sábado, 25 de junio de 2016

Cuento para Melahel: "Las plantas curativas"

Los padres de Ángel se encontraban ya al borde de la desesperación. La enfermedad que padecía su único hijo les estaba consumiendo mentalmente.


Habían consultado a los mejores médicos de la ciudad y a pesar de ello, su hijo no encontraba mejoría alguna. Ya no sabían qué hacer, ni a dónde acudir. Ya, si a penas, les quedaba un hilo de esperanza..


Su madre -mujer de profunda fe -, no dejaba de rogar a Dios por la salud de su hijo. Veía que la vida se le escapaba y su impotencia al no poder evitarlo la hacía sufrir profundamente.


Una mañana, llegó inesperadamente al pueblo un viajero que por su indumentaria llamó mucho la atención. Su único equipaje era un hatillo, pero su contenido debía de ser de gran valor para el recién llegado, puesto que lo custodiaba cuidadosamente.


Muy cerca de la plaza, donde habitualmente se reunían los vecinos del pueblo, el viajero pudo oír una conversación que le causó una extraña sensación.


Aquellas dos mujeres comentaban la tristeza de Doña Marta, la madre de Ángel. Pudo conocer que su hijo se encontraba enfermo desde hacía meses y que su mal era un misterio para los médicos, pues éstos, no habían conseguido curarle, y mucho temían que fuese a morir.


Nada mas conocer aquellos detalles, no pudo evitar entrometerse en la conversación
  • Señoras, perdonadme. Sin querer he podido oír lo que decían acerca de un niño enfermo, y me gustaría hacerle una visita. ¿Podrían decirme dónde vive?
Ambas señoras se sorprendieron y mirándole de la cabeza a los pies, sintieron desconfianza, sin embargo, cuando sus miradas se cruzaron, aquellos ojos claros disiparon toda duda.
  • Sí buen hombre, vive al final de esta calle.
Y sin demorarlo más, aquel extraño se dirigía ya a cumplir con su objetivo.


Llamó varias veces a la puerta y fue recibido por una señora de aspecto triste.
  • ¿Es usted la madre del niño enfermo? -preguntó el misterioso viajero -.
  • Sí, pero usted, ¿quién es? ¿Cómo sabe que mi hijo está enfermo?
  • No debe alarmarse. Soy Melahel, un humilde viajero que está de paso y que quiere ayudarle, si me lo permite claro.
  • Y, ¿cómo podrá hacerlo? ¿Acaso es usted medico? -interrogó sin mucha confianza la madre-.
  • Una voz en mi interior ha guiado mis pasos hasta este pueblo. Me decía que tomase estas hierbas medicinales, pues servirían para devolver la salud a alguien, y creo que esa persona es su hijo.
Aquellas palabras tuvieron un don milagroso, pues le había devuelto una chispa de esperanza, y no sería tan sólo eso, pues aquellas hierbas curaron definitivamente a su hijo. La dicha sería completa.


Desde aquel día todos recordarían al extraño viajero, del que aprendieron las propiedades curativas de las plantas y sus maravillosos efectos.


Fin

Diálogo con el Ángel Melahel

  • Posees un don que muchos codician…, La Comprensión…
  • Sabes reconocer el hilo conductor que da respuesta a los muchos interrogantes que el intelecto humano ansía conocer.
  • Todo fruto ha sido moldeado por el potencial encerrado en la semilla…, y todo acto se ha forjado en la fragua del pensamiento.
  • El mundo, clama con rigor, sintiéndose víctima del dolor…, y reclama justicia para acallar las voces de la incomprensión…
  • Hambre, genocidio, violencia de género, pobreza, crisis, paro, accidentes, terremotos, tsunamis, inundaciones, engaños, fraudes, especulación, miserias…
  • Eleva tu voz, Peregrino, y proclama tu verbo a los Cuatro Puntos Cardinales…
  • Contagia al mundo con el sabor de las Leyes Naturales… enséñanos…, instrúyenos…

Plegaria y Exhorto de Melahel

PLEGARIA

MELAHEL: Dios que libera de los males.
El Eterno guardará tu salida y tu regreso, desde ahora y para siempre jamás.
MELAHEL: Permíteme, Señor, contemplar la eternidad
en las cristalizaciones físicas de tu esencia.
Permíteme ver, en los objetos materiales y en lo instituido,
la expresión transitoria de tu divino acontecer.
Quiero, Señor, participar
en la elaboración de ese relato cósmico que Tú escribes
con las sucesivas oleadas de vida que propulsas al mundo.
Inspira mi mente, Señor MELAHEL
para que pueda sacar conclusiones generales
de las observaciones particulares;
para que todo, dentro de mi,
se reconstruya según su orden natural
y pueda aportar a los demás la imagen de tu divina armonía,
a fin de que con ella reencuentren
el ritmo perfecto en su organismo
y se vea restablecida su salud.
Dame poderes para ser aquel que, a través de Ti,
dé profundo y universal significado
a las cosas, a los hechos, a las situaciones, a lo Instituido,
a lo que sólo es instante fugaz
en tu sublime y eterno transcurrir.
 


