sábado, 23 de abril de 2016

Cuento para Tauro: "Un bello despertar - 1ª Parte"


Ya se deja notar la presencia siempre alegre del Sol primaveral, y es que acaba de despuntar majestuosamente en el cielo, engalanándose con los más ricos y bellos ornamentos, magnificándose de este modo la expresión viva y risueña de la naturaleza.

Muchos son los que inspirados por este aroma tan peculiar, se sienten atraídos hacia ese caudal de vitalidad y buscan, ansiosos, embriagar sus sentidos con la suave fragancia de las flores y con los armoniosos cánticos que componen los pájaros, alegremente, y que se nos antoja como una inspirada sinfonía celestial.

Y mientras que este fascinante misterio seguía inocente y fielmente su curso, nuestro protagonista y amigo Don ... bueno, seré despistado, ahora no recuerdo el nombre de…, pero no os preocupéis, a él no le importará que le llamemos simplemente Don ... Tal vez,  Sr Don…, para ser más correcto. Esperemos que este atrevimiento no haga enfadar a..., al Sr Don…
          
Pero dejemos eso para más tarde, y veamos qué está haciendo en estos momentos de tanto sofoco y calor.

Introduciendo los dedos en el pequeño bolsillo del chaleco, nuestro amigo pudo comprobar que la maquinaria del reloj, antiquísimo por cierto, su antigüedad se remontaba a tres dinastías de antepasados, se encontraba en perfecto estado de funcionamiento.

No pudo evitar el Sr Don ... , quedar seducido por la sensación de placer que acababa de recibir en el contacto de su piel con el frescor suave de su inseparable reloj. Por unos momentos, sintió el deseo de pasar su circular cuerpo, por su rostro sudoroso,  pero desistió de inmediato, pues qué pensaría el infeliz reloj; sin duda alguna, le heriría su orgullo mecánico, proporcionándole una oferta de pluriempleo.
  • ¡Está bien -se dijo-, me conformaré con precisar de tus servicios!
Guiado por esa idea, sus dedos carnosos hicieron chascar el resorte que permitía abrir la tapa de aquella antigualla, y una vez más, sonó a los cuatro vientos aquella dulce melodía, que solía oír en tantas ocasiones en compañía de su padre, durante su infancia.

Sin darse apenas cuenta de ello, Sr Don..., se sorprendió tarareando felizmente la canción y muchos que acompañaban su estancia en aquel salón restaurante, sonrieron al oír su ronca voz acompañar a la no menos melodiosa musiquilla.

No podríamos asegurar que aquella situación produjera vergüenza a nuestro amigo, ni tan siquiera se ruborizó; aquello formaba parte de su vida diaria y lo necesitaba, lo mismo que cualquier otra persona necesitaba cumplir con una necesidad fisiológica.

Tomando el reloj entre sus manos, pudo comprobar que las manecillas indicaban que pasaban diez minutos de las dos de la tarde. No pudo evitar que en su rostro se dibujara una mueca de desagrado. La verdad era que no se le apetecía en absoluto el presidir aquel consejo de administración, que le aguardaba y que, por su carácter rutinario, en nada seducía en aquellos momentos,  al director de la empresa.

Pensaba en su inapetencia y descubrió que el verdadero motivo que le atormentaba en aquellos minutos no era, ni mucho menos, la falta de interés por los asuntos que se iban a tratar, su pereza encontraba una justificación infantil; le temía enormemente al bochorno que en esos momentos abrazaba toda la ciudad.

El termómetro asomaba en los límites de los 40 grados y aquella visión hacia desvariar al Sr Don…, al que se le sorprendía pensando en voz alta:
  • Sí, de acuerdo, he pensado en el coche, pero prefiero desistir de esa idea…, no me convence lo del aire acondicionado…
Pero apenas acababa de pronunciar aquellas palabras, cuando de un modo relampagueante, dio un brinco de su asiento que sorprendió a todos los presentes. Sin duda, aquel cerebro, paralizado por el sofoco, acaba de despertar, como impulsado por una brillante e iluminada idea.
  • ¡Por favor, por favor camarero! ¿podría acercarme el teléfono? Deseo hacer una llamada, gracias.
Sin esperar más tiempo, marcó pausadamente número tras número, y quedó en espera de recibir contestación.
  • Señorita, póngame con el Sr…
Indudablemente, la respuesta no debió ser muy del agrado de nuestro protagonista, pues dando muestra de enfado, gritó:
  • ¡Cómo!, ¿aún no ha llegado? Por favor, intente localizarlo…, es urgente. Llámeme al siguiente número, estaré esperando su llamada impacientemente.
Para alguien que conociese al Sr Don…, aquellas palabras le hubiese sorprendido, ya que su fama era bien conocida, por su paciencia y tenacidad. Dirigiéndose de nuevo al camarero, le dijo:
  • Por favor, sería tan amable de comunicarme la llamada, es importante.
Abriendo de nuevo su inseparable reloj de bolsillo, pudo quedar más tranquilo al comprobar  que aún tenía tiempo de descansar y reposar la copiosa comida que su estómago, endurecido, por tan duras batallas, intentaba digerir.



