sábado, 18 de junio de 2016

Lauviah" "El Rey que no podía dormir"


Vago era un rey caprichoso y holgazán. Tenía tantas riquezas que jamás se había preocupado
por saber cómo se ganaban la vida los demás. Nunca salía de su castillo y cuando deseaba conocer algo, tan sólo tenía que levantar su cetro y los hombres más sabios del palacio se presentaban ante él.

  • ¿Qué tal día hace hoy querido sabio? -preguntó el rey mientras sus sirvientes le ayudaban a levantarse de la cama-.
  • Hace un día espléndido, Majestad, tal vez quisiera aprovechar tan inmejorable ocasión y visitar vuestros dominios. El pueblo desea conoceros.
  • Me aburrís con esas pretensiones querido sabio -respondió el rey con gesto intolerante-. Haré una cosa mejor, proclamaré un edicto anunciando un gran banquete en mi honor. ¿Qué os parece la idea mi fiel amigo?.
  • Excelente, excelente sin duda Majestad -contestó inteligentemente su acompañante-.
  • Bien, pues empezad. Haced público mi mensaje.
De este modo fue como Vago decidió reunir a su pueblo en el castillo. Y no tardó en llegar ese día. Todo estaba preparado y el rey se engalanó con sus mejores galas para aquel momento. Uno a Uno, fue recibiendo a los personajes más importantes de su reino y cuando todo parecía que iba a ser un éxito, algo vino a enturbiar el festejo.
  • ¡Novo, extranjero y príncipe de las Tierras de las Sombras…! -anunció el maestro de ceremonias-.
Todos los presentes dirigieron sus miradas hacia el recién llegado y quedaron sorprendidos por lo que estaban viendo.
  • Os saludo, rey Vago, he venido de muy lejos para que paguéis lo que me debéis -dijo el misterioso príncipe-.
  • ¿Lo que os debo, decís? ¿Acaso nos conocemos? -preguntó burlonamente el rey Vago-.
  • Yo soy vuestra sombra, esa sombra que durante tantos años habéis sembrado en vuestro reino. Hoy que me habéis llamado, aquí estoy para complaceros.
El rey palideció, y desde aquel día y durante muchas noches el soberano no pudo dormir pensando en el precio que debía pagar por sus errores, su propia vida.
Muy cerca de allí, en su propio reino, vivía un hombre muy sabio al que todos conocían por Lauviah. Fue por este motivo que el rey lo mando llamar, pues deseaba conocerle.
  • ¿Qué debo hacer? -preguntó el rey-.
  • Dejad de ser caprichoso y holgazán, y la luz disipará vuestra sombra -le -contestó el anciano-.
  • Si eso es cierto, he de intentarlo.
Y así fue como Vago libró una fuerte batalla entre la muerte y la vida, venciendo esta última, pues desde aquel día ningún capricho ocupo su mente.

Fin

Diálogo con el Ángel Lauviah

  • ¿No puedes reconciliar el sueño?
  • ¿Qué hay en tu pasado que perturba tus sueños y menoscaba la alegría de tu Espíritu?
  • ¿Tendrás el valor suficiente para mirar frente a frente esa realidad que te mantiene prisionero de recuerdos que fueron y que ya no existen?
  • ¿Continuarás siendo el hombre viejo, que busca vengar los agravios de sus antiguas heridas…?
  • O en cambio, ¿permitirás que el Amor ilumine tu conciencia y decidas, de una vez por todas, perdonar tus culpas y a cuantos fueron causas de ellas?

Plegaria y Exhorto de Lauviah

PLEGARIA

LAUVIAH: Dios Admirable.
Eterno, nuestro Señor ¡Qué magnífico es tu nombre en toda la tierra!
Tu majestad se eleva por encima de los cielos.


LAUVIAH: Permíteme, Señor, que los contenidos de mi inconsciente

se integren armoniosamente en mi cuerpo del pensamiento.
Haz que las situaciones complejas de mi pasado
pierdan su opacidad y se vuelvan limpias y transparentes,
para que ningún tormento antiguo perturbe mis sueños
ni lleve a mi espíritu la sombra de la tristeza.
En las tinieblas de mis emociones, pon, ¡oh LAUVIAH! tu luz,
a fin de que pueda convertir todo ese conglomerado oscuro
en obra de arte.
Inspírame, Señor LAUVIAH,
para que aquellos que sintonizan conmigo
puedan encontrar en mi obra humana
el hilo de Ariadna que les permitirá salir
del laberinto de sus emociones.
Haz de mí un puente viviente entre el Pensamiento y el Deseo,
el perfecto intérprete para aquellos
que sólo hablan una de esas dos grandes lenguas
en las que Tú expresas las maravillas de Tu Obra.


LAUVIAH Exhorta:

Muchas son las cosas que no sabes, peregrino,
y sin embargo están dentro de ti,
profundamente escondidas en los pliegues y repliegues de tu alma.
El Eterno me ha encomendado la misión
de sacarlas a la luz, para que puedas contemplarlas.
No te extrañe pues que cuando yo tomo el mando de los cielos,
aparezcan ante ti los símbolos de ese saber enterrado;
no te extrañe que puedas contemplar
una realidad que tal vez no te guste
y que tú expulsas de tu vida por el camino del arte.
Cuando me veas aparecer en tu horizonte humano,
medita, observa, escruta tus sentimientos,
analiza tus pensamientos, descifra tus intuiciones,
porque en ellas plasmaré de una manera evidente
la verdad que escondes y que ha de permitirte
conocerte a ti mismo.
De mi mano realizarás, peregrino,
maravillosos descubrimientos,
pero también te haré ver tenebrosos abismos,
cuya contemplación te dará pavor.
Y cuando mi fuerza se haya interiorizado en ti,
podrás ser para los demás
el revelador de los misterios de sus almas.


