril su imaginación y la fuente de inspiración parecía haberse agotado.


Pero aquella pobre situación no iba a durar siempre, y así se lo parecía a nuestro protagonista cuando de repente aquel ciclón humano entró en su habitación.
  • Hermano, hermano, mira lo que te traigo -gritó jadeante y sin aliento la impetuosa joven-.

Era la hermana menor de Mehiel, la que acababa de causar aquel atropello. En sus manos mostraba un trozo de papel que debía ser muy importante, pues el rostro del joven escritor se iluminó de un modo extraño. Tomó la nota y la beso repetidamente.
  • Es mi oportunidad. ¡Ja, ja, ja...! -reía alocadamente-. Ahora tengo un motivo para volver a escribir. Voy a ganar ese premio y seré un hombre celebre. Todos oirán hablar de mí.
Con esa ilusión se entregó en manos de la inspiración. Debía encontrar un buen guion y le daría vida a los personajes. Juntos lograría un excelente trabajo. Sí, estaba convencido de su talento. Ya lo había demostrado.

Sin embargo, fueron pasando los días y el joven escritor tan sólo había logrado llenar la papelera de hojas.

Sin duda la inspiración le había abandonado. Había dejado pasar el tiempo sin hacer uso de ella, y debió cansarse de esperar. Pero ese no era el motivo, y Mehiel que en un principio lo único que deseaba era ser famoso, fue cambiando su actitud. Ya no le importaba la celebridad, debía escribir para instruir a los demás sobre las verdades que custodiaba.

Y aquel cambio obró milagros. De nuevo sintió ese cosquilleo tan particular que le anunciaba que debía tomar rápidamente papel y lápiz, pues el manantial de la inspiración fluía de nuevo y vivificaba su mente con imágenes que debía ir transcribiendo.

·   "Erase una vez en los confines del Tiempo, cuando la humanidad vivía libre y feliz en un hermoso reino, ocurrió que una terrible bestia emergió de la oscuridad y buscó al hombre para saciar su feroz apetito.

Aquel dragón contaba con siete cabezas y diez cuernos, y pronto sembró el pánico en el paraíso. Pero cuenta la leyenda que entre los hombres había uno muy sabio al que todos amaban por su valor y bondad. Aquel valiente guerrero armado con una espada forjada en las fraguas de Kether y templada en las aguas de Hochmah, hizo frente a la bestia a la que venció tras una sangrienta batalla, en la que consiguió cortarle las siete cabezas, apoderándose de sus diez cuernos.

Desde aquel día la humanidad conoció de nuevo la felicidad, y el bravo guerrero colocó cada cabeza en las siete Montañas Sagradas, y con los diez cuernos edificó los pilares de un Gran Templo.

Todos respetaron aquella nación, la cual reinó sobre todas las naciones con sabiduría y valor".

Mehiel había terminado de escribir y se sentía como ese héroe guerrero que acababa de vencer a la bestia. ¿Qué bien se lo pasaba escribiendo?

Al día siguiente, el joven escritor presentó su obra. Ya no le interesaba ganar el premio, pero sí deseaba que los demás pudieran leerlo.

Cosa que lograría sin duda, ya que el cuento fue elegido entre todos los demás y publicado. Muchos niños conocerían cómo el valor y el amor se convierten en una invencible espada con la que se puede vencer cualquier mal, y especialmente el furor del dragón

Fin

Diálogo con el Ángel Mehiel

  • Te encuentras preñado de verdades…, has cultivado tu intelecto y te has alimentado del saber universal…
  • Gracias a ti, cuando tu creación tome vida, los hombres podrán elevar su condición natural, pues podrán conocer los múltiples rostros con los que se expresan las verdades…
  • Para aquellos que se encuentran perdidos, tu saber será como un faro de luz, que les alumbrará…
  • Para aquellos que se encuentran prisionero de su naturaleza instintiva, tu saber le enseñará el modo de cómo dominarla.
  • Para aquellos que se encuentran apáticos, sin iniciativas, tu saber le inspirará las grandes hazañas protagonizadas por hombres célebres que supieron conquistar lo inconquistable…
  • Tu palabra será vivificadora y tendrás la virtud de resucitar al Lázaro dormido…
  • Tan solo una cosa has de tener en cuenta…, tendrás una gran influencia sobre los hombres…
  • ¡Ojala!, tu palabra se encuentre inspirada por la Verdad…, y esa Verdad no tiene otro rostro que el del Amor…
  • Por lo tanto, peregrino, se el proclamador de la Unidad, de la Paz, de la Hermandad…, y muchos seremos los que seguiremos tus pasos.

Plegaria y Exhorto de Mehiel




PLEGARIA

MEHIEL: Dios que vivifica todas las cosas.
He aquí que el ojo del Eterno se posa sobre los que temen y sobre los que esperan de su bondad.

MEHIEL: Espero de Vos, Señor, que utilices mi talento
para instruir a los hombres
sobre las verdades eternas.
Las facultades que con el vivir he adquirido,
pongo, Señor, a tu disposición
para que vivifiques con ellas a los que duermen.
No abrigo otra ambición
que la de transmitir a mis hermanos
las bellezas de Tu universo.
No es una tarea fácil
y solo podré llevarla a cabo
si Tú, Señor, me prestas tu inspiración.
Abro mi corazón y mi mente a Tu soplo:
transítame, penétrame, pon en ellos
tu divina simiente.