Aquella musiquilla llenó su alma de un sosiego indescriptible. La sangre se vertía por segundos alrededor de las paredes estomacales, dejando sin defensa su mente ante cualquier ataque exterior. Quedó soñoliento y no quiso poner obstáculos a tal deseo, dejando que sus ojos cayesen trémulamente, pero no pudiendo evitar que su conciencia se confundiera alocada con otro mundo, más sencillo que el que solía habitar y en el que derrochaba una personalidad gustosa de momentos cálidos y placenteros, pero generosa y alegre, amante de lo bello y bien formado, ocupada en discutir, cuando la situación era necesaria, pero enemiga de todo acto violento que interrumpa el equilibrio y la armonía.

Aquellos pensamientos se fueron agrupando incansables en aquella nube que cubría su conciencia y que parecía iba a estallar, trasladando cada cosa a su debido lugar.

Necesitaba luz, y la luz apareció y todo a su alrededor tomó de repente vida. Y allí estaba, entre todos los representantes de los diferentes comités de empresas. Se le antojaba, que se estaba planeando en la atmósfera un motín contra su persona.

Pudo ver entre las sombras, a alguien que se acercaba y le advertía, que todo lo que para él había supuesto la lucha de tantos años, le sería arrebatado en aquellos momentos, lo estaba invitando a presenciar los actos de despojos.

...continuará

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 114

LECCIÓN 114

Para los repasos de mañana y noche:

1. (97) Soy espíritu.

2Soy el Hijo de Dios. 3No hay cuerpo que pueda conte­ner mi espíritu o imponerme una limitación que Dios no haya creado.

2. (98) Aceptaré el papel que me corresponde en el plan de Dios para la salvación.

2¿Cuál podría ser mi función sino aceptar la Palabra de Dios, Quien me creó para ser lo que soy y lo que por siempre he de ser?

3. A la hora en punto:
2Soy espíritu.

3Media hora más tarde:
4Aceptaré el papel que me corresponde en el plan de Dios para la salvación.


¿Qué me enseña esta lección?

1. (97) Soy espíritu.

Exclamar ¡Soy Espíritu!, con total certeza, es el mejor regalo que podemos ofrecer a nuestro Padre, el cual, está esperando nuestro despertar.
Soy Espíritu, un santo Hijo de Dios, Hijo de la Luz.
Libre de toda limitación.
A salvo, sano y pleno.
Libre para perdonar.
Libre para salvar el mundo.

Tema de reflexión: ¿qué límites te autoimpones? ¿qué límites impones a los demás? Ambas respuestas nos llevarán a la misma conclusión, pues siempre estamos proyectando nuestro interior.

2. (98) Aceptaré el papel que me corresponde en el plan de Dios para la salvación.

Conocer nuestro verdadero origen, lleva implícito, conocer que estamos llamados a alcanzar la condición divina de nuestro Padre: Dios Creador.
Somos Espíritus emanados de su Mente Creadora a través de un acto de expansión y nuestra función es expresar sus Atributos Espirituales: La Voluntad, el Amor y la Ley.
Ese Aspecto Trino expresa una sola Unidad.
Nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestras acciones, deben expresar, igualmente, una sola Unidad.
Esa es nuestra función dentro del Plan de Dios para la salvación: Ser y Vivir la Unidad.

Tema de reflexión: ¿Cuál es el sentido de la vida?

viernes, 22 de abril de 2016

¿Cómo educar a un niño Tauro?


Cuenta la Tradición Esotérica, que Dios se complació en dotar a su creación con la exuberancia de la belleza, y es bien cierto, que nada supera en belleza a la propia naturaleza. Para hacer posible esta realidad, El Creador utilizó las Esencias que pusieron a su disposición las Jerarquías Superiores que trabajan en el signo de Tauro.

Desde aquel día, todos los nacidos bajo el rayo de este signo, adquirieron el preciado don de crear belleza, y esta cualidad de incalculable valor debe ser tenida en cuenta a la hora de la educación, pues para vuestro hijo esta virtud le convertirá muy pronto en un insaciable gozador, en un inagotable devorador de placeres, si no se pone remedio a ello.

Desde muy pequeños, apreciareis en él una desenfrenada atracción por injerir alimentos. En sus primeros días, difícilmente quedará saciado con la leche que haya sido capaz de succionar de los pechos de la madre, y muy pronto os veréis en la necesidad de complementar su dieta con los socorridos biberones.

