sábado, 10 de marzo de 2012

Astrología Cabalística: "Los Planetas - Urano"


URANO

  • Rostro material del Séfira Hochmah.
  • 1ª manifestación visible de Kether-Padre: heredero de sus virtudes y camino que conduce a Él.
  • Amor-Sabiduría. Iniciador, el que descubre, el que revela.
  • Chispa permanentemente activa para encender el fuego de la conciencia.
  • En el mundo intelectual, su influencia es negativa/pasiva, no conduce activamente la inteligencia al descubrimiento de la verdad, sino que actúa por revelación: flash que ilumina.
  • Para el hombre ordinario: ramalazo de locura; idea descabellada.
  • Se revela al alma, cuando el individuo ha alcanzado cierto nivel moral. Entonces, conoce, impregnado de su saber, los secretos de la organización cósmica.
  • Regalo de la providencia, recompensa en sus oscuras investigaciones.
  • En el mundo emotivo, su influencia es positiva, es conductor del deseo, que lo orienta hacia metas sublimes.
  • Nos lleva a la Revelación de un mundo más alto.
  • Rompe con el mundo de abajo.
  • Destruye todo lo que no es conforme a los planes del creador.

SUS REPRESENTACIONES

  • El conocimiento relámpago. Acontecimientos repentinos, sorprendentes y de graves consecuencias (terremotos, revoluciones, adulterios, divorcios).
  • Destrucción de lo viejo y creación de lo nuevo. Revolución. Acciones violentas ante limitación de la libertad.
  • Dominio de las radiaciones y ondas de la física moderna hasta la destrucción del átomo.
  • Sectores radicales políticos. Innovadores, reformadores. Herejes. Genios. Inventores.
  • Descubridores. Originales. Estrafalarios. Locos.
  • El Superhombre. Espíritu liberalizador. Ideas comunitarias. Altruismo.
  • Metafísicos. Psicólogos. Radiotelefonistas.
  • Intuición y Genio.
  • Preocupación mística y oculta.
  • Voluntad inflexible. Independencia. Poder y autoridad.
  • Circunstancias providenciales.
  • Variables; espasmódicos; impulsivos; proféticos; destructivos; rebeldes. Necesidad de dominio; amores clandestinos; perversión de la función creadora.
  • Rige sobre la aviación; la electricidad y la astrología. Alquimistas; artistas creadores.
  • Liberación espiritual. Progreso tras realización (Saturno). Disgregador de las formas. Alteración súbita de la conciencia. Iluminación.
  • Trascendente (transciende la consanguinidad, la materialidad, la posesividad de las cosas y de las personas, del miedo).
  • El amor y la sabiduría. Creativo poder del Espíritu Universal.
  • La voz de Dios. Poder de la mente universal. Amor que todo lo abarca.
  • No nos "sacude" al menos que necesitemos ser sacudidos.
  • El más dinámico de todos los planetas.
  • Sus amores no tienen nada que ver con las ceremonias y reglamentos: Amor libre.
  • Sus penas son agonías del alma, y sus castigos catastróficos.
  • Nuestra habilidad para ver más lejos, más hondo, más alto, más bajo.
  • Fusionador de dicotomías.
  • Donde se siente más inmediatamente los cambios. Necesidad de libertad personal.

viernes, 9 de marzo de 2012

Astrología Cabalística: "Los Planetas - Neptuno"

  • En la mitología, Neptuno aparece como un hijo de Saturno, al que Júpiter, cuando se calza la corona del Olimpo, le da el dominio del mar. Es Júpiter quien le da atribuciones a Neptuno.  
  • Convencionalmente, a Neptuno se le da la regencia sobre Piscis, signo que rige el mar. Piscis es el Vav del Elemento Agua, que está bajo dominio de Binah, cuyo atributo es Inteligencia Activa y cristalizante. Existe una relación entre Deseo-Agua y Razón-Binah. Piscis, en su realización final une Deseos/Razón. Por esta pista encontramos la función de Neptuno.
  • Es la Octava Superior de Mercurio: Supermente trabajando en los mundos de arriba, llevando las realidades abstractas del Mundo de Emanaciones al Mundo de Creaciones.
  • Neptuno convierte en nociones perceptibles por nuestra mente y nuestros sentimientos lo que se encuentra "arriba" en estado potencial creador.
  • Gracias a Neptuno la creación se convierte en una historia coherente.
  • Neptuno nos revela el conocimiento, el objetivo, el plan de la divinidad, y comprenderemos, mental y emocionalmente, porqué las cosas son así, y veremos cómo serán las cosas en el futuro, pues revela el plan completo de la creación.
  • Aparece visión de conjunto y gracias a ello se puede comprender porqué es preciso adoptar un comportamiento determinado y el objetivo que persiguen las leyes.  
  • Neptuno revela los planos, da una visión de la Obra, pero no es el que la ha concebido.
  • Neptuno no da la visión de lo que explica, no produce la clarividencia, ya que es muy difícil contar en una imagen el desarrollo de un proceso cósmico.
  • Sus respuestas solo pueden ser captadas por la mente y comprendida por los sentimientos.  
  • De él nos viene el don de la profecía. Es el Revelador.
  • Nos aporta el conocimiento de lo que hay que hacer desde el principio hasta el final.
  • Los planetas aspectados nos revelarán su identidad.
  • Los malos aspectos: el mensaje no llega correctamente al individuo, y se producirán errores de interpretación. Se persuaden de que el error es la verdad.
  • Rige sobre las ciencias ocultas.
  • Malos aspectos: sistemas descabellados. Observaciones erróneas.

