sábado, 30 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Acuario (VIII)


CURACION DEL CIEGO BARTIMEO 

46 Llegaron a Jericó. Al salir ya de Jericó, con sus discípulos y una considerable turba, el hijo de Timeo, Bartimeo, un mendigo ciego que estaba sentado junto al camino, 47 oyendo que era Jesús de Nazaret, comenzó a gritar y a decir: ¡Hijo de David, Jesús, ten piedad de mí! 48 Muchos le increpaban para que callase; pero él gritaba mucho más: ¡Hijo de David, ten piedad de mí! 49 Se detuvo Jesús y le dijo: Llamadle. Llamaron al ciego, diciéndole: Animo, levántate, que te llama. 50 Él arrojó su manto y saltando se allego a Jesús. 51 Tomando Jesús la palabra, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? El ciego le respondió: Señor, que vea. 52 Jesús le dijo: Anda, tu fe te ha salvado. Y al instante recobró la vista, y le seguía por el camino. 

En el capitulo VIII, en el que estudiábamos el proceso de Transición del Agua al Aire, asistimos a la curación de un ciego al que sanó, sacándole de su aldea, de su mundo interno emocional, y poniéndole saliva en sus ojos. 
Ahora, una nueva tendencia del alma antigua se encuentra igualmente ciega; esta se halla sentada en el camino, es decir, ese camino que la Nueva Consciencia está recorriendo Acuario y que le está llevando hasta Jerusalem, la Ciudad de la Paz, ese estado que debemos reconquistar. 

Ya hemos estudiado en capítulos anteriores que Jerusalem, está representando la etapa paradisiaca a la que debemos retornar. A esta conclusión llegábamos, tras relacionar cada letras de su nombre con su correspondencia numérica. Podríamos seguir profundizando en este aspecto, es decir, utilizando la Gematría, para obtener un nuevo aspecto de este estadio. 

Si el valor numérico de cada letra lo reducimos hasta su unidad, por ejemplo, si el Lamed, es 12, su valor final sería 3. De este modo, cuando sumamos todos los valores de las letras, recordémoslos: 10+20+6+21+12+10+24 y aplicamos el nuevo método, obtendremos un nuevo valor.
1+2+6+3+3+1+6= 22. Esta cifra podríamos seguir reduciéndola hasta alcanzar nuevamente el 4, pero el hecho de que sea el 22, lo vamos a utilizar, en esta ocasión, para relacionarlo con el Tarot y de este modo ampliar la información que nos aporta el término Jerusalem.
Si así lo hacemos, obtenemos que el 22, se corresponde con el Arcano Mayor conocido como el Mundo y cuya Letra Fuerza es el Tau. 
Os recomiendo consultar las publicaciones presentadas en este blog en el apartado Tarot para profundizar sobre el significado de este Arcano, aquí nos conformaremos con señalar que el Tau, nos revela la meta que debemos conquistar en nuestra andadura espiritual, pues se convierte en el último Arcano de los 22. En la simbología del Mundo, nos aparece el cuerpo desnudo de una mujer con un cetro en la mano y envuelta en una corona como símbolo de triunfo y poder. En la carta encontraremos, igualmente, representaciones de los Cuatro Elementos, indicándonos con ello, que hemos alcanzado el dominio de los mismos. La desnudez de la mujer, refleja la pureza primigenia que debemos alcanzar al final de nuestra andadura humana. Verdaderamente, este nuevo mensaje encaja y añade valor al significado que ya dábamos a Jerusalem. 
Se trata en esta ocasión de un aspecto de la naturaleza humana vinculada con el Cuerpo Mental, que al padecer de ceguera, nos está revelando su fijación al Elemento Aire, es decir, a las ideas. Esa ceguera, es el fruto del fanatismo, de la vanidad intelectual, a la falta de sensibilidad generada por la frialdad mental.
La crónica nos facilita una serie de pistas para que descubramos las características de esta tendencia ciega. Nos indica, que llegaron a Jericó y al salir de esa ciudad, se produce el encuentro con el hijo de Timeo, Bartimeo, un mendigo ciego. La simbología de este pasaje es rica en detalles. Comencemos analizando el significado de Jericó (Yeriho). Aplicándole, como hemos venido haciendo, el conocimiento cabalístico, tenemos en primer lugar, las letras sagradas que componen el nombre: Yod-Reish-Yod-He-Vav. Si aplicamos la correspondencia numérica de este estadio, obtendremos lo siguiente: 10+20+10+5+6= 51= 6. 
Con este resultado, diremos que la ciudadela llamada Jericó, es la morada donde el alma humana debe tomar conciencia de los trabajos que verdaderamente debe realizar, es decir, cuando abordamos los trabajos de un Elemento, en este caso, el correspondiente al mental, debe producirse ese encuentro donde debemos integrar en nuestra conciencia los trabajos a realizar. Eso es lo que nos está indicando el cronista, indicándonos que debemos pasar por Jericó-Consciencia, como paso previo para alcanzar la capacidad para curar la naturaleza que está ciega.
Sigamos hacia adelante y descubriremos que dicha naturaleza enferma es el hijo de Timeo; es decir, su Obra es la que esta ciega. Pero, ¿quién es Timeo?, ¿qué representa este personaje?
El nombre de Timeo, en hebreo esta compuesto por las letras-Fuerzas: Teith-Yod-Mem-Aleph-Yod-Vav-Samekh. Su correspondencia numérica es la siguiente: 9+10+13+1+10+6+15= 64= 10. Dicha correspondencia nos sitúa en el Yod, es decir la fase regida por el signo de Acuario.  
Por lo tanto, ya tenemos que la obra enferma es la de Acuario. “Bar” significa “hijo de” en arameo, un idioma similar al hebreo y la lengua común de judíos palestinos de la época de Jesús. Por lo tanto, Bartimeo, es la obra de Timeo-Acuario. Si queremos profundizar en su significado oculto, tan sólo tendremos que añadir al término, ya estudiado de Timeo, las letras Beith y Reish, cuyos valores son 2 y 20. El sumatorio de todas las letras que componen el nombre, nos revela la Letra Fuerza He, esto es, la fuente, el manantial de las emociones. Podemos deducir, que el hijo de Timeo permanece ciego porque las emociones le mantienen apegado al individualismo propio de esta dinámica. Ya hemos visto en otra parte de estas enseñanzas, como el Elemento Agua, es la causa de la separación. Ahora nos encontramos en los trabajos del elemento Aire, donde debemos comprender y asimilar la unificación. 

El He, es igualmente, la fuerza del Amor Puro y de la Fe. No es extraño, que ese ciego, tras su movilización hacia el Arquetipo del Amor Crístico, Jesús, se curase por su Fe.

La ceguera de Bartimeo, la padeceremos todos en la medida en que pongamos resistencia para ver la nueva Luz. Si continuamos con nuestras verdades, protegiéndolas con un sin fin de argumentos, todos valiosos desde el punto de vista material, estaremos quedándonos “atrás”, y poco a poco, nuestra visión se resentirá, hasta que llegue el día en que no veamos nada. 