Crecerá sano y saludable. Será un niño que por su hermosura inspirará piropos a sus observadores, pero no os dejéis llevar por esa falsa creencia de que cuanto más coma, más sano estará. Si lo sobrealimentéis, lo único que esteréis consiguiendo, será predisponer su organismo para ser tierra codiciada para los microorganismos que no tardarán en mermar su salud.

Vuestro hijo, ya de por si tiene cierta tendencia a la opulencia, ganará peso con suma facilidad, quizás más del que quisiera, por lo que debéis atender su alimentación. La obesidad puede convertirse en una obsesión, y cuando sea mayor, esta pesará sobre su estima, pudiendo crearle serios complejos.

Otro de los aspectos característicos que descubriréis pronto en vuestro hijo, será su extrema pesadez, y no nos referimos tan solo al aspecto físico, sino que esta cualidad se hará extensible, igualmente, a su aspecto mental y emocional. No pretendáis de é,l que responda con rapidez a vuestras demandas, ya que requerirá su tiempo para poder atenderla. No pretendáis someterle a circunstancias donde deba improvisar, puesto que no responderá y se frustrará.

El método y la paciencia son sus principales "aliados" ante la vida. Claro que podéis utilizar esas aptitudes para conseguir logros positivos e importantes. No todos los padres tienen la fortuna de tener en casa a un "manitas". Desde pequeños, ya dará muestra de orden y rara vez tendréis que regañarles para que recojan los juguetes cuando han terminado de jugar con ellos. Pero también es verdad, que vuestro hijo puede desarrollar un aspecto poco deseable para su crecimiento humano y de paso para vosotros. Este aspecto es el excesivo apego a la comodidad, al confort. Cuando esto ocurre, es evidente de que vuestro hijo no ha recibido a tiempo una buena y correcta inclinación en lo concerniente al papel que debe representar en la vida.

A veces los padres nos mostramos excesivamente tolerantes con nuestros hijos. No sabemos qué hacer para que dejen de llorar, para que coman, para que estudien o para que nos demuestren su cariño, y para conseguirlo, no vemos mejor solución que agasajarle con regalos y recompensas que en verdad no son merecidos.

Los Tauros, inconscientemente, saben que vienen para "gozar", y para conseguir su meta no les importa hacer uso de mimos y otros artes del galanteo en la que son expertos. Le es meritorio, si reciben como recompensa en la vida una lluvia de riquezas, pero esto no quiere decir que esos recursos deban ser utilizados para satisfacer la naturaleza gozadora hasta la saciedad. Misión de los padres de un niño Tauro, es enseñarles a hacer un buen uso del dinero y de otros bienes. Deben aprender a valorar lo que les llegará con cierta facilidad, pues de lo contrario crecerán aptos para formar parte de un mundo ilusorio, donde la moneda de curso es el consumismo y la meta, la depresión, como respuesta a la ausencia de valores profundos.

Los pensamientos y sentimientos de un niño Tauro tienen las mismas características que hemos anunciado, son de una belleza sin igual, y cuando esto ocurre, seremos testigos de las más delicadas muestras de afectividad. Despliegan tal magnetismo y seguridad, que cuando estamos junto a ellos, los posibles temores que pueden anidar en nuestro interior, desaparecen.

No obstante, y dado que este signo pertenece al Elemento Tierra, donde expresa su cualidad "fija", descubriremos en ellos, en su primera etapa de crecimiento, rasgos de una naturaleza inestable cuando se trata de hacer frente a las necesidades básicas de la vida, como el comer, el vestir, los afectos maternales, etc. Es por ello, que el niño Tauro se aferrará de un modo desenfrenado a todo cuanto puede aportarle seguridad: alimentos, ropa íntima (normalmente pretenderá vestir a la ultima moda y con estética), la madre, y más adelante, cuando alcance la edad adulta, se apegará a su dinero y patrimonios.

La inseguridad en el plano material desequilibrará su estado anímico, y esos miedos pueden convertirse en trastornos físicos, siendo los órganos más afectados la garganta, el corazón, la circulación y los órganos sexuales.

El papel que desempeñéis los padres de un niño Tauro es muy importante. La vida fácil predispone a desarrollar poco la voluntad y si en cambio favorece un aspecto de vaguedad y de pereza.

Estos niños deben tomar conciencia de que los logros y las recompensas son el resultado final de un trabajo previo.

Por último, es interesante conocer un aspecto definido en el temperamento de los Tauros y que por su expresividad no tendréis dificultad en reconocer. Se trata de su testarudez. Ya hemos dicho que su cualidad dentro del Elemento Tierra es "fija", lo que le llevará a expresarse con terquedad y tozudez en sus manifestaciones. Cuando algo se le mete entre ceja y ceja, ya podéis elevar vuestras suplicas al cielo para que su obcecación no se eternice. Por mucho que le expliquéis y le demostréis, como ya haya asimilado un modo de ver las cosas, muy difícilmente lograreis hacerle cambiar de opinión.