SUS REPRESENTACIONES
  • Caos y su dominio por medio de la transformación. Sublimación y espiritualización de los instintos y sentimientos primitivos que actúan en el inconsciente.
  • Huida de la realidad: estupefacientes; narcóticos; visiones; alucinaciones; ilusiones; devaneos; utopías; engaños; sueño; nirvana.
  • Lo incomprensible e intangible; lo descabellado y desconcertante.  
  • La vida psíquica. Plano astral.  
  • Talentos ocultos. Facultades psíquicas. Mediumnidad. Gran imaginación.
  • Lo material sin forma tangible (mar, nieblas, perfumes, etc).
  • Aguas subterráneas; lugares lúgubres. Hospitales; manicomios.
  • Beneficencia pública y privada. Filántropos. Sectas esotéricas. Trucos y engaños. Charlatanes.  Fanfarrones; estafadores; criminales; contrabandistas; comercio clandestino; espías; agentes secretos.
  • Artistas; músicos; pintores; clérigos; místicos.  
  • Amor universal.
  • Sutilidad; romanticismo; ternura; sensibilidad; misticismo; compasión.
  • Fanatismo a los ideales pseudoreligiosos; entrega de sí mismo totalmente sumisa.
  • Fobias; miedos obsesivos, incomprensibles e inexplicables.
  • Inestabilidad; escapismo; engaño a los demás y a uno mismo; histeria; adicción a la evasión; drogas; bebidas; desorden; indolentes; fraudes; instrumentación negra.
  • Necesidad de idealizar; búsqueda de la perfección.
  • Amplía el alcance de la mente y permite en trance y visiones penetrar en el mundo de los valores espirituales universales.
  • Necesidad de "glamour"; falso brillo. Experiencias sensoriales aconvencionales.
  • Hágase tu voluntad. Transmisor de energías galácticas.
  • Vibración femenina, impresionable, sensible, reflectiva, fluidica y receptiva.
  • Madre en sentido universal (Madre Iglesia).
  • Magia del arte (poseía, drama, baile, música, pintura y escultura). Facultad de idear belleza y de expresarla.
  • Sanador. Maestro.
  • Instrumento a través del cual grandes inteligencias hablan a la humanidad.
  • Idealidad fingida se utiliza deliberadamente para el engrandecimiento y glorificación  propios y el dominio de la mente y cuerpo de otra persona.
  • Intento de escaparse de la presión de la voz interna que es la realidad del nativo. No puede encarar sus fracasos pasados para vivir espiritualmente.
  • Negativo: el Principio se ha pervertido en el pasado. Experiencias que causaron desdichas considerables.
  • Extraña emociones perturbadoras; deseos complejos y éxtasis peculiares; fantasías semejantes al trance; sueños fantásticos. Hipersensibilidad.
  • Transmutación a través de la Idealidad, de la Oración. Vivencia de Ideales elevados. Sentido de Unidad. Mística.
  • ¿Cómo expresamos la conciencia cósmica? ¿A través de qué patrones de experiencias?
  • El sentimiento-visión de que todos somos uno, lleva a compadecerse y sufre profundamente entregándose a los demás con un sentimiento de obligación. Pueden ser manejados por los demás.
  • Ámbito de la vida que idealizamos o escapamos de ella motivados por impulsos de la mente inconsciente.
  • Portador de luz. Nos elevará con el tiempo más allá del estado humano, haciéndonos divinos.
  • Los Dioses; Hermanos Mayores; Huestes espirituales que influyen en nuestra evolución.

jueves, 8 de marzo de 2012

Astrología Cabalística: "Los Planetas - Génesis (II)"