Debemos estar alertas. Nuestros pensamientos deben perder su rigidez y abrirse para poder oír que Jesús de Nazaret pasará junto a nosotros. No titubeemos, no dudemos cuando hasta nuestros oídos llegue el nombre del Maestro. Gritemos con fuerzas: “¡Hijo de David, Jesús, ten piedad de mí!”, y si las tendencias internas intentan acallarnos, gritemos aún con más fuerzas para llamar la atención del Maestro. 

Ese grito no debemos confundirlo, pues no se trata de vociferar exteriormente; ese grito va dirigido a nuestra consciencia, para que deje lugar al nuevo impulso que ha de asentarse en ella. Abandonemos nuestras seguridades, nuestras fijezas, nuestros escrúpulos y prejuicios, y pongámonos en el camino de aquellos que han de seguir al Maestro.

Nuestra búsqueda, nuestra insistencia, nuestra palabra, llegará hasta Él, quien nos llamará para que caminemos hacia donde se encontraba. No debemos permanecer postrados en el mismo lugar, pues ello, nos impedirá alcanzar la Nueva Consciencia. Debemos actuar como Bartimeo; debemos arrojar nuestro manto, ese manto que ha dado cobijo a nuestra naturaleza mental, pero que ya no nos sirve, y dar un gran salto, pues este es el único modo de abandonar las viejas ideas y adquirir las nuevas.

Tenemos que tener claro, muy claro, lo que queremos alcanzar cuando Jesús, nos pregunte: ¿qué quieres que te haga? Nuestra única petición debe ser: ¡Señor, que vea! Si así lo hacemos, en verdad, que nuestra disponibilidad nos llevará a recobrar la vista. Desde ese momento seguiremos al Maestro por el camino, es decir, estaremos preparados para conquistar a la nueva tierra, la de Acuario, y entrar triunfantes en Jerusalem, en la Ciudad de la Paz, en la “Tierra Paradisiaca”.

viernes, 29 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Acuario (VII)

PETICION DE LOS HIJOS DE ZEBEDEO

35 Se le acercaron Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, diciéndole: Maestro, queremos que nos hagas lo que vamos a pedirte. 36 Díjole Él: ¿qué queréis que os haga? 37 Ellos le respondieron: Concédenos sentarnos el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda en tu gloria. 38 Jesús le respondió: ¡No sabéis lo que pedís! ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber o ser bautizados con el bautismo con que yo he de ser bautizado? 39 Le contestaron: Sí que podemos. Les dijo Jesús.: El cáliz que yo he de beber, beberéis, y con el bautismo con que yo he de ser bautizado, seréis bautizados vosotros; 40 pero sentaos a mi diestra o a mi siniestra, no me toca a mi dároslo, sino que es para aquellos para quienes está preparado.

Conocemos la correspondencia astrológica de los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan; ellos son los representantes de Sagitario y Piscis. Ambos signos están regidos por el planeta Júpiter, de ahí, como ya hemos visto, su parentesco. El planeta Júpiter, es a su vez el representante del Séfira Hesed en el Árbol Cabalístico; centro que, situado en el triángulo del Plano de Creación, simboliza el Fruto de la Obra Creadora de Dios, de ahí que simbolice el Poder; es decir, Dios crea un universo donde dota a su Obra creada, el hombre, de sus mismas cualidades y virtudes, situándolo en una tierra de Gracia, donde este pueda crecer y evolucionar.

La naturaleza humana, nace en Hesed, donde en un principio el alma se encontraba en estrecho contacto con la Divinidad. El Poder de Dios estaba a disposición de la voluntad generadora del hombre, y gracias a ello, la humanidad, algún día alcanzará la meta para la que ha sido creada, ser Dioses Creadores. Hasta que esto se logre, el centro Hesed-Júpiter lleva al hombre a ejercer su poder creador. El resultado de la obra humana en virtud al uso que ha dado a ese poder, no es necesario comentarlo, pues todos lo conocemos.

Las energías de Sagitario y Piscis, han sido utilizadas hasta ahora por los hombres con el propósito de descubrir y conquistar nuevas fronteras donde llevar y ejercer su poder. La sociedad actual ha sido levantada siguiendo esa inspiración; es una sociedad enferma de gula, donde deseamos recibir sin dar, poseer sin querer compartir.

Santiago y Juan, representan ese ardor de poder, de estar siempre en las plazas más elevadas, figurando siempre entre los influyentes, los conquistadores, los poderosos, la clase alta...

¿Por qué sucede esta escena en la dinámica que estamos estudiando?

En verdad, sucede así, porque es necesario que comprendamos con un ejemplo más, que en la etapa del pensamiento es donde se hacen los planes, se fraguan los objetivos, se establecen las estrategias que se han de seguir cuando lleguemos a la tierra.

Ellos proponen ocupar los centros de Hochmah y Binah cuando la consciencia Crística se establezca en nuestra organización interna. Ellos desean conquistar esos centros, la Derecha y la Izquierda. Pero no depende del representante de Hochmah Primordial el establecer esas posiciones. ¿ Podréis beber el cáliz de la amargura?, ese cáliz donde ha sido depositado gota a gota el Cuerpo Emocional del Mundo. ¿Tenéis ese poder de absorción, de perdón., de misericordia, de purificación ó de ser bautizados con el bautismo con que yo he de ser bautizado?

Jesús ya había recibido el bautismo de manos de Juan, el Bautista. Él no se estaba refiriendo a ese proceso de integración del Espíritu en el hombre, del Cristo y Jesús. Ahora se refería a un nuevo bautismo, el que le sería servido del ánfora de Acuario, esas aguas contaminadas con los pensamientos del antiguo orden y que debía aceptar con abnegación, con su suprema sabiduría.

Debemos plantearnos estas cuestiones cuando nos encontremos planeando nuestro proceder en el mundo, cuando hayamos sido tocados por la gracia del amor universal. Para querer estar arriba, es necesario estar dispuesto a beber el cáliz de la amargura hasta la última gota; y ello significa limpiar el Cuerpo Emocional del mundo, recibiendo su suciedad, sus porquerías, sin que manche nuestros vestidos.

Igualmente, debemos recibir ese bautizo de manos de aquellos que se erigen dueños y señores de la verdad. Recibir su arrogancia, su vanidad intelectual, sin generar en nosotros un espíritu combativo, es una de las condiciones para estar en esta ultima etapa del camino.

Santiago y Juan, se sienten capaces de llevar a cabo esos guiones. Su respuesta es afirmativa. Ellos pueden, pues su poder ha sido sublimado, y están dispuestos a dar todo cuanto tienen para alcanzar la gloria de Dios, situándose a su diestra y siniestra.

El poder siempre ha generado envidias, rencores, entre los que comparten una misma situación. El resto de los discípulos se enojan con sus compañeros. A pesar del espíritu de comprensión que Jesús les ha transmitido, ello no les impide mostrar su enfado.

Muchas amistades y agrupaciones se han visto disueltas debido al exceso de poder exhibido por parte de algunos componentes. Los esquemas sociales actuales potencian y estimulan la competitividad. Existe una carrera infernal hacia la conquista del poder terrenal. El lema es: Cuanto más tengo y más poseo, más importante me siento.

Pero no es ese ni mucho menos el objetivo que Jesús viene a mostrarnos. Con Él, Malkuth deja de ser una meta final. Su Reino no pertenece a ese mundo. Su Patria se encuentra en Kether, y es necesario que aquellos que nos encontramos en Malkuth reinvirtamos el rumbo de nuestro barco y nos dirijamos dirección hacia la UNIDAD, hacia el Padre. En ese nuevo itinerario, no se nos exige espíritu combativo; no es el más poderoso aquel que más autoridad representa, sino aquel que más sirve a los demás.