(Plegarias y Exhortos de los 72 Genios de la Cábala - KABALEB)

Lauviah: "Dios Admirable"


Nombre: Lauviah "Dios Admirable".

Coro: Tronos, Ángeles al servicio de Binah-Ley.

Nombre del Ángel en letras: Lamed-Aleph-Vav-ayod-He

Nombre del Ángel en cifras: 12-1-6-10-5

Nombre del Ángel en Arcanos Mayores: Colgado-Mago-Enamorados-Rueda de la Fortuna-Sumo Sacerdote.
Maestro del Sendero 14 en su trayecto de Retorno. Ejerce su ministerio con el título de Inteligencia que Ilumina.

Días de regencia: 6 de Abril; 20 de Junio; 3 de Septiembre; 15 de Noviembre; 25 de Enero. Del 12 al 16 de Junio.

Regencia zodiacal: 16º al 17º de Aries; 28º al 29º de Géminis; 10º al 11º de Virgo; 22º al 23º de Escorpio; 4º al 5º de Acuario; 20º al 25º de Géminis.

Lo que otorga:
  • Retorno de antiguos afectos; reanudación de antiguas amistades. 
  • Dormir bien por las noches, vencer el insomnio. 
  • Revelaciones oníricas.
  • Inspiración para ejercitar en el periodismo, la literatura, la filosofía, la poesía. 
  • Discernimiento de lo falso.
Programa-Lección: Superación de traumas y deudas del pasado.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 170

LECCIÓN 170

En Dios no hay crueldad ni en mí tampoco.

1. Nadie ataca sin la intención de herir. 2En esto no hay excepcio­nes. 3Cuando piensas que atacas en defensa propia estás afir­mando que ser cruel te protege, que la crueldad te mantiene a salvo. 4Estás afirmando que herir a otro te brinda libertad. 5Y estás afirmando también que atacar cambia el estado en que te encuen­tras por otro mejor, más seguro, donde estás más a salvo de los asaltos del peligro y del temor.

2. ¡Qué descabellada es la idea de que atacando es la manera de defenderse del miedo! 2Pues he aquí donde se engendra el miedo y se le nutre de sangre para que crezca, se expanda y sea cada vez más rabioso. 3Ésta es la manera de proteger el miedo, no de esca­parse de él. 4Hoy aprendemos una lección que te evitará más demoras y sufrimientos de los que te puedes imaginar. 5Y es ésta:

6Tú fabricas aquello de lo que te defiendes. aY al defenderte contra ello haces que sea real e ineludible. 7Depón tus armas, y sólo entonces percibirás su falsedad.

3. Parece ser un enemigo externo a quien atacas. 2Sin embargo, al defenderte forjas un enemigo interno; un pensamiento extraño que está en guerra contigo, que te priva de paz y divide tu mente en dos bandos que parecen ser totalmente irreconciliables. 3Pues ahora el amor tiene un "enemigo", un opuesto; y el miedo, el extraño, necesita que lo defiendas contra la amenaza de lo que realmente eres.

4. Si examinases detenidamente los medios por los que tu ilusoria defensa propia procede a lo largo de su curso imaginario, te per­catarías de las premisas sobre las que se basa la idea. 2En primer lugar, es obvio que las ideas tienen que abandonar su fuente, pues eres tú quien lanza el ataque y quien tuvo que haberlo concebido primero. 3No obstante, lanzas el ataque contra algo externo a ti y en tu mente te separas de aquel a quien atacas, completamente convencido de que la división a la que has dado lugar es real.

5. En segundo lugar, los atributos del amor se le confieren a su "enemigo". 2 Pues el miedo se convierte en tu refugio y en el pro­tector de tu paz, y recurres a él en busca de solaz y de escape de cualquier duda con respecto a tu fortaleza, así como con la espe­ranza de poder descansar en una quietud sin sueños. 3Y al así despojar al amor de lo que le pertenece a él y sólo a él, se le dota con los atributos del miedo. 4Pues el amor te pediría que depusie­ses todas tus defensas por ser éstas meras necedades. 5Y cierta­mente tus armas se desmoronarían y quedarían reducidas a polvo, 6pues eso es lo que son.

6. Al tener al amor como enemigo, la crueldad se convierte nece­sariamente en un dios. 2Y los dioses exigen que sus seguidores obedezcan sus mandatos sin rechistar. 3A aquellos que cuestionan la sensatez o cuando menos la cordura de tales exigencias, se les castiga severa e implacablemente. 4Pues son sus enemigos los que son irrazonables y dementes, mientras que ellos son siempre justos y misericordiosos.

