sábado, 11 de junio de 2016

Cuento para Aladiah: "El fracaso de un Ángel malo"

Hubo un tiempo dichoso en el Gran Cielo, en el que los Ángeles eran todos buenos. Por aquellos días una poderosa Luz emanaba del Fuego y aquellos seres habitaban felices sirviendo a su creador. Pero cierto día, su Hacedor y Señor, les mandó hacer un largo viaje en el que debían conquistar nuevas tierras para Él.
  •  Dirigíos hacia la Morada de Hochmah, donde mi faz se refleja en las cristalinas Aguas de la Sabiduría -ordenó el Gran Patrón-.
Pero no todos los Ángeles le obedecieron, y aquella insubordinación hizo que los Ángeles se dividieran y se separaran unos de los otros.

A partir de aquel día, los Ángeles insubordinados dejaron de habitar la región de la Luz Divina y pasaron a habitar en la Región del Fuego Eterno, donde se confundían  entre las sombras del abismo.

Aquella división hizo que, mientras unos eran buenos, otros dejaron de serlo. Una tenaz lucha surgió entre ellos, pero dejad que os cuente una historia que en verdad sucedió, y aun sigue sucediendo...

Un día, narra la Leyenda, que un Ángel bueno llamado Aladiah se encontró con Luzan, un demonio de las tinieblas. Y sucedió que la envidia de Luzan le llevó a retar a su antiguo hermano Aladiah. Pero este no quería oír hablar de esos tratos y quiso eludirlo. Sin embargo no lo consiguió, pues Luzan que era muy astuto le dijo:
  • Si no aceptas la apuesta, por cada día que pase poseeré la vida de un ser humano.
  • No, no podrás hacerlo -le contesto Aladiah-, no puedes intervenir en su destino.
  • No seas ingenuo hermanito, observa y verás.
Y diciendo esto, se introdujo en el cuerpo de un pobre anciano, el cual no pudo resistir aquella fuerza maldita y no tuvo más remedio que abandonar su cuerpo físico, había muerto.
  • Basta, te lo ruego -exclamó el Ángel bueno-. Sí, aceptaré tu apuesta, pero lo haré con una condición. Si venzo abandonarás para siempre esta zona del cielo y te retirarás al abismo, ¿de acuerdo?
Aladiah no tenía escapatoria, pero al menos tendría la oportunidad de poner fin a aquel infierno.
  • Pon atención, pues te explicaré una sola vez las reglas del juego. Escogeremos a un humano al azar. Si evitas que haga mi voluntad, haré cuanto me pides, ¿estás conforme?
Era verdaderamente diabólico el plan, pero que podía hacer...
  •  Y, ¿cuál es tu voluntad? -preguntó Aladiah temiendo lo peor-.
  • Qué atente contra su propia vida -contestó el diablo-.
La desdichada víctima había sido elegida. Se trataba de un campesino, padre de una humilde familia muy unida por fuertes lazos de amor. Aquel buen hombre trabajaba infatigablemente para mantenerles y a pesar de la dureza del trabajo jamás se había quejado, ni desfallecido.

Sin embargo, y a partir de aquel día todo pareció irle mal. Sus campos, que estaban a punto para la cosecha, se inundaron tras una misteriosa tormenta. Pero aquella desgracia fue aceptada con resignación, pues era un hombre de fe en Dios.

Luzan lo intentó de nuevo, y esta vez hizo enfermar de gravedad a su hijo menor. Eso acabaría con su fe -pensó el malvado demonio-. Pero Aladiah estaba a su lado inspirándole fortaleza y armándole de paciencia. Y aquel hombre aceptó una vez mas la voluntad de Dios.

Tan sólo le quedaba un último intento y en él derramo toda su maldad. Luzan incitó a aquel desesperado padre a robar, pues no tenía nada que comer, y lo logro, pero cuando lo hizo, sintió tanto remordimiento que elevo sus ojos al cielo y rogó el perdón y la gracia de Dios.

Aquello significaba la derrota de Luzan y la victoria de Aladiah, pero esta nunca hubiese sido posible sin la voluntad de aquel hombre, que llamó a las puertas del Amor.


Fin

Diálogo con el Ángel Aladiah

  • Albergas en tu ser el espíritu de la renovación…
  • Gracias a ti, las formas que un día emanaron como fruto de un laborioso proceso creador, se renuevan, dejando espacio a una nueva estructura…
  • Es necesario que esta labor se realice sin obstáculos…, es necesario que el hombre esté dispuesto a poner fin a lo viejo y perecedero y esté abierto a los nuevos impulsos innovadores…
  • Este proceso de cambio, de mejora continua, no afecta tan solo a la naturaleza física, sino que también debe penetrar en la naturaleza emocional y mental…
  • Para ello, cada sentimiento estancado en la posesión, cada pensamiento prisionero del fanatismo, deben dejar paso libre a las nuevas energías…
  • El sentimiento posesivo, debe transmutarse en amor desinteresado…, y el fanatismo mental debe transformarse, en libertad de pensamiento…
  • Tu labor primordial se traduce, peregrino, es ser aliento nuevo, que inspire y vivifique la mente de cada hombre, para que de este modo, conciba la inmensidad de la creación y se produzca la perfecta unión entre la naturaleza humana y la divina.

Plegaria y Exhorto de Aladiah

PLEGARIA

ALADIAH: Dios Propicio.
Eterno, que Tu gracia sea con nosotros. ¡Como esperamos de Ti!

ALADIAH: Ayúdame, Señor, a derramar sobre mis hermanos
las bondades que he recibido de Ti.
Ponme a trabajar para los demás,
haz que a través de mí les alcance Tu fuerza curativa.
Ayúdame, ALADIAH, a ser justo y moderado,
a utilizar con sobriedad los bienes de que dispongo;
inclina mi alma al reparto y a la dádiva
y hazme un buen abogado para defender
a los que su ignorancia ha convertido en culpables.
Hazme, Señor ALADIAH, un portador de tu gracia,
un distribuidor de tus bienes,
un ejecutor de tus obras de Amor.
En todo momento y en todo lugar,
haz de mi una persona sensible a la pena de mis hermanos.


ALADIAH exhorta:

Yo soy, peregrino, el que distribuye
los bienes de Eterno.
Te he dado todo,
para que tu des todo también,
con generosidad, sin restricciones.
Mi obra necesita
que pongas tus recursos a la disposición
de aquellos que levantan
las columnas de mi Templo.
Busca a los que testimonian
de mi verdad,
y hazles entrega de los dones que posees.
He puesto en ti manantial de salud
y el inalterable oro que permite
las realizaciones materiales.
Te he dado Inteligencia práctica
para que puedas utilizar diestramente mi potencial.
Desde lo alto te observaré, peregrino.
Espero mucho de tu bondad.
No me defraudes.

