sábado, 16 de abril de 2016

Oración del Padre Nuestro (V)

Gueburah: “El pan nuestro de cada día dánoslo hoy”

Tendremos que recurrir al Génesis, para conocer qué sentido debemos dar al término “pan nuestro”, ya que es en ese libro sagrado, donde por primera vez se hace alusión al concepto pan, para describir una condición del alma humana, en el proceso de la creación.

17 Al hombre le dijo:
“Como le hiciste caso a tu mujer y comiste del fruto del árbol del que te dije que no comieras, ahora la tierra va a estar bajo maldición por tu culpa; con duro trabajo la harás producir tu alimento durante toda tu vida. 18 La tierra te dará espinos y cardos, y tendrás que comer plantas silvestres. 19 Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste formado, pues tierra eres y en tierra te convertirás”.
Merece la pena hacer esta extensa presentación, pues ello nos permitirá desgranar el significado oculto que encierra este pasaje.
El Génesis nos describe en las peripecias recogidas en este guion, las andaduras del alma humana ubicada en los albores del 4ª Día de la Creación. Estadio, que como hemos visto en el apartado dedicado al punto anterior, se corresponde con la dinámica del Séfira Hesed.
El despertar de la conciencia al poder de los sentimiento –Eva-, nos lleva a emprender el camino que se le ha dado llamar en el argot esotérico, de Involución. El objetivo final de esta ruta nos lleva a la conquista de la individualidad; en ese trayecto, el alma humana, hasta ese momento inconsciente de si misma, formaba parte de un Todo Universal.
La tangibilidad propia del 4º Día de la Creación, la fase de materialización de la energía, lleva al alma humana a descubrir su desnudez. Es lógico este “estado” en el que se alude a la falta de experiencia propia.
El precio pagado inevitable, por adquirir la conciencia individual lleva al alma humana a perder la conexión directa con la divinidad y la vía de aprendizaje de sus poderes creadores, le sitúa en un mundo inhóspito donde conseguir el alimento, hará necesario un arduo trabajo (Gueburah).
Para una mente racional, las figuras de Adán y Eva, de la serpiente, del Árbol del Bien y de Mal, lleva a argumentar a favor de un guion propio de novela. En cambio, para el iniciado en la Escuela de Misterios, cada uno de estos protagonistas está describiendo, con total claridad, los arquetipos de verdades trascendentes. Adán y Eva, representan a la Humanidad en su proceso evolutivo. La Serpiente, a Lucifer, Portador de Luz, esa luz que nos invita a conocer. El Árbol del Bien y de Mal, cuyo fruto aportaba entendimiento, hace referencia, al Cuerpo Mental que se adquiere en estado germen en el 4º Día de la Creación y que facultaba a la humanidad a discernir.
“Ganarás el pan con el sudor de tu frente”…, podríamos imaginarnos al hombre bregando en el campo y recogiendo las cosechas de sus siembras. El pan, es un producto que requiere ser elaborado. Se trata de un símbolo ancestral del proceso de la creación. Hemos debido sembrar, cuidar la tierra, regarla, velar para que la planta crezca sana. Hay que recoger la cosecha y tratar el grano del fruto cosechado; convertir ese fruto en harina y esa harina mezclarla con agua y cocerla. Al final del proceso, la semilla original, adquiere la condición de pan, preparado para alimentar el cuerpo.
Esa Humanidad infantil, no tendría acceso a tanto conocimiento. Nos cuesta creer que ya se alimentaran de pan. Sin embargo, ese pan, no hace alusión al pan que todos conocemos. Ese pan, es el fruto de nuestras acciones creadoras.
Cada vez que emitimos un deseo, la energía que ponemos en circulación, cuan semilla, llegará el día en que se convierta en pan, en experiencia, y esa experiencia nos alimentará. Ahora bien, la diferencia radica, en que mientras formábamos parte de la conciencia Universal, nos alimentábamos de los “pechos de la divinidad”, sin embargo, la necesidad de aprender por nosotros mismos, nos lleva a un estado de conciencia diferente, donde tendremos que “trabajar” para continuar nuestro crecimiento espiritual.
Por lo tanto, cuando en la oración del Padre Nuestro, evocamos la expresión “El pan nuestro de cada día dánoslo hoy”, estamos pidiendo a la divinidad, a nuestra divinidad, que se produzca el proceso de alimentación, con el pan de vida, esto es, que el fruto de nuestras acciones, nuestras experiencias, enriquezca nuestra conciencia y no tengamos que repetir vivencias para que esa toma de conciencia se produzca.
Si reflexionamos sobre este punto, deberíamos preguntarnos: ¿aprendemos de nuestras experiencias o necesitamos repetir curso para aprobar la asignatura?

... continuará

Aries y los trastornos de los cabellos.

Vamos a dedicar este artículo a analizar algunas de los síntomas físicos relacionado con el signo de Aries.
Si consultamos cualquier manual de astrología, en el apartado donde se estudie las propiedades anatómicas y fisiológicas de los signos, encontraremos que el primer signo del zodiaco, Aries, rige, especialmente, sobre la cabeza (cabello, ojos, oídos, nariz, mandíbula superior, etc).
Es este artículo, analizaremos el significado de las enfermedades relacionadas con el cabello, los dolores de cabeza (jaqueca y migrañas), así como la sinusitis, trastorno típico de la época primaveral regida por Aries.

Wikipedia:

El pelo es una continuación del cuero cabelludo, formada por una fibra de queratina y constituida por una raíz y un tallo. Se forma en un folículo de la dermis, y constituye el rasgo característico de la piel delgada o fina. La diferencia entre la queratina de la capa córnea y la queratina del pelo es que en el pelo las células quedan unidas siempre unas con otras, dando lugar a una queratina muy muy dura. Cada uno de los pelos consiste en una raíz ubicada en un folículo piloso y en un tallo que se proyecta hacia arriba por encima de la superficie de la epidermis. La raíz se agranda en su base. La zona papilar o papila dérmica está compuesta de tejido conjuntivo y vasos sanguíneos, que proporcionan al pelo las sustancias necesarias para su crecimiento.
En un adulto el número aproximado de pelos es de unos cinco millones, repartiéndose en forma desigual a lo largo del cuerpo. En la cabeza hay alrededor de un millón, encontrándose entre 100.000 y 150.000 en el cuero cabelludo. El pelo de la cabeza mantiene el calor corporal de ésta y le proporciona al cráneo cierta protección contra los golpes.