7. Hoy examinaremos fríamente a este dios cruel. 2Y nos daremos cuenta de que aunque sus labios están manchados de sangre y de que de su boca parecen salir llamas, está hecho de piedra. 3No puede hacer nada. 4No tenemos que desafiar su poder, 5pues no tiene ninguno. 6Y quienes ven en él su seguridad, no tienen ni guardián ni fortaleza a los que invocar en caso de peligro, ni ningún poderoso guerrero que salga en su defensa.

8. Este momento puede ser terrible. 2Pero también puede ser el momento en que te emancipas de tu abyecta esclavitud. 3Pues al estar frente a este ídolo y verlo exactamente como es, llevas a cabo una elección. 4¿Vas a restituirle al amor lo que has procu­rado arrebatarle para ponerlo a los pies de ese inanimado bloque de piedra? 5¿O vas a inventar otro ídolo para que lo reemplace? 6Pues el dios de la crueldad adopta muchas formas. 7Siempre es posible encontrar otra.

9. Mas no creas que el miedo es la manera de escapar del miedo. 2Recordemos lo que se ha subrayado en el texto con respecto a los obstáculos que la paz tiene que superar. 3De éstos, el último, el más difícil de creer que en realidad no es nada, si bien aparenta ser un bloque sólido, impenetrable, temible e insuperable, es el miedo a Dios Mismo. 4He aquí la premisa básica que entrona como un dios al pensamiento del miedo. 5Pues el miedo es vene­rado por aquellos que le rinden culto, y el amor parece ahora estar revestido de crueldad.

10. ¿De dónde ha surgido la creencia tan irracional de que hay dioses de venganza? 2El amor no ha confundido sus atributos con los del miedo. 3Mas los que le rinden culto al miedo perciben su propia confusión en el "enemigo" del miedo, y la crueldad de éste como parte del amor. 4¿Y qué podría ser ahora más temible que el Corazón del Amor Mismo? 5Sus labios parecen estar man­chados de sangre y de su boca parece brotar fuego. 6Pero sobre todo, Él es terrible e increíblemente cruel, y siega las vidas de todos aquellos que lo consideran su Dios.

11. No hay duda acerca de la elección que hoy has de llevar a cabo. 2Pues hoy posarás tu mirada por última vez sobre ese bloque de piedra que tú mismo esculpiste, y dejarás de llamarle dios. 3Has llegado hasta este punto antes, pero has elegido que ese dios cruel permanezca contigo en otra forma. 4Y por eso el temor a Dios volvió a apoderarse de ti. 5Pero esta vez lo dejarás allí. 6Y al volver regresarás a un mundo nuevo, aliviado de ese peso; un mundo que no se ve a través de sus ojos ciegos, sino a través de la visión que te ha sido restituida gracias a tu elección.

12. Ahora tus ojos le pertenecen a Cristo y es Él quien mira a tra­vés de ellos. 2Ahora tu voz le pertenece a Dios y se hace eco de la Suya. 3Ahora tu corazón permanecerá en paz para siempre. 4Lo has elegido a Él en lugar de los ídolos, y los atributos con los que tu Creador te bendijo te son por fin restituidos. 5La Llamada a Dios ha sido oída y contestada. 6Ahora el miedo ha dado paso al amor, al Dios Mismo reemplazar la crueldad.

13. Padre, somos como Tú. 2En nosotros no hay crueldad, puesto que en Ti no la hay. 3Tu paz es nuestra. 4Y bendecimos al mundo con lo que hemos recibido exclusivamente de Ti. 5Elegimos una vez más, y elegi­mos asimismo por todos nuestros hermanos, sabiendo que son uno con nosotros. 6Les brindamos Tu salvación tal como la hemos recibido ahora. 7Y damos gracias por ellos que nos completan. 8En ellos vemos Tu gloria y en ellos hallamos nuestra paz. 9Somos santos porque Tu santidad nos ha liberado. 10Y Te damos gracias por ello. 11Amén.


¿Qué me enseña esta lección?


¿Qué Padre podría ser cruel con su hijo?

Al menos que ese Padre, tenga un comportamiento demente e irracional, ningún padre puede desear el mal, el castigo, el dolor, el daño, el sufrimiento, para su hijo.

Tan sólo para el ego, el cual está escindido de la Verdad de que Todos Somos una Unidad, mantiene la creencia de que estamos separados unos de otros y de que debe defenderse de los demás con un planificado y vengativo ataque.

La crueldad es la consecuencia directa del miedo. Desde este punto de vista, el cruel, carece de todo amor. En su lugar, decide odiar, pues darle cabida al amor en su vida le lleva a renunciar a todos sus tesoros físicos, a todas sus posesiones materiales.

El dios que venera el ego, es un dios de temor, que nos recuerda nuestra violación, nuestro pecado y que nos mantiene atado al peso de la culpa y a la idea de castigo como vía de redención. Estas creencias han dado lugar a la fabricación de un mundo ilusorio y no real, en el cual nos encontramos atrapados.

Dios es nuestra Verdadera y única realidad, pues Somos una Emanación de su Mente Creadora. Nuestro objetivo es desarrollar esas potencialidades de la que somos portadores hasta alcanzar el nivel de Dioses Creadores.


Ejemplo-Guía: "El mundo que conocemos, es el terreno que hemos elegido para enfrentar a nuestros dioses"

La Mitología nos ha legado un amplio historial de fábulas y leyendas en las que los dioses se enfrentan unos a otros en pos de conseguir el poder.