El Hijo del hombre no ha venido a ser servido. No se trata de que nos convirtamos en verdaderos mártires del amor universal. De lo que se trata es de realizar servicios donde ese amor alcance a cuantas más criaturas mejor. Si pensamos en términos de servicio, estaremos dando cabida a Jesús-Cristo en nuestro interior.

jueves, 28 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Acuario (VI)


TERCERA PREDICCION DE SU MUERTE

32 Iban de camino, subiendo hacia Jerusalém; y Jesús caminaba delante, mientras ellos iban sobrecogidos, siguiéndoles medrosos. Tomando de nuevo a los doce, comenzó a declararles lo que había de sucederle. 33 Subimos a Jerusalém, y el Hijo del hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes y a los escribas, que le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, 34 y se burlarán de Él y le escupirán, y le azotarán y le darán muerte, pero a los tres días resucitará.

Desde el segundo decanato de Acuario, la Nueva Consciencia, recorriendo ese camino, sube hacia Jerusalém, término que es necesario traducirlo en su versión hebrea: Yerusalaym. Si aplicamos el conocimiento cabalístico, con sus correspondencias numéricas, comprenderemos el significado de su mensaje. Las letras que la forman son las siguientes: Yod-Reish-Vav-Shim-Lamed-Yod-Mem final, lo que traducido a números, nos lleva al 4. Veámoslo: 10+20+6+21+12+10+24= 103= 4.

Jerusalem, su tradución es Ciudad de la Paz. El valor obtenido de su correspondencia numérica, el 4, nos revela el significado profundo de dicha traducción. El cuatro, es el valor de Hesed, el cuarto Séfira del Árbol Cabalístico, la "tierra prometida", la paradisiaca, de la cual, Adan y Eva fueron expulsados, es decir, se trata de recuperar la condición de "Unión con Dios", pero con una variante, con respecto a la etapa "Adamita", lo haremos en un estado consciente. Se trata de recuperar la codición de Co-Creadores, se trata de tomar consciencia de que somos "dioses en formación".

La Ciudad de la Paz, es nuestra meta, no encontramos en este punto del camino, "subiendo" hacia esa meta.
Nos revela la crónica, que Jesús, “caminaba delante”, y este detalle viene a indicar que es el Amor la fuerza que debemos movilizar para dirigirnos hacia la conquista de la "tierra prometida". El Amor, debe convertirse en la esencia que nos retornará de nuevo al "Paraíso Terrenal", donde conviviremos en plena conciencia de Unidad.

Por una parte, los discípulos se encontraban “sobrecogidos”, refiriéndose con este comportamiento a la actitud de recogimiento, de interiorización propia del signo de Acuario. Es necesario comprender lo que está sucediendo en este momento de la Obra Crística. No podemos olvidar que nos encontramos Trabajando con el Elemento Aire, el pensamiento, cuyo poder le lleva a configurar las pesas y medidas con las que se edifica en el Mundo Material. Todo cuanto se ha creado a niveles físicos se ha formado anteriormente en nuestra mente, por lo tanto, la penetración de un nuevo impulso en ese Plano de Formación, y en la etapa He, es decir, en la de elaboración interna, nos llevará a experimentar un profundo “sobrecogimiento”, pues reconoceremos que aquello que ha supuesto nuestra “hacienda”, nuestra seguridad, nuestras creencias, debe dar paso a una nueva creencia mucho más sutil.

El mundo viejo se tambaleará, pues en nuestro taller de Formación se ha producido un importante cambio que afectará a la producción.
Todos nosotros debemos dar ese cambio en nuestra estructura mental. Debemos estar dispuestos a dirigir el timón de nuestra nave hacia nuevas tierras.
El pensamiento anuncia en la fase He,  lo que va a ocurrir en el Mundo Material. Acuario, encuentra su correspondencia sefirótica en la dinámica de Hod. Hod-Mercurio, realiza funciones de gestador del pensamiento en el Árbol Cabalístico. No es casual, que en términos mitológicos, fuese Mercurio, el Mensajero de los Dioses, realizando de este modo funciones de “comunicador” por excelencia. Por ello, diremos que Acuario-Hod-Mercurio tiene esa facultad de enunciamiento que se recoge en este pasaje.

Es definitivo. Es la tercera predicción, la que está en sintonía con los Trabajos de Binah, regente del Elemento Aire, pero estando aún en la dinámica de Acuario, se trata de una predicción, del anuncio de lo que está por venir. El segundo decanato de Acuario, regido por el mismo signo, comunica a la consciencia, un anticipo del resultado final de la Obra, los Trabajos que aún quedan por realizar.

Si nuestros obreros no alcanzan a comprender cuál es la meta del camino recorrido por Jesús, difícilmente podrán convertirse en esa Nueva Tierra donde ha de crecer y madurar la semilla Crística. Esos obreros son el motor de la Nueva Consciencia; ellos deben conocer interiormente que, para que el amor dé sus frutos, debe derramarse en la Tierra; una Tierra, habitada por tendencias hostiles, gobernadas por una autoridad cuyos días están contados, pues el ritmo evolutivo exige que todo progrese hacia delante. En esa tierra donde los príncipes de los sacerdotes y los escribas tiene su cuartel general, debe penetrar Jesús, debe llegar hasta ellos, pues derramando su sangre-deseos sublimes en la tierra humana, elevará las vibraciones del Cuerpo Emocional y Mental de la humanidad. Esa sangre es como la semilla, que cuando crezca despertará la consciencia de los hombres, llevándoles a ser hombres nuevos.

Llegado este punto del camino, es importante que reflexionemos, pues las palabras del Maestro, nos producirán desasosiego. Hemos comprendido que las tribulaciones de Jesús, son nuestras propias tribulaciones, debemos encarnarlas. No podemos alcanzar su consciencia, si no estamos dispuestos a seguir sus pasos por todos y cada uno de los estadios, es decir, por los dieciséis estados de energías que estamos estudiando. No podemos decir, que nuestro comportamiento es Crístico, simplemente por tener inquietudes, ideales o por sentir de un modo impersonal, o por conocer todos los Misterios de la Obra Divina. Debemos saber, que la Obra de Cristo culmina con su Pasión, con su prendimiento por parte de los representantes de la antigua personalidad, la material, que viendo peligrar su potestad, decide poner fin al causante de tanto desconcierto. Debemos estar dispuestos a que se burlen de nosotros, a que nos escupan, a que nos azoten y a que nos den muerte. ¿Acaso no son estas cuatro acciones el resumen de las Cuatro Iniciaciones?

La burla, es la muestra evidente de que no hemos comprendido el mensaje. Es típico, en aquellos que Trabajan con el Fuego en su vertiente negativa, burlarse de lo que no son capaces de asimilar. Esa alegría superficial simboliza la verdadera alegría que algún día se alcanzará cuando se comprenda el profundo significado del Fuego, del Espíritu, del Poder.