MEHIEL exhorta:
El Eterno me ha situado en esta parte de los cielos
para inspirarte, peregrino, nuevas formas de vida.
La materia se usa con el servicio
y es preciso que constantemente,
nuevas formas desciendan del mundo de la mente.
En ti he atado el pensamiento a la emoción;
el brazo izquierdo al derecho,
de manera que las obras que salgan de ti
no vayan destinadas a unos o a otros sino a todos.
No traiciones. a una parte de mi mensaje
siendo un intelecto frío o un líder de masas exaltado.
A través de ti todos han de ver la armonía del universo;
han de sentir los contrastes, han de percibir los matices.
De nada me serviría tu talento si tu único objetivo fuera
ser un hombre célebre.


(Plegarias y Exhortos de los 72 Genios de la Cábala - KABALEB)

Mehiel: "Dios que vivifica todas las cosas".


Nombre: Mehiel, "Dios que vivifica todas las cosas".

Coro: Arcángeles, Ángeles al servicio de Hod-Verdad.

Nombre del Ángel en letras: Mem-He-Yod-Aleph-Lamed

Nombre del Ángel en cifras: 13-5-10-1-12

Nombre del Ángel en Arcanos Mayores: Muerte-Sumo Sacerdote-Rueda de la Fortuna-Mago-Colgado.

Maestro del sendero 30, que une a Hod y Yesod en su trayecto de ida.

Días de regencia: 25 de Mayo; 8 de Agosto; 21 de Octubre; 31 de Diciembre; 12 de Marzo. Del 5 al 9 de febrero.

Regencia zodiacal: 3º al 4º de Géminis; 15º al 16º de Leo; 27º al 28º de Libra; 9º al 10º de Capricornio; 21º al 22º de Piscis; 15º al 20º de Acuario.

Lo que otorga:
  • Protege contra el asalto de los instintos y las fuerzas infernales.
  • Inspiración para escribir libros, facilidades para su difusión.
  • Conseguir ser famoso en la literatura.
  • Triunfo en negocios de imprenta y librería.
  • Protege contra el influjo de los falsos sabios.
Programa-Lección: Instruir sobre la verdad.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 219

SEXTO REPASO

Introducción

1. Para este repaso utilizaremos sólo una idea por día y la practi­caremos tan a menudo cómo podamos. 2Además del tiempo que le dediques mañana y noche, que no debería ser menos de quince minutos, y de los recordatorios que han de llevarse a cabo, cada hora durante el transcurso del día, usa la idea tan frecuentemente como puedas entre las sesiones de práctica. 3Cada una de estas ideas por sí sola podría salvarte si verdaderamente la aprendie­ses. 4Cada una de ellas sería suficiente para liberaros a ti y al mundo de cualquier clase de cautiverio, e invitar de nuevo el recuerdo de Dios.

2. Con esto en mente, demos comienzo a nuestras prácticas, en las que repasaremos detenidamente los pensamientos con los que el Espíritu Santo nos ha bendecido en nuestras últimas veinte leccio­nes. 2Cada uno de ellos encierra dentro de sí el programa de estu­dios en su totalidad si se entiende, se practica, se acepta y se aplica a todo cuanto parece acontecer a lo largo del día. 3Uno solo basta. 4Mas no se debe excluir nada de ese pensamiento. 5Necesitamos, por lo tanto, usarlos todos y dejar que se vuelvan uno solo, ya que cada uno de ellos contribuye a la suma total de lo que queremos aprender.

3. Al igual que nuestro último repaso, estas sesiones de práctica giran alrededor de un tema central con el que comenzamos y concluimos cada lección. 2El tema para el presente repaso es el siguiente:    

3No soy un cuerpo. 4Soy libre.
5Pues aún soy tal como Dios me creó.

6El día comienza y concluye con esto. 7Y lo repetiremos asimismo cada vez que el reloj marque la hora, o siempre que nos acorde­mos, entre una hora y otra, que tenemos una función que trans­ciende el mundo que vemos. 8Aparte de esto y de la repetición del pensamiento que nos corresponda practicar cada día, no se requiere ningún otro tipo de ejercicio, excepto un profundo aban­dono de todo aquello que abarrota la mente y la hace sorda a la razón, a la cordura y a la simple verdad.

4. Lo que nos proponemos en este repaso es ir más allá de todas las palabras y de las diferentes maneras de practicar. 2Pues lo que estamos intentando esta vez es ir más de prisa por una senda más corta que nos conduce a la serenidad y a la paz de Dios. 3Sencilla­mente cerramos los ojos y nos olvidamos de todo lo que jamás habíamos creído saber y entender. 4Pues así es como nos libera­mos de todo lo que ni sabíamos ni pudimos entender.

