miércoles, 20 de septiembre de 2017

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 263

LECCIÓN 263

Mi santa visión ve la pureza de todas las cosas.

1. Padre, Tu Mente creó todo cuanto existe, Tu Espíritu se adentró en ello y Tu Amor le infundió vida. 2¿Y voy yo acaso a contemplar lo que Tú creaste como si en ello pudiese anidar el pecado? 3No quiero percibir imágenes tan tenebrosas y atemorizantes. 4Es imposible que yo pueda preferir el sueño de un loco a toda la hermosura con la que tú bendijiste la creación; a toda su pureza y dicha, así como a su eterna y serena morada en Ti.

2. Y mientras todavía nos encontremos ante las puertas del Cielo, contemplemos todo cuanto veamos a través de una visión santa y de los ojos de Cristo. 2Permite que todas las apariencias nos parez­can puras, para que podamos pasarlas de largo con inocencia, y dirigirnos juntos a la casa de nuestro Padre como hermanos y como los santos Hijos de Dios que somos.


¿Qué me enseña esta lección?


Alcanzado este punto, no podemos seguir identificados con el mundo de la separación. No podemos seguir viendo a nuestros hermanos como cuerpos, que justifican la creencia de que estamos separados unos de otros.

Dios creó a su Hijo y éste es Uno con su Creador.

La acción creadora del Hijo de Dios, le llevó a elegir entre la Unidad de donde procedía, al estar unido a su Creador, y la separación, al dirigir su atención a las vibraciones del mundo material. Desde ese momento, se identificó con el envoltorio material que le otorgaba una forma diferenciada del resto de sus hermanos. Esto supuso el origen de la conciencia de la separación y el comienzo de la temporalidad, donde la vida y la muerte se convertían en el peregrinaje del ser.

Hemos fabricado un mundo donde impera la ilusión, pues se trata de un mundo sujeto a la temporalidad, y nada que sea temporal, es real.

Tan sólo el Espíritu, que es Eterno, es Real. El Espíritu es Santo e Impecable. Libre de toda limitación. El Espíritu es Perfecto.

La visión de la separación, se fundamenta en la falsa creencia en el pecado. El miedo, es la consecuencia natural de esa falsa creencia. Al pecar, siento temor de Dios y ello, me hace consciente de que me he alejado del mundo del Amor. Para recuperar ese Estado, nos sometemos al castigo, al sufrimiento y al sacrificio, pues de este modo, pensamos que recuperaremos nuestro Estado de Inocencia.

Tan sólo la Visión Pura de que hemos sido siempre inocentes, nos llevará a gozar de la Paz que Dios ha dispuesto para su Santo Hijo.

Ejemplo-Guía: "Contemplando el mundo con los ojos de Cristo"

¿Qué significa ver con los ojos de Cristo?

Significa, ver el mundo desde la verdad. Significa, recuperar la verdadera visión.
Permitidme, compartir con todos vosotros, el apartado VI, del capítulo 12, de Un Curso de Milagros en el que nos habla de la "Visión de Cristo".