Al escupirnos, nos darán el fruto de su amor de un modo despectivo. Ya hemos visto en otra ocasión, como Jesús, con su saliva curaba a los ciegos. Ahora, recibiendo la saliva de aquellos que le odian, les está perdonando su ceguera. Escupimos sobre alguien cuando lo consideramos nuestro enemigo, cuando lo despreciamos. El desprecio del mundo, es algo a lo que debemos acostumbrarnos, pues cuando la Luz se manifiesta en su desnudez, ponemos en evidencia las debilidades humanas, y estas, avergonzadas de si mismas, desprecian la fuerza de la Luz.
Nos azotarán, no quizás con látigos de espinos, pero si con la censura, con las criticas, destruyéndonos la piel a jirones para sacar de nosotros la confesión de que hemos mentido. El látigo persigue ese objetivo.

Por ultimo, debemos estar dispuestos a morir. Pero no veamos en este tramo final una derrota, en absoluto. Cuando hemos conquistado este peldaño de la escalera, nos encontramos a una altura considerable que nos permite ver con clara evidencia la realidad de la existencia. No nos preocupará perder la vida física, pues no habrá nada que nos ate a ella. No es que tengamos que ir provocando para que nos maten, no se trata de eso, pero llegará un momento de nuestra evolución, en el que nuestra muerte suponga el despertar de la consciencia de muchos.
Esta ruta marcada por Jesús, debemos conocerla internamente y no debemos temer lo más mínimo si hemos de seguir sus huellas.

La muerte de Jesús, no debemos interpretarla tan solo a nivel del Cuerpo Material. Podemos entenderla igualmente como la acción de fundirnos con nuestro amor en el mundo tenebroso de los príncipes y escribas. Debemos estar dispuestos a mezclarnos con ellos, pues desde dentro podremos renovar sus consciencias.
No podemos olvidar que Jesús, anuncia su resurrección al tercer día; y con ello, no nos transmite tan sólo un mensaje de esperanza, sino que nos revela el resultado natural de una dinámica creadora.
La resurrección de Cristo puede ser interpretada como el resultado de sus Trabajos; es decir, como la meta que perseguía: la Liberación. Esos tres días pueden estar refiriéndose al desarrollo de su Esencia, el Amor, en cada uno de los tres milenios en los que su Obra habrá pasado del nacimiento a la muerte, para culminarse con la resurrección. Durante el primer milenio, el cristianismo se encontraba en fase de inseminación; durante el segundo milenio,  ese impulso innovador ha arraigado en nuestra tierra humana. Durante el tercer milenio, el cristianismo florecerá y dará frutos. Podemos decir, que morirá, pero morirá para el mundo material, pues al finalizar ese Tercer Día, Jesús-Cristo resucitará y se manifestará de nuevo; pero lo hará con una variante, su presencia se hará visible en los Planos Espirituales, concretamente su manifestación será percibida por aquellos que hayan perfeccionado su Cuerpo Vital, el Vestido de Bodas, es decir, aquellos que sean capaces de vivir conscientemente en el Plano de Formación, en el Plano Etérico.

miércoles, 27 de enero de 2016

Principio 46: "El Espíritu Santo es el medio de comunicación más elevado".

PRINCIPIO 46

El Espíritu Santo es el medio de comunicación más elevado. Los milagros no entrañan ese tipo de comunicación, debido a que son medios temporales de comunicación. Cuando retornes a la forma original de comunicación con Dios, por revelación directa, los milagros dejarán de ser necesarios.


Dios creó a cada mente comunicándole Su Mente, y estableciéndola así para siempre como un canal para Su Mente y Su Voluntad”.

“Tanto la existencia como el estado de ser se basan en la comuni­cación”.

Con estas dos afirmaciones, doy comienzo al estudio de un tema que considero de gran interés, la comunicación, cuya interpretación bajo las enseñanzas de Un Curso de Milagros, adquiere un significado muy diferente al que le otorga el saber convencional. A lo largo de este análisis tendremos ocasión de hablar de los distintos rostros de la comunicación.

La primera frase con la que hemos dado comienzo a este artículo, nos enseña que somos frutos de la comunicación, pues fue la vía elegida por nuestro Creador para dar lugar a nuestra existencia y a nuestro estado de ser.
Podemos decir, que el estado natural de relación con nuestro Creador es la comunicación directa o revelación.

Sin embargo, esa comunicación directa se interrumpió al inventar, el Hijo de Dios, otra voz.

Es importante que recordemos que Dios no está dentro de nosotros en un sentido literal, más bien, nosotros formamos parte de Él. Cuando elegimos abandonarlo nos dio una Voz para que hablase por Él, pues ya no podía compartir Su conocimiento con nosotros libre­mente. Esa Voz es el Espíritu Santo.
Dios no guía porque lo único que puede hacer es compartir Su perfecto conocimiento. Guiar entraña evaluación, ya que implica que hay una manera correcta de proceder y otra incorrecta, una que se debe escoger y otra que se debe evitar. Al escoger una, renunciamos a la otra. Elegir al Espíritu Santo es elegir a Dios.

El Espíritu Santo es nuestro Guía a la hora de elegir. Reside en la parte de nuestra mente que siempre habla en favor de la elección correcta porque habla por Dios. Él es el último nexo de comuni­cación que nos queda con Dios, comunicación que podemos inte­rrumpir, pero no destruir.

Hablemos de la comunicación desde la perspectiva del ego.

El ego es aquella parte de la mente que cree que lo que define nuestra existencia es la separación. Lo único que el ego percibe es un todo separado, desprovisto de las relaciones que presupone el estado de ser. El ego, por lo tanto, está en contra de la comunicación, excepto cuando se utiliza para establecer separación en vez de para abolirla. El sistema de comunicación del ego se basa en su propio sistema de pensa­miento, al igual que todo lo demás que él impone. Su comunica­ción está controlada por la necesidad que tiene de protegerse, e interrumpirá la comunicación siempre que se sienta amenazado. Esta interrupción es una reacción hacia una o varias personas determinadas. El carácter específico de la manera de pensar del ego da lugar, entonces, a generalizaciones falsas que no son realmente abstractas en absoluto. El ego simplemente responde, de ciertas formas específicas, a todo lo que percibe como relacionado.

Decíamos al principio, que tanto la existencia como el estado de ser se basan en la comunicación. La existencia, sin embargo, es específica en cuanto a qué, cómo y con quién vale la pena entablar comunicación. El estado de ser carece por completo de estas distinciones. Es un estado en el que la mente está en comunicación con todo lo que es real. En la medida en que permitamos que ese estado se vea coartado, en esa misma medida estaremos limitando la idea que tenemos acerca de nuestra propia realidad, la cual se vuelve total únicamente cuando reconocemos a toda la realidad en el glorioso contexto de la verdadera relación que tiene con nosotros.

Podemos leer en el Texto de UCDM  con respecto a Dios, que a menos que desempeñemos el papel que nos corresponde en la creación, Su gozo no será total porque el nuestro no lo es. Él ciertamente sabe esto. Lo sabe en Su Propio Ser y en la experiencia que Su Ser tiene de la experiencia del Hijo. El constante fluir de Su Amor se obstruye cuando Sus canales están cerrados, y se siente solo cuando las mentes que Él creó no se comunican plenamente con Él.