En la Biblia, se recoge las peripecias de un personaje que evoca la fortaleza característica del signo Aries. Este personaje es Sansón. Todos recordaremos las aventuras de Sansón y su vinculación con Dalila, la cual,  siendo sobornada por los Filisteos, consiguió que el héroe le revelara el origen de su fuerza. Tras muchos intentos, Sansón compartió su secreto con Dalila, la causa de su poder radicaba en su pelo. Dalila, le traiciona una vez más, pero en esta ocasión tuvo éxito y Sansón perdió su fuerza, siendo capturado. Con el tiempo, le volvió a crecer el pelo y pudo derrocar al enemigo.
Es evidente, que este hermoso pasaje nos enseña una hermosa simbología espiritual, al relacionar el pelo con la fuerza. Más allá del poder físico, debemos ver otro tipo de fortaleza, la que proviene de la parte superior del ser, la mental.
El signo de Aries nos conecta con nuestro Padre, insuflándonos el Poder de la Voluntad. La expresión psicológica de este signo es “Yo Soy”, y cuando se manifiesta externamente esa característica de la personalidad, sentimos la imperiosa necesidad de lanzarnos a acometer las más arriesgadas aventuras, cuanto más inéditas mejor, pues en verdad, lo que estamos sintiendo es la llamada de ejercer nuestro poder creador. Aries es el Poder de Dios en nosotros, y cuando nuestro cuerpo nos traslada información, en forma de trastornos, de las partes fisiológicas relacionadas con la “cabeza”, debemos preguntarnos, cómo está nuestra relación con nuestro Ser Espiritual.


Bioneuroemoción:

CABELLO
2ª Etapa (Protección) y 4ª Etapa (Relación).
Cabellos = Imagen de si mismo (no puedo ser yo mismo)

Calvicie: Se le suma una noción de mancha, de desecho.
Pérdida de cabellos: Conflicto de separación (del clan) + injusticia y desvalorización vivida intelectualmente.
Alopecia areata: El pelo se cae a mechones, dejando áreas sin pelo del tamaño de una moneda de veinticinco centavos. Muchas personas con esta enfermedad sólo tienen unas cuantas áreas de calvicie. Sin embargo, algunas personas pueden perder más pelo. Y aunque es poco común, la enfermedad puede causar la pérdida total del pelo o de todo el vello de la cara y el cuerpo.)
Conflicto: No sentirse reconocido por el padre (real o simbólico).
Resentir: "Estoy preocupado, me como el coco, pienso mucho..."


Jacques Martel:

CABELLO (en general)
Protegiendo la parte cutánea de la cabeza, los cabellos simbolizan la fuerza, la libertad, la belleza y la potencia (pensemos a Sansón en la Biblia).
Están directamente vinculados a la dignidad del ser, a la esencia del poder. Me ponen en contacto con la energía espiritual, cósmica y supra-cósmica. Mis cabellos crecen cerca del séptimo chakra o centro de energía, el chakra corona. El estado de los cabellos es también la representación del poder sexual, genital y reproductor. Varios mitos existen referente a los cabellos (los rubios, los morenos, los calvos…). Es importante saber que mis cabellos son la imagen del poder que tengo para dirigir mi propia vida. ¿Qué es lo que quiero realmente en la vida? ¿Tengo yo la sensación que los demás dirigen mi vida? La fuerza y el valor de coger las riendas de mi vida aumentarán mi sentimiento de libertad y el vigor de mis cabellos. Los cabellos reflejan la alegría de vivir de una persona y su limpieza indica el interés que tiene en estar cuidada, en estar aquí. Observo los diferentes estados de mis cabellos que corresponden a ciertos estados interiores (cabellos quebrados, sin brillo, finos o que se rompen, espesos, etc.) Me mantengo abierto a este maravilloso poder del cielo que son mis cabellos.

CABELLOS (enfermedades de los…)
Diversas causas pueden traer la aparición de enfermedades de los cabellos. Un gran impacto emocional, una reacción excesiva de impotencia frente a una situación, un conflicto latente o varios sentimientos inhibidos tales como la desesperación, las inquietudes, el aburrimiento. Se instala la nerviosidad, crece la inestabilidad emocional, se agotan las fuerzas y los recursos interiores. Vivo un desorden interior. Esta inseguridad puede proceder de mi miedo a la muerte o del hecho que nada es permanente, que todo puede cambiar repentinamente y sin aviso. Me cierro a las energías vitales y mis cabellos cambian de aspecto. Caen, se vuelven grasos o secos, se vuelven blancos (canas), pierden su brillo. Aparece la caspa, resultado de un conflicto interior relacionado conmigo y mi papel social.
Necesito oxígeno. Es la primera cosa que se ha de hacer para restablecer la fuerza y vitalidad de los cabellos. Tomo consciencia que necesito cambiar mis pensamientos y mi actitud frente a las situaciones de la vida. Acepto mantenerme abierto y observo lo que sucede en este momento, sobre todo el modo que adopto para afrontar las diferentes situaciones de mi vida y dejo de arrancarme el pelo.

CABELLOS (pérdida de…)
Los cabellos son el espejo de cierta fuerza interior. Pienso en Sansón (en las escrituras del Antiguo Testamento) que perdía su fuerza con los cabellos cortados… Los cabellos representan el nexo entre lo físico y lo espiritual, lo cual me vincula al cosmos y a la energía espiritual.
Se comparan frecuentemente a una forma de antena con el más allá. Se dice que la herencia es el factor principal de la calvicie, más frecuente en el sexo masculino. Sin embargo, entre los diferentes tipos de calvicie, se encuentra el tipo calvo con barba, el cual está asociado al individuo que usa más sus facultades intelectuales que sus facultades emocionales.
La pérdida de cabellos significa que me he apartado de lo divino en mí. Soy una persona más enfocada sobre el plano material que sobre el espiritual. Puede que tenga mucha intuición pero prefiero usar más los aspectos más materiales, más racionales. Intento lo mejor que puedo controlarlo todo porque tengo miedo de abrirme y perder el control. Rehuso el funcionamiento de base de la vida, con el pretexto que puedo hacer mejor que ella. Todo temor interior conlleva la incapacidad de actuar, la desesperación y tensiones que me cogen de improviso. Es una ilusión de creer hacer mejor que la misma vida. No he de luchar contra la vida porque siempre está conmigo para apoyarme y me ayudará si la escucho y si me mantengo abierto. Sólo he de pedir con total quietud y la vida me dará lo que merezco. Es el inicio; debo confiar en la vida y en mi ser interior y ver las soluciones por todas partes porque existen. El mundo está aquí para ayudarme. ¿Qué más necesito?