1. El ego está tratando de enseñarte cómo ganar el mundo y per­der tu alma. 2El Espíritu Santo te enseña que no puedes perder tu alma y que no hay nada que ganar en el mundo, pues, de por sí, no da nada. 3Invertir sin recibir beneficios es sin duda una manera segura de empobrecerte, y los gastos generales son muy altos. 4No sólo no recibes ningún beneficio de la inversión, sino que el costo es enorme. 5Pues esta inversión te cuesta la realidad del mundo al negar la tuya, y no te da nada a cambio. 6No puedes vender tu alma, pero puedes vender tu conciencia de ella. 7No puedes perci­bir tu alma, y no la podrás conocer mientras percibas cualquier otra cosa como más valiosa.
2. El Espíritu Santo es tu fortaleza porque sólo te conoce como espíritu. 2Él es perfectamente consciente de que no te conoces a ti mismo y perfectamente consciente de cómo enseñarte a recordar lo que eres. 3Puesto que te ama, te enseñará gustosamente lo que Él ama, pues Su voluntad es compartirlo. 4Dado que se acuerda de ti continuamente, no puede dejar que te olvides de tu valía. 5Pues el Padre jamás cesa de mantener vivo en Él el recuerdo de Su Hijo, y el Espíritu  Santo jamás cesa de mantener vivo en el Hijo el recuerdo de su Pare. 6Dios está en tu memoria por causa de Él. 7Tú decidiste olvidar a tu Padre, pero eso no es realmente lo que quieres hacer, y, por lo tanto, puedes decidir de otra manera. 8Y tal como yo decidí de otra manera, tú también puedes hacerlo.
3. Tú no deseas el mundo. 2L o único de valor en él son aquellos aspectos que contemplas con amor. 3Eso le confiere la única reali­dad que jamás tendrá. 4Su valía no reside en sí mismo, pero la tuya se encuentra en ti. 5De la misma forma en que tu propia estima procede de extenderte a ti mismo, de igual modo la per­cepción de tu propia estima procede de extender pensamientos amorosos hacia el exterior. 6Haz que el mundo real sea real para ti, pues el mundo real es el regalo del Espíritu Santo, por lo tanto, te pertenece.
4. La corrección es para todos aquellos que no pueden ver. 2La misión del Espíritu Santo es abrirle los ojos a los ciegos, pues Él sabe que no han perdido su visión, sino que simplemente duer­men. 3Él los despertará del sueño del olvido y los llevará al recuerdo de Dios. 4Los ojos de Cristo están abiertos, y Él contemplará con amor todo lo que veas si aceptas Su visión como tuya.
5. El Espíritu Santo mantiene a salvo la visión de Cristo para cada Hijo de Dios que duerme. 6En Su visión el Hijo de Dios es per­fecto y Él anhela compartir Su visión contigo. 7El Espíritu Santo te mostrará el mundo real porque Dios te dio el Cielo. 8A través del Espíritu Santo, tu Padre exhorta a Su Hijo a recordar. 9El des­pertar de Su Hijo da comienzo cuando él empieza a invertir en el mundo real, lo cual le permite aprender a re-invertir en sí mismo. 10Pues la realidad es una con el Padre y con el Hijo, y el Espíritu Santo bendice el mundo real en Nombre de los Dos.
5. Cuando hayas visto el mundo real -como sin duda lo verás- ­te acordarás de nosotros. 2Mas tienes que aprender el costo que supone estar dormido, y negarte a pagarlo. 3Sólo entonces decidirás despertar. 4Y entonces el mundo real aparecerá ante tu vista, pues Cristo nunca ha estado dormido. 5Cristo está esperando a que lo veas, pues Él nunca te ha perdido de vista. 6Él contempla serenamente el mundo real, que desea compartir contigo porque sabe que Su Padre lo ama. 7Y sabiendo esto, desea darte lo que es tuyo. 8Él te aguarda en el altar del Padre en perfecta paz, ofre­ciéndote el Amor del Padre en la serena luz de la bendición del Espíritu Santo. 9Pues el Espíritu Santo conducirá a todo el mundo a su hogar y a su Padre, donde Cristo les espera como Su Ser.
6. Cada Hijo de Dios es uno en Cristo porque su ser está en Cristo, al igual como el de Cristo está en Dios. 2El Amor de Cristo por ti es Su Amor por Su Padre, que Él conoce porque conoce el Amor de Su Padre por Él. 3Cuando el Espíritu Santo te haya conducido finalmente hasta Cristo en el altar de Su Padre, la percepción se fundirá con el conocimiento porque se habrá vuelto tan santa que su transferencia a la santidad será sencillamente su extensión natural. 4El Amor se transfiere al amor sin ninguna interferencia, pues ambos son uno. 5A medida que percibas más y más elemen­tos comunes en todas las situaciones, la transferencia del entrena­miento bajo la dirección del Espíritu Santo aumentará y se generalizará. 6Aprenderás gradualmente a aplicarlo a todo el mundo y a todas las cosas, pues su aplicabilidad es universal. 7Una vez que esto se logra, la percepción y el conocimiento se vuelven tan similares que comparten la unificación de las leyes de Dios.