El argumentará, que con el trabajo que le ha llevado conseguir lo que posee, como lo va a perder o cambiar ahora. Esta actitud exige de vuestra ayuda como educadores. Es necesario que comprendan que todo en la vida está sometido a un ciclo evolutivo, y el fruto, que es la fase terminal de un proceso creativo, debe dar paso a un nuevo ciclo, y es por ello que lleva una nueva semilla en su interior.

En vuestras manos está, el que vuestro hijo se convierta en un insaciables gozador y en un acérrimo testarudo, o bien, en un filántropo mecenas, en un verdadero artista.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 113

LECCIÓN 113

Para los repasos de mañana y noche:

1. (95) Soy un solo Ser, unido a mi Creador.

2Mías son la serenidad y la paz perfecta, pues soy un solo Ser, completamente íntegro, uno con toda la creación y con Dios.

2. (96) La salvación procede de mi único Ser.

2Desde mi único Ser, cuyo conocimiento aún permanece en mi mente, veo el plan perfecto de Dios para mi salva­ción perfectamente consumado.

3. A la hora en punto:
2Soy un solo Ser, unido a mi Creador.

3Media hora más tarde:
4La salvación procede de mi único Ser.


¿Qué me enseña esta lección?

1. (95) Soy un solo Ser, unido a mi Creador.
 
La primera Manifestación del Padre es la Unidad y dicha Unidad es el Origen de Todo lo Creado.
Si observamos el compás y la secuencia de los números, todos son deducibles a la unidad básica, al 1.
La Filiación de Dios es Una, aunque para nuestra visión actual se manifiesta en una Multiplicidad de Consciencias. La Multiplicidad no niega a la Unidad, y la Unidad se proyecta, dando lugar a la Multiplicidad. Este proceso ha dado lugar a la fabricación del mundo tal y como lo conocemos. 
Aunque la manifestación de la Unidad haya adoptado diferentes Vehículos – Cuerpo del Pensamiento, Cuerpo de Deseos y Cuerpo Físico -, esa Unidad debe verse reflejada en cada uno de ellos. Lo contrario daría lugar a la ilusión y a la incoherencia (enfermedad).

Tema de reflexión: El cuerpo, expresándose en una unidad, es al mismo tiempo el conjunto de órganos, de células, etc.

2. (96) La salvación procede de mi único Ser.

La salvación tan sólo será posible cuando dejemos de creer en la dualidad y de servir a dos amos a la vez.
Mientras que nuestros pensamientos interprete la realidad bajo el prisma de la división, la separación, la dualidad, la puerta que nos conduce a la Salvación (visión del Ser) permanecerá cerrada.
Puedo permanecer en un cuerpo físico y no por ello, pensar que es real, pues tan sólo es un envoltorio temporal en el que debo manifestarme poniendo de manifiesto la Verdad: la Unidad.
Puedo sentir a través del cuerpo emocional y expresar el sentimiento  más elevado, el Amor Incondicional.

Tema de reflexión: Estar dividido y separado nos mantiene alejados de la verdad.

jueves, 21 de abril de 2016

Oración del Padre Nuestro (X)

Malkuth: “Haznos perfectos, como tú eres perfecto”.

Si tuviésemos que describir el concepto “perfecto”, lo primero que tendríamos que determinar, es que dicho atributo tan sólo podemos atribuírselo a la Divinidad.
Desde el punto de vista de nuestra conciencia individual, el concepto “perfección” es un ideal, una visión que marca la dirección de nuestros objetivos, de nuestro trabajo espiritual. Por lo tanto, la perfección, tan sólo podemos comprenderla desde el punto de vista de los atributos espirituales.
Podemos hablar de los Principios Primordiales, Kether-Hochmah y Binah, para expresar la Voluntad, el Amor y la Inteligencia Activa. Cada uno de esos atributos dirigen los trabajos de los tres Grandes Planos donde se desarrolla la Conciencia, el Plano Mental, el Plano Emocional y el Plano Etérico.
La perfección se pone de manifiesto cuando existe pleno equilibrio y plena armonía entre estos tres Planos, o lo que es lo mismo, que el pensamiento y el sentimiento sean capaces de trabajar en armonía. Esa es la perfección.
Actualmente, la Oleada de Vida Humana, ya lo hemos visto en otra parte de estas enseñanzas, se encuentra en el 4º Día de la Creación. El Centro Cabalístico activo es Malkuth o Plano Material. Gracias a este Centro de Conciencia, la energía se hace tangible, adoptando ropajes físicos, cuya vibración es la más densa.