MELAHEL exhorta:
He puesto en ti, peregrino, poderosa imaginación,
para que seas el intérprete de mis símbolos,
en la piedra, en el gesticular del hombre, en sus sueños.
Quiero que sepas que el mundo de formas que percibes,
antes fue idea que Yo concebí
y que mi sensibilidad amó.
Pero otras Ideas y otros Amores se suceden en mi esencia
y para plasmarlos en el mundo humano necesito
que los hombres destruyan lo que un día amé.
Cuento contigo, peregrino,
para que hagas saber a tus hermanos
que deben sincronizarse con mi Idea y con mi Amor;
que es preciso que amemos juntos las mismas cosas
y no que, desconectados de mi,
estén construyéndo lo que Yo ya pienso en destruir.
Te he dado verbo para que les refieras
mi eterno caminar
hacia universos cada vez más perfectos,
donde los materiales de ayer, magnificados,
serán las columnas de los Templos de la nueva luz.
Diles a los que te lean, a los que te escuchan,
cuán fabulosos han de ser mis Días de Creación,
a medida que mi Obra vaya acercándose a la Séptima jornada.


(Plegarias y Exhortos de los 72 Genios de la Cábala - KABALEB)

Melahel: "Dios que liberas de los males"


Nombre: Melahel, "Dios que liberas de los males".

Coro: Tronos, Ángeles al servicio de Binah-Ley.

Nombre del Ángel en letras: Mem-Lamed-Hé-Aleph-Lamed

Nombre del Ángel en cifras: 13-12-5-1-12

Nombre del Ángel en Arcanos Mayores: Muerte-Colgado-Sumo Sacerdote-Mago-Colgado.


Maestro del Sub-Sendero que une Binah a Hod en su trayecto de Ida.


Días de regencia: 13 de abril; 26 de junio; 9 de Septiembre; 21 de Noviembre; 31 de Enero. Del 13 de julio al 18 de julio.

Regencia zodiacal: 22º al 23º de Aries; 4º al 5º de Cáncer; 16º al 17º de Virgo; 28º al 29º de Escorpio; 10º al 11º de Acuario; 20º al 25º de Cáncer


Lo que otorga:
  • Protege contra las armas de fuego, contra los posibles atentados. 
  • Curación a través de las plantas medicinales. 
  • Fecundidad en los campos, propiciando la lluvia. 
  • Osadía para emprender operaciones arriesgadas.
  • Protege contra contagios, infecciones y enfermedades.

Programa-Lección: Comprensión de las Leyes Divinas.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 177

QUINTO REPASO

Introducción

1. Ahora iniciamos otro repaso. 2Esta vez estamos listos para poner más de nuestra parte y dedicar más tiempo a nuestro empeño: 3Reconocemos que nos estamos preparando para un nuevo nivel de entendimiento. 4Queremos dar este paso resuelta­mente, para poder seguir adelante con mayor certeza, mayor sin­ceridad y mayor fe. 5Nuestros pasos han sido inciertos, y las dudas nos han hecho andar con lentitud e inseguridad por el camino que este curso señala. 6Pero ahora vamos a ir más de prisa, pues nos estamos acercando a una mayor certeza, a un propósito más firme y a una meta más segura.

2. Padre nuestro, afianza nuestros pasos. 2Aplaca nuestras dudas, aquieta nuestras santas mentes, y háblanos. 3No tenemos nada que decirte, 4pues sólo deseamos escuchar Tu Palabra y hacerla nuestra. 5Guía nuestras prácticas tal como un padre guía a su hijo pequeño por un camino que éste desconoce, 6pero que aun así, el hijo lo sigue, seguro de que está a salvo porque su padre le muestra el camino.

3. De este modo es como llevamos nuestras prácticas hasta Ti. 2Si trope­zamos, Tú nos levantarás. 3Si se nos olvida el camino, sabemos que Tú siempre lo recordarás. 4Y si nos extraviamos, Tú no te olvidarás de llamarnos. 5Aligera nuestros pasos ahora de modo que podamos caminar con mayor certeza y mayor rapidez hasta Ti. 6Y aceptamos la Palabra que Tú nos ofreces para unificar nuestras prácticas, a medida que repasamos los pensamientos que Tú nos has dado.

4. He aquí -al final de este párrafo- el pensamiento que debe preceder a los pensamientos que vamos a repasar. 2Cada uno de éstos clarifica algún aspecto de dicho pensamiento o contribuye a hacerlo más significativo, más personal y verdadero, así como más descriptivo del santo Ser que compartimos y que ahora nos preparamos para conocer de nuevo:

3Dios es sólo Amor, y, por ende, eso es lo que soy yo.

4Sólo este Ser conoce el amor. 5Sólo sus pensamientos son perfec­tamente congruentes; sólo ese Ser conoce a Su Creador, se com­prende a Sí Mismo y goza de un conocimiento y amor perfectos, así como de un estado de unión constante con Su Padre y Con­sigo Mismo.

5. Y Eso es lo que nos espera al final de la jornada. 2Cada paso que damos nos acerca un poco más. 3Este repaso acortará el tiempo de manera inconmensurable si tenemos presente que Eso es nuestra meta y que a medida que lo ponemos en práctica es a Eso a lo que nos acercamos. 4Levantemos de las cenizas nuestros corazones y dirijámoslos hacia la vida, recordando que Eso es lo que se nos promete, y que este curso nos fue enviado para allanar el sendero de la luz y enseñarnos, paso a paso, cómo regresar al eterno Ser que creíamos haber perdido.