(Plegarias y Exhortos de los 72 Genios de la Cábala - KABALEB)

Aladiah: "Dios Propicio".


Nombre: Aladiah: "Dios Propicio".

Coro: Querubines, Ángeles al servicio de Hochmah-Amor.
Nombre del Ángel en letras: Aleph-Lamed-Daleth-Yod-He
Nombre del Ángel en cifras: 1-12-4-10-5
Nombre del Ángel en Arcanos Mayores: Mago-Colgado-Emperador-Rueda de la Fortuna-Sumo Sacerdote.

Maestro del Sendero 14 en su trayecto de Ida, que une a Hochmah con Binah. Ejerce su ministerio con el título de Institutor de los Arcanos.

Días de regencia: 30 de Marzo; 13 de Junio; 27 de Agosto; 8 de Noviembre; 18 de Enero. Del 6 al 11 de Mayo.
Regencia zodiacal: 9º a 10º de Aries; 21º al 22º de Géminis; 3º al 4º de Virgo; 15º al 16º de Escorpio; 27º al 28º de Capricornio; 15º al 20º de Tauro.

Lo que otorga:


·        Curación de enfermedades; regeneración moral.
·        Inspiración para llevar una empresa a un resultado feliz.
·        El perdón de las malas acciones que hayamos podido cometer.
·        Contacto con personas influyentes.
·        Protección contra la negligencia y el descuido en lo que se refiere a la salud y a los negocios.

Programa-Lección: Ser justo y moderado.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 163

LECCIÓN 163

La muerte no existe. El Hijo de Dios es libre.

1. La muerte es un pensamiento que adopta muchas formas, las cuales a menudo no se reconocen. 2La muerte puede manifestarse en forma de tristeza, miedo, ansiedad o duda; en forma de ira, falta de fe y desconfianza; preocupación por el cuerpo, envidia, así como en todas aquellas formas en las que el deseo de ser como no eres pueda venir a tentarte. 3Todos ésos pensamientos no son sino reflejos de la veneración que se le rinde a la muerte como salvadora y portadora de la liberación.

2. En cuanto que encarnación del miedo, anfitrión del pecado, dios de los culpables y señor de toda ilusión y engaño, el pensa­miento de la muerte parece ser muy poderoso. 2Pues parece ence­rrar a todas las cosas vivientes en sus marchitas manos y a todos los deseos y esperanzas en su puño funesto, así como percibir toda meta únicamente a través de sus ojos invidentes. 3Los débi­les, los indefensos, así como los enfermos se postran ante su ima­gen, al pensar que sólo ella es real, inescapable y digna de su confianza. 4Pues la muerte es lo único que inevitablemente lle­gará.

3. Todas las cosas excepto la muerte parecen ser inciertas y per­derse demasiado pronto independientemente de cuán difícil haya sido adquirirlas, aNinguna de ellas parece ofrecernos seguridad con respecto a lo que nos ha de brindar, y son propensas a defrau­dar las esperanzas que una vez nos hicieron abrigar y a dejar tras sí un mal sabor de boca, en lugar de aspiraciones y sueños. 2Pero con la muerte se puede contar. 3Pues vendrá con pasos firmes cuando haya llegado su hora: 4Jamás cesará de tomar todo lo que tiene vida como rehén.

4. ¿Te postrarías ante ídolos como éste? 2Aquí la fortaleza y el poderío de Dios Mismo se perciben dentro de un ídolo hecho de barro. 3Aquí se proclama que lo opuesto a Dios es señor de toda la creación, más fuerte que la Voluntad de Dios por la vida, o que la infinitud del amor y la perfecta e inmutable constancia del Cielo. 4Aquí por fin se derrota la Voluntad del Padre y del Hijo; y se entierra bajo la lápida que la muerte ha colocado sobre el cuerpo del santo Hijo de Dios.

5. Impío ahora debido a la derrota, el Hijo de Dios se ha convertido en lo que la muerte quiere hacer de él. 2En su epitafio, que la muerte ha escrito, no se menciona su nombre, pues ha pasado a ser polvo. 3En él sólo se menciona lo siguiente: “Aquí yace un testigo de que Dios ha muerto”. 4Y esto es lo que la muerte escribe una y otra vez, mientras sus veneradores asienten, y postrándose con sus frentes en el suelo, susurran llenas de miedo que así es.

6. Es imposible venerar a la muerte en cualquiera de las formas que adopta, y al mismo tiempo seleccionar unas cuantas que no favoreces y que incluso deseas evitar, mientras sigues creyendo en el resto. 2Pues la muerte es total. 3O bien, todas las cosas mueren, o bien, todas viven y no pueden morir. 4En esto no hay términos medios. 5Pues aquí nos encontramos de nuevo ante algo que es obvio y que debemos aceptar si queremos gozar de cordura: lo que contradice totalmente un pensamiento no puede ser verdad, a menos que se haya demostrado la falsedad de su opuesto.

7. La idea de que Dios ha muerto es algo tan descabellado que incluso a los dementes les resulta difícil creerlo. 2Pues implica que Dios estuvo vivo una vez y que de alguna manera murió, aparentemente asesinado por aquellos que no querían que sobreviviese. 3Al ser la voluntad de éstos más fuerte, pudo vencer a la suya y, de esta manera, la vida eterna sucumbió ante la muerte. 4Y al morir el Padre, murió también el hijo.

8. Puede que los que veneran la muerte tengan miedo. 2Sin embargo, ¿Pueden ser realmente temibles estos pensamientos?. 3Si se diesen cuenta de que eso es lo que creen, se liberarían de inmediato. 4Esto es lo que tú les vas a mostrar hoy. 5La muerte no existe, y renunciamos a ella en todas sus formas, por la salvación de ellos, así como por la nuestra. 6Dios no creó la muerte. 7Cualquier forma que adopte, por lo tanto, tiene que ser una ilusión. 8Esta es la postura que hoy adoptamos. 9Y se nos concede poder mirar allende la muerte, y ver la vida que se encuentra más allá.

9. Padre nuestro, bendice hoy nuestros ojos. 2Somos Tus Emisarios, y deseamos contemplar el glorioso reflejo de tu amor que refulge en todas las cosas. 3Vivimos y nos movemos únicamente en Ti. 4No estamos separados de tu vida eterna. 5La muerte no existe, pues la muerte no es Tu Voluntad. 6Y moramos allí donde Tú nos ubicaste, en la vida que compartimos Contigo y con toda cosa viviente, para ser como Tú y parte de Ti para siempre. 7Aceptamos Tus Pensamientos como nuestros, y nuestra voluntad es una con la Tuya eternamente. 8Amén.


¿Qué me enseña esta lección?

La muerte es un pensamiento. La muerte no es real.