Esta representación alegórica, no carece de un significado profundo, sino todo lo contrario, se convierten en la representación proyectada por la naturaleza humana, la cual expresa externamente un comportamiento belicoso, competitivo, en el que se enfrentan aquellos "dioses" a los que rendimos culto.

Podemos hacer referencia a todos los líderes religiosos de las diferentes doctrinas, en cuyo nombre, el hombre no duda en blandir su espada para dar muerte a los enemigos de su fe. Las religiones, se convierten en creencias que nublan nuestros ojos llevándonos a sustituir la visión de la unidad por la visión de la separación, la visión del miedo.

En nombre del Temor a nuestro dios particular, nos convertimos en soldados dispuestos a dar la vida por nuestras creencias. Estamos dispuestos a matar, si es necesario, para que nuestras creencias no se vean en peligro de ser atacadas.

Pero, si esa dinámica es propia a nivel social, no podemos negar, que las sociedades la componen los miembros que la conforman, y en este sentido, debemos reconocer, que ese comportamiento de masas responde a una expresión personal de cada uno de nosotros. Es decir, todos los movimientos bélicos que hoy en día ocupan las primeras páginas de los medios de comunicación, aunque hablan de grupos radicales, que se escudan en unas siglas religiosas, en verdad, podemos leer entre líneas que están hablando de nuestro radicalismo interno, de nuestros juicios condenatorios, de nuestros miedos y el afán de atacar en nombre de la defensa de nuestras creencias y valores.

Preguntémonos, ¿A qué ídolo/s practico culto? ¿Qué estoy dispuesto a hacer para defender a aquello a lo que presto culto? ¿Me siento libre prestando culto a ese ídolo?

Creencias, ideologías, partidismo, participan de la misma idea, el culto a un adoctrinamiento. 

No suelo ver, ni oír, las noticias de los medios de comunicación, pero el otro día, pude escuchar, como los aficionados de fútbol de las selecciones de Inglaterra y Rusia se habían enfrentados como consecuencia del partido que celebraban ambos países. Utilizamos esos escenarios para sacar fuera toda nuestra ira, nuestras pasiones, nuestros espíritu vengativo, nuestros rencores, nuestros miedos. Atacamos al otro porque interpretamos que si no lo hacemos, él lo hará con nosotros en su afan por vencernos y robarnos la dicha del triunfo. Antes tales noticias, la parte egoica nos hace sentir la pegada de la rabia, de la indignación, nos lleva a hacer real la experiencia del ataque, de la guerra, de las luchas.

Estas situaciones son excepcionales para realizar un cambio en nuestras creencias. En vez de entrar en el juicio condenatorio y creernos poseídos por el don de la justicia, es una oportunidad para vernos dibujados en esa noticia. En la medida en que entremos a juzgar y condenar, lo que estamos admitiendo es nuestra complicidad mental con lo que ocurre en el exterior. Si no nos dejamos llevar por el impulso y comprendemos la razón por la que se producen tales hechos, estaremos contribuyendo a ver las cosas de otra manera y no dar perpetuidad al daño y al dolor que causan tales experiencias.

viernes, 17 de junio de 2016

Cuento para Hekamiah: "El Rey Infeliz"


Muy temprano madrugó en aquella tranquila mañana el rey Amán, en verdad, no había podido dormir en toda la noche, pues una preocupación le robaba el sueño. La hechicera del reino había visto en las cenizas sagradas, la muerte del Soberano.
  • ¿Qué predicen las cenizas sabia hechicera? -le preguntó con interés el rey-.
  • Majestad, Majestad, no sé que me ocurre, apenas si puedo percibir las Voces del Tiempo -titubeo la hechicera-.
  • Concéntrate te lo ruego, pues no podemos iniciar el año sin conocer el futuro venidero -le contestó Amán-.
  • Pero Majestad... -vociferó la Sabia, pero no pudo terminar-.
  • No aceptaré una negativa por respuesta -interrumpió el rey-, quiero saber que veis.
  • Si así lo queréis, sabed que las Voces del Más Allá hablan de muerte.
  • ¿De muerte? -preguntó sorprendido el rey-. Decidme, ¿a quién visitará la muerte?, tal vez podamos prestarle ayuda.
  • No podréis Majestad -expresó la hechicera-, pues la muerte llamará a vuestra puerta.
El rostro de Amán palideció, no podía creer las palabras de la pitonisa. A él no podía pasarle aquello, era el rey. Pero los ojos de aquella mujer no mentían y Amán supo leerlo en ellos.

La tristeza se apoderó de él y se sintió muy infeliz, pues se encontraba lleno de vida, y ahora tenía miedo a abandonarla.

En aquella mañana paseó por los jardines de palacio, y sin darse cuenta se desvió hacia el bosque. Cuando más absorto se encontraba en sus pensamientos, un gemido de dolor llamó su atención, se acercó hacia el lugar de donde procedían, y se encontró a un anciano medio moribundo desplomado en el suelo.

Corrió el rey Amán a socorrer al desdichado y vio que sus heridas eran de gravedad. Comprendió que necesitaba con urgencia los cuidados del Sabio. Sin más demora Amán cargó al anciano sobre sus hombros y lo trasladó al palacio donde recibiría la atención que requería. Ello le salvó la vida.