5. Hay una sola excepción a esta falta de estructura. 2No dejes pasar un solo pensamiento trivial sin confrontarlo. 3Si adviertes alguno, niega su dominio sobre ti y apresúrate a asegurarle a tu mente que no es eso lo que quiere. 4Luego descarta tranquila­mente el pensamiento que negaste y de inmediato y sin titubear sustitúyelo por la idea con la que estés practicando ese día.
6. Cuando la tentación te asedie, apresúrate a proclamar que ya no eres su presa, diciendo:

2No quiero este pensamiento. 3El que quiero es ________ .

4Y entonces repite la idea del día y deja que ocupe el lugar de lo que habías pensado. 5Además de estas aplicaciones especiales de la idea diaria, sólo añadiremos unas cuantas expresiones formales o pensamientos específicos para que te ayuden con tu práctica. 6Por lo demás, le entregamos estos momentos de quietud al Maes­tro que nos enseña en silencio, nos habla de paz e imparte a nues­tros pensamientos todo el significado que jamás puedan tener.

7. A Él le ofrezco este repaso por ti. 2Te pongo en Sus manos, y dejo que Él te enseñe qué hacer, qué decir y qué pensar cada vez que recurres a Él. 3Él estará a tu disposición siempre que acudas a Él en busca de ayuda. 4Ofrezcámosle este repaso que ahora comenzamos, y no nos olvidemos de Quién es al que se le ha entregado, según practicamos día tras día, avanzando hacia el objetivo que Él fijó para nosotros, dejando que nos enseñe cómo proceder y confiando plenamente en Él para que nos indique la forma en que cada sesión de práctica puede convertirse en un amoroso regalo de libertad para el mundo.


LECCIÓN 219

No soy un cuerpo. Soy libre.
Pues aún soy tal como Dios me creó.

1. (199) No soy un cuerpo. 2Soy libre.

3Soy el Hijo de Dios. 4Aquiétate mente mía, y piensa en esto por un, momento. 5Luego regresa a la tierra, sin confusión alguna acerca de quién es aquel a quien mi Padre ama eter­namente como Su Hijo.

4No soy un cuerpo. 5Soy libre. 6Pues aún soy tal como Dios me creó.


¿Qué me enseña esta lección?

La mente, no puede servir a dos amos a la vez. O bien sirve al cuerpo, o bien, sirve al Espíritu.

La identificación con el cuerpo, forma parte de un error original, fruto de la creencia en la separación, en el pecado y en la culpa.

No obstante, el cuerpo puede ser útil a la mente entregada al Espíritu Santo, pues al quedar libre del error, el cuerpo sirve a la función encomendada por Dios a su Hijo, el perdón.

Podemos ser libres, aun permaneciendo en el cuerpo, pues el cuerpo sirve a la mente.

Cuando el cuerpo se libera de la prisión del “pecado”, su capacidad para la comunicación le atribuye un papel importante pues, gracias a ella, podremos convertirnos en ejemplos vivientes para que nuestros hermanos puedan tener una visión real de la verdad.

Reflexión: ¿A quién sirve tu mente? ¿Cuando sirve al cuerpo, gozas de la verdadera felicidad? ¿Cuando sirve al Espíritu, qué sientes?

viernes, 5 de agosto de 2016

Cuento para Anauel: "Un gran negocio"


La riqueza de Hod había crecido considerablemente en los últimos años. Sus habitantes eran hábiles comerciantes y entre ellos, el más sobresaliente era Anauel, un rico banquero que con talento había conseguido amasar una enorme fortuna.


Había prosperado tanto en sus negocios que suscitó en muchos una vil envidia, que les llevó incluso a planear accidentes donde, con un poco de suerte, pudiera perder la vida.

Pero la fortuna no tan sólo le sonreía en los negocios. Anauel parecía tener un pacto hecho con el cielo, pues a pesar de lo bien planeados que estaban los accidentes, de nada servirían, el joven banquero, ni tan siquiera se llegó a enterar de aquellos intentos de asesinato.

Todos se preguntaban, cuál seria el secreto que le hacía ganar tanto dinero. La verdad es que no se trataba de ningún misterio. Anauel era inteligente, muy inteligente, y sabía bien vender su género. Nunca mentía, pero tenía un arte especial, un don mágico para convencer al cliente de que su producto era el mejor.

Pero no todo se puede tener en la vida, lo que para muchos, aquella riqueza hubiese sido suficiente razón para sentirse feliz, para Anauel no acababa de satisfacerle.

Quería hacer algo importante, un gran negocio.

El destino pareció leer sus pensamientos, y cierto día, llegó hasta el pueblo un mensajero real con un edicto urgente:
  • “Su Majestad el rey Log, anuncia que a partir del próximo Sol, los impuestos subirán para poder cubrir los gastos reales. El que incumpliese esta orden será obligado a ello”.
Aquella nota despertó una protesta general en todo el pueblo de Hod. Desconocían, a qué era debido aquella medida, pero no estaban dispuestos a ser avasallados de esa forma.

El consejo de comerciantes se reunió con el propósito de buscar una solución. Tras muchas horas de hablar y hablar, fue Anauel quien tomó la palabra y dijo:
  • Seré yo quien vaya a palacio y averiguaré lo que sucede. Mi reputación me asegurará una audiencia con el rey, en la cual intentaré convencerle de su error.
Todos aprobaron aquella propuesta, pues vieron la oportunidad de matar dos pájaros de un tiro. Pensaron que tal vez no volverían a verle y ello significaba acabar con su más fuerte rival.