La calvicie es la pérdida definitiva (parcial o total) de los cabellos.
Frecuentemente, si pierdo mis cabellos, vivo una o varias situaciones en que la tensión es tan grande que me “arranco los pelos” Varias experiencias estresantes o incluso traumatizantes pueden acelerar el proceso de la calvicie.
Un parto que es fuente de miedo o de inquietud (la mujer puede perder sus cabellos), un golpe emocional grave, una separación, mucha tensión en el trabajo o en el hogar, el gusto de superarse en el plano material o una desvalorización en el plano intelectual. Cuando vivo una multitud de inquietudes y grandes miedos, pierdo el contacto con mi poder interior divino.
Acepto confiar en la vida con la actitud que todo será para lo mejor.


LISA BOURBEAU

CABELLO (PÉRDIDA DEL)

BLOQUEO FÍSICO: Existe un problema de pérdida de cabello cuando éste se cae repentinamente y en mayor cantidad que lo usual.

BLOQUEO EMOCIONAL: Una persona pierde su cabello cuando vive una pérdida o tiene miedo de perder algo o a alguien. Se identifica demasiado con aquello que corre el riesgo de perder o con lo que perdió, y experimenta un sentimiento de impotencia; o bien se siente tan desesperada como para arrancarse los cabellos. También es posible que se acuse de perder algo o de hacer que alguien perdiera algo por una decisión suya. En general, es una persona que se preocupa demasiado por el aspecto material de su vida y tiene miedo de la opinión de los demás, del "qué dirán".

BLOQUEO MENTAL: Si este es tu caso, observa lo que acabas de perder o temes perder y verás que crees SER alguien gracias a ello. Esta creencia es la que te perjudica. Te identificas demasiado con lo que TIENES y HACES, más que con lo que ERES. Crees que si TIENES ese objeto o a esa persona, los demás creerán que ERES una mejor persona. Dile a tu Yo interno que si el universo decidiera que algo o alguien debe desaparecer de tu vida, seguramente habría una buena razón para ello. Es necesario que aprendas a no depender de lo que perdiste o de lo que temes perder. Así aprenderás el desapego. Acepta también que cuando tomas decisiones lo haces con lo mejor de tus conocimientos, y que las consecuencias son experiencias que siempre te enseñan algo.


CABELLO (PROBLEMAS DEL)

BLOQUEO FÍSICO: Se considera un problema capilar todo estado anormal del cabello como: calvicie, canas, caspa, etc.

BLOQUEO EMOCIONAL: Entre los factores que pueden contribuir a debilitar el cabello, podemos encontrar: un gran choque, una reacción demasiado grande de impotencia y desesperación o una sobreexcitación causada por demasiadas preocupaciones e inquietudes en el mundo físico. Los cabellos son antenas que unen nuestra cabeza (nuestro YO SOY desde el punto de vista simbólico) con la energía cósmica (lo DIVINO). Por lo tanto, un problema capilar a menudo indica que no se tiene mucha confianza en la energía divina que nos ayuda a restablecer contacto con nuestra capacidad para hacer nuestra vida. Esta falta de confianza nos resta energía vital. Nuestro cabello es una protección adicional para la piel. Está ahí para recordarnos que debemos sentirnos protegidos por nuestro DIOS interior.

BLOQUEO MENTAL: Tus problemas capilares te recuerdan que seas tú mismo, que confíes en que el Universo va a ayudarte. El aspecto material puede ser importante en tu vida, pero no debe dominar a tu parte espiritual, es decir, lo que tú eres. Abre tus antenas a la Divinidad que hay en ti y verás que las soluciones llegarán más fácilmente, sin que tengas que preocuparte.

CALVICIE

BLOQUEO FÍSICO: La calvicie es la ausencia total o parcial de cabello.

BLOQUEO EMOCIONAL: La calvicie es un signo de autoritarismo o de la persona que abusa de su autoridad, alguien que quiere hacerse obedecer sólo porque le obedezcan, que impone sus puntos de vista sin respetar los de los demás. La persona autoritaria armónica es aquella que, teniendo poder o autoridad en un área, no siente la necesidad de imponerse. Su autoridad es respetada de manera espontánea. De esta forma, la persona a la que se puede llamar autoritaria es aquella que impone sus conocimientos y no acepta su YO SOY tal como es. Se priva de relaciones hermosas y experimenta muchas emociones.



BLOQUEO MENTAL: A la luz de esta descripción, tu cuerpo te manda el mensaje de que reconozcas lo que eres; no tienes que imponer tus puntos de vista o tus conocimientos a los demás. Acepta la idea de que eres una persona autoritaria en lugar de creer que no lo eres y aprenderás a vivir esa autoridad de una manera armoniosa. Además te abrirás a la novedad y volverás a contactar con lo que eres en lugar de querer ser como crees que los demás quieren que seas. 

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 107

LECCIÓN 107

La verdad corregirá todos los errores de mi mente.

1. ¿Qué otra cosa puede corregir las ilusiones sino la verdad? 2¿Y qué son los errores sino ilusiones que aún no se han reconocido como tales? 3Allí donde la verdad ha hecho acto de presencia los errores desaparecen. 4Simplemente se desvanecen sin dejar ni ras­tro por el que se pudiesen recordar. 5Desaparecen porque, sin la creencia que los sustenta, no tienen vida. 6De este modo, se disuel­ven en la nada de donde provinieron. 7Del polvo vienen y al polvo volverán, pues lo único que queda es la verdad.

2. ¿Puedes imaginarte lo que sería un estado mental en el que no hubiese ilusiones? 2¿Qué sensación te produciría? 3Trata de recor­dar algún momento -quizá un minuto, o incluso menos- en el que nada vino a perturbar tu paz; en el que te sentiste seguro de ser amado y de estar a salvo. 4Trata entonces de imaginarte cómo sería si ese momento se pudiera extender hasta el final del tiempo y hasta la eternidad. 5Luego deja que la sensación de quietud que sentiste se multiplique cien veces, y luego cien veces más.

3. Entonces tendrás un atisbo, que no es más que un leve indicio del estado en el que tu mente descansará una vez que haya lle­gado la verdad. 2Sin ilusiones no puede haber miedo, dudas o ataque. 3Cuando la verdad llegue todo dolor cesará, pues no habrá cabida en tu mente para pensamientos transitorios e ideas muertas. 4La verdad la ocupará por completo y te liberará de todas tus creencias en lo efímero. 5No habrá cabida para éstas porque la verdad habrá llegado y ahora dichas creencias no esta­rán en ninguna parte. 6No se pueden encontrar, pues ahora la verdad lo ocupa todo eternamente.