Una vez recuperado, el anciano preguntó quién le había salvado.
  • Ha sido el mismísimo rey Amán, noble anciano, a él debéis la vida, pero sin embargo, a él nadie podrá evitar, que la pierda.
  • ¿Acaso sufre algún mal incurable? -preguntó el anciano-.
  • El mal del Karma maduro -contestó el Sabio que le había cuidado-.
  • Siendo así, decid a vuestro rey que no tema por su destino, pues salvándome la vida, ha salvado la suya propia. Yo era su destino, y su amor por mí ha abierto una nueva página en el Libro Sagrado del Tiempo. Llevad pues la vida a vuestro rey.
Nadie volvió a ver a Hekamiah, así se llamaba el anciano. Amán vivió por muchos años.


Fin

Diálogo con el Ángel Hekamiah

  • Ayuda a la humanidad a comprender el significado del verdadero rostro del enemigo… 
  • Ayúdale a comprender, que la rebeldía, la sedición, la traición…, son el reflejo de nuestras acciones, cuando en nuestro afán creador nos olvidamos de hacer uso de la luz y apostamos por la oscuridad… 
  • Esa fuerza enemiga, no es ajena a nosotros…, es preciso que reconozcamos en ella, a la criatura que hemos ido gestando en nuestro interior, alimentándola con nuestras emociones, con nuestros pensamientos, y ahora se manifiesta en nuestras vidas como nuestra legítima descendencia… 
  • ¿Qué harás, peregrino?..., ¿levantarás tu mano contra ella y la exterminarás?, o por el contrario, ¿reconocerás tu paternidad y la elevarás de condición?... 
  • ¡Ojala!, escuches la voz de tu Divinidad, que desde arriba te invita a seguir las hazañas de los grandes hombres… 
  • ¡Ojala!, comprendas el lenguaje procedente de las Altas Esferas…, y puedas convertirte en el fiel intérprete que unifica las múltiples lenguas con las que se expresan los hombres en la tierra… 
  • ¡Ojala!, aceptes ser el embajador en el mundo de los valores más elevados, aquellos que proceden del Cielo.

Plegaria y Exhorto de Hekamiah


PLEGARIA 

HEKAMIAH: Dios que erige el Universo.
Eterno, Dios de mi salvación: día y noche clamo ante Ti.

HEKAMIAH: si me has designado a mí
para construir un nuevo universo,
para ser aquel que señala a los hombres su más allá,
debes prestarme tu aliento, Señor HEKAMIAH.
Interésate por mí,
sigue mis pasos;
porque si yerro, Señor,
si mi luz interior no me permite comprender Tu designio,
los hombres te criticarán a Ti no a mi,
diciendo: "¿Por qué Dios ha dado poderes a ése..."
Mantenme conectado con tu alta frecuencia;
no me desenchufes, aunque me oscurezca,
cuando humanas pasiones agiten mi corazón.
Si al despertar de mis errores de hombre encuentro tu mano,
si sé que estás obrando a través de mí,
yo, Señor, haré que tus piedras negras
beban a chorro Tu luz
y te devolveré el mundo que me has dado
más sensible a tus divinos propósitos.

HEKAMIAH exhorta:

Te ha tocado a ti llevar sobre tus espaldas
el peso del mundo;
te ha tocado a ti la tarea de ennoblecerlo,
de descubrir, para los hermanos que te siguen,
las mágicas virtudes que la Creación encierra.
Pero tú bajas la cabeza, peregrino,
para descubrir a los humanos
las propiedades del sexo,
el poder del instinto,
utilizando tu inteligencia para pintar con bellos colores
aquello que despide repulsivos tufos.
¡Cómo me has traicionado, peregrino!
Sólo has captado de mí, mis perversas virtudes
y utilizas tus títulos, tus diplomas, tus medallas
para fomentar la rebelión contra tu misma esencia.
Quizás tu transmutación no esté lejana;
quizás puedas oírme;
quizás puedas aún descubrir el poder transformador que posees.
Con toda la fuerza de mi soplo, le grito:
¡Despierta!
La obra del Eterno está huérfana de jefes.
Necesito dignatarios, necesito príncipes, necesito reyes.
Necesito la sangre azul del idealismo
para que la basura deje de ser el termómetro
por el que se mide el grado de desarrollo de los pueblos.

(Plegarias y Exhortos de los 72 Genios de la Cábala - KABALEB)

Hekamiah: "Dios que erige el Universo".


Nombre: Hekamiah "Dios que erige el Universo".

Coro: Querubines, Ángeles al servicio de Hochmah-Amor.

Nombre del Ángel en letras: He-Qof-Mem-Yod-He

Nombre del Ángel en cifras: 5-19-13-10-5

Nombre del Ángel en Arcanos Mayores: Sumo Sacerdote-Sol-Muerte-Rueda de la Fortuna-Sumo Sacerdote

Maestro del Sub-Sendero que une Hochmah a Yesod en su trayecto de Ida.

Días de regencia: 5 de Abril; 19 de Junio; 2 de Septiembre; 14 de Noviembre; 24 de Enero. Del 7 al 11 de Junio.