La revelación no es suficiente porque es una comunicación de Dios hacia nosotros solamente. Dios no tiene necesidad de que se le devuelva la revelación, lo cual sería claramente imposible, pero sí desea que se transmita a otros. Esto no se puede hacer con la revelación en sí, pues su contenido no puede ser expresado debido a que es algo sumamente personal para la mente que lo recibe. No obstante, dicha mente la puede extender a otras men­tes, mediante las actitudes generadas por la sabiduría que se deriva de la revelación.

Para el ego, la comunicación es separación, pues separa mediante el cuerpo, el único referente de su identidad. El Espíritu Santo, en cambio, utiliza el cuerpo para llegar a otros a través de él.

Para el Espíritu Santo el cuerpo es únicamente un medio de comunicación. Al ser el nexo de comunicación entre Dios y Sus Hijos separados, el Espíritu Santo interpreta todo lo que hemos hecho a la luz de lo que Él es.
No percibimos a nuestros hermanos tal como el Espíritu Santo lo hace porque no creemos que los cuerpos sean únicamente medios para unir mentes.

¿Qué características tiene las vías de comunicación fabricadas por el ego?

Hablamos haciendo uso de símbolos turbios y engañosos y no entendemos el lenguaje que hemos inventado. No tiene sentido, pues su propósito no es facilitar la comunicación, sino interrum­pirla. Si el propósito del lenguaje es facilitar la comunicación, ¿cómo puede tener sentido dicha lengua? Mas incluso este extraño y tergiversado esfuerzo de querer comunicar no comunicando, contiene suficiente amor como para hacer que tenga sen­tido si su intérprete no es su hacedor. Nosotros que la inventamos sólo estamos expresando conflictos, y el Espíritu Santo quiere liberarnos de ellos.

Por lo tanto, pongamos en Sus manos lo que queremos comunicar. Él lo inter­pretará con perfecta claridad, pues sabe con Quién estás en per­fecta comunicación.

Otra peculiaridad es que no sabemos lo que decimos, y, por lo tanto, no sabemos lo que se nos dice, pero nuestro Intérprete se da cuenta de lo que queremos decir en nuestro extraño lenguaje. Él no intentará comunicar lo que no tiene sen­tido, sino que separará todo lo que lo tiene, descartando el resto, y les transmitirá a aquellos que verdaderamente quieran comunicarse con nosotros lo que en verdad queremos comunicarles. Hablamos dos lenguajes al mismo tiempo, lo cual no puede sino ser algo ininte­ligible. Mas si uno de ellos no tiene sentido y el otro lo tiene, sólo este último puede utilizarse para la comunicación. El otro no haría sino obstruirla.

La comunicación desde la perspectiva del milagro.

El milagro es en gran medida como el cuerpo, en el sentido de que ambos son recursos de aprendizaje para facilitar un estado en el que finalmente se hacen innecesarios. Cuando se alcanza el estado original de comunicación directa con el espíritu, ni el cuerpo ni el milagro tienen objeto alguno. Es por ello, que el título de este Principio nos enseña que el milagro son medios temporales de comunicación.

Por otro lado, para que un milagro sea lo más eficaz posible, tiene que ser expresado en un idioma que el que lo ha de recibir pueda entender sin miedo. Eso no signi­fica que ése sea necesariamente el más alto nivel de comunica­ción de que dicha persona es capaz. Significa, no obstante, que ése es el más alto nivel de comunicación de que es capaz ahora. El propósito del milagro es elevar el nivel de comunicación, no reducirlo mediante un aumento del miedo.


La comunicación directa: la revelación.

La revelación produce una suspensión completa, aunque tem­poral, de la duda y el miedo. Refleja la forma original de comuni­cación entre Dios y Sus creaciones, la cual entraña la sensación extremadamente personal de creación que a veces se busca en las relaciones físicas.

La revelación nos une directamente a Dios.

La revelación es algo intensamente personal y no puede trans­mitirse de forma que tenga sentido. De ahí que cualquier intento de describirla con palabras sea inútil. La revelación induce sólo a la experiencia.

La revelación es literalmente inefable porque es una experiencia de amor inefable.

Las revelaciones son indirectamente inspiradas por Jesús debido a su proximidad al Espíritu Santo y a que se mantiene alerta para cuando, nosotros, sus hermanos estemos listos para recibir la revelación. De esta manera puede obtener para nosotros más de lo que podríamos obtener para nosotros mismos.

El Espíritu Santo es el mediador entre la comunicación superior y la inferior, y mantiene abierto para la revelación el canal directo de Dios hacia nosotros. La revelación no es recíproca. Procede de Dios hacia nosotros, pero no de nosotros hacia Dios.

Pongo punto final a este estudio compartiendo con todos vosotros el contenido que se recoge en las Lecciones del Libro de Ejercicios de UCDM:

La revelación de que el Padre y el Hijo son uno alboreará en toda mente a su debido tiempo. Sin embargo, ese momento lo determina la mente misma, pues es algo que no se puede enseñar.
Ese momento ya ha sido fijado. Esto parece ser bastante arbi­trario. No obstante, no hay nadie que dé ni un solo paso al azar a lo largo del camino. Todos lo han dado ya, aunque todavía no hayan emprendido la jornada. Pues el tiempo tan sólo da la impresión de que se mueve en una sola dirección. No hacemos sino emprender una jornada que ya terminó. No obstante, parece como si tuviera un futuro que todavía nos es desconocido”.
(Lección 158. Libro de Ejercicios)

Sea cual sea el momento que la mente haya fijado para la revelación ello es com­pletamente irrelevante para lo que no puede sino ser un estado constante, eternamente como siempre ha sido, y como ha de seguir siendo eternamente. Nosotros simplemente asumimos el papel que se nos asignó hace mucho, y que Aquel que escribió el guión de la salvación en el Nombre de Su Creador y en el Nombre del Hijo de Su Creador, reconoció como perfectamente realizado”. (Lección 169. Libro de Ejercicios)

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Acuario (V)

RECOMPENSA DE LOS QUE TODO LO RENUNCIAN POR CRISTO

28 Pedro entonces comenzó a decirle: Pues nosotros hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido. 29 Respondió Jesús: En verdad os digo que no hay nadie que, habiendo dejado casa, o hermanos o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o campos, por amor de mi y del Evangelio, 30 no reciba el céntuplo ahora en este tiempo en casas, hermanos, hermanas, madre e hijos y campos, con persecuciones, y la vida eterna en el siglo venidero, 31 y muchos primeros serán los últimos, y los últimos, los primeros.

Podría haber tomado la palabra cualquier otro de los discípulos, y sin embargo, es Pedro quien se pronuncia. En verdad, deber ser así cuando se trata de dar testimonio de las acciones. Pedro-Capricornio, se dirige a Jesús, un Jesús que protagoniza el amor en Acuario, y le revela que sus obreros han dejado cuanto tenían para seguirlo. Ellos han renunciado a sus creencias antiguas y ahora caminan junto a la Nueva Consciencia con el propósito de servirla.

Es preciso que esta renuncia a lo que éramos se produzca en Acuario, es decir, en nuestro pensamiento, no en el Mundo Material, como muchos han podido interpretarlo. Conozco personas que han abandonado a sus cónyuges, a sus hijos, sus trabajos, por dedicarse a la vida espiritual. Y yo me pregunto, ¿cómo puedo amar a nivel universal, si no amo a nivel individual?