7. Lo que es uno no puede ser percibido como separado, y negar la separación es restaurar el conocimiento. 2En el altar de Dios, la santa percepción de Su Hijo se vuelve tan iluminada que la luz entra a raudales en ella y el espíritu del Hijo de Dios refulge en la Mente del Padre y se vuelve uno con ella. 3Con gran ternura Dios refulge sobre Sí Mismo, y ama la extensión de Sí Mismo que es Su Hijo. 4El mundo deja de tener propósito a medida que se funde con el Propósito de Dios. 5Pues el mundo real ha desaparecido sigilosamente en el Cielo, donde todo lo que es eterno ha existido siempre. 6Allí Redentor y redimido se unen en su perfecto amor por Dios y en el amor perfecto que se profesan el uno al otro. 7El Cielo es tu hogar, y al estar en Dios tiene también que estar en ti.

Reflexión: ¿Qué entiendes por visión pura?

martes, 19 de septiembre de 2017

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 262

LECCIÓN 262

No dejes que hoy perciba diferencias.

1. Padre, tienes un solo Hijo. 2Y es a él a quien hoy deseo contemplar. 3Él es Tu única creación. 4¿Por qué habría de percibir miles de formas en lo que sigue siendo uno solo? 5¿Por qué habría de darle miles de nombres, cuando con uno solo basta? 6Pues Tu Hijo tiene que llevar Tu Nombre, ya que Tú lo creaste. 7No permitas que lo vea como algo ajeno a su Padre o a mí. 8Pues él es parte de mí, así como yo de él, y ambos somos parte de Ti que eres nuestra Fuente. 9Estamos eternamente uni­dos en Tu Amor y somos eternamente el santo Hijo de Dios.

2. Nosotros que somos uno, queremos reconocer en este día la verdad acerca de nosotros mismos. 2Queremos regresar a nuestro hogar y descansar en la unidad. 3Pues allí reside la paz, la cual no se puede buscar ni hallar en ninguna otra parte.


¿Qué me enseña esta lección?

En mi corazón, ha resonado este mensaje. Al leerlo, mi mente se ha abierto a la Verdad, la única Verdad: Somos una Unidad con todo lo Creado.

Hoy, esa Verdad, ha adquirido un tono más certero. Hasta este momento, he teorizado con el concepto de la Unidad. He llegado a comprender su significado. Pero, ha sido en un instante, que he vivido la Realidad que envuelve el Acto Creador de Dios: Hemos sido creados como Unidad y con un potencial para expresarnos a nivel individual.

El nombre Sagrado Elohim, significa El-los Dioses. Ese nombre se encuentra latente en nuestro genoma espiritual. Somos Hijos de Dios, y hemos heredado sus dones creadores.

Elohim, expresa la Unidad y al mismo tiempo la Multiplicidad. La semilla es capaz de propagarse en múltiples frutos que a su vez, da lugar a nuevas semillas.

El Hijo de Dios es Uno y Múltiple. Ha sido en el proceso de expresión de la individualidad que ha procesado la creencia de que es un ser individual y diferente a los demás. Su identificación con el cuerpo material, le ha llevado a adquirir una falsa identidad, que tan sólo logrará corregir, retornando al Estado Primigenio de la Unidad.

Llegar a alcanzar la Visión de la Unidad, despertará nuestra consciencia del sueño de la ilusión y nos movilizaremos para hacer real esa visión en el mundo.

Ejemplo-Guía: "¿Cómo tratarías al mundo, sabiendo que somos uno?

No podemos dar aquello que no tenemos, y con ello quiero decir, que no podemos tratar a los demás de una manera distinta a como nos tratamos a nosotros mismos.

Reflexionar sobre ello, nos permitirá dar un paso muy importante que nos invitará a realizar un cambio en nuestro sistema de pensamiento. 