Regencia zodiacal: 15º al 16º de Aries; 27º al 28º de Géminis; 9º al 10º de Virgo; 21º al 22º de Escorpio; 3º al 4º de Acuario; 15º al 20º de Géminis

Lo que otorga:
  • Solicitar protección para los Reyes y altos mandatarios.
  • Para encontrar el favor de personas de elevada estirpe.
  • Conquista de la lealtad.
  • Vencer a los enemigos.
  • Protege de la acechanzas de los rebeldes, sediciosos y traidores..
Programa-Lección: Cristalizar los valores más elevados.


UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 169

LECCIÓN 169

Por la gracia vivo. Por la gracia soy liberado.

1. La gracia es el atributo del Amor de Dios que más se asemeja al estado que prevalece en la unidad de la verdad. 2Es la aspiración más elevada que se puede tener en el mundo, pues conduce más allá de él. 3Se encuentra más allá del aprendizaje, aunque es su objetivo, pues la gracia no puede arribar hasta que la mente no se haya preparado a sí misma para aceptarla de verdad. 4La gracia se vuelve inevitable para aquellos que han preparado un altar donde ésta pueda ser dulcemente depositada y gustosamente recibida: un altar inmaculado y santo para este don.

2. La gracia es la aceptación del amor de Dios en un mundo de aparente odio y miedo. 2Sólo mediante la gracia pueden desapa­recer el odio y el miedo, pues la gracia da lugar a un estado tan opuesto a todo lo que el mundo ofrece, que aquellos cuyas men­tes están iluminadas por el don de la gracia no pueden creer que el mundo del miedo sea real.

3. La gracia no es algo que se aprende. 2EI último paso tiene que ir más allá de todo aprendizaje. 3La gracia no es la meta que este curso aspira a alcanzar. 4No obstante, nos preparamos para ella en el sentido de que una mente receptiva puede oír la Llamada a despertar. 5Dicha mente no se ha cerrado completamente a la Voz de Dios. 6Se ha dado cuenta de que hay cosas que no sabe, y, por lo tanto, está lista para aceptar un estado completamente dife­rente de la experiencia con la que se siente a gusto por resultarle familiar.

4. Tal vez parezca que estamos contradiciendo nuestra afirma­ción de que el momento en que la revelación de que el Padre y el Hijo son uno ya se ha fijado. 2Pero hemos dicho también que la mente es la que determina cuándo ha de ocurrir ese momento, y que ya lo ha hecho. 3Te exhortamos, no obstante, a que des testi­monio de la Palabra de Dios para hacer que la experiencia de la verdad llegue más pronto y para acelerar su advenimiento a toda mente que reconozca los efectos de la verdad en ti.

5. La unidad es simplemente la idea de que Dios es. 2Y en Su Ser, Él abarca todas las cosas. 3Ninguna mente contiene nada que no sea Él. 4Decimos "Dios es"; y luego guardamos silencio, pues en ese conocimiento las palabras carecen de sentido. 5No hay labios que las puedan pronunciar, ni ninguna parte de la mente es lo suficientemente diferente del resto como para poder sentir que ahora es consciente de algo que no sea ella misma. 6Se ha unido a su Fuente, 7y al igual que ella, simplemente es.

6. No podemos hablar, escribir, ni pensar en esto en absoluto. 2Pues aflorará en toda mente cuando el reconocimiento de que su voluntad es la de Dios se haya dado y recibido por completo. 3Ello hace que la mente retorne al eterno presente, donde el pasado y el futuro son inconcebibles. 4El eterno presente yace más allá de la salvación; más allá de todo pensamiento de tiempo, de perdón y de la santa faz de Cristo. 5El Hijo de Dios simplemente ha desapa­recido en su Padre, tal como su Padre ha desaparecido en él. 6El mundo jamás ha tenido lugar. 7La eternidad permanece como un estado constante.

7. Esto está más allá de la experiencia que estamos tratando de acelerar. 2No obstante, cuando se enseña y se aprende lo que es el perdón, ello trae consigo experiencias que dan testimonio de que el momento en que la mente misma decidió abandonarlo todo excepto esto, está por llegar. 3No es que realmente lo podamos acelerar, toda vez que lo que vas a ofrecer es algo que simple­mente se había ocultado de Aquel que enseña el significado del perdón.

8. Todo aprendizaje ya se encontraba en Su Mente, consumado y completo. 2Él reconoció todo lo que el tiempo encierra, y se lo dio a todas las mentes para que cada una de ellas pudiera determinar, desde una perspectiva en la que el tiempo ha terminado, cuándo ha de ser liberada para la revelación y la eternidad. 3Hemos repe­tido en varias ocasiones que no haces sino emprender una jornada que ya concluyó.

9. Pues la unidad no puede sino encontrarse aquí. 2Sea cual sea el momento que la mente haya fijado para la revelación ello es com­pletamente irrelevante para lo que no puede sino ser un estado constante, eternamente como siempre ha sido, y como ha de seguir siendo eternamente. 3Nosotros simplemente asumimos el papel que se nos asignó hace mucho, y que Aquel que escribió el guión de la salvación en el Nombre de Su Creador y en el Nombre del Hijo de Su Creador, reconoció como perfectamente realizado.

10. No hay necesidad de clarificar más lo que nadie en el mundo puede entender. 2Cuando la revelación de tu unidad tenga lugar, lo sabrás y lo comprenderás plenamente. 3Pero por ahora es mucho lo que aún nos queda por hacer, pues aquellos que se encuentran en el tiempo pueden hablar de cosas que están más allá de él, y escuchar palabras que explican que lo que ha de venir ha pasado ya. 4Mas ¿qué significado pueden tener dichas palabras para los que todavía se rigen por el reloj, y se levantan, trabajan y se van a dormir de acuerdo con él?