La serpiente, aparece como la más astuta (2º He de Binah = Marte) de cuantas bestias habitaban en el campo (Mundo del Deseo).
La tentación de utilizar con precipitación y con individualismo los poderes divinos. Esta es una de las aportaciones de Marte-Gueburah.
La serpiente podemos interpretarla como el "ardor", la pasión por conocer. Fijémonos como tienta a Eva, la representante del inconsciente humano, de las emociones, lo femenino. La lleva a malgastar la energía divina, lo cual, propicia la identificación con la separación, con el dolor, con el miedo, con el sufrimiento, con el trabajo.
Marte-Serpiente, nos abre los ojos a la individualidad.
Marte propicia el descubrimiento de nuestra desnudez, la pérdida de la pureza.
Vemos como Saturno-Jehová, es el supervisor de Marte-cuerpo emocional: ¿dónde estás? Se dirige a la conciencia.
Marte es el impulso maldito que nos lleva a cometer errores, a generar karma. Se establece enemistad entre Marte y los deseos-Mujer.
Marte, lleva al Sol y a la Luna a abrir los ojos, descubriendo la unidad separada: la individualidad.
A la Luna, Saturno-ley, la "castiga" con la multiplicación de las preñeces. Igualmente, a parir con dolor.
A partir de la separación propiciada por Marte, la Luna-mujer ha de buscar a su marido-Sol, el cual, "te dominará".
Al Sol, Saturno le dice: Por ti será maldita la tierra (conciencia).
Con trabajo (Marte) comerás de ella el tiempo de tu vida (al perder la luz, difícilmente podrá alimentarse de esa plenitud anímica del anterior período de unidad).
Te dará espinas y abrojos (la conciencia se despertará a través de esas espinas).
Con el sudor de tu rostro comerás el pan. (Cada vida, cada rostro, nos pone a elaborar pan-conciencia. Con ella tenemos que alimentarnos).
Hasta que vuelvas a la tierra (Es decir, hasta que adquieras la conciencia de unidad de Hesed-Paraíso). Pues de ella has sido tomado. (En efecto, de la unidad ha surgido la individualidad). Ya que polvo eres, y al polvo volverás. (Ya que esencia cósmica creadora eres, y a ella volverás).
El Sol-Adam, pone a la Luna-mujer, el nombre de Eva, que significa: Ser que transmite la vida (las experiencias).
Adam y Eva, Sol y Luna, cubrieron sus cuerpos con túnicas de pieles. (Envoltorios para que adoptasen una identidad en el Plano que se encuentran).
Saturno-ley-Instructor revela: He ahí al hombre hecho como uno de nosotros. Conocedor del Bien y del Mal. Expulsémosle del Paraíso, no vaya ahora a tender su mano al Árbol de la Vida y comiendo de él, viva para siempre.
Hecho como uno de nosotros: se refiere a que tenía sus mismas cualidades y poderes creadores.
Conocedor del Bien y del Mal. ¿Qué es el bien y qué es el mal?.
Bien = Fuego. Mal = Agua. Conocer = Aire.
Es conocedor, porque ha actuado con sus emociones en el propósito de crear a niveles materiales. Sin embargo, no estaba preparado su cuerpo mental para comer de ese Árbol del Saber. Al no conocer el arte de la creación, la fase de las reglas y límites, se las salta. Se "come" la fase Vav-Binah, pasando de los deseos-He directamente a los logros (2º He-frutos).
Si come del Árbol de la Vida, esto es, sí utiliza todos los poderes divinos sin estar preparado para ello, estando inmaduro como hemos visto, lo que hará será perpetuar su error y malgastará su potencial creador.
Es preciso que Binah-Jehová-Ley, lo sitúe en conexión a su estado anímico: Lo arroja del Edén y lo manda a labrar la tierra-conciencia de la que había sido tomado (Hesed).
El hombre, dotado de un triple cuerpo y un triple alma (Físico-etérico; emocional y el mental) es expulsado de la Tierra de la Unidad.
Coloca a un Querubín en la puerta: Arcángel al servicio de Hochmah-Urano, guardando el camino del Árbol de la Vida. Ese Urano debe ser conquistado para volver a la tierra paradisíaca.
De la unión de Adam-Eva, Sol y Luna, nace Caín, el cual responde a las características de la Columna de la Izquierda, y Sefiróticamente a Hod-Mercurio.
He alcanzado de Jehová-Binah un varón = Hod-Mercurio.
Caín es labrador. (izquierda).
Otro hijo, Abel, que es pastor, lo que está en relación con la Columna de la Derecha, y concretamente con el Séfira Netzah-Venus.
Vemos a Caín-Mercurio cabizbajo por no ser aceptada su ofrenda. "Si obra bien = erguido". Caín-Mercurio no obra bien, el pecado se encuentra a la puerta como fiera acurrucada, acechando. Debe dominarla. La fiera-Marte siente apego a ti, del mismo modo como Marte pertenece a la misma Columna que Mercurio. Dado que Caín es hijo de Saturno-Jehová, Mercurio es hijo de la Inteligencia creadora, representa la mente, y ésta debe dominar a los instinto-Marte.
Mercurio-Caín da muerte a su hermano Abel-Venus, en el campo (donde se desarrolla el trabajo).
Mercurio, debe contestar a la Ley sobre sus acciones. ¿Qué haces? ¿Qué has aprendido?
Mercurio-Caín no sabe dónde está su hermano. La mente material, no quiere saber dónde está el legítimo heredero: el Espíritu. La mente concreta mata a la mente creadora.
Saturno dice a Mercurio: Maldito serás de la tierra. Cuando labres, no te dará sus frutos. No adquirirás conciencia si se mata la voz del espíritu creador.
Mercurio andará por ella fugitivo y errante. Así es la mente cuando se desvincula de lo eterno. Es superficial, vacía y vegetativa.
Mercurio teme: Cualquiera que me encuentre me matará. Las mentes débiles temen ser desposeída de sus valores, de su poder, de su existencia.
Si alguien matare a Mercurio, será 7 veces vengado. (Aquel que no utilice a Mercurio, deberá retrasar sus trabajos evolutivos hasta que cada uno de los 7 planetas deposite su semilla en él).
Saturno, dejó en Mercurio una señal para que nadie que le encontrara le hiriera. Mercurio es un He para Binah-Saturno, por lo que goza de su protección salvadora. Mercurio trabaja para Urano. No podemos darle muerte.
Mercurio se alejó de la presencia de la Ley-Jehová. Habitó la región de Nod (Noun-Vav-Daleth), la tierra de la individualidad de la conciencia, al Oriente del Edén.

Hasta aquí se dan los primeros trazos primordiales de la organización planetaria de acuerdo a los Trabajos del Proceso Involutivo, donde la personalidad humana ha de descubrir, en primer lugar, su individualidad, los poderes con los que ha sido creado, y a partir de ese momento, centrar su atención en la conquista de la unidad de un modo consciente.

En este primer tramo, los planetas actúan como "obreros". La ruta está trazada. Los materiales dispuestos (12 Zodiacales). A partir de ese punto, la conciencia tendrá que labrar la tierra a base de ardua labor. La ronda de encarnaciones se pone en marcha, hasta que conquistemos y dominemos los deseos y la mente. Hemos de retornar a ese paraíso perdido; hemos de alcanzar el "pase" para que el Querubín-Urano, nos permita el Reencuentro.

Desde este punto de inicio, donde las claves han sido trazadas, se pone en movimiento un proceso de crecimiento en orden espiral, donde los distintos rostros planetarios, adquirirán nombres diferentes. La meta es alcanzar el peldaño llamado Jesús, pues con él, se producirá un renacer, una reorientación en los senderos. La involución cederá su hegemonía a la evolución.