6. Yo te acompaño en esta jornada. 2Pues por el momento com­parto tus dudas y tus miedos, de manera que puedas recurrir a mí que conozco el camino por el que se supera toda duda y temor. 3Caminamos juntos. 4Es preciso que yo entienda lo que es la incertidumbre y el dolor, aun cuando sé que no tienen ningún significado. 5Sin embargo, un salvador debe permanecer con aquellos a quienes enseña, viendo lo que ellos ven, pero conser­vando en su mente el camino que lo condujo a su propia libera­ción, y que ahora te conducirá a ti a la tuya junto con él. 6Al Hijo de Dios se le sigue crucificando hasta que camines por esta senda conmigo.

7. Mi resurrección se repite cada vez que conduzco a un hermano sin contratiempo alguno allí donde la jornada termina para ya no recordarse más. 2Me siento renovado cada vez que un hermano aprende que hay un camino que nos libera a todos de la aflicción y del dolor. 3Y renazco cada vez que un hermano se vuelve hacia la luz que mora en él y me busca. 4No me he olvidado de nadie. 5Ayúdame ahora a conducirte de regreso allí donde la jornada empezó para que puedas llevar a cabo otra elección conmigo.

8. Libérame mientras practicas una vez más los pensamientos que te he traído de Aquel que ve tu extrema necesidad, y que conoce la respuesta que Dios le ha dado. 2Juntos repasaremos estos pen­samientos. 3Juntos les dedicaremos nuestro tiempo y esfuerzos. 4Y juntos se los enseñaremos a nuestros hermanos. 5Dios no permiti­ría que en el Cielo faltase nada. 6Éste te está esperando, al igual que yo. 7Sin ti yo estoy incompleto. 8Conforme me complete regresaremos juntos a nuestro hogar ancestral, el cual se preparó para nosotros desde antes de que el tiempo comenzara, y se ha mantenido a salvo de los azotes de éste, así como inmaculado y seguro, tal como será cuando al tiempo le llegue su fin.

9. Permite, entonces, que este repaso sea el regalo que me haces a mí. 2Pues esto es lo único que necesito: que oigas mis palabras y que se las ofrezcas al mundo. 3Tú eres mi voz, mis ojos, mis pies y mis manos, con los cuales llevo la salvación al mundo. 4El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. 5A Él nos dirigimos juntos. 6Toma a tu hermano de la mano, pues no es éste un camino que recorramos solos. 7En él yo camino contigo y tú conmigo. 8La Voluntad del Padre es que Su Hijo sea uno con Él. 9¿Cómo no iba a ser, entonces, todo lo que vive uno contigo?
10. Permite que este repaso sea un intervalo en el que comparti­mos una experiencia que es nueva para ti, aunque tan antigua como el tiempo e incluso aún más antigua. 2Santificado sea tu nombre 3e inmaculada tu gloria para siempre. 4Tu plenitud ahora es total, tal como Dios lo dispuso. 5Tú eres Su Hijo, y completas Su extensión con la tuya. 6No practicamos sino una antigua ver­dad, que sabíamos desde antes de que la ilusión pareciese apode­rarse del mundo. 7Y le recordamos al mundo que está libre de toda ilusión cada vez que decimos:

8Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

11. Con esto damos comienzo a cada día de nuestro repaso. 2Con esto empezamos y con esto concluimos cada período de práctica. 3Y con ese pensamiento nos vamos a dormir para despertar con esas mismas palabras de nuevo en nuestros labios, y darle así la bienvenida al nuevo día. 4Todo pensamiento que repasemos lo envolvemos con ése; y utilizaremos dichos pensamientos para mantenerlo firme en la mente y claro en nuestra memoria a lo largo del día. 5Y así, cuando hayamos terminado este repaso, habremos reconocido que las palabras que decimos son verdad.

12. Las palabras, sin embargo, no son sino recursos auxiliares y, excepto por el uso que hacemos de ellas al principio y al final de cada período de práctica, se usarán sólo para recordarle a la mente su propósito, según lo dicte la necesidad. 2Ponemos nues­tra fe en la experiencia que se deriva de las prácticas, no en los medios que utilizamos. 3Esperamos la experiencia, y reconocemos que sólo en ella radica la convicción. 4Usamos las palabras y trata­mos una y otra vez de ir más allá de ellas hasta llegar a su significado, el cual está mucho más allá de su sonido. 5Este se hace cada vez más tenue hasta que finalmente desaparece, a medida que nos acercamos a la Fuente del significado. 6Y Ahí es donde hallamos reposo.
                                                                

LECCIÓN 177

Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

1. (163) La muerte no existe. 2El Hijo de Dios es libre.
3Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

2. (164) Ahora somos uno con Aquel que es nuestra Fuente.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.


¿Qué me enseña esta lección?

1. (163) La muerte no existe. 2El Hijo de Dios es libre.
3Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

¿Dónde habita la muerte, realmente, si no es en nuestra mente?

La identificación con el cuerpo, nos ha llevado a atribuirle el máximo poder sobre nuestras vidas. Pensamos, que el cuerpo, al igual que nace, muere y con ello, establece el final de nuestra existencia.

Con la confirmación de la muerte, el ego nos impone la certeza de que representa la única realidad posible. Confirma, definitivamente, que la Unidad con Dios no existe y que la vida se reduce a un corto y fugaz tránsito en el tiempo material.

Si recuperamos la consciencia de nuestra verdadera realidad, la muerte deja de ser una realidad, pues habremos reconocido nuestra Esencia Espiritual, la cual no conoce la muerte, es Eterna.

Durante el tiempo que permanezcamos identificados con la transitoriedad del ego, nuestra mente se encontrará brindando culto a la muerte, pues todo lo fabricado por el ego, lleva ese sello de temporalidad.