Anauel llegó al palacio y como él pensó, su nombre le abrió las puertas. Sería recibido por el rey Log.
  • Majestad, en el rico pueblo de Hod, no comprendemos por qué es necesario subir tanto los impuestos -explicó Anauel-.
  • Los últimos gastos de palacio han arruinado mis arcas. Nada tengo, ni tan siquiera para poder alimentarnos –contestó afligido el rey-.
  • ¿Cómo es que estáis en la ruina, si las arcas recaudaron una importante cantidad?, yo mismo ofrecí un generoso donativo -dijo el joven-.
  • Recibí de los Condados una petición de dinero. Decían que iban a custodiar el palacio de las hordas enemigas. Accedí gustosamente a ello, pero no tan sóló no me han defendido, sino que entre ellos ha estallado la guerra.
  • Debéis imponer vuestra autoridad y debéis hacerlo uniendo todos los Condados en uno. Todos deben vivir un mismo suelo y hablar una sola lengua. Todos deben dar fe a un mismo rey y defender como un sólo brazo su reino. Ese es el secreto de la riqueza. Qué vuestro mensaje los cure de su mal, de su ambición, de sus deseos egoístas que les lleva a la división y a la guerra. Qué vuestra voz, sea lúcida y sensata y no caigáis en la locura de prodigar vuestra riqueza para financiar vanas empresas.
Dejad que mi oro sirva para unir todos los Condados en una sola nación.

Así fue, como aquel hábil comerciante pudo realizar el mayor negocio de todos los tiempos. Sus riquezas sirvieron para sanar a un pueblo que estaba enfermo y que desde aquel día dejaría de estarlo.


Fin



Diálogo con el Ángel Anauel

  • Posees la facultad, peregrino, de transformar la Luz en Oro…
  • Para conseguirlo, te he dotado con la Inteligencia Práctica, ávida para sacar provecho de todo intercambio comercial.
  • Estás capacitado para llevar a cabo, importantes transacciones donde se requiera discernir, cuál es la mejor opción para conseguir beneficios…
  • Tu mente despierta y especuladora, te permitirá conocer las necesidades de los demás y sabrás cómo satisfacerla.
  • Mucho se espera de ti, pues los valores del espíritu, necesitan un espacio material donde poder dar testimonio de si mismo…
  • ¡Ojala!, no te identifiques, únicamente, con el mundo material…
  • ¡Ojala!, tu mirada no se oriente tan solo hacia el plano de las formas…
  •   ¡Ojala!, tu voz no persiga tan solamente, vender tu mercancía al mejor postor…
  • Eres dueño del codiciado don de la Inteligencia…, de ti depende, el servir a un señor u otro…
  • Tu saber estar, debe convertirte en ejemplo para las conductas erróneas…
  • No lo olvides, recuerda…, la verdad más transcendente es aquella que nos permite tomar consciencia de la Unidad.


Plegaria y Exhorto de Anauel




PLEGARIA


ANAUEL: Dios infinitamente bueno.
Servid a Yavé con temor, rendidle homenaje con temblor.
ANAUEL, permíteme, Señor, que mis objetivos morales se cumplan.
Haz que mis medios estén al servicio
de una sociedad humana y fraternal.
Que todo en mi funcione como en los cielos
para que mi armonía suscite en los demás el deseo de emulación.
Hazme sensato, Señor,
para que no pierda ni una gota de mi poder económico
en vanas empresas. Quiero ser el financiero de la perfección que Tu representas,
y quiero que me mandes, Señor,
proyectos en los que invertir,
a fin de que mi oro
se convierta en mi luz.


ANAUEL exhorta:

He recibido el encargo de transformar en oro la luz
y te he elegido a ti para financiar la empresa de la espiritualidad.
Los valores morales no pueden expresarse sin un marco adecuado.
El amor de Dios es un sentimiento estéril
si es imposible comunicarlo, transmitirlo,
y en ti he puesto los medios para que esta obra pueda realizarse.
Procura no tomarte, peregrino, por el propietario de tu caudal.
Eres un simple depositario de ese oro,
que debes mantener a la disposición
de aquellos que te lo piden en nombre de Dios.
Gracias a tu ministerio, los pueblos abrirán sus ojos y verán.
Muchos serán los que podrán contemplar, gracias a ti,
el esplendor de su propia entidad humana.


(Plegarias y Exhortos de los 72 Genios de la Cábala - KABALEB)

Anauel: "Dios infinitamente bueno"

Nombre: Anauel, "Dios infinitamente bueno".

Coro: Arcángeles, Ángeles al servicio de Hod-Verdad.

Nombre del Ángel en letras: Ayn-Noun-Vav-Aleph-Lamed

Nombre del Ángel en cifras: 16-14-6-1-12

Nombre del Ángel en Arcanos Mayores: Torre Fulminada-Templanza-Enamorados-Mago-Colgado.