Si interpretamos la sentencia de Jesús, aplicada a las pertenencias del Mundo Mental, a la riqueza de creencias, entonces sí podremos entender el mensaje Crístico. No podemos apegarnos a tendencias, ya sean estas, hermanos, hermanas, madre o padre, ni a nuestras obras, hijos, campos, etc. Si amamos ingeniosamente, sin posesiones, entonces, nuestro pensamiento, que nos ha llevado a identificarnos con nuestros seres queridos y nuestras obras, se enriquecerá, elevándose, y recibiremos el céntuplo de lo que teníamos, es decir, si antes teníamos un hermano, ahora tendremos cien, si antes teníamos una madre, ahora tendremos cien; y con ello, debemos entender que nuestra visión del mundo deja de ser personal, para convertirnos en seres universales.

Ese cambio en la estructura fija del pensamiento, se producirá cuando la Nueva Consciencia penetre en Acuario. El paso no será fácil; es más, nos anuncia Jesús, que se producirán persecuciones. Siempre ha sido así. Siempre que se ha dado un cambio revolucionario en las capas sociales promovidas por las reformas ideológicas, el sector que teme ser aniquilado, para salvaguardar su hegemonía, persigue a los reformistas con el propósito de convencerles para que desistan en su empeño.

Se ha querido ver en la figura de Jesús, la imagen de un revolucionario. Pero, lo que en verdad se ha interpretado como una filiación política, no es otra cosa, que la fuerza innovadora y renovadora que el amor universal representa frente al egoísmo anárquico del viejo sistema.

Continúa Jesús anunciando, que aquellos que han sido capaces de abandonar, de liberarse de las ataduras a los viejos preceptos, conseguirán la vida eterna en el siglo venidero, es decir, en la próxima existencia. Es de suma importancia, realizar los Trabajos de Liberación del signo de Acuario, pues ello nos permitirá no tener que reencarnar nuevamente en el Mundo Material.

Si ya no hay apegos, ni proyecciones en lo material, no necesitaremos volver al plano físico, y la energía mental, la Nueva Consciencia intelectual, se desarrollará en el reino del Padre, en los Mundos Espirituales.
“Y muchos primeros, serán los últimos, y los últimos, los primeros”.

Con estas palabras, Jesús revela una nueva verdad a la consciencia, una consciencia que acostumbrada al antiguo orden, necesita recibir una nueva información. Hasta ahora, las viejas creencias argumentaban que el principio es el principio, y que lo último es lo último. Esta es la reflexión, cuando se trata de conquistar el Mundo Material. Pero ahora, se trata de penetrar en el Reino del Padre, el Reino de la Unidad.

Tomemos el Árbol Cabalístico y apliquemos los conceptos que conocemos en él. Malkuth representa el punto final del viaje que conduce la energía a convertirse en acción concreta. Malkuth es el Mundo Material que como hemos dicho, no tiene cabida en el Reino. Los diferentes Planos que constituyen el Árbol Cabalístico están relacionados con cada uno de los tres aspectos de la Divinidad. El Poder, Plano Emanativo-Fuego; la Gloria, Plano de Creación-Agua, y el Reino, Plano de Formación-Aire. Hemos dicho que el viaje de la consciencia se manifiesta en dos trayectos, uno conocido como Involutivo y otro como Evolutivo. El Involutivo nos lleva de Kether a Malkuth, donde Kether es lo primero y Malkuth, lo ultimo. Es por ello, que nos dicen, que los primeros serán los últimos. Ahora bien, en el proceso Evolutivo, representado por los Trabajos Crísticos, Malkuth, que era lo último, será el primero para penetrar en el Plano de Formación, es decir, en el Reino.

Jesús, con este mensaje, nos enseña el camino de retorno hacia los Mundos Espirituales, indicándonos al mismo tiempo, que para penetrar en el Reino es necesario realizar un cambio en la estructura mental, un cambio que ya hemos comentado.

martes, 26 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Acuario (IV)


EL PELIGRO DE LAS RIQUEZAS

17 Salido al camino, corrió a Él uno, que arrodillándose, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué he de hacer para alcanzar la vida eterna? 18 Jesús, le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino solo Dios. 19 Ya sabes los mandamientos: No matarás, no adulterarás, no robarás, no levantarás falso testimonio, no defraudarás, honra a tu padre y a tu madre. 20 El le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. 21 Jesús, poniendo en él los ojos le amó y le dijo: Una sola cosa te falta: vete, vende cuanto tienes y dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego ven y sígueme.

Comienza el cronista situándonos en la posición donde se desarrollarán los Trabajos. Él nos dice: “Salido al camino...”. Debemos entender con ello, que nos encontramos de nuevo en la ruta que corresponde a la dinámica que debemos conquistar. Anteriormente hemos recapitulado los Trabajos de Libra, ahora salimos de nuevo al camino; es decir, nos dirigimos a los Trabajos propios del signo Acuario, los que corresponde al segundo decanato. Es el momento en el que la consciencia se manifiesta en el proceso de interiorización de las leyes divinas; es la hora de aprender a acumular las energías de la verdad y a utilizarla. Veamos como nos describe Jesús, esta enseñanza.

Hasta Él, corre un hombre que desea conocer lo que debe hacer para alcanzar la vida eterna. Ese hombre llama a Jesús, Maestro bueno, y a pesar del reconocimiento, del "cumplido", Jesús, le contesta que nadie es bueno, sino solo Dios.

Pudiera parecer una respuesta incoherente, sin embargo, no lo es. Debemos tener presente, que Acuario debe llevarnos a conocer las energías creadoras y la organización cósmica. Cuando estudiamos el Génesis, comprendemos que la unidad primordial, la máxima verdad, lo realmente bueno, es Kether-Dios. Esa unidad, manifestándose en Hochmah, dio lugar en una primera etapa a la división de las emociones. Este estudio puede el estudiante encontrarlo en la Obra de Kabaleb, “Los Misterios de la Obra Divina”.

Aquí nos conformaremos con anunciar el propósito de Jesús, de dar a conocer a esa voluntad-hombre, el esquema del orden creativo; la única y buena verdad es Kether-Dios. De Él ha nacido todo lo que conocemos en relación con nuestro sistema solar, a nuestro universo.

Jesús, continua respondiendo al buscador, y le remite al cumplimiento de la antigua ley, a cumplir los mandamientos. Con esta respuesta, le sigue revelando la mecánica cósmica. Para poder acceder a Kether, para alcanzar la vida eterna, es imprescindible integrar en la consciencia, los mandamientos. Si nuestro comportamiento no respeta o viola alguno de estos preceptos divinos, y nuestra voluntad persigue alcanzar el reino del Padre, nos estaremos mintiendo, no podremos desligarnos de las ataduras materiales mientras que tengamos que cumplir la ley en el Mundo Físico.

Pero nuestro hombre-voluntad ya cumple con los preceptos, los ha guardado desde su juventud, es decir, se encuentra en un nivel evolutivo que ha de permitirle avanzar. Ese hombre es el que ha terminado los Trabajos de la Columna de la Izquierda, pero aún le queda dar un importante paso. Ha conquistado el Séfira Binah, y desea penetrar en Kether. Es por ello, que Jesús, poniendo en él los ojos, le amó y le dijo: “una sola cosa te falta: vete, vende cuanto tienes y dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo”.