2. (164) Ahora somos uno con Aquel que es nuestra Fuente.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.


Dice el refrán: No dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy.

En verdad, si es nuestra voluntad, en el ahora, podemos conectar con la Fuente de la Unidad.

A veces pensamos que debemos entregarnos a un duro peregrinaje, donde a través de un largo proceso iniciático, podemos alcanzar la Salvación.

Sin embargo, no es necesario tal viaje, pues podemos decidir, ahora, que el Velo que nos oculta la Realidad Espiritual, caiga ante nuestros ojos y nos permita vislumbrar la Realidad que Somos.

viernes, 24 de junio de 2016

Cuento para Yeiaiel: "Cambiando el rumbo"

Zaim era un joven valiente, muy valiente, que había soñado siempre con llegar a ser algún día capitán de un barco y navegar por todos los mares del mundo en busca de emocionantes aventuras.

Pero por ahora -y ya era algo -, debería conformarse con ser ayudante del cocinero si quería formar parte de aquella tripulación que ya se disponía a zarpar rumbo a las Tierras de la Fortuna.

El joven Zaim era simpático, amistoso y muy pronto consiguió ganarse la confianza de todos sus compañeros de viaje, los cuales admiraban su valor y arrojo.

La aventura había comenzado, pero nadie sabía con certeza el lugar de su destino. iRumbo a las tierras de la fortuna! . Habían sido las órdenes del suboficial. Pero. ¿dónde se encontraban aquellas tierras?

No todos conocían al capitán, pero los que decían conocerle murmuraban que su único propósito era adquirir fortuna y para conseguirlo, estaba incluso dispuesto a acabar con toda una tribu de indígenas.

Con esta duda y sin saber bien como acabaría todo aquello, los días fueron pasando. Hasta que una noche el viento comenzó a soplar cada vez con más intensidad. De repente el cielo se cubrió de nubes y una tormenta se desencadenó. El mar enfurecido escupía gigantescas olas que amenazaban a la embarcación con hacerla zozobrar.

Todos los tripulantes, incluidos el capitán, estaban muertos de miedo, pero aquel pánico no consiguió atemorizar al joven Zaim, que luchaba en aquellos momentos con todas sus fuerzas contra el viento. Recordó todas las aventuras referidas por su abuelo, y en aquel crítico momento una conversación le vino al pensamiento:
  • Si algún día te enfrentas a un fuerte temporal, ten bien presente una cosa hijo mío. El rumbo que llevas es el equivocado. El mar que es sabio, te avisa enfureciendo el espíritu de sus aguas para que no sigas hacia adelante. En ese momento debes invocar al Arcángel Yeiaiel y su toque de trompeta callará la tormenta de inmediato.
  • Capitán -exclamó el valiente muchacho -, debemos cambiar el rumbo e invocar a Yeiaiel, él nos ayudará a salir de este infierno.
El capitán que era un hombre bregado en el mar también había oído hablar de la magia del Arcángel, pero no comprendía porque debía cambiar el rumbo. Pero algo le dijo que debía hacerlo, y acertó, pues de inmediato la furia de las olas se calmó y el mar volvió a su acostumbrada tranquilidad. 

Si en nuestra vida tomamos un rumbo y encontramos que todo nos sale mal, cambiemos nuestra dirección y todo volverá a mejorar.

Fin

Diálogo con el Ángel Yeiaiel

  • Posees un elevado privilegio…, posees conciencia de la Unidad que da cohesión a todas las cosas.
  • Sin embargo, tendrás que enfrentarte al mundo, donde no podrás evitar ser seducido por las voces de los instintos…
  • Por tus cualidades, serás aplaudido y muchos venerarán tu nombre…
  • Por tu belleza, serás amado…, y ese amor te poseerá…
  • ¿Vivirás identificado con ese frágil y transitorio espectáculo?, ó...
  • ¿Decidirás invertir tus riquezas, tus valores, en el servicio de la luz…, amando a los demás?

Plegaria y Exhorto de Yeiaiel

PLEGARIA

YElAYEL: La Derecha de Dios.
El Eterno es tu guardián. El Eterno es tu sombra y tu mano derecha.
YElAYEL: Me has dado, Señor, conciencia
de la unidad de tu Reino
y la visión de lo que será la vida
cuando las voces de los instintos
encuentren su ordenado silencio.
Permíteme, Señor, que ese conocimiento interno
pueda expresarse a través de mi comportamiento,
haz que Tu idea se haga en mi músculo y sangre,
de manera que puedan hablar mis gestos
más alto y mejor que las palabras.
Y en ese viaje hacia tu esplendoroso futuro,
guárdame, Señor, del peligro de naufragio,
de esa catástrofe que acecha siempre al hombre
cuando su alma se desvincula del Eterno,
para adorar su personalidad pasajera y mortal.
Libérame, Señor, del error que cometió Narciso
y cuando me refleje en un espejo,
haz que mis ojos te descubran, en mi imagen, a Ti.

YElAYEL exhorta:
Por tus palabras, por tus acciones, por tus empresas,
el mundo debe saber que la vida es eterna;
que hay otra vida después de esta vida,
y cuando la otra se agote, una nueva nacerá
del inagotable manantial de lo Eterno.
Quiero, peregrino, que vivas como si fueras a existir 100.000 años,
y que los demás aprendan de ti
que no puede haber eternidad sin renovación,
sin un incesante retorno a la juventud,
eliminando las heces perecederas
de tu cuerpo mental y de tu cuerpo de deseos,
así como el cuerpo físico las expulsa automáticamente.
Te he dado renombre y fortuna para que los demás te respeten;
no olvides jamás, peregrino,
que el oro es una cristalización de la luz
y que si malgastas ese oro, la luz desaparecerá de ti.
Y serás pobre en ambos mundos, en el físico y en el mental.
Quiero que sepas ser el eterno joven creando empresas eternas,
el que edifica en la piedra Mi Pensamiento.