Maestro del Sendero 8, el del propio Hod.

Días de regencia: 24 de Mayo; 7 de Agosto; 20 de Octubre; 30 de Diciembre; 11 de Marzo. Del 31 enero al 4 de febrero.

Regencia zodiacal: 2º al 3º de Géminis; 14º al 15º de Leo; 26º al 27º de Libra; 8º al 9º de Capricornio; 20º al 21º de Piscis; 10º al 15º de Acuario.

Lo que otorga:
  • Inspirar el cristianismo.
  • Protege contra los accidentes.
  • Conserva la salud y cura las enfermedades.
  • Favorece las prácticas comerciales y bancarias.
  •  Protege contra la locura, la prodigalidad y la ruina.
Programa-Lección: Superar las malas conductas.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 218

SEXTO REPASO

Introducción

1. Para este repaso utilizaremos sólo una idea por día y la practi­caremos tan a menudo cómo podamos. 2Además del tiempo que le dediques mañana y noche, que no debería ser menos de quince minutos, y de los recordatorios que han de llevarse a cabo, cada hora durante el transcurso del día, usa la idea tan frecuentemente como puedas entre las sesiones de práctica. 3Cada una de estas ideas por sí sola podría salvarte si verdaderamente la aprendie­ses. 4Cada una de ellas sería suficiente para liberaros a ti y al mundo de cualquier clase de cautiverio, e invitar de nuevo el recuerdo de Dios.

2. Con esto en mente, demos comienzo a nuestras prácticas, en las que repasaremos detenidamente los pensamientos con los que el Espíritu Santo nos ha bendecido en nuestras últimas veinte leccio­nes. 2Cada uno de ellos encierra dentro de sí el programa de estu­dios en su totalidad si se entiende, se practica, se acepta y se aplica a todo cuanto parece acontecer a lo largo del día. 3Uno solo basta. 4Mas no se debe excluir nada de ese pensamiento. 5Necesitamos, por lo tanto, usarlos todos y dejar que se vuelvan uno solo, ya que cada uno de ellos contribuye a la suma total de lo que queremos aprender.

3. Al igual que nuestro último repaso, estas sesiones de práctica giran alrededor de un tema central con el que comenzamos y concluimos cada lección. 2El tema para el presente repaso es el siguiente:    

3No soy un cuerpo. 4Soy libre.
5Pues aún soy tal como Dios me creó.

6El día comienza y concluye con esto. 7Y lo repetiremos asimismo cada vez que el reloj marque la hora, o siempre que nos acorde­mos, entre una hora y otra, que tenemos una función que trans­ciende el mundo que vemos. 8Aparte de esto y de la repetición del pensamiento que nos corresponda practicar cada día, no se requiere ningún otro tipo de ejercicio, excepto un profundo aban­dono de todo aquello que abarrota la mente y la hace sorda a la razón, a la cordura y a la simple verdad.

4. Lo que nos proponemos en este repaso es ir más allá de todas las palabras y de las diferentes maneras de practicar. 2Pues lo que estamos intentando esta vez es ir más de prisa por una senda más corta que nos conduce a la serenidad y a la paz de Dios. 3Sencilla­mente cerramos los ojos y nos olvidamos de todo lo que jamás habíamos creído saber y entender. 4Pues así es como nos libera­mos de todo lo que ni sabíamos ni pudimos entender.

5. Hay una sola excepción a esta falta de estructura. 2No dejes pasar un solo pensamiento trivial sin confrontarlo. 3Si adviertes alguno, niega su dominio sobre ti y apresúrate a asegurarle a tu mente que no es eso lo que quiere. 4Luego descarta tranquila­mente el pensamiento que negaste y de inmediato y sin titubear sustitúyelo por la idea con la que estés practicando ese día.
6. Cuando la tentación te asedie, apresúrate a proclamar que ya no eres su presa, diciendo:

2No quiero este pensamiento. 3El que quiero es ________ .

4Y entonces repite la idea del día y deja que ocupe el lugar de lo que habías pensado. 5Además de estas aplicaciones especiales de la idea diaria, sólo añadiremos unas cuantas expresiones formales o pensamientos específicos para que te ayuden con tu práctica. 6Por lo demás, le entregamos estos momentos de quietud al Maes­tro que nos enseña en silencio, nos habla de paz e imparte a nues­tros pensamientos todo el significado que jamás puedan tener.

7. A Él le ofrezco este repaso por ti. 2Te pongo en Sus manos, y dejo que Él te enseñe qué hacer, qué decir y qué pensar cada vez que recurres a Él. 3Él estará a tu disposición siempre que acudas a Él en busca de ayuda. 4Ofrezcámosle este repaso que ahora comenzamos, y no nos olvidemos de Quién es al que se le ha entregado, según practicamos día tras día, avanzando hacia el objetivo que Él fijó para nosotros, dejando que nos enseñe cómo proceder y confiando plenamente en Él para que nos indique la forma en que cada sesión de práctica puede convertirse en un amoroso regalo de libertad para el mundo.


LECCIÓN 218

No soy un cuerpo. Soy libre.
Pues aún soy tal como Dios me creó.

1. (198) Sólo mi propia condenación me hace daño.