4. Cuando la verdad llega no se queda sólo por un rato para luego desaparecer o convertirse en otra cosa. 2Su forma no cam­bia ni varía, ni ella va y viene, para luego volver a irse y regresar de nuevo. 3Permanece exactamente como siempre fue, de manera que podamos contar con ella en caso de cualquier necesidad, y confiar, con perfecta certeza, en que estará con nosotros en todas las aparentes dificultades y dudas que engendran las apariencias que el mundo presenta. 4Éstas simplemente desaparecerán cuando la verdad corrija los errores de tu mente.

5. Cuando la verdad llega trae en sus alas el don de la perfecta constancia, así como un amor que no se arredra ante el dolor, sino que mira, con seguridad y firmeza, más allá de él. 2He aquí el don de la curación, pues la verdad no necesita defensa y, por lo tanto, no es posible ningún ataque. 3Las ilusiones pueden llevarse ante la verdad para ser corregidas. 4Pero la verdad se alza muy por encima de las ilusiones, y no puede ser llevada ante éstas para hacer que sean verdad.

6. La verdad no va y viene, no cambia ni varía, adoptando una apariencia ahora y luego otra, evitando la captura y evadiendo la aprehensión. 2No se oculta. 3Se alza en plena luz, claramente acce­sible. 4Es imposible que alguien que la busque verdaderamente no la pueda encontrar. 5Este día le pertenece a la verdad. 6Dale lo que le corresponde, y ella te dará lo que es tuyo. 7No fuiste creado para sufrir y morir. 8La Voluntad de tu Padre dispone que esos sueños desaparezcan. 9Deja que la verdad los corrija.

7. No estamos pidiendo lo que no tenemos. 2Estamos pidiendo simplemente lo que nos pertenece, de manera que podamos reco­nocer que es nuestro. 3Hoy practicamos con la feliz certeza que emana de la verdad. 4Los titubeantes e inestables pasos de la ilu­sión no serán nuestro enfoque hoy. 5Estamos tan seguros de que vamos a triunfar como de que vivimos, de que tenemos esperan­zas y de que respiramos y pensamos. 6No tenemos ninguna duda de que hoy caminamos con la verdad, y contamos con ella para que forme parte de todos los ejercicios que habremos de hacer en este día.

8. Comienza pidiéndole a Aquel que te acompaña en esta empresa que permanezca en tu conciencia conforme vas con Él. 2Tú no estás hecho de carne, sangre y huesos, sino que fuiste creado por el mismo Pensamiento que le concedió a Él el don de la vida. 3Él es tu Hermano, y tan parecido a ti que tu Padre sabe que ambos sois lo mismo. 4Es a tu propio Ser al que le pides que te acompañe, y ¿cómo podría Él no estar donde tú estás?

9. La verdad corregirá todos los errores de tu mente que te dicen que puedes estar separado de Él. 2Habla con Él hoy, y compromé­tete a permitir que Su función se realice a través de ti. 3Compartir Su función es compartir Su dicha. 4Dispones de Su confianza cuando dices:

5La verdad corregirá todos los errores de mi mente, y descansaré en Aquel que es mi Ser.

6Deja entonces que Él te guíe dulcemente hacia la verdad, la cual te envolverá y te llenará de una paz tan profunda y serena que te será difícil regresar al mundo que te es familiar.

10. Aun así, te sentirás feliz de volver a ver ese mundo. 2Pues trae­rás contigo la promesa de los cambios que la verdad que te acom­paña habrá de efectuar en él. 3Éstos serán cada vez mayores con cada regalo de cinco breves minutos que le hagas a Él, y los erro­res que rodean al mundo quedarán corregidos a medida que per­mitas que se corrijan en tu mente.

11. No te olvides hoy de tu función. 2Cada vez que te dices a ti mismo con absoluta certeza: "La verdad corregirá todos los erro­res de mi mente" hablas en nombre de todos y de Aquel que liberará al mundo según te libere a ti.


¿Qué me enseña esta lección?

La Verdad es lo Real. A diferencia de la ilusión, la Verdad es Eterna y Perfecta, pues su origen es Dios.

La Verdad nos revela lo que verdaderamente Somos: Un Ser Espiritual, que junto al resto de la Filiación, ostenta la condición de Hijos de Dios.

Hoy, una anécdota, me ha llevado a reflexionar sobre la razón de su mensaje. Dicha anécdota me llevaba a utilizar los recursos de otra persona, para poder conseguir mis propósitos. Habitualmente, podía hacerlo por mis propios medios, sin embargo, hoy dependía de ella para poder conseguirlo.

Mi propósito era compartir, con el afán de enseñar…, pero ese intento, quedaba fallido si no contaba con la ayuda de esta amiga. Hablamos y compartimos la anécdota. Sus palabras fluyeron para mí. Creo que ella no era totalmente consciente de su propio mensaje; era como si alguien se lo inspirase. Pero sus palabras me “resonaron”; intuí que su contenido me estaba revelando algo sumamente importante. Buscaba enseñar y aprendí una gran lección. La Verdad se manifestó corrigiendo errores de mi mente. Son errores fraguados por la sutilidad del ego.

Tuve la certeza de que fruto de aquella reflexión, algo en mi interior era diferente. Veía con mayor claridad. Ahora veía la Verdad. Esa Verdad había sustituido al error. Ese error, tan sutil, ya no se encontraba. Había desaparecido, al igual como desaparece un virus cuando el antivirus lo elimina.

Fue instantáneo. Ya conseguía compartir de nuevo por mi mismo, pero ahora la “intención” es otra. Ya no me mueve el sutil deseo de querer enseñar, sino el único propósito de aprender, compartiendo la enseñanza.

Ejemplo-Guía: "¿Por qué no pedimos lo que nos pertenece?

La causa fundamental se encuentra en la creencia errónea en la necesidad, la cual nos lleva a identificarnos con la escasez. Necesidad y escasez son condiciones fabricadas por el ego, el cual fundamenta sus creencias en la falsa idea de la separación.

Pedimos, cuando creemos que no tenemos, cuando pensamos que nos falta aquello que pedimos. Si pido luz, es porque creo encontrarme en la oscuridad y pienso que alguien o algo, externo a nosotros, puede ofrecérnoslo.

Siempre pedimos aquello que no tenemos. Sin embargo, cuando pedimos amor, luz, felicidad, dicha, abundancia, estamos en un error. Pensamos que no tenemos esos dones, pero sin embargo, esos dones nos pertenecen, es decir, forman parte de nuestra verdadero Ser, nuestra identidad espiritual.

Cada vez que pedimos, desde la necesidad,lo hacemos desde la visión del ego. Cuando pedimos desde la consciencia espiritual, pedimos expandir lo que nos pertenece y es dando, es compartiendo, que conservamos lo que damos.