En Malkuth, las energías procedentes de los demás Centros se cristalizan, se consolidan y adoptan una expresión que da lugar a la experiencia. De este modo, tomamos plena conciencia de ella. En Malkuth, el proyecto ideado por el arquitecto da lugar a la construcción del edificio, el mismo que fue trazado en un plano, de este modo el “creador” tomará conciencia de la eficacia de su obra.
Cuando solicitamos a nuestro creador “Haznos perfectos, como tú eres perfecto”, se está refiriendo a la perfección que anunciábamos antes, es decir, que en el mundo práctico, podamos hacer realidad lo que nuestro Pensamiento y Sentimiento ha concebido en armonía.
Cada vez que hacemos uso de nuestro poder creador, lo hacemos con la intención de alcanzar un logro a nivel material, sin embargo, no siempre nuestras acciones son portadoras de resultados armoniosos, si no que alteran la realidad en la que vivimos.
Aún nos queda mucho camino por recorrer. Actualmente, el vehículo más evolucionado es el cuerpo físico, es el más perfeccionado. Sin embargo, el cuerpo emocional y el cuerpo mental, aún están muy inmaduros, lo que da lugar a situaciones en las que no existe armonía entre ambos vehículos.
En la medida en que elevamos esta petición, estamos pidiendo que se produzca un mayor dominio en lo relativo a nuestros deseos y a nuestros pensamientos.
Hoy por hoy, cada vez se es más consciente de que el hombre es copartícipe de la realidad que experimenta. Que el Pensamiento es creador, ya no es algo desconocido. En la medida en que se vaya creciendo anímicamente, la perfección de los vehículos será cada vez mayor y entonces, aquello que veamos manifestado en el Plano Físico será, la viva imagen de lo emanado mentalmente.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 112

LECCIÓN 112

Para los repasos de mañana y noche:

1. (93) La luz, la dicha y la paz moran en mí.

2Soy la morada de la luz, la dicha y la paz.
3Les doy la bienvenida a la morada que comparto con Dios, por­que formo parte de Él.

2. (94) Soy tal como Dios me creó.

2He de ser eternamente como siempre he sido, al haber sido creado por el Inmutable a Su Semejanza.
3Y soy uno con El, así como Él es uno conmigo.

3. A la hora en punto:
2La luz, la dicha y la paz moran en mí.

3Media hora más tarde:
4Soy tal como Dios me creó.


¿Qué me enseña esta lección?

1. (93) La luz, la dicha y la paz moran en mí.

¿Qué necesitamos para ser felices?
¿Preferimos seguir identificados con el fabricante del dolor, del miedo, de la culpa, de la enfermedad y el odio, del pecado y de la pequeñez?
¿Preferimos servir a la ilusión, cuando en nuestro interior mora la verdad, lo real?
¿Prefieres lo transitorio, la muerte, lo efímero?, o ¿prefieres la eternidad y la vida?
La luz, la dicha y la paz moran en mí y dan vida a mi única y verdadera realidad.


2. (94) Soy tal como Dios me creó.
 
¿Por qué te identificas con el pecado, cuando eres impecable?
¿Por qué has elegido estar separado, cuando formas parte de una única Filiación?
¿Por qué te sientes en soledad, cuando tu verdadero Ser permanece unido al Eterno?
Tu Fortaleza es la Fortaleza que Dios comparte contigo…
Tu Grandeza es el regalo que Dios te ofrece por ser Su Hijo…


Soy Hijo de la Luz, creado a Imagen y Semejanza de Dios.

miércoles, 20 de abril de 2016

Oración del Padre Nuestro (IX)

Yesod: “No nos induzcas en tentación, si no libéranos del maligno”