2Mi condenación nubla mi visión, y a través de mis ojos ciegos no puedo ver la visión de mi gloria. 3Mas hoy puedo contemplar esta gloria y regocijarme.

4No soy un cuerpo. 5Soy libre. 6Pues aún soy tal como Dios me creó.


¿Qué me enseña esta lección?

Cada vez que nos condenamos, quedamos prisioneros de esa condena. Nos privamos del don de la libertad y extendemos, ese mismo juicio a los demás.

La llave que nos libera de esa cárcel, es el perdón. En la medida en que dejamos de juzgarnos condenatoriamente y nos perdonamos, en esa misma medida, estamos abiertos a dejar de juzgar y perdonar a los demás.

Dentro del mundo de las ilusiones, del mundo del sueño, el perdón representa el sueño del despertar a la verdadera realidad.

La condena nos hace sufrir. Es sin duda, una total falta de amor hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Tan sólo el perdón puede sanar toda forma de dolor.


Reflexión: ¿En que aspectos de tu vida te condenas? ¿Qué aspectos de los demás condenas? Pregúntate, ¿te sientes feliz condenándote o condenando a otros?

jueves, 4 de agosto de 2016

Cuento para Iah-Hel: "El ¿Por qué?"

Los padres de Iah-hel no acababan de ponerse de acuerdo y discutían violentamente, sin importarles lo más mínimo los sentimientos de su hijo, que estaba oyendo aquella desafortunada conversación.
  • No podemos gastar más dinero en la operación, es una locura. Quedaremos en la ruina y ya sabes las esperanzas que el médico nos da. Ni tan siquiera nos asegura que con la intervención se cure.
Eran las palabras de su madre que parecía estar más interesada en la cuenta corriente que en la salud de su hijo.
  • A veces creo que estoy casado con un monstruo. ¿Cómo puedes hablar de dinero cuando tu hijo va a perder la vista? –le contestó muy alterado su esposo-.
Mientras que esta escena seguía su curso, Iah-hel sufría desconsolado. Se sentía culpable de que sus padres se pelearan y aquel sentimiento le llevó a abandonar su hogar, pero estaba ciego y lo único que consiguió fue agravar aún más su estado, pues en su huida tropezó, con la mala fortuna de que en su caída se golpeó la cabeza.

Sus padres, al oír un fuerte golpe acudieron y le encontraron desplomado y sin conocimiento en el suelo. Recordaron la advertencia del médico, no debía hacer movimientos bruscos, pues ello podría poner en peligro la operación.

Mientras que le socorrían, siguieron discutiendo y decidieron que si le ocurría algo al niño, se separarían para siempre.

Los médicos hicieron todo cuanto estaba en sus manos. Tan sólo les quedaba esperar unos días para conocer los resultados.

Iah-hel se había restablecido rápidamente de la operación. Su mente estaba aturdida y no era por causa del golpe, sino por las preocupaciones que le causaban sus padres.
Era un chico muy inteligente y en el colegio había conseguido ganar la admiración de sus compañeros y el respeto de los profesores. Su afán de saber era contagioso y siempre estaba investigando y preguntado el por qué de las cosas. Era tanta su afición por preguntar que le pusieron amistosamente el mote de el ¿por qué? Aquello no le molestaba, pues era muy modesto y nunca pretendió ser mejor que los demás.

Ahora, no podía ver, no podía leer, pero aquello no impedía que su afán de saber aumentara.

Cierto día, estando despierto, Iah-hel tuvo una experiencia maravillosa. Sin saber cómo, ni porque, la oscuridad exterior desapareció y todo se llenó de luz. Notó al instante que su cuerpo flotaba y parecía volar. De repente se produjo una explosión de luz y sus ojos evidenciaron un mundo de vida diferente al que conocía. Allí los seres se vestían con ropajes de energía de diferentes colores.

Cuando más maravillado estaba contemplando ese espectáculo, alguien vino a interrumpir su visión.
  • Hermoso, ¿verdad? Ven acompáñame, te enseñaré algo -le habló aquel personaje de una luminosidad azulada-.
  • ¿Dónde estoy señor? -preguntó Iah-hel-.
  • Estás en el Mundo de las Creaciones. En él habitamos mientras dormimos y cuando agotamos las experiencias con el cuerpo físico y decidimos abandonarlo -le dijo-.
  • Entonces, ¿estoy dormido o estoy muerto? -preguntó de nuevo el joven-.
  • Ni lo uno, ni lo otro. Has entrado en un estado de paz interna que te da derecho a ser habitante consciente de este mundo -explicó aquel ser luminoso-. Pero ven y observa.
Iah-hel contempló a sus padres que estaban enfadados y a punto de divorciarse. Comprendió que debía evitarlo y ese deseo le hizo retornar de nuevo al cuerpo físico.

Apenas si se había dado cuenta que podía ver. Era más importante para él, encontrar a sus padres y evitar su separación.