Esta reflexión nos invita a retomar el eje central de esta maravillosa Lección, la ilusión, la creencia en la separación, en la necesidad y en la escasez, desaparecen cuando elegimos identificarnos con el ser espiritual que somos, es decir, con la verdad. La única verdad que es real y eterna, es la que nos revela que somos Hijos de Dios, un Ser Espiritual, inocente, perfecto y pleno. Si mantenemos nuestra conciencia de lo que realmente somos, la ilusión se desvanece y todo el sistema de pensamiento del ego cede su hegemonía a la visión de la unidad.

En ocasiones, al menos es mi experiencia, conseguimos depositar toda nuestra conciencia en el Ser que Somos. Nuestros pensamientos, sentimientos y emociones se elevan hacia ese estado de consciencia y experimentamos un instante de exaltación. He intentado mantener dicho estado permanentemente, pero soy consciente, de que el hecho de lo lograrlo no responde a que dicha experiencia no sea verdad, todo lo contrario, responde a que no he conseguido mantener mi atención hacia la dirección correcta y cuando ne he querido dar cuenta, me he sorprendido, nuevamente, sirviendo a viejos deseos y a pensamientos con cierto sabor a rancio.

Tengo la certeza, de que es mi elección. Es la verdad la que me aguarda y no al revés. No es que la verdad tenga que venir a mi, sino yo el que tengo que prestarle toda mi atención.

La verdad corregirá todos los errores de mi mente, y descansaré en Aquel que es mi Ser.

viernes, 15 de abril de 2016

Oración del Padre Nuestro (IV)


Hesed: “Qué se haga tu voluntad en la tierra como se hace en el cielo”

La vinculación de esta sentencia con el Séfira Hesed, adquiere sentido y significado, cuando analizamos los atributos de este Centro de Conciencia en el Proceso Creativo.

Hesed es esa “tierra paradisiaca”, dispuesta en los Albores de los Tiempos por la divinidad, para que su Obra Creadora, la humanidad, llevase a cabo su crecimiento evolutivo. Esa “tierra paradisiaca” hace referencia a los trabajos del Cuarto Día de la Creación, cuando la humanidad tomó conciencia tangible de si mismo, lo que dio lugar al proceso de individualización.

El Cuerpo Físico es el vehículo más maduro y evolucionado de los que cuenta el hombre. Fue adquirido, en estado germen, en estado potencial, en el Primer Día de la Creación. En el Segundo Día, adquirió en estado germen, el Cuerpo Etérico (Vital). En el Tercer Día, el Cuerpo de Deseos y en el Cuarto Día, el Cuerpo Mental, el de menor evolución.

Con todo ello, queremos explicar, que la manifestación de esa “tierra”, está expresando la necesidad de expresar en acciones, en el comportamiento, aquellas energías, aquellas iniciativas, que previamente han sido sembradas en otro estado de conciencia. Esta situación es semejante a la que se produce, cuando la semilla, tras ser sembrada y brota como planta, da sus frutos.

En la “tierra”, encontramos ese magnífico laboratorio donde se evidencia el resultado de los ensayos. Podríamos decir, que la fase “tierra”, es la mejor de las Escuelas.

“Qué se haga tu voluntad en la tierra como se hace en el cielo” Es importante profundizar en una idea que se desprende de esta proclamación.

Las “cosas” tienen su procedencia primigenia en el llamado cielo. Ya veíamos en el capítulo dedicado a Kether, que a lo que llamamos cielo, está aludiendo a los Planos Espirituales. Al Plano Mental, al Plano Emocional, al Plano Etérico. Esos Planos (Mundos) son más sutiles que el Físico, cuyo estado energético es el más denso.

Podemos decir, que el origen de todo encuentra su punto de partida en el Plano Mental (Kether). Posteriormente esa energía emanada, pasa al nivel emocional (Hochmah). Posteriormente adquiere un primer rostro, algo más definido (Binah), podríamos decir que es el negativo de la realidad que se manifestará en la cuarta fase. Esta secuencia, podemos compararla con los planos diseñados por el arquitecto, donde se definen las medidas que tendrá la edificación, pero no es aún la edificación en si misma. Por último en la dinámica de Hesed, lo que se definió en el plano o formó parte de una maqueta, adquiere forma, y se toma conciencia de lo correcto o incorrecto de la obra.

Por todo lo dicho, podemos concretar, que al pronunciar la sentencia que estamos analizando, estamos pidiendo que se lleve a cabo la toma de conciencia de lo que se debe hacer, es decir, que nuestra individualidad, que nos ha llevado a adquirir una conciencia separada de Dios, recupere el sentido de Unidad. No es necesario que pongamos fin a nuestra individualidad, pues la verdadera riqueza se adquiere tras andar por nosotros mismo el camino, pero, esa riqueza no será completa, hasta que no alcancemos nuestra meta, conjuntamente con nuestros hermanos de ruta.

En Hesed, la humanidad despertó su Cuerpo Emocional (protagonismo de Eva-Femenino). Es en esa misma “tierra”, donde debe penetrar la Voluntad, ese atributo propio de Kether-Unidad.

Con esta proclamación, el hombre reconoce que no es un ser separado de su creador, ni del fruto de la creación, el resto de almas. Es necesario, que ese impulso unificador, se apodere del Cuerpo Emocional del hombre, pues ello, favorecerá la condición de “andrógino”, al que está llamado el ser humano.