¿A qué tentación se referirá esta parte de la Oración? Tendremos que remontarnos una vez más al Génesis, para encontrar la primera referencia relacionada con la “tentación”. El escenario, ya lo conocemos, el Paraíso Terrenal y los protagonistas, son actores bien conocidos, Adán y Eva, los representantes simbólicos de la Oleada de Vida Humana en los albores del 4º Día de la Creación. Entre estos personajes no podemos obviar a la Serpiente, pues su papel fue muy significativo entonces y sigue siéndolo en la oración del Padre Nuestro.
Sucumbir a la tentación de la Serpiente-Lucifer, significó para el proceso evolutivo del Alma Humana, un importante paso hacia adelante. Supuso el despertar de la naturaleza emocional, el despertar al poder creador de los deseos y al mismo tiempo, significó, el tránsito de la conciencia grupal a la individual. El precio por alcanzar ese nivel evolutivo, ya lo hemos analizado en otra ocasión, fue el adquirir el alimento, es decir, la conciencia, por la vía del trabajo y del rigor.
Por lo tanto, el valor que debemos dar a la tentación original, debe ser dirigido en ese sentido, es decir, ser tentado significa que elegimos el camino de la experiencia como única vía de aprendizaje.
Esta dinámica vigente en nuestro devenir humano, debe dar paso a una nueva secuencia de aprendizaje. Pertenece al “hombre viejo”, al hombre bregado en la ley antigua, en la que impera la Ley del Talión: “Ojo por ojo y diente por diente”. Estamos hablando del proceso involutivo de la creación.
Pero cada Día de la Creación, tiene 7 Rondas, una por cada uno de los 7 Días. La humanidad actual, que se encuentra sumida en los Trabajos del 4º Día, ha recorrido ya las 3 primeras Rondas, recapitulando los trabajos correspondientes a los 3 primeros Días. Actualmente, se encuentra culminando la 4ª Ronda, la que se corresponde a los trabajos propios del 4º Día, y las Almas más avanzadas, ya están realizando los trabajos de anticipación de la 5ª Ronda, la que corresponde al 5º Día.
Ha sido Jesús, el espíritu más evolucionado de la Oleada de Vida Humana, quien ha trazado el camino por recorrer y nos ha dejado las huellas que debemos seguir, para alcanzar la antesala del 5º Día, en la que alcanzaremos la condición angélica.
Jesús, nos ha dejado una nueva enseñanza, basada en el amor, en el perdón. Su mensaje se resume en la frase: “Amad al enemigo como a vosotros mismos; Amaos los unos a los otros como Yo os he amo”.
Por lo tanto, Jesús, con su enseñanza nos invita a conquistar la Nueva Jerusalem, este estadio anímico que nos sitúa en la renovada condición paradisiaca. Ya no es necesario aprender por la vía del rigor, ya no es necesario pagar nuestros errores con la ley del karma, ya no es necesario aplicar el “ojo por ojo y diente por diente”. Su doctrina, nos abre una nueva senda, la del perdón, la del amor.
Cuando en la oración del Padre Nuestro abordamos los trabajos de Yesod, la “matrona cósmica”, la experta en el parto espiritual, debemos estar dispuestos a realizar, precisamente, la labor encomendada a dicho Centro, hacer llegar a Malkuth –Tierra-, las energías trabajadas en las demás instancias, debemos estar dispuestos a hacer realidad la verdad que hemos gestado. Esa verdad, pasará los filtros del laboratorio de la vida, de donde extraeremos la conciencia del bien y del mal.
Cuando Jesús-Amor, toma el timón de nuestras vidas, reinvierte el rumbo de los centros activos en nuestra naturaleza espiritual y Yesod ya no está obligada a dirigir sus energías a Malkuth, sino que le reorientará hacia Tiphereth –conciencia- y en ese crisol, los metales se convertirán en oro y nuestro espíritu se enriquecerá con la vivencia del Amor.
La tentación del maligno, es aquella que nos invita a tomar la senda del rigor para alcanzar el nivel de conciencia.
Cuando superemos esa tentación, sentiremos como una luz procedente de nuestro corazón nos ilumina, permitiéndonos ver con perfecta nitidez, el alcance de la energía creadora.

...continuará

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 111

TERCER REPASO

Introducción

1. Hoy comienza nuestro siguiente repaso. 2Cada día repasare­mos dos de las últimas veinte lecciones durante diez días consecutivos de práctica. 3Para estas sesiones de práctica seguiremos un formato especial, que se te exhorta a seguir tan fielmente como puedas.

2. Entendemos, por supuesto, que tal vez te resulte imposible hacer cada día y cada hora del día lo que aquí se sugiere como óptimo. 2Tu aprendizaje no se verá afectado si se te pasa una sesión de práctica porque te resultó imposible llevarla a cabo en el momento señalado. 3No es necesario tampoco que te esfuerces excesivamente por recuperar el número de sesiones perdidas. 4Nuestro objetivo no es hacer un rito de las sesiones de práctica, pues ello impediría el logro de nuestra meta.

3. Pero el aprendizaje definitivamente se vería afectado si dejases de llevar a cabo una sesión de práctica por no haber estado dis­puesto a dedicarle el tiempo requerido. 2No te engañes a ti mismo con respecto a esto. 3Esa falta de buena voluntad puede estar muy cuidadosamente disimulada tras la falsa apariencia de situaciones que parecen estar fuera de tu control. 4Aprende a distinguir aque­llas situaciones que no son propicias para tu práctica de aquellas que urdes para enmascarar tu falta de buena voluntad.

4. Aquellas sesiones de práctica que dejaste de hacer porque por una razón u otra no quisiste llevarlas a cabo, deberías hacerlas tan pronto como hayas cambiado de parecer con respecto a tu objetivo. 2No estás dispuesto a cooperar en la práctica de la salva­ción sólo si ello supone un obstáculo para los objetivos que son más importantes para ti. 3Una vez que dejes de otorgarles valor, permite entonces que tus sesiones de práctica se conviertan en los sustitutos de las letanías que les dedicabas. 4Pues no te aporta­ron nada. 5Mas llevar a cabo tus prácticas te lo ofrece todo. 6Por lo tanto, acepta su ofrecimiento y permanece en paz.