Llegó a tiempo, aún no habían firmado los documentos que les separaría definitivamente. Al verle, ambos sintieron que su corazón se conmovía por aquel milagro. Aquello fue suficiente para unirlos de nuevo.
Iah-hel pidió a sus padres que buscaran un lugar tranquilo en el campo donde poder recuperarse. Allí tendría la oportunidad de buscar de nuevo a ese ser luminoso. Tenía tantas cosas que preguntarle, por algo le apodaron “el ¿por qué?”.

Fin

Diálogo con el Ángel Iah-Hel

  • Hace ya mucho tiempo, el Cordón Espiritual que mantenía al hombre conectado a su creador, se rompió…
  • Sin embargo, esta percepción, es un error.
  • Tu trabajo primordial, peregrino, es sacarle de ese error, y para ello, debes explicarle que la dualidad debe ser transcendida…
  • Háblale de que no existe la separación, que todo es una ilusión…
  • Explícales, que todos formamos una Unidad; que lo masculino se complementa con lo femenino, y que lo femenino se complementa con lo masculino.
  • Si ambas naturalezas se encuentran en perfecto equilibrio, el hombre experimentará una relación armoniosa.
  • Ahora bien, si ambas naturalezas se encuentran alteradas, entonces la experiencia de la relación te llevará a la ruptura.
  • La Paz y el Orden, la Comprensión y el Entendimiento, no son frutos de la casualidad…, hay que sembrarlas y alimentarlas, para que de este modo formen parte de nuestro interior…, tan solo siendo así, podremos encontrarlas en el exterior formando parte de nuestras vidas.

Plegaria y Exhorto de Iah-Hel

PLEGARIA

IAH-HEL: Ser Supremo.
Ved, Señor, cuanto amo tus preceptos. Según tu promesa, dame la Vida.

IAH-HEL: Vivifícame, Señor.
Haz que las corrientes de tu Pensamiento
circulen por mi cerebro regenerándolo.
Haz que los latidos de tu Corazón
se sincronicen con los míos.
Que mi gesto sea Tu Gesto,
que mi palabra sea Tu Palabra.
Haz que en mi lo masculino y lo femenino
ocupen sus puestos respectivos
y no permitas que una imaginación exaltada
me lleve a ambicionar otro lujo
que el de comprender
la maravillosa máquina del mundo
que el Eterno creó.
Búscame, Señor, un lugar
en el que pueda exaltarte y celebrarte
y desde el que sea posible mantener contigo
la permanente conexión.

IAH-HEL exhorta:

Soy portador de ideas muy simples
y de un corazón sensible al palpitar
de los doce elementos fundamentales.
Si eres modesto y virtuoso comprenderás mi lenguaje
y encontrarás en mi el orden natural de todas las cosas.
Has de saber, peregrino,
que todo nació de la idea,
que todo encontró su fecundidad en el sentimiento;
que uno y otro unidos forman el núcleo de la Creación.
En
tu masculinidad está la simiente de todo cuanto existe,
y en tu feminidad está la tierra en la que todo puede crecer.
No busques otra verdad más allá de ti mismo.
Toda la verdad está contenida en ti
y es en ti mismo que debes encontrarla.
Busca en el calendario las fechas
en que plantar las distintas semillas,
porque todo está sujeto a un orden
y nada puede florecer antes de tiempo.
Descubre este orden y de ti nacerá
todo un universo.


(Plegarias y Exhortos de los 72 Genios de la Cábala - KABALEB)

Iah-Hel: "Ser Supremo".

Nombre: Iah-Hel, "Ser Supremo".

Coro: Arcángeles, Ángeles al servicio de Hod-Verdad.

Nombre del Ángel en letras: Yod-He-He-Aleph-Lamed

Nombre del Ángel en cifras: 10-5-5-1-12

Nombre del Ángel en Arcanos Mayores: Rueda de la Fortuna-Sumo Sacerdote-Sumo sacerdote-Mago-Colgado.

Maestro del sendero 27  que une a Hod con Netzah en su trayecto de Retorno.

Días de regencia: 23 de Mayo; 6 de Agosto; 19 de Octubre; 29 de Diciembre; 10 de Marzo. Del 26 al 30 de enero.

Regencia zodiacal: 1º al 2º de Géminis; 13º al 14º de Leo; 25º al 26º de Libra; 7º al 8º de Capricornio; 19º al 20º de Piscis; 5º al 10º de Acuario.

Lo que otorga:

  • Evidencia interna de la verdad.
  • Ayudas a los que quieren retirarse del mundo para filosofar.
  • Buen entendimiento entre cónyuges.
  • Procura la tranquilidad y la soledad tras haber cumplido las obligaciones mundanas.
  • Protege contra el escándalo, el lujo y el divorcio.

Programa-Lección: Vencer el impulso que nos lleva a la separación.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 217

SEXTO REPASO

Introducción

1. Para este repaso utilizaremos sólo una idea por día y la practi­caremos tan a menudo cómo podamos. 2Además del tiempo que le dediques mañana y noche, que no debería ser menos de quince minutos, y de los recordatorios que han de llevarse a cabo, cada hora durante el transcurso del día, usa la idea tan frecuentemente como puedas entre las sesiones de práctica. 3Cada una de estas ideas por sí sola podría salvarte si verdaderamente la aprendie­ses. 4Cada una de ellas sería suficiente para liberaros a ti y al mundo de cualquier clase de cautiverio, e invitar de nuevo el recuerdo de Dios.