Nuestro modo operandis, nos revela que no tan solo tratamos a los demás de la misma manera que nos tratamos a nosotros mismos, sino que además, somos inconscientes de ello, eligiendo juzgar fuera de nosotros todo aquello que nos recuerda nuestra naturaleza interna. Los demás, hacen de espejos de nosotros mismos y nos ofrecen, permanentemente, la oportunidad de vernos tan y como somos en nuestro fuero interno.

Te invito a mirar, con sinceridad y honestidad, a tu interior. Tómate tu tiempo, esta propuesta exige un ejercicio de memoria, pero sobre todo un ejercicio de amor hacia uno mismo. En la medida en que nos neguemos a reconocer nuestras "sombras", en la medida en que pretendamos ocultar nuestras debilidades, en esa misma medida, será la dimensión del obstáculo que tendremos que salvar para alcanzar la paz interior.

En esa mirada, tal vez descubras a una parte de ti que se autocastiga, que se aplica un exceso de rigor, que se condena, que se critica, que se agrede con el castigo de la culpa. Si te has encontrado con esa visión de ti mismo, pregúntate, ¿cómo no vas a castigar, condenar, criticar, agredir, a los demás?

Tal vez no te preocupe esa revelación de ti mismo, ni te preocupe el maltrato a los demás. Prefieres elegir con tu sistema de pensamiento y creer que el otro se encuentra separado de ti.

Pero si te has cansado de dar esa respuesta y decides ver las cosas de otra manera, tal vez te interese realizar un ejercicio de imaginación y visualizar un mundo en el que reine la unidad entre todos sus seres. ¿Cómo tratarías a los demás?

La respuesta, estoy seguro de que la habrás intuido, no responderá esa pregunta en cuestión, sino que la replanteará: ¿cómo me voy a tratar a mi mismo para tratar a los demás desde la unidad?

Reflexión: ¿Cómo entiendes la Unidad del Hijo de Dios?

lunes, 18 de septiembre de 2017

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 261

¿Qué es el cuerpo?

1. El cuerpo es una cerca que el Hijo de Dios se imagina haber erigido para separar partes de su Ser de otras partes. 2Cree vivir dentro de esa cerca, para morir a medida que ésta se deteriora y se desmorona. 3Pues cree estar a salvo del amor dentro de ella. 4Al identificarse con lo que considera es su seguridad, cree ser lo que ésta es. 5¿De qué otro modo, si no, podría estar seguro de que permanece dentro del cuerpo, y de que mantiene al amor afuera?

2. El cuerpo no perdurará. 2Sin embargo, para él eso supone una doble seguridad. 3Pues la temporalidad del Hijo de Dios es la "prueba” de que sus cercas funcionan y de que están llevando a cabo la tarea que su mente les asignó. 4Pues si su unidad aún permaneciese intacta, ¿quién podría atacar y quién podría ser ata­cado? 5¿Quién podría ser el vencedor? 6¿Quién la presa? 7¿Quién podría ser la víctima? 8¿Quién el asesino? 9Y si él no muriese, ¿qué "prueba" habría de que el eterno Hijo de Dios puede ser des­truido?

3. El cuerpo es un sueño. 2Al igual que otros sueños, a veces pa­rece reflejar felicidad, pero puede súbitamente revertir al miedo, la cuna de todos los sueños. 3Pues sólo el amor puede crear de verdad, y la verdad jamás puede temer. 4Hecho para ser temeroso, el cuerpo no puede sino cumplir el propósito que le fue asignado. 5Mas podemos cambiar el propósito que el cuerpo obedece si cambiamos de parecer con respecto a su finalidad.

4. El cuerpo es el medio a través del cual el Hijo de Dios recobra la cordura. 2Aunque el cuerpo fue concebido para condenarlo al infierno para siempre, el objetivo del Cielo ha substituido a la búsqueda del infierno. 3El Hijo de Dios busca la mano de su her­mano para ayudarlo a marchar por la misma senda que él. 4Ahora el cuerpo es santo. 5Ahora su propósito es sanar la misma mente para dar muerte a la cual fue concebido.