11.  Baste, pues, con decir que para desempeñar tu papel es mucho lo que aún te queda por hacer. 2El final seguirá siendo nebuloso hasta que hayas desempeñado por completo tu papel. 3Pero eso no importa, 4pues tu papel sigue siendo el pilar sobre lo que todo lo demás descansa. 5Conforme asumas el papel que se te enco­mendó, la salvación se acercará un poco más a cada corazón incierto cuyo latir no esté aún en sintonía con Dios.

12. El perdón es el eje central de la salvación, pues hace que todos sus aspectos tengan una relación significativa entre sí, dirige su trayectoria y asegura su resultado. 2Y ahora pedimos que se nos conceda la gracia, el último regalo que la salvación puede otor­gar. 3La experiencia que la gracia proporciona es temporal, pues la gracia es un preludio del Cielo, pero sólo reemplaza a la idea de tiempo por un breve lapso.

13. Mas ese lapso es suficiente. 2Pues ahí es donde se depositan los milagros, que tú has de devolver de los instantes santos que reci­bes a través de la gracia que experimentas, a todos los que ven la luz que aún refulge en tu faz. 3¿Qué es la faz de Cristo sino la de aquel que se adentró por un momento en la intemporalidad y al volver trajo consigo -para bendecir al mundo- un claro reflejo de la unidad que experimentó allí? 4¿Cómo podrías llegar a alcan­zarla para siempre, mientras una parte de ti se encuentre afuera, ignorante y dormida, necesitada de que tú des testimonio de la verdad?

14. Siéntete agradecido de poder regresar, de la misma manera en que te alegró ir por un instante, y acepta los dones que la gracia te otorgó. 2Es a ti mismo a quien se los traes. 3Y la revelación no está muy lejos. 4Su llegada es indudable. 5Pedimos que se nos conceda la gracia y la experiencia que procede de ella. 6Damos la bienvenida a la liberación que les ofrece a todos. 7No estamos pidiendo lo que no se puede pedir. 8No tenemos nuestras miras puestas en aquello que está más allá de lo que la gracia puede conceder. 9Pues eso lo podemos dar con la gracia que se nos ha concedido.

15. Nuestro objetivo de aprendizaje de hoy no excede lo que expresa esta plegaria. 2Mas ¿qué puede haber en el mundo que sobrepase lo que en este día le pedimos a Aquel que nos concede la gracia que pedimos, tal como se le concedió a Él?

3Por la gracia vivo. 4Por la gracia soy liberado. 5Por la gracia doy. 6Por la gracia he de liberar.


¿Qué me enseña esta lección?


Si sembramos la semilla del Amor, el fruto que obtendremos, será el don de la Gracia.

La Gracia de Dios es una cualidad que incluso transciende la virtud del Perdón. Mientras que el Perdón nos libera del error, la Gracia ni tan siquiera ve el error.

La visión de la Unidad, es la puerta de entrada que nos conduce a la expresión de la Gracia. Al participar de la visión de la Filiación, veremos en nuestro Hermano la impecabilidad y la inocencia propia de nuestra condición divina. Dejamos de juzgar como pecado las acciones que nos mantienen prisionero del apego al mundo y nos liberamos de la culpa, del castigo, del dolor, de la enfermedad, en la medida en que no vemos al cuerpo como una fuente de pecado.

La gratitud es una condición natural, innata de nuestro Verdadero Ser. Cuando la ponemos de manifiesto, estamos reconociendo nuestra Comunión con Dios; reconocemos que Somos sus Plenipotenciarios, sus Mensajeros, sus Embajadores, con el único propósito de impregnar el mundo con la Fuerza de la Luz.


Ejemplo-Guía: ¿Qué efectos tiene la Gracia en tu mundo?

¿Has probado observar cómo reaccionan los demás, cuando le damos las gracias?

Me gusta realizar de una manera consciente este acto, pues percibo que al igual como yo siento la fuerza del amor en las palabras que pronuncio desde el corazón, el otro, el que lo recibe, da muestras, al mismo tiempo, de gratitud por dichas palabras.

Esta circunstancia, me permite experimentar que la gracia es portadora de una magia especial. Se trata de la magia del Amor, la puerta que nos conduce a la visión de la Unidad. Esa es la gran aportación, el regalo que ofrecemos al mundo cuando, desde el corazón, nos expresamos dando gracias.

Ya sabemos que no podemos dar lo que no tenemos, y esta evidencia que puede ser experimentada en todo momento, me permite comprender, que cuando damos las gracias y somos capaces de despertar en el otro una reacción de gratitud, lo que realmente estamos haciendo es un milagro, pues estamos "contagiándonos" mutuamente con el atributo del Amor Divino.

Si no vemos la unidad que nos une a nuestros hermanos de filiación, nuestros gestos de gratitud no serán verdaderos. Es difícil engañar al otro cuando nos expresamos desde el corazón. Es fácil, cuando utilizamos nuestra mente, pero el corazón tiene serias dificultades para engañar. Si nuestra gratitud no emana del corazón, donde se da cita la visión de la unidad, la gratitud que expresemos no tendrá ese efecto milagroso, pues en verdad estamos intentando dar algo que no tenemos. Es como dar un regalo en una caja que está vacía.