En efecto, la muerte es fruto de la acción de nuestra mente sobre el nivel de percepción que le dispensa el mundo físico, y el cuerpo, a nivel particular. El ego, al identificarse plenamente con ese vehículo temporal, adquiere la creencia de que la muerte es el final de su ciclo vital. Su consciencia, adormecida en esa relación con la densidad material, confunde lo que es ilusorio, con lo que es real y verdadero.

El Espíritu es eterno e inmortal. Cuando se pasa de un Estado de Unidad a una consciencia individual –separación-, la Vida se interpreta como un camino que nos conduce, inevitablemente, hacia la muerte.

Pero la muerte, interpretado en el nivel de lo concreto como el final de la vida, también adopta otros significados. A veces, nos sorprendemos expresando frases como: “Has muerto para mí”; “Estás muerto en vida”; “Las células han muerto…” Estos ejemplos, definen estados mentales más que físicos, que se identifican con el sistema de pensamiento característico del ego: miedo, culpa, odio, castigo, dolor, sufrimiento, enfermedad, etc…

8  Había  plantado el Señor  Dios  desde  el principio un jardín delicioso, en que colocó al hombre que había formado 9 y en donde  el Señor  Dios  había hecho nacer  de  la  tierra   misma   toda   suerte   de árboles  hermosos a la vista,  y de frutos  suaves  al paladar:  y también  el árbol de la vida en medio del paraíso, y el árbol de la ciencia del bien y del mal...

15   Tomó, pues,  el Señor Dios  al hombre,   y púsole en el paraíso de delicias, para que la cultivase y guardase. 16 Diole también este  precepto diciendo: Come si  quieres del fruto de  todos los  árboles  del paraíso:  17 Más del fruto del árbol de la ciencia  del bien  y del  mal  no  comas, porque  en  cualquier día que comieres de  él,  infaliblemente morirás..." (Génesis 2, 8-17).

Ya lo hemos comentado al estudiar la Lección 160, la muerte a la que alude este pasaje no es la muerte que interpreta el ego, como la pérdida de la vida. De este pasaje se deduce, que morir, es la consecuencia de orientar nuestra mente al plano material e identificarse con él. Lo que no ha nacido de lo material no puede morir en lo material. Esto sería real, si nuestra identidad fuese el cuerpo. Afirmar esto, conllevaría a creer que nuestro Padre tiene cuerpo y está sujeto a la muerte.

Nuestro origen, nuestra procedencia, define lo que Somos. Somos Hijos de Dios, y creados de la acción expansiva de Su Mente.


Ejemplo-Guía: "Crees que eres un cuerpo, porque le otorgas, como real, la ilusión de la muerte"

¿Creerías que eres un cuerpo, si tuvieses la certeza de que eres eterno?

Niegas tu eternidad, porque has olvidado tu verdadero origen. Si no percibo al ser espiritual no creo en él. ¿Pero, cómo percibirás con los ojos del cuerpo lo que tan solo puedes ver con los ojos del alma?

Cuando desarrolles la visión que acompaña el despertar de la verdadera consciencia, podrás tener la certeza de que eres Espíritu y ello será posible porque verás con los ojos del Espíritu, con la Mente.

Tus argumentos, los del ego, se fundamentan en el sistema de pensamiento de que eres el cuerpo con el que percibes, y no permitirás que nada, ni nadie, te pueda hacer pensar que lo que llamas vida, es el tránsito que va desde el nacimiento y te lleva hasta la muerte, donde termina. Cualquier otra verdad que ponga en entredicho dicho argumento, priva al ego de lo más esencia, de su existencia.

El ego piensa en términos de temporalidad y esa percepción le somete a la ilusión permanente de que la muerte es una constante real en su vida. A cada segundo, su sistema celular se regenera, lo que significa, que unas células mueren y otras nacen.

En el terreno emocional, ese proceso de renovación vida-muerte nos lleva al nacimiento de deseos, que tras ser satisfechos, mueren, para en su lugar surgir otro nuevo deseo.

Aunque es en el mundo de los efectos donde mejor se aprecia el fruto de nuestra cosecha, no podemos olvidar, que no dejan de ser la manifestación de la verdadera causa, la cual se encuentra en nuestra mente. Si creemos en la muerte, fabricaremos todo nuestro mundo bajo las leyes de la muerte. Nadie tendrá dificultad en comprender que tales argumentos no pueden conducirnos a otro destino que al sufrimiento.

Pero, en todos nosotros se encuentra el deseo de la verdadera Vida. Todo pensamiento sigue a su Fuente. Si hemos sido emanados de la Mente de Dios, aunque hayamos creado una imagen de nosotros diferente, jamás podremos dar muerte a la verdadera Vida y esa vida, emerge desde nuestro interior invitándonos a recordar nuestro Origen.

Si desde que amanece cada día, en el fraguar ilusorio del tiempo que nos acompaña en nuestro sueño, decidimos, elegimos no identificarnos con el cuerpo, estaremos apostando por la Vida, pues es el cuerpo el único que se aferra a la muerte.

Cuando participo en el juego de la muerte, en el que la sociedad en la que vivimos nos tiene acostumbrado, mi mente trasciende lo que mis ojos físicos me muestran, una ataúd donde yace sin vida un envoltorio corporal que dio cobijo a un Ser Espiritual. Procuro conectar mi Espíritu, al Espíritu de aquel cuerpo desechado, y le hablo, le susurro que acaba de cambiar de conciencia y le invito a abrir sus ojos a la nueva consciencia que le invita a participar de una Verdad que le estaba aguardando. Ahora, se encuentra en las puertas del Cielo y debe tener la certeza de que es un ciudadano con todos los derechos de ese nuevo Hogar. Le digo que es Luz y que siga la estela de la Luz. En esa conversación, suele estar acompañada de una agradable sensación de paz.

viernes, 10 de junio de 2016

Cuento para Haziel: "El niño que quiso ser gigante"

¿Habéis oído hablar alguna vez de Uran, el niño que soñó con ser un gigante y que los Dioses le concedieron serlo? Pues, considérate afortunado ya que estoy en condiciones de contártelo, yo fui testigo de ello...


Todo comenzó aquella mañana, cuando Uran, un jovencito que apenas si levantaba dos palmos del suelo, llegó a su casa llorando y muy indignado. Su madre, que aún no le esperaba, se asustó al verlo, pues no era normal que volviese tan pronto del colegio.
  • ¿Qué te ocurre hijo? -le preguntó preocupada al ver su silencio-.
  • Les odio -contestó muy enfadado-. Sí, les odio, odio a todos mis compañeros y no quiero ir más a la escuela.
Sin duda, Uran estaba bastante rabioso. Su gran pena era no ser mayor para poder enfrentarse a ellos. Fue así como comenzó a soñar día tras día con querer ser un gigante.

Cuando llego el día de su cumpleaños, sus padres le preguntaron que deseaba de regalo, pero él les contestó que lo único que deseaba era ser un gigante.