Los Trabajos Involutivos de la conciencia, dieron comienzo con Adam-Eva-Caín, y culminarán, con Zacarías-Isabel-Juan. A partir de ese estado, nace Jesús-Cristo, y con ello, la apertura de nuevos Trabajos, donde los Planetas ya no tendrán el mismo papel.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Astrología Cabalística: "Los Planetas - Génesis (I)"


GÉNESIS DE LOS PLANETAS

Como ya hemos tenido oportunidad de decir, la primera manifestación material de los Planetas se recoge en el Génesis, cuando se alude a los Trabajos del Cuarto Día de la Creación.

Si relacionamos este Proceso con el despliegue de los Elementos Creadores proporcionado por los Zodiacales para que Elohím -El, Los Dioses- llevara a cabo su creación, diremos que en el 4º Día se Trabajó con el Elemento Tierra, donde las Energías adquieren un ropaje material, una expresión formal y tangible. Por lo tanto, observamos que existe una relación estrecha entre lo sucedido en ese Cuarto Día y la manifestación externa de los Cuerpos Celestes.

Si seguimos desarrollando esta idea, hemos de completarla añadiendo que el hombre primigenio aparece por primera vez con ropaje físico en los albores del 4º Día de la Creación. Si tomamos el Árbol Cabalístico, vemos que el Triángulo Superior -Kether, Hochmah y Binah- representan el Plano de Emanación, donde ubica su cuartel general, Dios. Sabemos que de la Obra creadora de Dios, emergió en las arenas de la evolución el hombre. Si aplicamos esta idea al Árbol Cabalístico, tendremos que situar al hombre en el Séfira Hesed el que recoge el fruto de la Obra creadora y el que se convierte al mismo tiempo en la semilla de un nuevo Plano de conciencia. Hesed representa la "tierra" dispuesta por Elohím para que el hombre desarrollara sus potencialidades. Hesed es el Paraíso donde aparece por primera vez la humanidad representada por Adam y Eva.

Tenemos por lo tanto nueva información que podríamos añadir a la que ya habíamos obtenido. El hombre, el Elemento Tierra y los Cuerpos Celestes, están Trabajando todos en un mismo Plano de Manifestación, por lo que podremos extraer mucha información si los analizamos con esa visión de conjunto, es decir, si conocemos lo que ocurrió al hombre original en el Paraíso, si somos capaces de intuir y aplicar a niveles planetarios las anécdotas que acontecieron en aquellos remotos días, tendremos a nuestro alcance un conocimiento esencial que nos ayudará a comprender el sentido trascendente de los Planetas y, al mismo tiempo, del alma humana.

Hemos de indicar algo muy importante para comprender el trabajo que a continuación vamos a desarrollar. La andadura del alma humana desde que emergió en el Primer Día de la Evolución hasta alcanzar su fin último, convertirse en un Ser Creador, en un Dios, objetivo que se conseguirá cuando complete los Trabajos del Sexto Día de la Creación, debe cubrir dos tramos de distinta dirección. En una primera fase, que comprenden los Trabajos de los 4 primeros Días de la Creación, el hombre desplegará un proceso que llamaremos Involución. Durante este período el alma se sumergirá progresivamente en el Mundo Material, donde ha de adquirir conciencia y dominio de los poderes con los que cuenta. A partir de ese momento, en los Días restantes, el proceso de descenso que hemos anunciado, reinvertirá el sentido y comenzará a ascender, o lo que es lo mismo, dará comienzo el proceso llamado de Evolución. El objetivo ya no es adquirir conciencia en el Plano Material, sino, con el saber acumulado dirigir los trabajos creativos, ayudando a evolucionar a las distintas Oleadas de Vida que le suceden en la escala evolutiva, como son los animales, las plantas y los minerales actuales.

A lo largo del proceso Involutivo, el hombre ha necesitado la Guía de los Seres Superiores cuya misión es ayudarle a adquirir conciencia espiritual. Los Planetas ocupan un papel importante en este proceso de orientación y de enseñanza dirigida a los seres vivos. Sin embargo, mientras que el hombre en Involución necesita de su "ayuda",  de sus "influencias", llegará un momento, exactamente cuando se produzca la reorientación del rumbo, en el que el hombre dominará su propio destino, es decir, habrá conquistado sus vehículos internos y se habrá convertido en un ser CONSCIENTE de su propia divinidad.

En el Antiguo Testamento y concretamente en el Génesis, se encuentran definido los trazos de las influencias planetarias dirigidas al hombre en involución.
Será en el Nuevo Testamento, y más concretamente en el Evangelio de San Marcos, capítulo 13, 24-27, donde podremos extraer información sobre el límite de las influencias planetarias en la evolución de la conciencia. Veámoslo:
24 Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, se obscurecerá el sol, y la luna no dará su brillo, 25 y las estrellas se caerán del cielo, y los poderes de los cielos se conmoverán. 26 Entonces verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes con gran poder y majestad, 27 Y enviará a sus ángeles, y juntará a sus elegidos de los cuatro vientos, del extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.
Muchos investigadores han querido ver en este pasaje, una alusión al fin del mundo, refiriéndose al físico sin duda alguna. Sin embargo, no han caído en pensar que los Textos Sagrados tratan de enseñarnos "cosas sagradas", es decir, el fin que se anuncia en este punto hace referencia a un estado concreto de conciencia. Cuando nos sitúa en "aquellos días, después de la tribulación", nos está indicando claramente que se trata de los días de tribulación en el que el hombre se encuentra sumergido mientras que está involucionando. Ya sabemos que esa tribulación dio comienzo en el Cuarto Día de la Creación, cuando Adam y Eva no respetaron las Leyes Divinas. Por lo tanto, debemos entender que cuando logremos recuperar nuestra unidad perdida, o lo que lo mismo, cuando retornemos a ese estado de Plenitud de conciencia, de comunión con Dios, llamado Edén, entonces, estaremos maduros para comenzar el proceso evolutivo, y en este tramo ya no necesitaremos del sol, ni de la luna, ni de las estrellas; en él, los poderes del cielo se conmoverán, pues formarán parte del alma humana como una conquista verdadera.