(Plegarias y Exhortos de los 72 Genios de la Cábala - KABALEB)

Yeiaiel: "La derecha de Dios"

Nombre: Yeiaiel, "La derecha de Dios". 

Coro: Tronos, Ángeles al servicio de Binah-Ley.

Nombre del Ángel en letras: Yod-Yod-Yod-Aleph-Lamed

Nombre del Ángel en cifras: 10-10-10-1-12

Nombre del Ángel en Arcanos Mayores: Rueda de la Fortuna-Rueda de la Fortuna-Rueda de la Fortuna-Mago-Colgado.

Maestro del Sub-Sendero que une Binah a Netzah en su trayecto de Ida.

Días de regencia: 12 de abril; 25 de junio; 8 de Septiembre; 20 de Noviembre; 30 de Enero. Del 8 de julio al 12 de julio.

Regencia zodiacal: 21º al 22º de Aries; 3º al 4º de Cáncer; 15º al 16º de Virgo; 27º al 28º de Escorpio; 9º al 10º de Acuario; 15º al 20º de Cáncer

Lo que otorga: 
  • Otorga fortuna y renombre. 
  • Protege contra los naufragios, en sentido literal o figurado. 
  • Ayuda a los comerciantes a mantenerse en sus comercios. 
  • Favorece el altruismo y la filantropía. 
  • Protege contra aquellos que pretenden despojarnos de nuestros legítimos tesoros..
Programa-Lección: Vencer el narcisismo.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 176

QUINTO REPASO

Introducción

1. Ahora iniciamos otro repaso. 2Esta vez estamos listos para poner más de nuestra parte y dedicar más tiempo a nuestro empeño: 3Reconocemos que nos estamos preparando para un nuevo nivel de entendimiento. 4Queremos dar este paso resuelta­mente, para poder seguir adelante con mayor certeza, mayor sin­ceridad y mayor fe. 5Nuestros pasos han sido inciertos, y las dudas nos han hecho andar con lentitud e inseguridad por el camino que este curso señala. 6Pero ahora vamos a ir más de prisa, pues nos estamos acercando a una mayor certeza, a un propósito más firme y a una meta más segura.

2. Padre nuestro, afianza nuestros pasos. 2Aplaca nuestras dudas, aquieta nuestras santas mentes, y háblanos. 3No tenemos nada que decirte, 4pues sólo deseamos escuchar Tu Palabra y hacerla nuestra. 5Guía nuestras prácticas tal como un padre guía a su hijo pequeño por un camino que éste desconoce, 6pero que aun así, el hijo lo sigue, seguro de que está a salvo porque su padre le muestra el camino.

3. De este modo es como llevamos nuestras prácticas hasta Ti. 2Si trope­zamos, Tú nos levantarás. 3Si se nos olvida el camino, sabemos que Tú siempre lo recordarás. 4Y si nos extraviamos, Tú no te olvidarás de llamarnos. 5Aligera nuestros pasos ahora de modo que podamos caminar con mayor certeza y mayor rapidez hasta Ti. 6Y aceptamos la Palabra que Tú nos ofreces para unificar nuestras prácticas, a medida que repasamos los pensamientos que Tú nos has dado.

4. He aquí -al final de este párrafo- el pensamiento que debe preceder a los pensamientos que vamos a repasar. 2Cada uno de éstos clarifica algún aspecto de dicho pensamiento o contribuye a hacerlo más significativo, más personal y verdadero, así como más descriptivo del santo Ser que compartimos y que ahora nos preparamos para conocer de nuevo:

3Dios es sólo Amor, y, por ende, eso es lo que soy yo.

4Sólo este Ser conoce el amor. 5Sólo sus pensamientos son perfec­tamente congruentes; sólo ese Ser conoce a Su Creador, se com­prende a Sí Mismo y goza de un conocimiento y amor perfectos, así como de un estado de unión constante con Su Padre y Con­sigo Mismo.

5. Y Eso es lo que nos espera al final de la jornada. 2Cada paso que damos nos acerca un poco más. 3Este repaso acortará el tiempo de manera inconmensurable si tenemos presente que Eso es nuestra meta y que a medida que lo ponemos en práctica es a Eso a lo que nos acercamos. 4Levantemos de las cenizas nuestros corazones y dirijámoslos hacia la vida, recordando que Eso es lo que se nos promete, y que este curso nos fue enviado para allanar el sendero de la luz y enseñarnos, paso a paso, cómo regresar al eterno Ser que creíamos haber perdido.

6. Yo te acompaño en esta jornada. 2Pues por el momento com­parto tus dudas y tus miedos, de manera que puedas recurrir a mí que conozco el camino por el que se supera toda duda y temor. 3Caminamos juntos. 4Es preciso que yo entienda lo que es la incertidumbre y el dolor, aun cuando sé que no tienen ningún significado. 5Sin embargo, un salvador debe permanecer con aquellos a quienes enseña, viendo lo que ellos ven, pero conser­vando en su mente el camino que lo condujo a su propia libera­ción, y que ahora te conducirá a ti a la tuya junto con él. 6Al Hijo de Dios se le sigue crucificando hasta que camines por esta senda conmigo.