La Religión del Padre: "El Reino de los Cielos en Un Curso de Milagros" Final

Cumplir con las Leyes Divinas nos permite ser ciudadanos conscientes del Reino de los Cielos.
  • Busca primero el Reino de los Cielos porque ahí es donde las leyes de Dios operan verdaderamente, y no pueden sino operar verdaderamente porque son las leyes de la verdad. Pero busca sólo eso, puesto que no puedes encontrar nada más. No hay nada más. Dios es el Todo de todo en un sentido muy literal.
No hay júbilo mayor que dar el Reino a los demás.
  • El Reino, que no es sino gloria excelsa y júbilo perfecto, reside en ti para que lo des. ¿No te gustaría darlo?
Tu mente puede elegir entre Ser el Reino de Dios o tener y atesorar los tesoros del reino material.
  • Tu identificación con el Reino de Dios es incuestionable, y sólo tú pones en duda este hecho cuando piensas irracionalmente.
Cuando sirves al reino que has fabricado, dejas del extender el Verdadero Reino y dejas de ejercer tu potestad creadora.
  • Tu mente dividida está obstruyendo la extensión del Reino, y en la extensión de éste reside tu felicidad. Si no extiendes el Reino, es que no estás pensando con tu Creador ni creando como Él creó.
El Reino no puede serte arrebatado. Eres tú, el que decides abandonarlo.
  • No podrás por menos que sentirte atemorizado si crees que tu hermano te está atacando para arrebatarte el Reino de los Cielos. Ésta es la base fundamental de todas las proyecciones del ego.
 Cuando eliges extender el Reino de los Cielos, gozas de perfecta paz.
  • El Reino se extiende para siempre porque está en la Mente de Dios. No conoces tu propio gozo porque no conoces la plenitud de tu propio Ser. Excluye cualquier parte del Reino y no podrás gozar de plenitud. Una mente dividida no puede percibir su llenura, y necesita que el milagro de su plenitud alboree en ella y la cure. Esto vuelve a despertar la plenitud en dicha mente; y al aceptar dicha plenitud se reincorpora al Reino. Cuando aprecias por completo la llenura de Ser de tu mente, el egoísmo se vuelve imposible y la extensión inevitable. Por eso es por lo que el Reino goza de perfecta paz. El espíritu está cumpliendo su función, y sólo el pleno cumplimiento produce paz.
Cuando niegas la Voluntad del Padre, estás negando la Luz de su Reino.
  • La verdad es la Voluntad de Dios. Comparte Su Voluntad y estarás compartiendo Su conocimiento. Niega que Su Voluntad sea la tuya, y estarás negando Su Reino y el tuyo.
 Tu misión es enseñar al Reino el verdadero significado de lo que es el Reino.
  • Te exhorto a recordar que te he escogido a ti para que le enseñes al Reino lo que es el Reino. Esta lección no admite excepciones porque la falta de excepciones es la lección en sí. Cada Hijo que regresa al Reino con esta lección en su corazón ha sanado a la Filiación y ha dado gracias a Dios. Todo aquel que aprende esta lección se convierte en el maestro perfecto porque la ha aprendido del Espíritu Santo.
 El Reino de los Cielos incluye a todos los Hijos de Dios.
  • El Reino de Dios incluye a todos Sus Hijos y a los hijos de éstos, que son tan semejantes a los Hijos como éstos son semejantes al Padre. Conoce, entonces, a los Hijos de Dios, y habrás conocido a toda la creación.
 El Reino es Paz.
  • El conocimiento no es la motivación para aprender este curso. La paz lo es. La paz es el requisito previo para alcanzar el conocimiento, simplemente porque los que están en conflicto no están en paz, y la paz es la condición necesaria para el conocimiento porque es la condición del Reino.
 El ego se interpone en tu encuentro con el Reino.
  • Tú no puedes encontrar el Reino por tu cuenta, y tú, que eres el Reino, no puedes encontrarte a ti mismo por tu cuenta. Para lograr el objetivo del plan de estudios, por lo tanto, no debes escuchar al ego, cuyo propósito es derrotar su propio objetivo.
Ser el Reino es una elección que debes tomar con libertad.
  • Yo puedo enseñarte, pero tú tienes que elegir seguir mis enseñanzas. ¿Cómo podría ser de otra manera, si el Reino de Dios es libertad?
Ser el Reino es amar la creación de Dios.
  • En el Reino no hay idólatras, sino un gran aprecio por todo lo que Dios creó, debido al sereno conocimiento de que cada ser forma parte de Él.
 El Reino de los Cielos está dentro de cada uno de nosotros.
  •  Hermosa criatura de Dios, estás pidiendo solamente lo que te prometí. ¿Crees que yo te iba a engañar? El Reino de los Cielos está dentro de ti. Ten fe en que la verdad está en mí porque yo sé que está en ti.
El Reino de los Cielos, ni se compra, ni se vende.
  • No obstante, no puedes vender el Reino de los Cielos. Tu herencia no se puede comprar ni vender. Ninguna parte de la Filiación puede quedar desheredada, pues Dios goza de plenitud y todas sus extensiones son como Él.
 La Voluntad es el Principio Primigenio del Padre; es la expresión más elevada del Espíritu y el valor más preciado del Reino.
  • La Expiación no es el precio de tu plenitud; es, no obstante, el precio de ser consciente de tu plenitud. Lo que decidiste "vender" tuvo que ser salvaguardado para ti, ya que no lo habrías podido volver a "comprar". Aun así, tienes que invertir en ello, no con dinero sino con espíritu. Porque el espíritu es voluntad, y la voluntad es el "precio" del Reino.
 Donde hay amor, no hay culpa, y el Reino es pleno amor.
  • Ante el glorioso esplendor del Reino la culpabilidad se desvanece, y habiéndose transformado en bondad ya nunca volverá a ser lo que antes fue.
 El Reino de Dios es la heredad de Su Hijo.
  • El Hijo de Dios tiene derecho a heredar el Reino, el cual se le dio en su creación. No trates de robárselo, pues estarás buscándote culpabilidad y no podrás sino experimentarla.
 El Reino pertenece al Espíritu y no al mundo material.
  • Mi nacimiento en ti es tu despertar a la grandeza. No me des la bienvenida en un pesebre, sino en el altar de la santidad, en el que la santidad mora en perfecta paz. Mi Reino no es de este mundo, puesto que está en ti. Y tú eres de tu Padre. Unámonos en honor a ti, que no puedes sino permanecer para siempre más allá de la pequeñez.
  El Reino de los Cielos es la morada del Hijo de Dios.
  •  No hay nada externo a ti. Esto es lo que finalmente tienes que aprender, pues es el reconocimiento de que el Reino de los Cielos te ha sido restaurado. Pues eso fue lo único que Dios creó, y Él no lo abandonó ni se separó a Sí Mismo de él. El Reino de los Cielos es la morada del Hijo de Dios, quien no abandonó a su Padre ni mora separado de Él. El Cielo no es un lugar ni tampoco una condición. Es simplemente la conciencia de la perfecta unicidad  y el conocimiento de que no hay nada más: nada fuera de esta unicidad, ni nada adentro.
  
Hasta aquí, hemos expuestos las afirmaciones recogidas en el manual “Un Curso de Milagros” con respecto al significado de “Reino de los Cielos” o “Reino de Dios”. Como adelanté al principio, en la Introducción, gracias al contenido expuesto podríamos extraer la información necesaria para adquirir una visión, lo suficientemente clara y completa, que nos permitiese comprender lo que se quiere decir cuando se utiliza el término “Reino de los Cielos”.