5. Te identificarás con lo que pienses que te ha de dar seguridad. 2Sea lo que sea, creerás que ello es lo que tú eres. 3Tu seguridad reside en la verdad, no en las mentiras. 4El amor es tu seguridad. 5El miedo no existe. 6Identifícate con el amor, y estarás a salvo. 7Identifícate con el amor, y estarás en tu morada. 8Identifícate con el amor, y hallarás tu Ser.

LECCIÓN 261

Dios es mi refugio y seguridad.

1. Me identificaré con lo que creo es mi refugio y mi seguridad. 2Me veré a mí mismo allí donde percibo mi fuerza y pensaré que vivo dentro de la ciudadela en la que estoy a salvo y en la que no puedo ser atacado. 3No dejes que hoy busque seguridad en el peligro ni que trate de hallar mi paz en ataques asesinos. 4Vivo en Dios. 5En Él encuentro mi refugio y mi fortaleza. 6En Él radica mi Identidad. 7En Él reside la paz eterna. 8Y sólo allí recordaré Quién soy realmente.

2. No dejes que vaya en pos de ídolos, 2Padre mío, pues lo que deseo es estar Contigo en casa. 3Elijo ser tal como Tú me creaste y encontrar al Hijo que Tú creaste como mi Ser.


¿Qué me enseña esta lección?


Desde pequeño, recuerdo, que cuando hacía frente a episodios de miedos, buscaba la presencia inmediata de mis seres queridos, pues ellos tenían el poder de calmar mi ansiedad y alejar mis temores. Hoy, comprendo, que el Amor que sentía por ellos, era suficiente para sentirme seguro y protegido.

El Amor disipa el miedo. El Amor aporta seguridad y protección. El Amor es la Esencia con la que hemos sido Creados por nuestro Hacedor. El Amor es nuestra condición natural.

El miedo, es la ausencia de Amor. El miedo, procede de la identificación errónea con el cuerpo material, el cual se siente amenazado al creerse separado de los demás cuerpos. El miedo es la consecuencia de la ilusión del pecado. Sentimos temor de Dios, pues interpretamos que nuestro acto creador, ha despertado su ira y justificado su venganza. El miedo reclama nuestro sacrificio y suscita la experiencia del sufrimiento, como vías de purificación y redención. El miedo  pone fin a su hegemonía, cuando permitimos que la Luz penetre en nuestra consciencia y disipe la oscuridad del temor. La Luz es el símbolo de la Unidad, mientras que las tinieblas es el símbolo de la Separación.

¿Qué padre no protege a su hijo?

Dios es nuestro refugio y su Luz -el Amor- nos protege.


Ejemplo-Guía: "Vivir sin miedos"

La creencia en que el cuerpo nos aporta seguridad, nos ha llevado a la fabricación de formas, cada vez más terroríficas, para superar nuestros miedos.

El ego no le tiene miedo al cuerpo, le tiene miedo al Amor. No tenerle miedo al Amor, significaría el fin de su identidad, el reconocimiento de que, su mundo, es irreal, es una ilusión.

Te imaginas un mundo en que se pueda vivir sin miedos. Vencer el miedo en este mundo, es el paso previo al retorno de nuestro despertar. Dentro del sueño, tener conciencia de que somos los soñadores de nuestros sueños, nos invita a elegir tener sueños felices. Tal vez haya sido necesario, experimentar pesadillas y recibir el consuelo de nuestros progenitores, para darnos cuenta de la ilusión de nuestros temores.

Es de esta forma como podremos dejar de dar significado al miedo, cuando aceptamos la presencia de Dios en nuestras mentes, en nuestras vidas. En ese encuentro, en ese instante santo, recordamos nuestra verdadera identidad y entregamos nuestras defensas al Espíritu Santo, el cual guía nuestras mentes hasta la "indefensión".