7. Mi resurrección se repite cada vez que conduzco a un hermano sin contratiempo alguno allí donde la jornada termina para ya no recordarse más. 2Me siento renovado cada vez que un hermano aprende que hay un camino que nos libera a todos de la aflicción y del dolor. 3Y renazco cada vez que un hermano se vuelve hacia la luz que mora en él y me busca. 4No me he olvidado de nadie. 5Ayúdame ahora a conducirte de regreso allí donde la jornada empezó para que puedas llevar a cabo otra elección conmigo.

8. Libérame mientras practicas una vez más los pensamientos que te he traído de Aquel que ve tu extrema necesidad, y que conoce la respuesta que Dios le ha dado. 2Juntos repasaremos estos pen­samientos. 3Juntos les dedicaremos nuestro tiempo y esfuerzos. 4Y juntos se los enseñaremos a nuestros hermanos. 5Dios no permiti­ría que en el Cielo faltase nada. 6Éste te está esperando, al igual que yo. 7Sin ti yo estoy incompleto. 8Conforme me complete regresaremos juntos a nuestro hogar ancestral, el cual se preparó para nosotros desde antes de que el tiempo comenzara, y se ha mantenido a salvo de los azotes de éste, así como inmaculado y seguro, tal como será cuando al tiempo le llegue su fin.

9. Permite, entonces, que este repaso sea el regalo que me haces a mí. 2Pues esto es lo único que necesito: que oigas mis palabras y que se las ofrezcas al mundo. 3Tú eres mi voz, mis ojos, mis pies y mis manos, con los cuales llevo la salvación al mundo. 4El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. 5A Él nos dirigimos juntos. 6Toma a tu hermano de la mano, pues no es éste un camino que recorramos solos. 7En él yo camino contigo y tú conmigo. 8La Voluntad del Padre es que Su Hijo sea uno con Él. 9¿Cómo no iba a ser, entonces, todo lo que vive uno contigo?
10. Permite que este repaso sea un intervalo en el que comparti­mos una experiencia que es nueva para ti, aunque tan antigua como el tiempo e incluso aún más antigua. 2Santificado sea tu nombre 3e inmaculada tu gloria para siempre. 4Tu plenitud ahora es total, tal como Dios lo dispuso. 5Tú eres Su Hijo, y completas Su extensión con la tuya. 6No practicamos sino una antigua ver­dad, que sabíamos desde antes de que la ilusión pareciese apode­rarse del mundo. 7Y le recordamos al mundo que está libre de toda ilusión cada vez que decimos:

8Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

11. Con esto damos comienzo a cada día de nuestro repaso. 2Con esto empezamos y con esto concluimos cada período de práctica. 3Y con ese pensamiento nos vamos a dormir para despertar con esas mismas palabras de nuevo en nuestros labios, y darle así la bienvenida al nuevo día. 4Todo pensamiento que repasemos lo envolvemos con ése; y utilizaremos dichos pensamientos para mantenerlo firme en la mente y claro en nuestra memoria a lo largo del día. 5Y así, cuando hayamos terminado este repaso, habremos reconocido que las palabras que decimos son verdad.

12. Las palabras, sin embargo, no son sino recursos auxiliares y, excepto por el uso que hacemos de ellas al principio y al final de cada período de práctica, se usarán sólo para recordarle a la mente su propósito, según lo dicte la necesidad. 2Ponemos nues­tra fe en la experiencia que se deriva de las prácticas, no en los medios que utilizamos. 3Esperamos la experiencia, y reconocemos que sólo en ella radica la convicción. 4Usamos las palabras y trata­mos una y otra vez de ir más allá de ellas hasta llegar a su significado, el cual está mucho más allá de su sonido. 5Este se hace cada vez más tenue hasta que finalmente desaparece, a medida que nos acercamos a la Fuente del significado. 6Y Ahí es donde hallamos reposo.
                                                                

LECCIÓN 176

Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

1. (161) Dame tu bendición, santo Hijo de Dios.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

2. (162) Soy tal como Dios me creó.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.


¿Qué me enseña esta lección?

1. (161) Dame tu bendición, santo Hijo de Dios.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

Hemos atribuido al cuerpo la culpa de que nos haya incitado a pecar; le hemos atribuido el símbolo del miedo, pues a raíz de su acción nos hemos identificado con la necesidad de liberarnos del pecado que nos ha llevado fuera de la Consciencia de Unidad, fuera del Edén.

En la medida en que reconocemos en el vehículo corporal la seña de nuestra identidad, estamos cometiendo el error de servir a la personalidad material, al tiempo que negamos cualquier vinculación con el mundo espiritual.

La presencia del miedo, nos lleva a proyectarlo en nuestras relaciones y para protegernos de él, procedemos a atacar a nuestro hermano en un intento de salvaguardar nuestras posesiones.

Es preciso recuperar la consciencia de Unidad, la cual nos llevará a establecer relaciones humanas basadas en el verdadero Amor. Cuando estamos en condiciones de ver lo que realmente Somos, el miedo dejará de formar parte de nuestra realidad y en su lugar, experimentaremos la capacidad de Amar.


2. (162) Soy tal como Dios me creó.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.


Fuimos creados a Imagen y Semejanza de Dios, nuestro Padre.

En su Sagrado Nombre, Somos sus legítimos herederos y portadores plenipotenciarios de sus Facultades Divinas.