El Sendero que une Binah-Hochmah, se corresponde con los Trabajos de Acuario. La astrología convencional atribuye a Urano-Hochmah la regencia de Acuario, y una corregencia a Saturno-Binah. Como se puede comprobar, estos Séfiras están presentes en la dinámica que estamos estudiando. Mientras que el hombre necesite aprender de los Mandamientos, ese Acuario, responderá más a las influencias de Saturno; mientras que si ya ha guardado los preceptos divinos, responderá a los latidos de Urano.

Kabaleb nos describe los Trabajos del Sendero que une Binah-Hochmah con la frase: “Deja todo lo que tiene y sígueme”. Ahora comprendemos por qué esto es así. Llegado un momento de nuestra evolución., debemos trascender las leyes y estar dispuestos a algo que no siempre es fácil, “dejar toda nuestra hacienda”. Esa “hacienda” es la que nos mantiene prisioneros de nuestras posesiones. Esa hacienda no es tan solo material, es más, estando en la dinámica de Acuario, yo diría que Jesús nos advierte, de que lo que tenemos que “vender” son nuestros procesos mentales, pues si nuestros pensamientos nos inducen a poseer, entonces, no nos podremos desprender jamás de lo que tenemos.

Jesús-Amor, le está diciendo al hombre rico en conocimientos, en leyes, en normas, vende lo que sabes, es decir, sácale provecho, toma consciencia de todo ello, y con lo que obtengas, dáselo a los pobres, esto es, utilízala para alimentar a las nuevas tendencias que ya se encuentran en ti, pero que nunca has alimentado.
Si obramos así, tendremos un tesoro en el cielo, es decir, nuestra riqueza ya no será terrenal, sino espiritual.

22 Ante estas palabras se anubló su semblante y se fue triste, porque tenía mucha hacienda. 23 ¡Cuan difícilmente entrarán en el reino de Dios, los que tienen hacienda! 24 Los discípulos se quedaron espantados al oír esta sentencia. Tomando entonces Jesús, de nuevo la palabra, les dijo: Hijos míos, ¡cuan difícil es el entrar en el reino de los cielos! 25 Es más fácil a un camello pasar por el hondón de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios. 26 Más aún se pasmaron, y decían entre si: Entonces, ¿quién puede salvarse? 27 Fijando en ellos Jesús, su mirada, dijo: A los hombres si es imposible, más no a Dios, porque a Dios todo le es posible.

En esta parte del pasaje comprendemos que Jesús, cuando habla de “hacienda”, no se está refiriendo a las posesiones materiales, sino a la riqueza mental, a nuestro Cuerpo de Pensamiento, a cómo pensamos. Esa “hacienda”, esta representando nuestra ciudadela intelectual, nuestro Mundo Mental, donde atesoramos nuestras ideas y donde verdaderamente encontramos el criterio de riqueza.

La materia en si misma no es ni más valiosa ni menos, es el hombre quien interpreta, con su mente, lo que tiene valor y lo que no. Si ponemos un ejemplo tal vez lo comprendamos. Si le damos un alto valor material al oro, o al platino, no es tanto por su belleza, como por su escasez. Tener algo que otros no pueden tener, es para el hombre motivo de valor, pero no deja de ser un valor acuñado por el hombre y no por Dios. Es por ello que los discípulos se espantan; ellos son hombres y conocen que sus riquezas están en sus creencias. Si ahora Jesús, les dice, vende tus creencias y lo que te den por ellas, dáselos a los pobres, o lo que es lo mismo, deja todo lo que tienes en tu mente, y sigue al corazón, entonces no podemos evitar quedar pasmados. ¡Cómo ahora, éste nos dice esto! -pensaron-.

Si toda mi vida me he llevado interpretando las viejas escrituras, si he cumplido la ley al pie de la letra, si conozco todos los misterios, ¿cómo puedo olvidarme de todo cuanto se, para entrar en el reino de Dios? ¡No lo comprendo!

Recuerdo en estos momentos una conversación mantenida con Félix Gracia, y otros compañeros, en la que nos anunciaba en breves palabras, el fruto de su última revelación. Él nos contaba que había comprendido, que para entrar en el reino del Padre, las Escuelas de Misterios, donde se impartían técnicas y conocimientos de todo tipo, tenían un papel limitado. Estas Escuelas nos ayudan a cubrir una etapa del Sendero, pero ellas no tienen las llaves que nos permitirán penetrar en el reino. Esa llave estaba en manos del Espíritu Santo, el Mediador entre Dios y el hombre. Entonces comprendí a Félix, y hoy sigo compartiendo aquellas palabras, pues si nos conformamos con poseer conocimientos y no estamos dispuestos a trascenderlos para dar testimonio del Amor, responderemos como el hombre al que Jesús, invitó a vender su hacienda: agacharemos la cabeza y nos iremos entristecidos pensando en que no podremos dar ese importante paso.

Jesús, pone de manifiesto la doble personalidad que se dan cita en el ser. Por un lado, los deseos humanos, por otro la Voluntad Divina. Los primeros, no podrán nunca entrar en el reino y ello es debido a que en el reino del Padre no tiene cabida el reino material. A los segundos, es decir, a la naturaleza divina, si les será permitido, pues su creación es la consciencia.

lunes, 25 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Acuario (III)


BENDICE JESÚS A LOS NIÑOS

13 Presentáronle unos niños para que los tocase, pero los discípulos los reprendían. 14 Viéndolo Jesús, se enojó y les dijo: Dejad que los niños vengan a mi y no los estorbéis, porque de los tales es el Reino de Dios. 15 En verdad os digo: quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. 16 Y abrazándoles, los bendijo imponiéndoles las manos.

Suele ocurrir con mucha frecuencia, cuando nos encontramos en la dinámica de Acuario, que nuestra verdad, esa verdad que hemos conseguido descubrir, nos lleva a impedir que otras nuevas verdades puedan tener sentido. El fanatismo y la vanidad intelectual son el gran error con los que se identifica el que vive las energías de este signo. Jesús, llama niños a las fuerzas nacientes. Esas fuerzas infantiles, en edad de crecimiento, son las energías de Libra, la fuente de donde emana y nacen todas las ideas, todos los pensamientos. Si con nuestra verdad, impedimos que fluyan nuevos proyectos, nuevas formas de entender la vida, estaremos actuando como lo hacen los discípulos en el pasaje, reprendiendo a los niños.

Aún nos encontramos en el primer decanato de Acuario, la presencia de esos niños representando las influencias de Libra, así nos lo indica. Debemos permitir que esas nuevas energías nos renueven, nos toquen, pues si no estamos abiertos a las fuerzas Yod, a las fuerzas del Padre, no podemos conectar con el reino de Dios. El niño es el portador de ese reino, pues ambos Trabajan en el mismo nivel de energías. Abracemos a esa voluntad naciente y permitámosles crecer en nuestro interior, es decir, démosle nuestra bendición y actuemos en su nombre; o lo que es lo mismo, impongámosles las manos.

domingo, 24 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Acuario (II)



LA CUESTION DEL DIVORCIO
2 Llegándose unos fariseos, le preguntaron, tentándole, si es licito al marido repudiar a la mujer. 3 El respondió y les dijo: ¿qué os ha mandado Moisés? 4 Contestaron ellos: Moisés manda escribir el libelo de repudio y despedirla. 5 Dijoles Jesús: Por la dureza de vuestro corazón os dio Moisés esta ley; 6 pero al principio de la creación los hizo Dios varón y hembra; 7 por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, 8 y serán los dos una sola carne. De manera que no son dos, sino una sola carne. 9 Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. 10 Vuelto a casa, de nuevo le preguntaron sobre esto los discípulos; 11 y les dijo: El que repudia a su mujer y se casa con otra, adultera contra aquella, 12 y si la mujer repudia al marido y se casa con otro, comete adulterio.