A esta altura del camino recorrido, podemos concluir, que cuando se habla del Reino de los Cielos, muchos han interpretado que se alude a un “reino” de orden físico, cuyo gobierno sería dirigido por un Alto dignatario o representante y legítimo heredero de la Estirpe Espiritual. Esta idea se ha desarrollado ampliamente a lo largo de la historia, desembocando en la certeza de que la Iglesia es el vivo reflejo del Reino de Dios en la tierra. El camino para alcanzar ese “reino”, pasa por cumplir los mandatos y preceptos enunciados por los defensores de la ley eclesiástica. Sus representantes “legales”, los componentes de la curia vaticana, tienen la potestad de decidir si las almas son merecedoras o no, de ser ciudadanos del Reino.

La traducción hebrea de la palabra “reino”, Malkut, advertíamos que representa al Séfira que se corresponde en el Árbol Cabalístico con el Mundo Material o la Región Física. Ocurre, que esta vinculación esotérica, ha derivado socialmente, en que los esquemas sociales, adquiriesen ese “patrón” organizativo, donde la Monarquía, con la figura del rey a la cabeza, se erigía como la máxima representación del poder y del orden social.
No deja de ser curioso, que la aplicación de ese modelo cósmico al plano físico, ha contribuido a establecer un esquema social lo más alejado del verdadero Propósito Cósmico.
Mientras que en el Reino de los Cielos debe imperar la Unidad, en el reino material, impera la separación. Con el tiempo, se fueron constituyendo numerosos reinos dentro de un mismo país, los cuales, para salvaguardar sus bienes y posesiones, entablaban sangrientas contiendas con los reinos vecinos.

Una visión más clara y cercana a la verdad, es la que nos ofrece el punto de vista espiritual. El Organigrama Divino, representado por 10 Centros de Consciencia (Séfiras) constituye lo que se conoce como “Árbol Cabalístico”, donde se recoge 10 Escenarios o Centros Iniciáticos, los cuales se expresan en potencialidades que el Alma debe desarrollar para alcanzar su condición divina. Dicho de otro modo, somos Hijos de Dios y hemos heredado potencialmente todas sus cualidades. Hemos sido creados a su imagen y semejanza. Esa heredad se encuentra en nosotros en estado potencial, decíamos, por lo que debemos ir desarrollándola dentro de un proceso evolutivo. Podemos comparar ese “trabajo” con el que desarrolla un bebe al nacer. Decimos de él, que es un ser creador, con capacidad para crear, pero esa condición estará activa, tan sólo, cuando alcance la madurez para ello.
Por lo tanto, cuando decimos que el Alma, potencialmente, es poseedora de 10 Atributos, debemos saber, igualmente, que éstos deben ser desarrollados. Desde este punto de vista, cuando atribuimos a Malkut el significado de Reino, debemos comprender, que lo que realmente significa, es que para que esa condición divina se alcance, debemos estar capacitados para que cada uno de nuestros actos, a nivel material, sea el reflejo de la Voluntad del Padre, es decir, que sean portadores de Unidad, Amor y Paz. Si actuamos así, estaremos instituyendo el Reino de Dios en la Tierra.

Existe un axioma hermético que dice: “Como Arriba, es Abajo”. Si prestamos atención al Árbol Cabalístico, vemos como el Séfira superior es Kether, representante del Padre y cuyo Atributo es Voluntad. El más inferior, es Malkut, representante del Mundo Físico. Si aplicamos el axioma, diremos que las Leyes de Arriba, las Divinas, deben ser las Leyes de Abajo, las humanas, expresado de otro modo, El Yo Espiritual debe manifestarse en el Yo Físico y la Voluntad del Padre, debe ser la Voluntad del ego. Cuando existe esta “Com-unión”, entonces, “estaremos” en lo que “Somos”, es decir, en el Reino de los Cielos.

Compartiendo un pensamiento: “El Reino de Dios es libertad”. Tan sólo tú, debes elegir el camino que ha de conducirte a ser consciente de Él.

Me gustaría finalizar con una frase de Ralph Nader que dice así: “La labor del líder es producir más líderes, no más seguidores”. Parafraseándola, “La labor del rey es producir más reyes, no más súbditos”  Esto es extender el Reino de los Cielos, no para obtener más posesiones, sino para Ser lo que realmente Somos.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 106

LECCIÓN 106

Déjame aquietarme y escuchar la verdad.

1. Si no le prestases atención a la voz del ego, por muy ensordece­dora que parezca ser su llamada; si no aceptases sus míseros rega­los que no te aportan nada que realmente quieras, y si escuchases con una mente receptiva que no te haya dicho lo que es la salva­ción, podrías entonces oír la poderosa Voz de la verdad, serena en su poder, fuerte en su quietud y absolutamente segura de Sus mensajes.

2. Escucha, y oye a tu Padre hablarte a través de la voz que Él ha designado sea su Voz, la cual acalla el estruendo de lo que no tiene sentido y les muestra el camino de la paz a los que no pue­den ver. 2Aquiétate hoy y escucha la verdad. 3No te dejes engañar por las voces de los muertos, que te dicen que han encontrado la fuente de la vida y te la ofrecen para que creas en ella. 4No les hagas caso, antes bien, escucha la verdad.

3. Hoy no tengas miedo de eludir las voces del mundo. 2Sigue adelante con paso ligero más allá de su insensata persuasión. 3No les prestes oídos. 4Aquiétate hoy y escucha la verdad. 5Ve más allá de todas las cosas que no hablen de Aquel que tiene tu felici­dad en Sus manos, y que te la ofrece con calidez y amor. 6Escú­chalo únicamente a Él hoy, y no te demores más en llegar hasta Él. 7Escucha una sola Voz hoy.

4. Hoy se cumple la promesa de la Palabra de Dios. 2Escucha y permanece en silencio. 3Él quiere hablarte. 4Él viene a ti con mila­gros que son mil veces más jubilosos y más maravillosos que los que tú jamás hayas podido soñar o desear en tus sueños. 5Sus milagros son verdad. 6No se desvanecerán cuando al sueño le llegue su fin. 7Por el contrario, son los que darán fin al sueño; y perdurarán eternamente, pues proceden de Dios para Su Hijo bienamado, cuyo otro nombre eres tú. 8Prepárate hoy para los milagros. 9Permite que hoy se cumpla la ancestral promesa que tu Padre te hizo a ti y a todos tus hermanos.

5. Óyelo hoy, y escucha la Palabra que levanta el velo que cubre la tierra y que despierta a todos los que duermen y no pueden ver. 2Dios los llama a través de ti. 3Él necesita tu voz para hablar­les, pues, ¿quién sino el Padre podría llegar hasta el Hijo, llamán­dolo a través de tu Ser? 4Óyelo hoy, y ofrécele tu voz para que Él pueda hablarle a las multitudes que esperan a oír la Palabra que Él pronunciará hoy.