Somos Uno con su Mente Creadora y Somos Uno con la Mente de todos nuestros Hermanos.

Somos Espíritu, a salvo, sanos y plenos.

Gozamos de la libertad para perdonar; la libertad para salvarnos y salvar al mundo.

Somos impecables; invulnerables, perfectos y eternos.

Somos Dioses en formación.

jueves, 23 de junio de 2016

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 175

QUINTO REPASO

Introducción

1. Ahora iniciamos otro repaso. 2Esta vez estamos listos para poner más de nuestra parte y dedicar más tiempo a nuestro empeño: 3Reconocemos que nos estamos preparando para un nuevo nivel de entendimiento. 4Queremos dar este paso resuelta­mente, para poder seguir adelante con mayor certeza, mayor sin­ceridad y mayor fe. 5Nuestros pasos han sido inciertos, y las dudas nos han hecho andar con lentitud e inseguridad por el camino que este curso señala. 6Pero ahora vamos a ir más de prisa, pues nos estamos acercando a una mayor certeza, a un propósito más firme y a una meta más segura.

2. Padre nuestro, afianza nuestros pasos. 2Aplaca nuestras dudas, aquieta nuestras santas mentes, y háblanos. 3No tenemos nada que decirte, 4pues sólo deseamos escuchar Tu Palabra y hacerla nuestra. 5Guía nuestras prácticas tal como un padre guía a su hijo pequeño por un camino que éste desconoce, 6pero que aun así, el hijo lo sigue, seguro de que está a salvo porque su padre le muestra el camino.

3. De este modo es como llevamos nuestras prácticas hasta Ti. 2Si trope­zamos, Tú nos levantarás. 3Si se nos olvida el camino, sabemos que Tú siempre lo recordarás. 4Y si nos extraviamos, Tú no te olvidarás de llamarnos. 5Aligera nuestros pasos ahora de modo que podamos caminar con mayor certeza y mayor rapidez hasta Ti. 6Y aceptamos la Palabra que Tú nos ofreces para unificar nuestras prácticas, a medida que repasamos los pensamientos que Tú nos has dado.

4. He aquí -al final de este párrafo- el pensamiento que debe preceder a los pensamientos que vamos a repasar. 2Cada uno de éstos clarifica algún aspecto de dicho pensamiento o contribuye a hacerlo más significativo, más personal y verdadero, así como más descriptivo del santo Ser que compartimos y que ahora nos preparamos para conocer de nuevo:

3Dios es sólo Amor, y, por ende, eso es lo que soy yo.

4Sólo este Ser conoce el amor. 5Sólo sus pensamientos son perfec­tamente congruentes; sólo ese Ser conoce a Su Creador, se com­prende a Sí Mismo y goza de un conocimiento y amor perfectos, así como de un estado de unión constante con Su Padre y Con­sigo Mismo.

5. Y Eso es lo que nos espera al final de la jornada. 2Cada paso que damos nos acerca un poco más. 3Este repaso acortará el tiempo de manera inconmensurable si tenemos presente que Eso es nuestra meta y que a medida que lo ponemos en práctica es a Eso a lo que nos acercamos. 4Levantemos de las cenizas nuestros corazones y dirijámoslos hacia la vida, recordando que Eso es lo que se nos promete, y que este curso nos fue enviado para allanar el sendero de la luz y enseñarnos, paso a paso, cómo regresar al eterno Ser que creíamos haber perdido.

6. Yo te acompaño en esta jornada. 2Pues por el momento com­parto tus dudas y tus miedos, de manera que puedas recurrir a mí que conozco el camino por el que se supera toda duda y temor. 3Caminamos juntos. 4Es preciso que yo entienda lo que es la incertidumbre y el dolor, aun cuando sé que no tienen ningún significado. 5Sin embargo, un salvador debe permanecer con aquellos a quienes enseña, viendo lo que ellos ven, pero conser­vando en su mente el camino que lo condujo a su propia libera­ción, y que ahora te conducirá a ti a la tuya junto con él. 6Al Hijo de Dios se le sigue crucificando hasta que camines por esta senda conmigo.

7. Mi resurrección se repite cada vez que conduzco a un hermano sin contratiempo alguno allí donde la jornada termina para ya no recordarse más. 2Me siento renovado cada vez que un hermano aprende que hay un camino que nos libera a todos de la aflicción y del dolor. 3Y renazco cada vez que un hermano se vuelve hacia la luz que mora en él y me busca. 4No me he olvidado de nadie. 5Ayúdame ahora a conducirte de regreso allí donde la jornada empezó para que puedas llevar a cabo otra elección conmigo.

8. Libérame mientras practicas una vez más los pensamientos que te he traído de Aquel que ve tu extrema necesidad, y que conoce la respuesta que Dios le ha dado. 2Juntos repasaremos estos pen­samientos. 3Juntos les dedicaremos nuestro tiempo y esfuerzos. 4Y juntos se los enseñaremos a nuestros hermanos. 5Dios no permiti­ría que en el Cielo faltase nada. 6Éste te está esperando, al igual que yo. 7Sin ti yo estoy incompleto. 8Conforme me complete regresaremos juntos a nuestro hogar ancestral, el cual se preparó para nosotros desde antes de que el tiempo comenzara, y se ha mantenido a salvo de los azotes de éste, así como inmaculado y seguro, tal como será cuando al tiempo le llegue su fin.