La gratitud no depende de la forma sino del fondo. Es una cuestión de Ser.

En verdad, el mundo siente la carencia de la Gracia. La razón de ello, tal vez la hayas intuido. Es preciso encontrar en nuestro interior aquello que queremos compartir. Dar y recibir es lo mismo. Para recibir gracia, tenemos que darla y si no somos conscientes de que somos portadores de ella, seguiremos demandándola fuera.

Cuando estamos agradeciendo, estamos reconociendo el hecho de que damos lo que nos gustaría recibir. A todo el mundo le gusta recibir el regalo de la gracia. Es como si nos reconociéramos en el otro, al que tratamos como nos gustaría que nos tratasen.

jueves, 16 de junio de 2016

Cuento para Hariel: "Un destino esperanzador"

Corrían tiempos duros en aquellos días de invierno que no perecían tener fin.

Había sido un año desafortunado, pues se habían perdido la mayoría de las cosechas y los habitantes de aquella comarca sabían que aquello significaba pasar calamidades, hambre y miserias.


Aquella situación afectaba a todo el pueblo, pero ninguna familia lo sufría tanto como la que daba cobijo al joven Hariel.


Y la verdad es que este destino era tan adverso que parecía haberles elegido para depositar todos los males en ellos. Primero fue la pérdida de la siembra y ello dio lugar a la aparición del hambre y la pobreza. Pero lo que más le afligía era saber que iban a perder a su único hijo, el cual se encontraba muy enfermo.


Todos en el pueblo amaban a Hariel con un cariño muy especial. Derrochaba tanto amor y era tan dulce y bondadoso, que se disputaban tenerle cerca. Sin embargo, en aquellos días, el dolor se apoderó de ellos al ver como poco a poco aquella enfermedad le consumía. A pesar de ello, Hariel no perdía su optimismo y entusiasmo y viendo que sus padres sufrían, le dijo con alegría en el corazón y en sus labios:


·       Padres, esta noche he tenido una breve charla con Dios. Me preguntó si tenía miedo, pero yo le contesté que, por qué debía tenerlo. Él, al oírlo me sonrió y me besó en la frente. Cuando ya se alejaba se volvió y me dijo: "muchos ángeles del cielo sienten una profunda admiración por ti. Ellos estarán a tu lado y te ayudarán. Cuando necesites verdaderamente algo, pídelo y ellos te complacerán. Qué así sea, por tu bondad".


Los ojos del padre no pudieron evitar que gruesas lágrimas emanaran de ellos. Su corazón estaba tan destrozado por el dolor que ardía en deseos de aportarle los argumentos necesarios para convencerle de que ningún Dios permitiría que una criatura tan inocente muriese cuando fluía en él la savia de la vida. Y fue por ello, que dirigiéndose a su hijo en tono enérgico, le dijo:


·         No hijo, te equivocas, has debido soñarlo. ¿Cómo puede Dios castigarme tanto?


El dolor que su padre sentía era tan amargo, que no pudo evitar Hariel que le contagiase, y sintió tanta pena que deseó profundamente que su padre volviera a tener fe en Dios.


Con ese pensamiento quedó dormido, y sería a la mañana siguiente, cuando la luz llamaría a su hogar. La fiebre que consumía la salud del muchacho había desaparecido por completo. Y no tan solo eso, tampoco sentía el dolor que días antes le había atormentado.


Su padre no podía creer lo que veía. Era un verdadero milagro, y las lágrimas de nuevo invadieron sus ojos, pero en esta ocasión tenían un motivo diferente, lloraban de alegría. Aquella explosión de felicidad era el modo de agradecerle a Dios su acción.


Aquella mañana dejó de nevar, el sol ya despuntaba en el cielo anunciando un DESTINO ESPERANZADOR.



Fin

Diálogo con el Ángel Hariel

  • La Humanidad, en su actual estado evolutivo, tiene como misión conquistar el estado de consciencia individual…
  • En este proceso, el descubrimiento del Yo, viene acompañado por una exaltación de la naturaleza emocional y por una fijación de la naturaleza mental, que filtra la verdad, bajo el prisma de la percepción material…
  • El hombre cree, mayoritariamente, tan solo en aquello que puede ver y palpar… Es preciso meter el dedo en la llaga, para creer en la manifestación de la naturaleza espiritual…
  • Tu papel, peregrino, consiste en purificar ese estado mental…, en elevar el tono de vibración de la mente, para que se abra a una nueva y renovadora visión…
  • Es preciso que el hombre, recupere la credibilidad en la poderosa fuerza de la fe…, pues en ella va implícita un aspecto de la verdad que se escapa a la mente empírica y racional…
  • Es preciso que el hombre, recupere la credibilidad en la poderosa fuerza del Amor, pues dicha fuerza, más allá de lo inexplicable, es la causa de los milagros…
  • ¡Ojala!, tu luz permita al hombre liberarse de las falsas creencias…
  • ¡Ojala!, tu luz permita a las mentes perversas, hacerse piadosas…
  • ¡Ojala!, tu luz permita al hombre, vencer su apego incondicional a los malos hábitos…