Mientras que esto ocurre, es preciso conocer cuáles son las cualidades, o mejor dicho, los Trabajos que nos disponen los Planetas, pues si de algo nos sirve el estudio de la astrología es para saber cuál ha de ser nuestro papel en el universo.
Penetremos en este estudio, y para ello, tengamos cerca el Génesis, pues de Él, extraeremos la información que necesitamos.
La Cábala nos enseña que el rostro divino que asumió el papel ejecutivo, el constructor, fue Binah, el Gran Arquitecto, el Centro de la Inteligencia Activa y de la Ley. El nombre Divino que actuó en este Centro de conciencia es Jehová. El Rostro planetario que realiza dichas funciones es Saturno, por lo que debemos ubicarlo en el centro de Binah para cualquier estudio posterior que podamos realizar.

De la Labor creativa de Binah-Jehová-Saturno, surge el Paraíso, que como hemos dicho está relacionado con el siguiente Séfira del Árbol siguiendo el sentido involutivo, este es, Hesed. Dicho centro es la morada de la Plenitud paradisiaca y así mismo de la ubicación del hombre y del poder de las emociones. Es Júpiter, el Rostro planetario que aparece en relación a los Trabajos de Hesed.
Siguiendo los datos que nos facilita el Génesis, vemos que Jehová-Saturno fue quien modeló al hombre, es decir, Saturno actúa como Padre para Júpiter, y si nos gusta la mitología, podremos comprobar que en efecto, Saturno, aparece como padre de Júpiter. El hombre se diferencia del resto de las Oleadas de Vida por su capacidad creativa otorgada por la Mente. Esa capacidad es la herencia administrada por Saturno-Binah-Inteligencia Activa.

Le "construye" (Saturno) a través del aliento de Vida. Ese "Aliento" es la Energía vital con la que cuenta Saturno, pero que le es administrada por el Séfira anterior por Hochmah, el que es depositario a su vez de la Luz, expresión de Kether. El rostro planetario de Hochmah es Urano, por lo que tendremos que concluir diciendo que Júpiter-hombre-Paraíso es el fruto de la unión de Urano-Saturno (energía y forma). A partir de recibir ese Aliento de Vida (Urano), el hombre se convierte en un Ser animado. En verdad, cuando Saturno actúa de espalda a Urano, la materia carece de vida, lo que nos indica, que lo Esencial no es la Forma (Saturno), sino el Aliento, Espíritu (Urano).

Jehová, comunica el poder del Espíritu. En efecto, no podemos desvalorizar la función de Saturno, pues como vemos se convierte en el canal por donde el Espíritu expresa sus poderes. Debemos entender con ello, que sin el Trabajo de Saturno, el hombre no llegaría a asimilar las altas vibraciones del espíritu. A través del respeto de la Ley podremos adquirir los poderes del espíritu y dar lugar a Júpiter, que es el hombre completo.

Saturno-Jehová planta un jardín en Edén-Júpiter, al oriente (Kether). Con ello, aprendemos, que Júpiter es un nuevo Kether en el Plano de Creación/Deseos. En él pone al hombre. Luego Júpiter es el hombre.

Saturno/Jehová hace brotar los árboles que sirven de alimento. Las plantas se convierten en el alimento destinado para el hombre-pensante. Se está refiriendo por lo tanto al alimento de la mente, el que ha de permitir al hombre comprender las leyes divinas y ajustar su comportamiento a ellas.

Entre esos árboles se encontraban el de la Vida, y el del Bien y del Mal. Ese alimento permitiría al hombre adquirir un conocimiento de los poderes con los que había sido creado, para cuyo uso aún no estaba preparado. Es por ello, que dicho alimento se convierte en una Ley a respetar. Saturno-Ley por lo tanto nos indica en cada momento, el camino que debemos recorrer, así como los límites que debemos respetar en nuestras acciones creadoras.
Debemos añadir, que dado que esos árboles se encontraban en Hesed-hombre-Agua, debemos entenderlo, como el aviso de no hacer uso de los deseos para alcanzar un conocimiento prematuro. Los deseos-Júpiter, deben escuchar y respetar la voz de Saturno, de lo contrario daremos comienzo a la tribulación.

Por lo tanto, en Júpiter nos encontramos, por un lado, el Árbol de la Vida. No en vano es el fruto de la Obra creadora de Dios, lo que le permite contar con sus mismos poderes creadores. Por otro lado, el Árbol del Bien y del Mal, es decir, cuenta con la sabiduría, una virtud que emana de esa "tierra" y que es una bendición divina dispuesta a servir al hombre siempre que éste no se desvincule de ella. Y por último, encontramos a los ríos, es decir, los manantiales de donde emana el potencial de los deseos y emociones. Esos 4 ríos, son los poderes creadores que se dan cita en esa tierra de grandeza, uno por cada Elemento.
Júpiter, representa el Trabajo Humano. Poseedor del germen divino, debe conquistar los poderes con los que cuenta.

Cuando el hombre-Júpiter no respeta el mandato divino, sus ojos se abren al mundo material que deseaba conquistar y deja de tener contacto directo con la divinidad: Muere.

En Hesed-Júpiter-hombre, nace la dualidad. Adam=Fuego. Eva=Agua. Con la humanidad surge igualmente esa misma dualidad: Dios=Fuego. Hombre=Agua. Espíritu=Fuego. Materia=Agua.