9. Permite, entonces, que este repaso sea el regalo que me haces a mí. 2Pues esto es lo único que necesito: que oigas mis palabras y que se las ofrezcas al mundo. 3Tú eres mi voz, mis ojos, mis pies y mis manos, con los cuales llevo la salvación al mundo. 4El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. 5A Él nos dirigimos juntos. 6Toma a tu hermano de la mano, pues no es éste un camino que recorramos solos. 7En él yo camino contigo y tú conmigo. 8La Voluntad del Padre es que Su Hijo sea uno con Él. 9¿Cómo no iba a ser, entonces, todo lo que vive uno contigo?
10. Permite que este repaso sea un intervalo en el que comparti­mos una experiencia que es nueva para ti, aunque tan antigua como el tiempo e incluso aún más antigua. 2Santificado sea tu nombre 3e inmaculada tu gloria para siempre. 4Tu plenitud ahora es total, tal como Dios lo dispuso. 5Tú eres Su Hijo, y completas Su extensión con la tuya. 6No practicamos sino una antigua ver­dad, que sabíamos desde antes de que la ilusión pareciese apode­rarse del mundo. 7Y le recordamos al mundo que está libre de toda ilusión cada vez que decimos:

8Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

11. Con esto damos comienzo a cada día de nuestro repaso. 2Con esto empezamos y con esto concluimos cada período de práctica. 3Y con ese pensamiento nos vamos a dormir para despertar con esas mismas palabras de nuevo en nuestros labios, y darle así la bienvenida al nuevo día. 4Todo pensamiento que repasemos lo envolvemos con ése; y utilizaremos dichos pensamientos para mantenerlo firme en la mente y claro en nuestra memoria a lo largo del día. 5Y así, cuando hayamos terminado este repaso, habremos reconocido que las palabras que decimos son verdad.

12. Las palabras, sin embargo, no son sino recursos auxiliares y, excepto por el uso que hacemos de ellas al principio y al final de cada período de práctica, se usarán sólo para recordarle a la mente su propósito, según lo dicte la necesidad. 2Ponemos nues­tra fe en la experiencia que se deriva de las prácticas, no en los medios que utilizamos. 3Esperamos la experiencia, y reconocemos que sólo en ella radica la convicción. 4Usamos las palabras y trata­mos una y otra vez de ir más allá de ellas hasta llegar a su significado, el cual está mucho más allá de su sonido. 5Este se hace cada vez más tenue hasta que finalmente desaparece, a medida que nos acercamos a la Fuente del significado. 6Y Ahí es donde hallamos reposo.
                                                                

LECCIÓN 175
Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

1. (159) Doy los milagros que he recibido.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

2. (160) Yo estoy en mi hogar.
2El miedo es el que es el extraño aquí. 3Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.


¿Qué me enseña esta lección?

1. (159) Doy los milagros que he recibido.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

De Dios, Nuestro Padre, hemos recibido su Potencial Creador. Toda idea sigue su fuente. Nuestra Realidad está plenamente conectada con la Fuente que la creó, con el Pensamiento Divino.

Somos el Fruto de la Extensión Mental de nuestro Padre y nuestro Propósito es utilizar su mismo poder creador para llevar a cabo nuestra propia labor creadora.

Recibimos su Voluntad; su Amor y su Inteligencia Creadora. Como damos lo que hemos recibido, nuestra acción nos llevó a crear cuando aún no teníamos la madurez suficiente para hacerlo con las garantías de seguir las Leyes Divinas.
Dicha acción a dado lugar a falsa creencia del pecado y, lo peor de todo, a recibir los efectos de nuestro error, lo que ha propiciado la ilusión de estar separados de nuestra “fuente original”.

La percepción sensorial se ha convertido en la principal fuente de conocimiento. Ese “recibir” nos lleva a la confirmación de que somos un cuerpo físico y cualquier otra identidad carece de sentido y valor.

Si hemos dado en proporción a lo que hemos recibido, estaremos cayendo en un bucle permanente de errores, que entre otras cosas nos confirma que somos merecedores de recibir la muestra del castigo como vía de redención por nuestras acciones pecaminosas.

Tomar consciencia de lo que Realmente Somos, nos lleva a dar el mayor de los milagros, nos lleva a dar Amor.


2. (160) Yo estoy en mi hogar.
2El miedo es el que es el extraño aquí. 3Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

Hemos recibido Amor y nuestra condición natural es dar Amor.

Así ha sido, mientras que hemos permanecido formando parte de la Unidad característica del Hogar en el que hemos convivido con nuestro Padre.

Hemos sido alimentados directamente por Él y hemos gozado de Su Gracia y de Su Plenitud en la convivencia experimentada en el Jardín del Edén.

Pero esa atmósfera de Plenitud se vio alterada desde el instante en que decidimos ver otra realidad, la cual se percibía procedente de otra dimensión, mucho más densa. Esa nueva visión, propició la aparición de un “Velo” que mantenía la Realidad Espiritual separada de la Ilusión del Mundo Material.

El Paraíso Terrenal fue sustituido por el Este del Edén, donde la conciencia tendría que trabajar duramente para ganar “el pan de cada día”.

En ese exilio, la nueva identidad llamada ego, se identifica plenamente con el mundo de la percepción sensorial y se olvida de su verdadero origen. El Amor es sustituido por un nuevo inquilino, el cual adopta un gran poder, el miedo.

Nuestro Programa de Salvación nos invita a desalojar a ese inquilino de nuestro hogar y re-nacer a la Verdadera Vida, la que nos lleva a Ser Amor.