Cuando se acercaba la navidad, Uran, pidió a los Reyes Magos que le permitiesen ser un gigante. Como veis, nuestro amigo estaba verdaderamente convencido de querer ser mayor que los demás para evitar que nadie, jamás, volviese a reírse de él.


Fue una noche mientras dormía, cuando ocurrió el milagro -al menos así se lo parecería a él-. Su espíritu tenía prisa por abandonar su cuerpo en aquel día, parecía que iba a llegar tarde a una cita, y así era, pues de repente una voz le dijo:
  • Llegas tarde como siempre. Tendrás que acostumbrar a tu cuerpo material a acostarse antes. Vamos sígueme, tenemos poco tiempo.
Uran no acababa de salir de su asombro, pues se sentía como flotando en una nube y la mayor sorpresa, se la llevó cuando al mirar hacia abajo vio su propio cuerpo dormido en la cama.
  • No, no te preocupes, no estás muerto, estás en el Mundo del Deseo. Aquí cualquier sueño podrás hacerlo realidad, y creo que tienes uno desde hace mucho tiempo, ¿verdad? -le dijo aquel misterioso ser-.
  • Sí, quisiera ser un gigante -contestó entusiasmado el joven-.
  • Pues hágase tu voluntad -ordenó el espíritu reluciente que le hablaba-.
De repente Uran vio como crecía y crecía. Era increíble, que hermosa sensación.
  • Tú mismo debes decidir, hasta donde deseas crecer -le aconsejo de nuevo aquella voz-.
  • Ya está bien -dijo el muchacho-.
Miro a sus pies y casi no se los veía. Estaba muy satisfecho, y decidió buscar a sus compañeros, deseaba darles una lección que no olvidarían. A su paso se cruzó con un misterioso enano y quiso divertirse un poco con él.
  • ¿Cómo lo llevas enano?
  • Me llamo Haziel, amigo -contestó dulcemente-.
  • Pues apártate de mi camino, si no quieres que te aplaste. ¡Ja, Ja, Ja! -reía con arrogancia Uran-.
Al tiempo que se burlaba de él, le dio un puntapié que le hizo rodar por el suelo. Se quedó mirándole en espera de ver su rostro crispado por la rabia, pero se llevó una buena sorpresa.
  • Lo siento señor, soy tan torpe que me he cruzado en su camino. Discúlpeme si le he hecho daño -dijo con humildad Haziel-.
  • Pero, ¿cómo puedes ser tan estúpido?, lo he hecho queriendo para avergonzarte -le dijo Uran-.
  • Pierdes el tiempo, pues si siete veces me pisaras, siete veces te perdonaré -contestó Haziel, al tiempo que iba creciendo en estatura-.
Con el recuerdo de esas palabras, el espíritu de Uran volvió a su cuerpo material despertándose. Había conseguido hacer realidad su sueño, pero de nada le había servido, pues aprendió que lo más importante no era la estatura de su cuerpo, sino la grandeza de su espíritu.


Desde entonces, Uran se dedicó a perdonar y comprobó como aquellos que un día se burlaban de él, dejaron de hacerlo.


Fin

Diálogo con el Ángel Haziel

  • Para que la semilla de la divinidad pueda crecer y multiplicarse en el mundo, es preciso que la Luz adquiera el rostro del Supremo Amor…
  • Ese Amor, es la perfecta morada, la tierra fértil donde la Voluntad podrá dar vida a la manifestación del Espíritu.
  • El amor es el más elevado de los sentimientos…, es pureza…, es misericordia…, es perdón…, es sabiduría…, es fidelidad…, es generosidad y bondad…, es grandeza y expansión…, es atracción y unidad…, es bendición y santidad…, es amistad y confraternidad…, es inspiración y creatividad…, es universalidad…, es inmensidad…, es perfección…, es inmortal…
  • El amor se encuentra en todo lo creado, pero nada posee…
  • El amor es desinteresado…, altruista…, servicial y abnegado…
  • El hombre debe comprender que ese amor forma parte de él…
  • Ayúdale a no caer en el error de pensar que no es posible amar a aquel que permanece dormido al amor…

Plegaria y Exhorto de Haziel


PLEGARIA

HAZIEL: Dios de Misericordia.
Eterno, acuérdate de Tu misericordia y de Tu bondad, puesto que son eternas.

HAZIEL: Sólo te pido, Señor,
que a través de mí pueda expresarse Tu Misericordia;
que en mi puedan encontrar alivio
los que por ley de vida están atados
a la columna del rigor.
Si todo ha de serme concedido con largueza,
inclina, ¡oh Señor HAZIEL!, mi espíritu hacia el partazgo,
y sitúame en el camino
de aquellos que viven la experiencia de la severidad
para que puedan vislumbrar en mí
la promesa de un más venturoso peregrinaje.

HAZIEL exhorta:

Cuando te hablan de mí, peregrino,
te cuentan a menudo historias de destrucción,
de castigos terribles en los que mis gentes morían
en mis aguas, en mi fuego,
convertidos en elementos primarios, en estatuas de sal.
Pero Yo soy también
la música y el canto
y todo el placer que da la vida
y todos los tesoros que el mundo contiene.
Yo soy la bondad y la belleza,
la simpatía, el juego, la amistad.
Yo soy el rostro amable de la transcendencia.
Búscame, sígueme
y tu vía personal hacia la eternidad
será una deliciosa marcha, peregrino.
Si me encuentras, ello significa
que lo peor ya ha pasado,
que un humano paisaje soleado se abre ante ti
y por él avanzarás acompañado
de mis más brillantes sujetos.
Un mundo se cierra para ti
y has llegado a esa tierra elevada
donde la entrañable amistad se hace Ley.
Ven a mi morada, y ni el agua, ni el fuego, ni la sal,
podrán destruirte.

(Plegarias y Exhortos de los 72 Genios de la Cábala - KABALEB)

Haziel: "Dios de Misericordia".


Nombre: Haziel: "Dios de Misericordia".

Coro: Querubines, Ángeles al servicio de Hochmah-Amor.

Nombre del Ángel en letras: He-Zain-Yod-Aleph-Lamed

Nombre del Ángel en cifras: 5-7-10-1-12

Nombre del Ángel en Arcanos Mayores: Sumo Sacerdote-Carro-Rueda de la Fortuna-Mago-Colgado

Maestro del Sendero nº2, el propio de Hochmah, ejerce su ministerio con el título de Inteligencia que ilumina.

Días de regencia: 11/12 de Junio; 26 de Agosto; 7 de Noviembre; 17 de Enero. Del 1 al 5 de Mayo.

Regencia zodiacal: 20º al 21º de Géminis; 2º al 3º de Virgo; 14º al 15º de Escorpio; 26º al 27º de Capricornio; 10º al 15º de Tauro.