El hombre-Hesed-Júpiter tenía poder para poner nombre a los animales, es decir, capacidad para dominar la naturaleza animal-deseos, utilizando el poder mental-comprensión y conocimiento. En esto consiste el Trabajo Humano.

El hombre adamita en estado de unidad, ante la necesidad de enfocar los Trabajos del Mundo Material, siente la apetencia de no estar sólo. Busca relacionarse, principio que está en relación a los trabajos del cuerpo mental-Aire. Entra en un sopor, es decir, su conciencia de unidad poco a poco se va adormeciendo, y cuando despierta de su sueño se encuentra con su mitad, pues ha nacido de su propio "lado". A partir de ese momento, la conciencia y la inconsciencia caminan juntos. Por lo tanto, en Júpiter encontramos la puerta de entrada al mundo interno del inconsciente.

El hombre-Júpiter, dejará a su padre y a su madre desde el momento que tiene pareja. En efecto, Júpiter nos sumerge en ese estado de alejamiento de nuestro origen divino, de nuestros padres. A partir de ese momento, no sentiremos tentados a satisfacer nuevas voces, nuevas inquietudes, Los deseos nos llevarán a alejarnos cada vez más del Principio y a adentrarnos cada vez más en la oscuridad.

El hombre-Júpiter, nos llevará a descubrir nuestra desnudez una vez que nos invita a penetrar en el camino de la involución. A partir de ahí, cubriremos nuestro cuerpo de unidad-desnudo, y adquiriremos diferentes ropajes y rostros. Ya no nos veremos en la igualdad, sino en la multiplicidad.

martes, 6 de marzo de 2012

Astrología Cabalística: "Los Planetas - Introducción"


LOS PLANETAS: "Nuestros Dioses Internos”



Cuando estudiábamos el Origen espiritual de las Doce Esencias Zodiacales con las que Elohim construyó el universo solar, donde nos movemos y tenemos nuestro ser, decíamos, que dichas Energías, se manifestaron constituyendo los "materiales" con los que el Gran Arquitecto pudo edificar su Obra.

Si profundizamos en este acontecimiento trascendente, la lógica nos conduce a reflexionar sobre las funciones de los Planetas, los cuales, surgieron físicamente a partir del 4º Día de la creación, protagonizando un papel ejemplar.
Busquemos una vez más el curso de la Verdad, en ese río de sabiduría que nos ha legado la tradición cabalística.
He aquí la traducción de Fabre de Olivet del Génesis, en lo concerniente al 4º Día de la creación:
"Declarando aún su voluntad, dijo, El, los Dioses: Habrá en la Expansión etérea de los cielos, centros de luz, destinados a operar el movimiento de separación entre el día y la noche, y a servir de signos a venir, y para las divisiones temporales, y para las manifestaciones fenoménicas universales, y para las mutaciones ontológicas de los seres. Y serán, esos centros de luz como focos sensibles encargados de hacer estallar la luz inteligible en la Tierra: y esto fue hecho así. Determinó, El, el Ser de Seres, la existencia potencial de esta Dualidad de Grandes centros luminosos, destinando el mayor a la representación del día y al menor a la representación de la noche; y determinó también la existencia de las facultades virtuales del universo, las estrellas. Preponiéndolas en la expansión etérea de los cielos, esos centros sensibles, para que estallara la luz inteligible en la Tierra. Y para representar simbólicamente en el día y en la noche y para operar el movimiento de separación entre la luz y la oscuridad y considerando esas cosas, El, el Ser de Seres vio que serían buenas. Y tal fue el occidente y tal fue el oriente, el objetivo y el medio, el término y el arranque de la cuarta manifestación fenoménica".
La traducción de Fabre de Olivet arroja muchísima claridad sobre la cuestión que nos planteábamos. Esos centros de luz a los que se refiere el texto sagrado, son los astros que constituyen el gran Cuerpo Divino, y su misión no es otra que la de llevar la Inteligencia, la divina, a la Tierra, para que todo ser creado pudiese alimentarse de esas Esencias Cósmicas -los zodiacales- y crecer en el proceso evolutivo de la conciencia.
Análogamente a lo que ocurre en las obras físicas, en las que los materiales de construcción necesitan de los obreros para su elaboración y utilización, los Planetas se comportan como esos "obreros cósmicos" que en su tránsito por los Doce Signos van activando y mezclando los diferentes Elementos necesarios para toda construcción.
¿Cuál es la verdadera propiedad de los planetas?.
La respuesta ya ha sido dada por Fabre de Olivet, el cual analizando la palabra estrella en su terminología hebrea, deduce la idea de "fuerza virtual y fecundante del universo". En verdad, esto viene a confirmar la filosofía que fundamenta a la astrología, pues no cabe el menor género de duda, de que los astros son agentes transmisores y activos cuya misión espiritual es canalizar las Energías Cósmicas y hacerlas llegar hasta la Tierra con el propósito de establecer a nivel microcósmico, el orden que rige a niveles macrocósmico.
Decíamos al hablar de los signos, que en la medida en que el universo ha sido creado con esas Doce Esencias, el hombre como fruto de la Obra divina, es portador igualmente de esas Energías. Ahora debemos añadir, que los Planetas, como creación externa del Cuerpo Divino, están en analogía con el hombre, y podemos decir, que la evolución de los Planetas y del Ser Humano es paralela, es decir, cada Planeta es el receptáculo material con vida espiritual que cobija los diferentes estados de conciencia. Así pues, la interrogante planteada por la ciencia, si en otros planetas hay vida o no, recibe respuesta afirmativa desde el punto de vista espiritual.