5. El formato que debes seguir en estos repasos es el siguiente: dedica cinco minutos dos veces al día, o más si así lo prefieres, a reflexionar sobre los pensamientos que se han asignado. 2Lee las ideas y comentarios que se ofrecen para los ejercicios de cada día. 3Luego piensa en ellos, mientras dejas que tu mente los relacione con tus necesidades, tus aparentes problemas y todas tus preocu­paciones.

6. Invita las ideas a tu mente, y deja que ésta las use según crea conveniente. 2Ten fe en que sabrá usarlas debidamente, pues para tomar sus decisiones cuenta con la ayuda de Aquel que te dio los pensamientos a ti. 3¿En qué otra cosa podrías confiar sino en lo que se encuentra en tu mente? 4Ten fe, durante estos repasos, en que los medios que el Espíritu Santo utiliza no pueden fallar. 5La sabiduría de tu mente acudirá en tu ayuda. 6Dale instrucciones al principio, luego relájate con completa confianza y deja que la mente utilice los pensamientos que le diste tal como te fueron dados para que ella los utilizara.

7. Se te dieron con absoluta confianza y con la absoluta seguri­dad de que harías un buen uso de ellos; con la absoluta fe de que entenderías sus mensajes y los utilizarías en beneficio propio. 2Ofréceselos a tu mente con esa misma confianza, seguridad y fe. 3Ella no fallará. 4Pues es el medio del que el Espíritu Santo se vale para tu salvación. 5Y, puesto que ella goza de Su confianza, debe ser sin duda merecedora de la tuya también.

8. Hacemos hincapié en lo beneficioso que sería para ti dedicar los primeros cinco minutos del día a tus repasos, así como los últimos cinco antes de irte a dormir. 2Si esto no es factible, trata por lo menos de dividirlos de tal manera que lleves a cabo uno por la mañana y el otro durante la última hora antes de irte a dormir.

9. Los ejercicios a llevar a cabo a lo largo del día son igualmente importantes, o incluso más importantes. 2Te has sentido inclinado a hacer los ejercicios únicamente en los momentos señalados, y luego a ocuparte de otras cosas a las que no aplicas lo que has aprendido. 3Como resultado de ello, no has reforzado suficiente­mente tu aprendizaje, ni le has dado la oportunidad de probar cuán grandes son los regalos que te puede ofrecer. 4He aquí otra oportunidad de hacer un buen uso de él.

10. Durante estos repasos subrayamos la necesidad de no dejar que lo aprendido permanezca inactivo entre tus dos sesiones de práctica más largas. 2Intenta dar a tus dos ideas diarias un repaso breve, aunque serio, cada hora. 3Usa una de ellas a la hora en punto, y la otra, media hora más tarde. 4No necesitas dedicar más de un momento a cada una de ellas. 5Repite la idea, y deja que tu mente descanse en silencio y en paz por un rato. 6Luego puedes dedicarte a otras cosas. aTrata, sin embargo, de mantener el pensamiento vivo en ti, y deja que sirva también para ayudarte a conservar la paz a lo largo del día.

11. Si algo te sobresalta, piensa de nuevo en la idea. 2Estas sesiones de práctica están diseñadas para ayudarte a formar el hábito de aplicar lo que aprendes cada día a todo lo que haces. 3No es cues­tión de repetir el pensamiento y luego olvidarte de él. 4La ayuda que te puede prestar es infinita. 5Y su propósito es serte útil en toda circunstancia, en todo momento y lugar, así como siempre que necesites cualquier clase de ayuda. 6Procura, pues, tener pre­sente la idea en todas tus actividades diarias, y haz que sean san­tas, dignas del Hijo de Dios y aceptables para Dios y para tu Ser.

12. Cada repaso diario debe concluir con una afirmación más del pensamiento que se debe repetir a la hora en punto, así como del que se debe repetir media hora más tarde. 2No te olvides. 3Esta segunda oportunidad de repasar cada una de estas ideas produ­cirá avances tan grandes que emergeremos de estos repasos con ganancias tan extraordinarias en nuestro aprendizaje que de ahí en adelante marcharemos sobre un terreno más firme, con pasos más seguros y con mayor fe.

13. No te olvides de lo poco que has aprendido. 2No te olvides de lo mucho que puedes aprender ahora. 3No te olvides de lo mucho que tu Padre te necesita, según repasas los pensamientos que Él te dio.


LECCIÓN 111

Para los repasos de mañana y noche:

1. (91) Los milagros se ven en la luz.

2No puedo ver en la oscuridad.
3Permite que la luz de la santidad y de la verdad ilumine mi mente y me deje ver la inocencia que mora en mí.