Lo que otorga:
  • La Misericordia de Dios. Perdón de las culpas.
  • Amistad y favores de personas con grandeza.
  • La ejecución de una promesa que nos ha sido hecha.
  • La reconciliación con los que hemos ofendido o nos han ofendido.
  • Protección contra el odio y el engaño.
Programa-Lección: Alcanzar la humildad.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 162

LECCIÓN 162

Soy tal como Dios me creó.

1. Sólo con que mantuvieses este pensamiento fijo en la mente, el mundo se salvaría. 2Lo repetiremos de vez en cuando, según vayamos alcanzando nuevos niveles en nuestro aprendizaje. 3Y a medida que avances tendrá cada vez más significado para ti. 4Estas palabras son sagradas, pues son las palabras que Dios dio como respuesta al mundo que tú construiste. 5Con ellas éste de­saparece, y todo lo que se ve en sus brumosas nubes y vanas ilusiones se desvanece cuando se pronuncian estas palabras, 6pues proceden de Dios.

2. He aquí la Palabra mediante la cual el Hijo se convirtió en la felicidad de Su Padre, en Su Amor y en Su compleción. 2He aquí donde se proclama la creación y donde se honra tal como es. 3No hay sueño que no se disipe con estas palabras; no hay pensa­miento de pecado o ilusión en dicho sueño que no se desvanezca ante su poder. 4Estas palabras son la trompeta del despertar que resuena por todo el mundo. 5Los muertos despiertan en res­puesta a su llamada. 6Y los que viven y oyen este sonido jamás verán la muerte.

3. Santo es en verdad aquel que hace suyas estas palabras; que se levanta con ellas en su mente, las recuerda a lo largo del día, y por la noche se las lleva consigo al irse a dormir. 2Sus sueños son felices y su descanso está asegurado, su seguridad es indudable y su cuerpo goza de perfecta salud porque duerme y despierta con la verdad ante sí en todo momento. 3Salvará al mundo porque le da a éste lo que él mismo recibe cada vez que practica las palabras de la verdad.

4. Nuestra práctica de hoy es muy simple. 2Pues las palabras que utilizamos son poderosas y no necesitan pensamientos adiciona­les para poder producir un cambio en la mente de aquel que las utiliza. 3Este cambio es tan absoluto, que ahora dicha mente se convierte en la tesorería en la que Dios deposita todos Sus dones y todo Su Amor, para que sean distribuidos por todo el mundo, se multipliquen al darse y se conserven intactos porque su com­partir es ilimitado. 4Y así aprendes a pensar con Dios. 5La visión de Cristo ha restaurado tu vista al haber rescatado tu mente.

5. Hoy te honramos a ti. 2Tienes derecho a la perfecta santidad que ahora aceptas. 3Con esta aceptación todo el mundo se salva, pues, ¿quién seguiría abrigando el pecado cuando una santidad como ésta ha bendecido al mundo? 4¿Quién podría desesperarse cuando la perfecta dicha es suya y está al alcance de todos como remedio para el pesar y la miseria, para toda sensación de pér­dida y para escapar totalmente del pecado y la culpabilidad?

6. Y ¿quién no sería ahora un hermano para ti, al ser tú su salva­dor y redentor? 2¿Quién no te abriría su corazón amorosamente, ansioso de unirse a uno que es tan santo como él? 3eres tal como Dios te creó. 4Estas palabras disipan la noche, y ya no hay más oscuridad. 5La luz ha venido hoy a bendecir el mundo. 6Pues tú has reconocido al Hijo de Dios, y en ese reconocimiento radica el del mundo.


¿Qué me enseña esta lección?

Soy tal como Dios me creó. Y me creó a su imagen y semejanza. ¿Qué quiere decir esto?

Dios es Espíritu y su Plano de Manifestación es ilimitado y eterno, por lo tanto, soy Espíritu, libre de toda limitación y libre de toda temporalidad.

Dios es Voluntad, Amor e Inteligencia, por lo tanto, en estado potencial, Su Hijo es portador de esos mismos Atributos, de tal modo que con su Voluntad tiene la potestad de crear; con su Amor, tiene la facultad de Unir y con su Inteligencia tiene la capacidad de vislumbrar la Verdad.

Dios es Mente Creadora y esa condición ha sido heredada por su Hijo, de ahí que seamos Seres Creadores.


Dios es Vida y no muerte; Dios es Unidad y no separación; Dios es Amor y no miedo; Dios es Abundancia y no escasez; Dios es Justicia y no rigor; Dios es Perfección y no pecabilidad. Todos esos Principios forman parte de nuestra genética espiritual. Tan sólo tenemos que hacer consciente nuestra verdadera identidad y expresar nuestra espiritualidad.

Ejemplo-Guía: "Somos Dios en formación y no lo sabemos..."

Esta es la tercera vez -y la última- que se repite la misma Lección a lo largo de los Ejercicios del Curso. Ya lo hizo en la Lecciones 94 y 110. No es un hecho fortuito, sino una intencionada iniciativa para que el mensaje que nuestro Padre nos ha dejado penetre en lo más profundo de nuestro ser, hasta tal punto, que no dudemos más sobre nuestra identidad y tengamos la certeza de que Somos tal como Dios nos ha creado.

Si deseas conocer a Dios, no vayas a ninguna universidad, a ninguna escuela, no te pongas en manos de ningún maestro, gurú, lider espiritual, de ningún iluminado, de ningún profeta. Si deseas conocer a Dios, lo único que tienes que hacer es conocerte a ti mismo, pues eres Dios en formación, o lo que es lo mismo, eres el Hijo de Dios, eres tal como El te creó.

Te dirás, vaya patraña la que acabas de compartir. ¿Cómo puede ser Dios egoísta y vengativo? Y dices eso, porque cuando miras en tu interior ves tu propio egoísmo y tu sed de venganza. Pero esa visión de ti mismo es ilusoria, pues te estás identificando con tu cuerpo y en esa falsa identificación añades un nuevo error, crees que es tu cuerpo el que puede causar daño, el que puede engañar, atacar, vencer y matar, el que puede hacer sufrir, el que puede condenar. 

Pero nada de eso es posible, porque ni eres un cuerpo, ni el cuerpo tiene ese poder, ya que esa potestad recae en exclusividad sobre la mente. Es en tu mente donde emanan pensamientos de miedo, de pecado, de culpa, de castigo, de sufrimiento. Es desde tu mente, que proyectas esa energía sobre el mundo y dibujas una realidad con personajes a los que has otorgado el poder de ser los espejos que te reflejarán lo que crees ser.

Si deseas conocer a Dios, tendrás que hablar su mismo lenguaje y ese no es precisamente el del cuerpo, sino el del Espíritu. En este sentido, recordarás que eres impecable, que eres uno con la Filiación, que eres perfecto, que eres amoroso, inteligente y abundante. Recordarás tu inocencia y al verla en tu interior, la reconocerás en los demás, pues en verdad no hay "demás", sino tu unidad proyectada, el Hijo de Dios, proyectado. 