TEORÍA NEBULAR DE MAX HEINDEL
Max Heindel, el fundador de la Orden de Misterios Rosacruz de California, en su obra "Concepto Rosacruz del Cosmos", nos revela que todos los Planetas del Sistema Solar están habitados y son los campos de evolución de diferentes clases de espíritus en diverso grado de desarrollo.
La evolución de los Planetas la explica del siguiente modo: El Sol central es la vibración más elevada, y en él se encontraban todos los Planetas. Sin embargo, en el transcurso del tiempo, la evolución hizo que se fueran constituyendo zonas cristalizadas especialmente en los polos. Dicha materia, fue gradualmente gravitando hacia el Ecuador, siendo por último expelida junto con los espíritus que en ella había. Así pues, de un modo sucesivo, fueron desprendiéndose todos los Planetas que hoy conocemos -con excepción de Neptuno, y Plutón que pertenecen a otro Sistema Solar-, los cuales, empezaron a girar en torno del Sol-Padre, marcando órbitas alrededor de él de acuerdo al grado de vibración necesario al desarrollo de los espíritus que se encontraban evolucionando en el Planeta.
Por todo lo dicho, indiquemos una vez más que la manifestación material, ya sea sólida o gaseosa de los Planetas, no es más que el Cuerpo Externo de la expresión de su Espíritu planetario que lo anima y vivifica, y en él se desarrollan diferentes estados de conciencia.
Esta visión espiritual, nos lleva a adquirir un grado de responsabilidad con el uso y el trato que damos a los recursos naturales con los que nos dispensa el planeta en el que nos encontramos evolucionando.
Los Planetas, al igual como ocurre con el Cuerpo Físico de los seres humanos, está rodeado e interpenetrado por otros Planos o Mundos, es decir, en cada Planeta encontramos igualmente un Cuerpo Vital-Energético, un Cuerpo Emocional y un cuerpo Mental, vehículos-Planos, donde el Espíritu mora.
No es de extrañar pues, que si la evolución de conciencia en otros Planetas, como ocurre con Júpiter, Mercurio y Venus, es mayor que en la Tierra, los seres que allí evolucionan pueden encontrarse a un nivel tal que no requieran del Cuerpo Físico para evolucionar, sino que lo hacen en los vehículos superiores. De hecho así es, pero tal afirmación debe ser meditada por cada estudiante, el cual reconocerá internamente la respuesta.

¿Cómo nos influye los Planetas en nuestras vidas?.
Con lo explicado hasta ahora, hemos podido comprender cómo los Planetas asumen el papel de "obreros cósmicos". Son los que "mezclan las Energías Divinas" y nos impulsan a comportarnos de un modo u otro.
Cada Planeta se especializará en unos Trabajos determinados, en la misma medida como ocurre en la vida física, donde aparecen las diferentes especialidades necesarias todas ellas para lograr el acabado final de la obra. Están los arquitectos, los albañiles, los carpinteros, los fontaneros, los electricistas, los decoradores, los pintores, los inspectores, etc. Cada uno realiza un papel personal y transmiten sus conocimientos de modo que sea posible lograr el objetivo. Su Trabajo debe estar organizado, sincronizado, deben tener un fin en común, pues de otro modo, cada uno interferirá la labor del otro, como ocurre en esas obras en las que el fontanero aparece cuando aún no ha terminado su labor el albañil. En el cosmos debe imperar el orden y como veremos en otra parte de estos estudios, cuando los Planetas se encuentran en aspectos disarmónicos, se dan las circunstancias en que no existe entendimiento entre los diferentes especialistas, es decir, mientras, que nuestros deseos nos incitan a satisfacer ciertos hábitos, tal vez nuestra mente nos hable en otro sentido, llevándonos a reprimirnos. Esto es simplemente la vida, y tendremos que aprender a ajustar los intereses de cada cual; tendremos que hacernos "Maestros Constructores", y dominar todas las especialidades. Siendo UNO, podremos decir que nos hemos convertido en un Sol Central, donde nuevamente se encuentran integrados todos los Planetas. Nuestra Conciencia es UNA.

A diferencia como piensa la astrología convencional, que nos describen a los Planetas como fuerzas que nos influyen desde el exterior, la astrología esotérica, nos enseña que dichas influencias se producen desde el interior, pues como ya hemos explicado, el hombre es un microcosmos que contiene todo un sistema solar. La gran organización cósmica permite la existencia de un importante número de seres en evolución con distintos grados de evolución cada uno. Desde el nivel superior donde aparece el símbolo supremo de la Corona-Kether, el Poder absoluto de la Voluntad Divina, hasta el nivel inferior, donde aparece el símbolo terreno de la Obra creada por Dios, la Tierra-Malkuth, existen, como ya hemos visto en otra parte de estos estudios, diferentes centros de conciencia, diferentes campos y niveles de evolución. Entre la Oleada de Vida Divina y la Humana, encontramos a los Serafines, a los Querubines, a los Tronos, a los Dominaciones, a los Potencias, a los Virtudes, a los Principados, a los Arcángeles y a los Ángeles. Cada uno de estas Jerarquías Superiores está bajo los servicios de Elohím y encuentran su campo de Trabajo en cada uno de los Centros-Séfiras, donde desarrollan una cualidad específica. Dado que cada uno de estos Centros-Séfiras está expresando una virtud divina, diremos, que las especialidades de cada Planeta encuentran ubicación dentro de cada una de Ellos.