2. (92) Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.
2Veo a través de la fortaleza el regalo que Dios me dio.
3Mi debilidad es la oscuridad que Su regalo disipa, al ofrecerme Su fortaleza para que ocupe su lugar.

3. A la hora en punto:
2Los milagros se ven en la luz.

3Media hora más tarde:
4Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.


¿Qué me enseña esta lección?

1. (91) Los milagros se ven en la luz.

¿Qué nos ofrece la luz? Para mí es el Principio Inteligible, que me permite conocer quién soy. Desde la oscuridad, me identifico con el ego y con el cuerpo material. Desde la luz, veo que Todo es Uno. Desde la oscuridad, mi percepción me lleva a creer en la dualidad y en la separación.
En la luz, nunca me encuentro sólo, formo parte de una Filiación. 
En la luz todo es dicha, amor y felicidad.
En la oscuridad, me siento necesitado y pequeño. Siento miedo, culpa y dolor.
Es por ello, que los milagros se ven en la luz y no en la oscuridad.
¿Dónde ves la luz? ¿Dónde ves la oscuridad?
¿Compartes la luz o la oscuridad?


2. (92) Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.
La luz es Grandeza y la oscuridad es pequeñez. 
La luz es Abundancia y la oscuridad es escasez. 
La luz es Fortaleza y la oscuridad es debilidad.

La luz responde a la Fuerza de Atracción, del Amor y de la Unidad, mientras que la oscuridad responde a la Fuerza de Repulsión, del odio y de la división.

La luz nos conduce a la Verdad, a lo real y la oscuridad nos lleva al error y a la ilusión.

La luz es Salud, en cambio, la oscuridad es enfermedad.

¿Vives en la luz o en la oscuridad?

martes, 19 de abril de 2016

Oración del Padre Nuestro (VIII)

Hod: “En la medida, en que nosotros perdonemos a los que nos han ofendido”

Netzah y Hod, son como las dos caras de una misma moneda. Ambos centros, ambos aspectos, se complementan y se necesitan para mantener el equilibrio en el Plano de Formación (Etérico) donde, la individualidad se hace colectiva, donde lo singular se hace plural.
Cabalísticamente hablando, la pluralidad encuentra su origen en el Séfira Binah. Este Centro de conciencia es el regente, precisamente, del Plano de Formación donde se encuentran Netzah y Hod.
La oración del Padre Nuestro podría haber sido una plegaria íntima, en la que solicitáramos la Gracia Divina en nuestros asuntos particulares, sin embargo, esto no es así. Desde que emitimos la sentencia “Venga a nosotros tu Reino”, expresión en correspondencia con Binah, estamos proclamando, que entendemos que ninguna evolución puede darse a niveles individuales, que el alma humana, puede avanzar individualmente, pero su vinculación con la Oleada de Vida a la que pertenece, le invita a esperar a sus compañeros de ruta.
La oración del Padre Nuestro, es una plegaria universal, y en este sentido debe expresarse su contenido, con el propósito de vincular a la humanidad en el proceso transmutador que persigue su contenido.
Netzah condiciona el “perdón de las ofensas”, a la labor de Hod, es decir, a que se lleve a cabo la labor, no siempre fácil, de perdonar a los que nos han ofendido.
Si Netzah, la expresión del arte de combinar armoniosamente los opuestos, no contase con la aportación de Hod, capacidad para discernir, difícilmente sabríamos reconocer el trabajo a realizar. De igual modo ocurre, con la expresión que estamos analizando. Difícilmente podremos dar lo que no tenemos. Si no hemos integrado la armonía en nuestro interior, ¿cómo podremos reconocerla fuera?
Si no somos capaces de perdonarnos internamente, difícilmente podremos perdonar externamente y menos aún, pretender que nos perdonen. Por lo tanto, la clave se encuentra en convertirnos en la “tierra propicia-Hod” en la que sembrar la “semilla de la paz y de la armonía-Netzah”. Esta consumación, nos permitirá alcanzar el logro perseguido, el Perdón.
Si queremos ser víctimas del perdón, pensemos en términos de perdón. Hagamos que en nuestra capacidad de comunicación, en la expresión de nuestros pensamientos, se manifieste la evidencia de ese perdón.
Podríamos llevarnos toda una vida emitiendo esta plegaria en el intento de conectar y despertar la Gracia Divina, sin embargo, todos nuestros esfuerzos serán en vano, si en nuestro maniobrar humano, en nuestras relaciones con nuestros hermanos de ruta, somos incapaces de establecer vínculos de armonía…
“Perdóname Padre, perdona nuestras ofensas…, pero no me pidas que perdone a los que me han ofendido…, ellos son culpables del daño recibido”…, estas justificaciones, forman parte del día a día…
Las nuevas creencias, exige que se produzca el despertar de una nueva conciencia… Esa es la labor de Hod…