Levántate hoy y camina con una nueva y renovada visión, la de Cristo. Cuando te encuentres con tus proyecciones, reconoce en ella tu santidad, tu pureza, tu plenitud. Bendícelos y permite que esa bendición te complete, pues aquello que das, recibes. 
Vive la vida, con la certeza de que eres tal y como Dios te ha creado.

jueves, 9 de junio de 2016

Cuento para Cahetel: "La derrota de Belial"

Las acechanzas del mal se extendían por toda la tierra. Era como una imperceptible brisa que lentamente iba contaminando todo cuanto encontraba a su paso. Aquellos que respiraban su nauseabundo hedor, quedaban prisioneros de su hechizo y se encontraban perdidos en el laberinto de la pasión.

Así fue como las huestes de las tinieblas, un terrible y poderoso ejercito, reclutaban día a día nuevas fuerzas. Eran expertos y hábiles seductores, y sus cantos siniestros ahogaban el compás melodioso de las dulces armonías.
Así estaban las cosas en aquellos tétricos días, y sin embargo, aún existía un rincón olvidado de la tierra donde no había llegado la mano destructora de las tinieblas.
  • El mundo es nuestro, y el poder que poseemos es inmenso. Dominaremos los Elementos y el Fuego, El Agua, el Aire y la Tierra, así como todo ser viviente tendrá que arrodillarse a nuestros pies.
Era el príncipe de las legiones infernales, que en su deseo desenfrenado de hacer el mal había tentado al hombre, y este había cedido a su seducción.

Aquella victoria le hacía sentirse orgulloso, casi un Dios, pero aquella celebración no duraría mucho, pues las palabras de su lugarteniente le amargaría las entrañas.
  • Príncipe Belial, aín no dominamos toda la tierra -le dijo temeroso-.
  • ¿Cómo? -gritó cegado por la ira el malvado Belial-.
  • Existe una pequeña y humilde región en la comarca de Kehod. Es fértil y próspera, pero sus habitantes no deben preocuparnos -contestó su servidor-.
  • Te equivocas, no debe quedar ningún alma que no sirva a mi trono. Ve y ofrécele mis servicios. Pronto espero tu respuesta -le dijo amenazante Belial-.
Así fue como las tranquilas aldeas de Kehob recibieron la inesperada visita de las legiones de las sombras. De repente desplegaron su poder y quisieron extender su oscuridad sobre los corazones de aquellas inocentes almas, pero aquel intento fracasó, pues una extraña y poderosa aura les protegía.
  • No es posible -murmuró el fiel servidor de Belial-, nuestros hechizos nada pueden contra su voluntad.
Fracasado, regresó hasta su cuartel general en las profundidades de los abismos y contó lo sucedido a su jefe y señor.

La noticia desencadenó la rabia y la cólera de Belial, y fue tal su decepción que las profundidades de la tierra se quebraron de dolor.

Invocó a las Salamandras, espíritus del Fuego infernal, a las Ondinas, espíritus de las Aguas putrefactas y a los Elfos, espíritus de las plagas devastadoras.
  • Os invoco en el nombre de Satán, nuestro Señor. Derramad vuestra maldad sobre la tierra de Kehob y que sea pasto de la destrucción.
Y aquellos elementales tomaron vida y sirvieron al príncipe Belial. Sin embargo, en la región de Kehob también se elevó una invocación. Era Cahetel quien lo hacía implorando la bondad de Dios, el Supremo Creador.

Las Salamandras provocaron su fuego, las Ondinas contaminaron las aguas y los Elfos invadieron los campos con plagas de insectos, pero del cielo y a la voz de Cahetel, las aguas puras de Hochmah cayeron poniendo fin a aquel intento fallido de destrucción.

Desde aquel día el poder de Belial disminuyó, y poco a poco, otras aldeas imitaron a las almas puras de Kehob, y pronto el mal se retiro.

Fin

Diálogo con el Ángel Cahetel

  • Ponerle rostro a la divinidad, ese es tu cometido…
  • Te encuentras conectado con tu naturaleza más elevada…, percibes que una voz interior te dicta lo que debes hacer, y guiado por esa inspiración, te conviertes en un guía, en un iluminado, en el instructor que proclama el devenir de los días…
  • La Bendición de Dios te protegerá de toda acechanza, peregrino, pero haz de velar, para no quedar embriagado por el elixir de la vanidad…
  • Si piensas que los poderes con los que has sido bendecido son tuyos, entonces, estarás cometiendo un grave error…
  • ¡Ojala!, en esta etapa del camino, te conformes con ser el sembrador…
  • ¡Ojala!, tengas las fuerzas suficientes para no quedar prisionero de la servidumbre de la abundancia…
  • ¡Ojala!, emplees todas tus energías en inspirar a la humanidad nobles ideales por los que luchar…
  • En tu caminar, te encontrarás con los enemigos de la luz…, ellos, reconocerán tu poder y querrán arrebatártelo, poniéndole fin…
  • No te deje llevar, en ese encuentro, por el odio y el rencor, y recuerda que se encuentran en la otra orilla, donde reina la más densa oscuridad…
  • Conviértete en ejemplo de bondad y construye un puente que pueda ser utilizado por el “enemigo”, para alcanzar la tierra de la Luz.

Plegaria y Exhorto de Cahetel

PLEGARIA

CAHETEL: Dios adorable.
Venid, prosternémonos y humillémonos, pongámonos de rodillas ante el Eterno, nuestro creador.

CAHETEL: He recibido de ti, Señor, infinitos dones.
Mis labios expresan con facilidad
el mundo que Tu has creado
y mis manos moldean en graciosas formas
Tu materia primordial.
Me has permitido triunfar, ¡oh CAHETEL!:
has situado alrededor de mi una cohorte de aduladores;
has puesto entre Tu y yo
vallas, cercos, jardines, tierras, propiedades,
obstáculos que me alejan de tu divina presencia.
Pero me has puesto también, Señor CAHETEL,
el ardor por superarlos.
Permite, Señor, que ese ardor sea lo más fuerte,
lo más intenso que haya en mi,
para que pueda, gracias a él,
saltar las vallas,
burlar los cercos,
arrancarme de la belleza de ¡os jardines y tierras,
vencer las adulaciones, los triunfos, la fama y correr hacia tu fuente de vida.
Libérame, Señor, de la vanidad,
y yo me liberaré de las servidumbres de la abundancia.