2. Con esto en mente, demos comienzo a nuestras prácticas, en las que repasaremos detenidamente los pensamientos con los que el Espíritu Santo nos ha bendecido en nuestras últimas veinte leccio­nes. 2Cada uno de ellos encierra dentro de sí el programa de estu­dios en su totalidad si se entiende, se practica, se acepta y se aplica a todo cuanto parece acontecer a lo largo del día. 3Uno solo basta. 4Mas no se debe excluir nada de ese pensamiento. 5Necesitamos, por lo tanto, usarlos todos y dejar que se vuelvan uno solo, ya que cada uno de ellos contribuye a la suma total de lo que queremos aprender.

3. Al igual que nuestro último repaso, estas sesiones de práctica giran alrededor de un tema central con el que comenzamos y concluimos cada lección. 2El tema para el presente repaso es el siguiente:    

3No soy un cuerpo. 4Soy libre.
5Pues aún soy tal como Dios me creó.

6El día comienza y concluye con esto. 7Y lo repetiremos asimismo cada vez que el reloj marque la hora, o siempre que nos acorde­mos, entre una hora y otra, que tenemos una función que trans­ciende el mundo que vemos. 8Aparte de esto y de la repetición del pensamiento que nos corresponda practicar cada día, no se requiere ningún otro tipo de ejercicio, excepto un profundo aban­dono de todo aquello que abarrota la mente y la hace sorda a la razón, a la cordura y a la simple verdad.

4. Lo que nos proponemos en este repaso es ir más allá de todas las palabras y de las diferentes maneras de practicar. 2Pues lo que estamos intentando esta vez es ir más de prisa por una senda más corta que nos conduce a la serenidad y a la paz de Dios. 3Sencilla­mente cerramos los ojos y nos olvidamos de todo lo que jamás habíamos creído saber y entender. 4Pues así es como nos libera­mos de todo lo que ni sabíamos ni pudimos entender.

5. Hay una sola excepción a esta falta de estructura. 2No dejes pasar un solo pensamiento trivial sin confrontarlo. 3Si adviertes alguno, niega su dominio sobre ti y apresúrate a asegurarle a tu mente que no es eso lo que quiere. 4Luego descarta tranquila­mente el pensamiento que negaste y de inmediato y sin titubear sustitúyelo por la idea con la que estés practicando ese día.
6. Cuando la tentación te asedie, apresúrate a proclamar que ya no eres su presa, diciendo:

2No quiero este pensamiento. 3El que quiero es ________ .

4Y entonces repite la idea del día y deja que ocupe el lugar de lo que habías pensado. 5Además de estas aplicaciones especiales de la idea diaria, sólo añadiremos unas cuantas expresiones formales o pensamientos específicos para que te ayuden con tu práctica. 6Por lo demás, le entregamos estos momentos de quietud al Maes­tro que nos enseña en silencio, nos habla de paz e imparte a nues­tros pensamientos todo el significado que jamás puedan tener.

7. A Él le ofrezco este repaso por ti. 2Te pongo en Sus manos, y dejo que Él te enseñe qué hacer, qué decir y qué pensar cada vez que recurres a Él. 3Él estará a tu disposición siempre que acudas a Él en busca de ayuda. 4Ofrezcámosle este repaso que ahora comenzamos, y no nos olvidemos de Quién es al que se le ha entregado, según practicamos día tras día, avanzando hacia el objetivo que Él fijó para nosotros, dejando que nos enseñe cómo proceder y confiando plenamente en Él para que nos indique la forma en que cada sesión de práctica puede convertirse en un amoroso regalo de libertad para el mundo.


LECCIÓN 217

No soy un cuerpo. Soy libre.
Pues aún soy tal como Dios me creó.

1. (197) No puede ser sino mi propia gratitud la que me gano.

2¿Quién debe dar gracias por mi salvación sino yo mismo? 3¿Y cómo sino a través de la salvación puedo encontrar el Ser a Quien debo estarle agradecido?

4No soy un cuerpo. 5Soy libre. 6Pues aún soy tal como Dios me creó.


¿Qué me enseña esta lección?


No pongamos precio a aquello que damos, pues si lo hacemos, no estaremos poniendo el corazón en ello. Cuando des, hazlo con amor, con abundancia, no lo hagas desde la escasez.

Cuando des, no olvides sentir gratitud, pues aquello que das lo has recibido en agradecimiento de lo que Eres.

Dar es expandir; dar es sembrar. Ten la certeza, de que aquello que expandes o siembras, dará sus frutos, y toda cosecha lleva implícita la gratitud que encierra todo acto creador.

Una mente agradecida, da cobijo a pensamientos y sentimientos de gratitud. Una mente agradecida es una mente despierta, libre e inocente. Una mente agradecida es una mente alegre, cuyos pensamientos y sentimientos son dadores de paz y felicidad.

Reflexión: Identifica tus actos de gratitud y  pregúntate ¿cómo te sientes? Identifica los actos de gratitud de los demás y pregúntate ¿cómo se sentirá?