No podemos olvidar, que nos encontramos en el terreno que mejor dominan los fariseos, el Aire. Conocemos que Binah-Ley rige sobre este Elemento, y sabemos que los fariseos y escribas son los máximos representantes de esa ley en su proceso involutivo. A partir del momento en el que se produce un cambio en la consciencia que nos lleva a identificarnos con el amor en vez del rigor, debemos esperar que los representantes del antiguo orden nos tienten para demostrar su valía, su verdad.
Para la Nueva Consciencia le resultaría más cómodo rechazar la ley mosaica, la ley rigurosa, pues hemos dejado de aplicarla de nuestras vidas vía externa, es decir, hemos aprendido a ser ley, lo que nos ha llevado a actuar con una nueva creencia, la del amor y el perdón. La comprensión del dolor vivido en nuestras carnes, nos lleva a amar el dolor del otro. Sin embargo, Jesús-amor no interpreta la ley mosaica como mala, sino que reconoce cuando es necesaria su aplicación. El endurecimiento de nuestro corazón nos hace refractarios a ser fieles portadores de la voluntad del Padre; los deseos egoístas nos alejan de la unidad, nos separan de Dios, de la Verdad, y tanto es así, que es necesario que el rigor de la Ley nos de argumentos para rectificar nuestro comportamiento, para comprender los efectos del daño que causamos en los demás.
Mientras que nuestras acciones nos lleven a dar testimonio del mal, necesitaremos de la ley mosaica para aprender. Ahora bien, existe una verdad más transcendente, una verdad que no se encuentra “oculta” en los ropajes de la ley, es una verdad que nos hace libres. Esa verdad pertenece a Kether-Padre, y podemos tomar consciencia de ella por vía intuitiva, es decir, de primera mano, aunque también es cierto que podemos hacerlo a través del amor, es decir, a través de la naturaleza Crística que revela la Luz a todos los que tienen fe, y a todos los que creen.
¿Es lícito al marido repudiar a la mujer?
Nuestra naturaleza mental antigua llamada fariseo, nos lleva a la búsqueda de la verdad, es decir, nos invita a cuestionarnos la certeza de la Ley. Esta dinámica es propia del signo de Acuario. Es en este Arquetipo donde el Aire se encuentra en fase He, esto es, de interiorización, y su objetivo no es otro que descubrir con el Cuerpo Mental la conexión que existe entre la naturaleza humana y la divina. Si en Libra nacía la “voluntad de ser los demás”, es decir, la voluntad de unificar, en Acuario surge el “deseo de ser los demás”, el amor fraternal y universal. El conocimiento de las leyes cósmicas, del universo, nos permite interpretar la naturaleza humana desde la igualdad. Todos somos iguales ante la ley divina. Reconocer esa igualdad internamente ha de permitirnos dar respuestas a esa visión farisaica, de que no es lícito al marido, es decir, a la voluntad-Fuego, repudiar a los deseos-Agua-mujer.
Sería ir en contra de la doctrina que proclama el Cristo. Él es Unidad, Amor y Perdón, ¿cómo ahora iba a responder afirmativamente a los fariseos? Una cosa es lo que Moisés recogió de boca de Jehová y otra cosa es la Voluntad de Dios. Podríamos preguntarnos, ¿acaso son contrarios estos aspectos? No, no son contrarios, pero debemos comprender que las diferentes vías de aprendizaje estaban condicionadas por las propias necesidades de evolución. Binah se convierte en Ley, lo que no significa que debamos permanecer eternamente en este estadio de consciencia. Aún nos queda por recorrer los Trabajos de Hochmah y Kether. Como ya hemos repetido en muchas ocasiones, es Hochmah-Amor quien manifiesta el rostro invisible de Kether. Por lo tanto, contestemos a nuestros fariseos internos, e igualmente a los externos, que mientras nuestro corazón esté endurecido necesitaremos de la ley en la que nosotros mismos creemos y aplicamos. Pero cuando nuestro corazón ame con pureza, entonces, hagamos la Voluntad de Dios: “lo que Dios ha unido no lo separe el hombre”.
Quizás al estudiante no se le haya pasado el detalle de la relación existente entre la cuestión planteada por los fariseos -el repudio- y el signo de Libra, donde se desarrollan los Trabajos de matrimonio y complementación.
Acabamos de adentrarnos en la dinámica de Acuario, y su primera puerta, es decir, su primer decanato, nos lleva a las tierras de Libra, donde recapitulamos sus Trabajos. En Acuario es necesario forjar la verdad, establecer respuestas, investigar nuevas ideas. No podemos permanecer inmóviles, debemos estar dispuestos a progresar en el campo del intelecto, y la Luz de Cristo iluminará nuestro pensamiento dándonos argumentos nuevos para que rectifiquemos nuestras viejas creencias. Ya dijimos que Acuario nos lleva a la comprensión de la Obra creadora. Jesús, en este pasaje, nos revela su saber sobre el uso que debemos hacer de las fuerzas creadoras. Él sabe que el universo surge tras la unión del hombre-Fuego-Voluntad Divina, y la mujer-Agua-Amor Divino. El universo es el hijo-Aire-Inteligencia Divina. Cada célula de ese universo, es decir, cada energía inscrita en los Zodiacales, en los planetas, y en el hombre, es portadora de esa Inteligencia Divina. Por lo tanto, cuando se produce la unión de un hombre y una mujer, se esta produciendo un encuentro sagrado, en el sentido de que están actuando como Dios actuó en su proceso creador.
Si llegado a este punto, la voluntad-hombre decide repudiar a los deseos-mujer y la abandona, la célula de unidad creada por su unión se dividirá. Cuando un hombre y una mujer se unen no es un hecho fortuito, ni casual. Ese encuentro -sagrado- responde a una necesidad de complementación. La parte de nuestra personalidad, de la que no somos conscientes para alcanzar la unidad, se encuentra en el otro-yo, y viceversa. Una vez cristalizada esa unidad, si con el tiempo, bien el hombre-voluntad o la mujer-deseos, decide abandonar su otra parte, su complemento, para unirse a otro, estará cometiendo un acto de adulterio, en la medida en que se ha producido una alteración importante en su sistema de unificación celular. A niveles de reacciones químicas, cuando los componentes positivos y negativos de una célula se separan, y se produce una interferencia en otro orden celular, los trastornos que se manifiestan son verdaderamente desastrosos. El desequilibrio celular degenera en enfermedades mortales, como el cáncer.
Es necesario que, a través de Acuario, comprendamos el papel de las fuerzas con las que Trabajamos, y la respuesta del Maestro nos descubre este misterio.