6. Estáte listo para la salvación. 2Está aquí, y hoy se te concederá. 3Y descubrirás cuál es tu función por medio de Aquel que la eli­gió por ti en Nombre de tu Padre. 4Escucha hoy, y oirás una Voz que resonará por todo el mundo a través de ti. 5El Portador de todos los milagros necesita que tú los recibas primero, para que así te conviertas en el feliz dador de lo que has recibido.

7. Así comienza la salvación y así termina: cuando todo sea tuyo y lo hayas dado completamente, permanecerá contigo para siem­pre. 2La lección se habrá aprendido. 3Hoy vamos a practicar lo que es dar, pero no de la manera en que lo entiendes ahora, sino tal como es. 4Los ejercicios de cada hora deben ir precedidos de esta plegaria de iluminación:

5Me aquietaré y escucharé la verdad.
6¿Qué significa dar y recibir?

8. Pregunta, y confía en que se te contestará. 2Lo que pides es algo cuya respuesta ha estado esperando mucho tiempo a que la acep­tes. 3Dicha respuesta representará el comienzo del ministerio para el que viniste, el cual liberará al mundo de la creencia de que dar es una manera de perder. 4De este modo el mundo se prepara para entender y para recibir.

9. Aquiétate y escucha la verdad hoy. 2Por cada cinco minutos que pases escuchando, mil mentes se abrirán a la verdad y oirán la santa Palabra que tú oyes. 3Y cuando la hora haya pasado, liberarás mil más que harán una pausa para pedir que la verdad les sea revelada tanto a ellas como a ti.

10. Hoy se cumple la santa Palabra de Dios cuando tú la recibes para darla, de manera que puedas enseñarle al mundo lo que sig­nifica dar, escuchándolo y aprendiéndolo de Él. 2No te olvides hoy de reforzar tu decisión de escuchar y recibir la Palabra, repi­tiendo el siguiente recordatorio tan a menudo como te sea posible:

3Déjame aquietarme y escuchar la verdad.
4Hoy soy el mensajero de Dios.
5Mi voz es Suya para dar lo que recibo.


¿Qué me enseña esta lección?

Como continuación de la Lección de ayer, el proceso del aprendizaje de la acción de dar y recibir se complementa con el mensaje de hoy.

Mientras permanezcamos identificados con las falsas creencias del ego, no conseguiremos aprender el significado de esta lección. El dar y el recibir, mientras que tengamos conciencia dual, no se relacionan entre sí. Cuando damos, pensamos que perdemos y, cuando nos decidimos a dar, lo hacemos con el deseo de obtener.

Es  preciso acallar las voces que nos llegan desde el ego, desde la creencia de carencia y de imperfección y, desde ese estado de silencio interno, prestar atención al mensaje que nuestro Espíritu nos hace llegar, invitándonos a expresar nuestra Abundancia y Plenitud.

En mi papel de padre, a nivel físico, cuando mi hijo me requiere y me solicita ayuda, mi entrega es total. Siento cómo mi ser se expande hasta él, con el propósito de dar respuesta a su demanda, sin que a cambio de esa entrega, reclame comisión o servicio compensatorio alguno. Ese acto, me aporta una profunda satisfacción.


Si traslado mi actitud y la elevo a la respuesta que nos aporta nuestro Padre, tengo la máxima certeza de que el acto de dar y recibir, forma parte de nuestra condición espiritual, de nuestra función como Hijos de Dios.

Ejemplo-Guía: "No consigo aquietar mi mente"

Es lógico pensar, que la experiencia de la quietud mental se nos resista. Desde pequeños se nos enseña a formar parte del mundo del "ruido". De un ruido externo y del ruido interno. Es más, diría que uno es la causa del otro, es decir, si en nuestra mente hay ruido, nuestra propia mente proyectará ese ruido al exterior, llevándonos a experimentarlo como un efecto. 

Ahora, le estamos haciendo una nueva invitación a nuestra mente. Le estamos pidiendo que se aquiete, que practique una nueva vibración, donde la nota principal es el silencio. ¿Qué significa esta nueva propuesta? ¿Tenemos que dejar de pensar? ¿Cómo es posible si somos una emanación de la Mente de Dios?

El ruido procede de la orientación que damos a nuestra mente, la cual, como ya sabemos, puede servir a la dualidad (creencia de separación) o a la unidad (filiación). Si sirve a la dualidad, es el ego el que toma el timón de nuestra nave y su destino no es otro que alcanzar el estado de bien-estar, para lo cual basa toda su estrategia en el poseer, en el recibir, pero sin dar. Esto tan solo es posible conseguirlo con estrategias basadas en el arte del ataque, la mentira, el engaño, etc.
Si sirve a la unidad, es el Espíritu el que gobierna nuestra nave y su destino nos conduce hacia el bien-ser, para lo cual basa su estrategia en extender y compartir su condición natural, esto es, en Amar o lo que es lo mismo en vivir la experiencia de car/recibir desde la unidad.

Por lo tanto, tenemos identificado al ruido con la mente que sirve al ego, a la dualidad y al silencio con la mente que sirve al Espíritu, a la unidad. 

Cuando la mente sirve al Espíritu, no es que no pensemos. Lo único que cambia con respecto a la mente que sirve al ego, es que nuestro pensamiento escucha usa sola Voz. Este estado se consigue con práctica. Ya decíamos al principio que habrá resistencias. Es un tema de elección. Nuestra mente, con la nueva propuesta, seguirá emanando pensamientos, como está acostumbrada a hacerlo, pero dependerá de nuestra atención, de nuestra elección, el que le prestemos nuestra energía y la hagamos real.
La elección no es difícil de entender. Ya hemos identificado los matices de servir a un "señor" u otro. Lo importante es darse cuenta de que el silencio, la quietud, depende de nuestra elección. Desde la certeza de lo que realmente somos, aprenderemos a prestar atención a aquellos pensamientos que nos mantenga conectados con nuestro Espíritu. En la medida en que hagamos esto, nuestra visión y nuestra relación con el mundo cambiará. Donde antes veíamos separación, ahora vemos unidad. Donde antes veíamos culpa, ahora vemos inocencia. Donde antes veíamos odio, ahora vemos perdón. Donde antes veíamos sufrimiento, ahora vemos felicidad. Donde antes veíamos pérdida ahora vemos abundancia.

Si esa es nuestra visión renovada, es la evidencia de que el simple hecho de verla fuera de nosotros responde a la realidad de que forma parte de nuestro interior, de nuestro Yo.