CAHETEL exhorta:

Te he dado tierras y potestad sobre ellas.
Te he dado nobleza, prestigio, rango.
Te he dado poderes para expresarte y ser convincente.
¿Qué es lo que vas a darme a mi?
Es natural que espere mucho de ti,
al que mucho he dado.
De tu potestad, espero Mi justicia.
De tu fama, espero Mi renombre.
De tu locuacidad, espero testimonio de Mi obra.
He puesto en ti luz
para que puedas descubrirme y encontrarme,
para que no puedas decir que estabas rodeado de tinieblas.
Sé, peregrino, el paladín de mi Ley y de mi Justicia.
No te pido renuncias, ni siquiera humildad:
te pido que desde tu puesto de mando
seas el que con tu ejemplo
dignifique todas las cosas,
haciendo que lo bello sea ineludiblemente lo justo,
que lo útil no sea más que lo necesario,
y lo necesario estrictamente aquello
que ha de darte a ti y a tus hermanos
una más alta conciencia del universo.
Este es el trabajo que te he asignado.
Puedas tu ser, peregrino, un fiel cumplidor.

(Plegarias y Exhortos de los 72 Genios de la Cábala - KABALEB)

Cahetel: "Dios adorable".

Nombre: Cahetel: "Dios adorable".
Coro: Serafines, Ángeles al servicio de Kether-Voluntad.
Nombre del Ángel en letras: Khaf-He-Tav-Aleph-Lamed
Nombre del Ángel en cifras:11-5-22-1-12
Nombre del Ángel en Arcanos Mayores: Fuerza- Sumo Sacerdote-Mundo-Mago-Colgado.
Días de regencia: 10 de Junio; 25 de Agosto; 6 de Noviembre; 16 de Enero. Del 25 al 30 de Abril.
Regencia zodiacal: 7º al 8º de Aries; 19º al 20º de Géminis; 1º al 2º de Virgo; 13º al 14º de Escorpio; 25º al 26º de Capricornio; 5º al 10º de Tauro.
Lo que otorga:


·        La bendición de Dios y echar fuera a los malos espíritus.
·        Abundantes cosechas agrícolas y éxito en las labores campesinas.
·        Inspiración para elevarse hacia Dios y descubrirlo.
·        Amor por el trabajo.
·        Ayuda contra las suertes, encantamientos y sortilegios de los enemigos.

Programa-Lección: Superar la vanidad y la servidumbre de la abundancia.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 161

LECCIÓN 161

Dame tu bendición, santo Hijo de Dios.

1. Hoy vamos a practicar de manera diferente, y a pronunciarnos en contra de nuestra ira de modo que nuestros temores puedan desaparecer y darle cabida al amor. 2He aquí la salvación, en las simples palabras con las que practicamos la idea de hoy. 3He aquí la respuesta a toda tentación, pues jamás puede dejar de darle la bienvenida al Cristo allí donde antes imperaban la ira y el miedo. 4Aquí se consuma la Expiación, el mundo se transpone sin riesgo alguno y el Cielo queda restaurado. 5He aquí la respuesta que te da la Voz que habla por Dios.

2. La condición natural de la mente es una de abstracción total. 2Mas una parte de ella se ha vuelto antinatural. 3No ve todo como si fuese uno solo, 4sino que ve únicamente fragmentos del todo, pues sólo de esa manera puede forjar el mundo parcial que tú ves. 5El propósito de la vista es mostrarte aquello que deseas ver. 6Todo lo que oyes le trae a la mente únicamente los sonidos que ésta desea oír.

3. Así fue como surgió lo concreto. 2Y ahora son las cosas concre­tas las que tenemos que usar en nuestras prácticas. 3Se las entre­gamos al Espíritu Santo, de manera que Él las pueda utilizar para un propósito diferente del que nosotros les conferimos. 4Él sólo se puede valer, para instruirnos, de lo que nosotros hicimos, pero desde una perspectiva diferente, a fin de que podamos ver otro propósito en todo.

4. Un hermano es todos los hermanos. 2Y en cada mente se encuentran todas las mentes, pues todas las mentes son una. 3Ésta es la verdad. 4No obstante, ¿aclaran estos pensamientos el signifi­cado de la creación? 5¿Te brindan estas palabras perfecta claridad? 6¿Qué parecen ser sino sonidos huecos; bellos tal vez, correctos en el sentimiento que expresan aunque fundamentalmente incom­prendidos e incomprensibles? 7La mente que se enseñó a sí misma a pensar de manera concreta ya no puede aprehender la abstrac­ción en el sentido del abarcamiento total que ésta representa. 8Necesitamos poder ver un poco para poder aprender mucho.

5. Nos parece que es el cuerpo el que coarta nuestra libertad, el que nos hace sufrir y el que finalmente acaba con nuestras vidas. 2Sin embargo, los cuerpos no son sino símbolos de una forma específica de miedo. 3El miedo desprovisto de símbolos no suscita respuesta alguna, pues los símbolos pueden representar lo que no tiene sentido. 4El amor, al ser verdad, no tiene necesidad de símbolos. 5Pero el miedo, al ser falso, se aferra a lo concreto.

6. Los cuerpos atacan; las mentes no. 2Este pensamiento nos hace pensar sin duda en el texto, en el que se subraya con frecuencia. 3Ésta es la razón por la que los cuerpos se convierten tan fácilmente en símbolos del miedo. 4Se te ha instado en innumerables ocasiones a que mires más allá del cuerpo, pues lo que éste ve es el símbolo del "enemigo" del amor que la visión de Cristo no ve. 5El cuerpo es el blanco del ataque, ya que nadie piensa que lo que odia sea una mente. 6Sin embargo, ¿qué otra cosa sino la mente le ordena al cuerpo a que ataque? 7¿Qué otra cosa podría ser la sede del miedo sino lo que piensa en el miedo?

7. El odio es algo concreto. 2Tiene que tener un blanco. 3Tiene que percibir un enemigo de tal forma que éste se pueda tocar, ver, oír y finalmente matar. 4Cuando el odio se posa sobre algo, exige su muerte tan inequívocamente como la Voz de Dios proclama que la muerte no existe. 5El miedo es insaciable  y consume todo cuanto sus ojos contemplan, y al verse a sí mismo en todo, se siente impulsado a volverse contra sí mismo y destruirse.

8. Quien ve a un hermano como un cuerpo lo está viendo como el símbolo del miedo. 2Y lo atacará, pues lo que contempla es su propio miedo proyectado fuera de sí mismo, listo para atacar, y pidiendo a gritos volver a unirse a él otra vez: 3No subestimes la intensidad de la furia que puede producir el miedo que ha sido proyectado. 4Chilla de rabia y da zarpazos en el aire deseando frenéticamente echarle mano a su hacedor y devorarlo.

9. Esto es lo que contemplan los ojos del cuerpo en uno que el Cielo tiene en gran estima, los ángeles aman y Dios creó perfecto. 2Ésta es su realidad. 3Y en la visión de Cristo su hermosura se ve reflejada de una manera tan santa y tan bella que apenas podrías contener el impulso de arrodillarte a sus pies. 4Mas en lugar de ello tomarás su mano, pues tú eres semejante a él en la visión que lo ve así. 5El ataque que lanzas contra él es lo que es tu enemigo, pues te impide percibir que en sus manos está tu salvación. 6Pídele únicamente eso y él te la dará. 7No le pidas que sea el símbolo de tu miedo. 8¿Pedirías acaso que el amor se destruyese a si a mismo? 9¿O preferirías que te fuese revelado y que te liberase?