 Así podemos desarrollar el siguiente esquema:


CENTRO-SEFIRA
ENTIDADES ESPIRITUALES
PLANETAS
KETHERSERAFINESSIN ROSTRO
HOCHMAHQUERUBINESURANO
BINAHTRONOSSATURNO
HESEDDOMINACIONESJÚPITER
GUEBURAHPOTENCIASMARTE
TIPHERETHVIRTUDESSOL
NETZAHPRINCIPADOSVENUS
HODARCÁNGELESMERCURIO
YESODANGELESLUNA
MALKUTHHUMANOSASCENDENTE



Neptuno y Plutón, como ya hemos advertido anteriormente, no pertenecen a nuestro Sistema Solar, por ello, no se encuentran representados en el esquema organizativo de Elohim. No obstante, una vez estudiado las características de ambos, podemos indicar que las vibraciones de Neptuno se acercan mucho a las de Kether, y las de Plutón a Binah, pero siempre a título orientativo.
Las Jerarquías a la que nos hemos referido, tienen nombre y apellidos y están, igualmente, debidamente constituida y organizadas. En cada uno de los Séfiras encontramos un Coro de Angeles trabajando, a excepción de Malkuth que como ya sabemos es nuestro campo de manifestación. Así pues, podemos hablar de 9 Coros Angélicos. Además diremos, que en cada Coro hay 8 especializaciones, es decir, una por cada Séfira, exceptuando Kether y Malkuth (Kether no tiene rostro planetario).
Por todo ello, podemos hablar de 72 Rostros Angélicos, los cuales, representan cada uno una Lección, un Programa que la conciencia debe integrar. Podríamos decir, que la divinidad nos administra su Saber en pequeñas dosis para que podamos integrarlas con acierto. Cada uno de estos 72 Rostros tiene nombre, y en Cábala se les conoce como "Genios". Las posiciones de los Planetas en la carta natal están activándolos, dependiendo del grado que ocupe en cada momento. Dado que esta parte de la enseñanza la considero de un nivel superior, la trataremos en otra ocasión. Es imprescindible, antes de poder penetrar en este nivel, conocer bien las diferentes expresiones de los Planetas, como son sus manifestaciones mundanas y psicológicas.
Cuando nacemos, nos encontramos con 12 Esencias-Signos, sin embargo, tan sólo aquellas que están activas por la posición de Planetas llegarán a nuestra conciencia, motivándonos así a actuar. En la medida en que los Planetas se mueven progresan o transitan por otros signos, debe interpretarse como nuevas oportunidades que se nos presentan de aprendizaje.
Los Planetas son pues, los grandes agentes activadores del Zodíaco... Tratémosles como se merecen.

LEY DE BODE
Antes de pasar al estudio riguroso de cada uno de los Planetas, quiero ilustrar este capítulo con la explicación de la Ley de Bode, la cual nos aclarará el porqué no debemos considerar a Neptuno y Plutón como Planetas pertenecientes a nuestro Sistema Solar.

Es importante hacer esta matización debido a que la astronomía moderna trata de desvalorizar a la astrología, afirmando que el número de Planetas que componen nuestro Sistema Solar no son siete, sino nueve.
En todas las religiones, oímos hablar de los 7 Genios Planetarios: los indios, le llaman los 7 Rishi; los mahometanos, los 7 Arcángeles, y los cristianos, los 7 espíritus ante el Trono.
Los nueve planetas principales a los que hace referencia la astronomía son los siguientes: Plutón, Neptuno, Urano, Saturno, Júpiter, Marte, la Tierra, Venus y Mercurio. Sin embargo, gracias a la Ley de Bode, el místico demuestra que a pesar de que los telescopios han permitido descubrir nuevos Planetas, éstos no son de nuestro Sistema Solar. Veamos que dice dicha Ley:
Tomemos una serie de 4 y sumemos 3 al segundo, 6 al tercero, 12 al cuarto, y vamos sucesivamente doblando los tiempos sumados con anterioridad. La serie de números resultante, nos dará una aproximación muy cercana de la distancia relativa de los Planetas con respecto al Sol, claro está, con la excepción de Neptuno y Plutón.


Mercurio
Venus
Tierra
Marte
Asteroides
Júpiter
Saturno
Urano
Neptuno
Plutón
4
-
4
3
4
6
4
12
4
24
4
48
4
96
4
192
4
384
4
768
4
7
10
16
28
52
100
196
388
772


Dividiendo esta serie resultante por 10, tendremos que la distancia relativa de la Tierra al Sol es 1 (unidad astronómica), y el resto de los Planetas, estará expresando en términos comparativos, esa misma distancia.
Comparemos los resultados obtenidos con la realidad:

PLANETAS
LEY DE BODE
DISTANCIA REAL
MERCURIO
0,4
0,3871
VENUS
0,7
0,7233
TIERRA
1.0
1.000
MARTE
1,6
1,5237
ASTEROIDES
2,8
2,6
JÚPITER
5,2
5,2028
SATURNO
10.0
9,5388
URANO
19,6
19,1910
NEPTUNO
38,8
30,0707
PLUTÓN
77,2
39,4574

* Unidades Astronómicas: distancia media de la Tierra al Sol (92.900.000 millas). Unidad para indicar las distancias del Sistema intersolar.

Como se puede comprobar con la presente tabla, todos los Planetas se ajustan a las distancias determinadas por las observaciones realizadas científicamente, a excepción de Neptuno y Plutón, los cuales se encuentran fuera de esa órbita lógica que sitúa a los Planetas dentro de nuestro Sistema Solar.

Las influencias de dichos Planetas en relación al hombre, nos hace pensar que las cualidades que se desprenden de ellos son de tipo trascendente, espirituales. Pienso que son los mensajeros de otro Sistema Solar cercano, y en su condición de Planetas más externos, nos están permitiendo ampliar las fronteras de nuestra conciencia.