10. Hoy vamos a practicar de una manera que ya hemos intentado antes. 2Ya estás más preparado, y hoy te acercarás más a la visión de Cristo. 3Si te propones alcanzarla, hoy lo lograrás. 4Y una vez que la hayas alcanzado, no estarás dispuesto a aceptar los testi­gos que convocan los ojos del cuerpo. 5Lo que verás te traerá con su cántico el recuerdo de melodías ancestrales. 6El Cielo no se ha olvidado de ti. 7¿No te gustaría acordarte de él?.

11. Selecciona a un hermano para que sea el símbolo de los demás y pídele la salvación. 2Visualízalo primero tan claramente como puedas, de la misma manera en que estás acostumbrado a verlo. 3Observa su rostro, sus manos, sus pies, su ropa. 4Obsérvalo son­reír, y ve los gestos que le has visto hacer tan a menudo que ya te resultan familiares. 5Luego piensa en esto: lo que estás viendo ahora te impide ver a aquel que te puede perdonar todos tus pecados, arrancar con sus sagradas manos los clavos que atravie­san las tuyas y quitar de tu ensangrentada frente la corona de espinas que tú mismo te pusiste. 6Pídele lo siguiente para que él pueda liberarte:

7Dame tu bendición, santo Hijo de Dios.
8Quiero con­templarte con los ojos de Cristo, y ver en ti mi perfecta impecabilidad.

12. Y Aquel a Quien has invocado te responderá. 2Pues oirá en ti la Voz que habla por Dios y te responderá con la tuya. 3Contempla ahora a aquel que tan sólo habías visto como carne y hueso, y reconoce que Cristo ha venido a ti. 4La idea de hoy es la manera de escaparte del miedo y de la ira. 5Cerciórate de repetirla inme­diatamente en caso de sentir la tentación de atacar a un hermano y de percibir en él el  símbolo de tu miedo. 6Y lo verás cambiar súbitamente de enemigo a salvador; de demonio al Cristo.


¿Qué me enseña esta lección?


En la evolución de la conciencia humana, observamos periodos en los que se produce el protagonismo de ciertos rasgos expresados por la personalidad. Así vemos que a la edad de los 14 años, aproximadamente, se afronta una etapa en la que el uso de las emociones y deseos adquiere un especial protagonismo en detrimento de otros valores, como los mentales e intelectuales. El resurgir de la naturaleza pasional es visible a partir de esta etapa y la adolescencia se caracteriza por un proceso de aprendizaje  en el que se abandona el "Yo Familiar" y se adquiere el "Yo Individual".

Es a partir de los 21 años, aproximadamente, cuando el individuo afronta un nuevo proceso de crecimiento de conciencia y comienza a adoptar un comportamiento más social, donde las relaciones están basadas en el intercambio y no en el individualismo. Durante esta etapa, se afronta el aprendizaje de un nuevo elemento, el mental.

No podemos pretender que en los albores de este proceso se tenga un pleno dominio del uso de la mente, se requerirán años de evolución y aprendizaje para que lleguemos a adquirir la lucidez y comprensión de los conceptos y de las ideas de una manera racional y objetiva. El encuentro de la verdad es el fruto que se obtendrá al final de ese proceso.

De igual modo, cuando la humanidad adquierió el "Cuerpo Mental" en estado potencial, no se encontraba capacitada para discernir lo que su nueva visión le aportaba. Antes de ese nuevo estado, la humanidad se alimentaba por vía directa de la Mente de su Creador. No existía la dualidad; Todo era Uno.

A partir de que comienzan los trabajos con el Cuerpo Mental, se vislumbran nuevos estados de energía, entre los cuales se encuentra la energía densa de la materia. Se descubre lo concreto, pues existe en la humanidad el afán de ir más allá de Si Mismo.

La identificación con ese mundo material y la aparición de lo concreto, llevó al hombre a perder su conexión directa con la Unidad Creadora y adquirir una nueva personalidad a la que hemos llamado ego.

Este tránsito de consciencia dio lugar a la creencia del “pecado”; a la existencia del cuerpo como la única realidad; al miedo, como efecto de la transgresión; a la culpa, como vía de redención y a todo un sistema de creencias que nos llevó a vernos como seres separados del Creador y de los demás seres.

El Amor o la Vía de Cristo, nos libera, nos salva de ese encadenamiento de errores y nos permite retornar a la Plenitud del Edén, al Cielo, nuestro verdadero hogar. Recuperamos la Visión Santa de la Unidad que nos relaciona con todos nuestros hermanos, con los que compartimos una sola mente.

Ese estado de consciencia nos lleva a bendecir a cada uno de nuestros Hermanos y a comprender que nuestra relación con ellos es la única vía de salvación.

Ejemplo-Guía: "¿Cómo ves a tu hermano, cómo tu enemigo o cómo tu salvador?

La respuesta a esta pregunta todos la sabemos y podríais pensar que no es necesaria plantearla. Pero el objetivo de hacerla debemos verlo como una invitación a reflexionar sobre nuestro modo de relacionarnos con el mundo.

Podemos seguir quejándonos, sintiéndonos víctimas y agresores a la vez, pero si no renunciamos al odio, a la ira, al ataque, si no cambiamos nuestra creencia en la separación, no podremos cosechar más que vivencias donde el dolor, el sufrimiento, la muerte, se conviertan en los principales protagonistas.

La Lección de hoy es pura terapia sanadora. Una mente al servicio del miedo, es una mente enferma. Verá y percibirá un mundo enfermo.

Tendremos que elegir de nuevo, apostar por una nueva visión si queremos que las cosas sean diferentes. Debemos sustituir la visión del cuerpo, por la visión espiritual. Abandonar el juicio y la condena y en su lugar, compartir nuestro perdón y nuestra voluntad de corrección.

La Lección de hoy nos propone un  ejercicio que nos ayudará a ver a nuestros hermanos desde la percepción correcta. Estamos tan acostumbrados a dar credibilidad a aquello que somos capaces de ver, oír, sentir, que hemos delegado al olvido, su verdadera realidad, la que en su expresión de Luz alimenta al campo sensorial. El Hijo de Dios no es un cuerpo, es un Ser Espiritual, es Mente.

Si eliges cada día, cada instante, ver con los ojos de la Mente, donde se haya la Fuente de lo que somos, estaremos utilizando nuestra condición más sagrada y bendita, estaremos expresando nuestra santidad Crística y esa visión se comparte con nuestros hermanos, pues las partes dan lugar a la unidad.

¡Bendito seas hermano por permitirme ver mi santidad en tu sagrado espejo, en tu sagrada Consciencia Crística!