Vivir sin miedos, tiene un sólo requisito previo, dejar de creer en la separación. Tomar consciencia de que nada externo a nosotros existe y, por lo tanto, nada externo nos puede dañar, nos elevará a un estado de total libertad.

Utilicemos nuestra imaginación para crear pensamientos libres de miedos. Ese pensamiento adoptará un "cuerpo" convirtiéndose en experiencias, que nos llevará a percibir de la manera correcta, con la visión unificadora de que todo forma parte del Todo.


Reflexión: ¿Qué te aporta más seguridad, el miedo o el amor?

domingo, 17 de septiembre de 2017

Virgo y los trastornos del Hígado

Nos encontramos bajo las influencias del tránsito del Sol por el signo de Virgo. Es por ello, que vamos a dedicar una serie de artículos a analizar, desde varios puntos de vista,  las enfermedades más comunes relacionadas con este signo.
Los textos astrológicos coinciden en asignar al signo Virgo las siguientes zonas fisiológicas: Rige la región abdominal, los intestinos grueso y delgado, el lóbulo inferior del hígado, el bazo, el duodeno, la quilificación y el peristaltismo de los intestinos.
Las aflicciones que pueden clasificarse bajo el signo de Virgo son determinadas extensamente por los planetas que puedan estar afligidos en este signo. Los calambres intestinales, los vientos, los cólicos, la desnutrición, diarreas, estreñimiento, la peritonitis, el cólera, la disentería, lombrices, catarro de los intestinos y la apendicitis pueden ser causados por las aflicciones de Virgo.

Para el desarrollo de este artículo, vamos a centrarnos en el estudio del Hígado.


HÍGADO

Wikipedia

El hígado (del latín iecur ficātum ‘hígado alimentado con higos’) es la más voluminosa de las vísceras y una de las más importantes por su actividad metabólica. Es un órgano glandular al que se adjudica funciones muy importantes, tales como la síntesis de proteínas plasmáticas, función desintoxicante, almacenaje de vitaminas y glucógeno, además de secreción de bilis, entre otras. También es el responsable de eliminar de la sangre las sustancias que puedan resultar nocivas para el organismo, convirtiéndolas en inocuas; está presente en el ser humano y se le puede hallar en vertebrados y algunas otras especies del reino animal.

Fisiología del hígado:
El hígado es un órgano o víscera presente en los vertebrados y en algunos otros animales; y es, a la vez, la glándula más voluminosa de la anatomía y una de las más importantes en cuanto a la actividad metabólica del organismo. Desempeña funciones únicas y vitales como la síntesis de proteínas plasmáticas, función desintoxicante, almacena vitaminas, glucógeno, entre otros para el buen funcionamiento de las defensas, etc. Además, es el responsable de eliminar de la sangre las sustancias que pueden resultar nocivas para el organismo, transformándolas en otras inocuas.

El hígado desempeña múltiples funciones en el organismo como son:

  • producción de bilis: el hígado excreta la bilis hacia la vía biliar, y de allí al duodeno. La bilis es necesaria para la digestión de los alimentos;
  • metabolismo de los carbohidratos:

    • la gluconeogénesis es la formación de glucosa a partir de ciertos aminoácidoslactato y glicerol;
    • la glucogenolisis es la fragmentación de glucógeno para liberar glucosa en la sangre;
    • la glucogenogénesis o glucogénesis es la síntesis de glucógeno a partir de glucosa;

  • metabolismo de los lípidos;
  • síntesis de colesterol;
  • producción de triglicéridos;
  • síntesis de proteínas, como la albúmina y las lipoproteínas;
  • síntesis de factores de coagulación como el fibrinógeno (I), la protrombina (II), la globulina aceleradora (V), proconvertina (VII), el factor antihemofílico B (IX) y el factor Stuart-Prower(X).
  • desintoxicación de la sangre: 
    • neutralización de toxinas, la mayor parte de los fármacos y de la hemoglobina; 
  • transformación del amonio en urea;
  • depósito de múltiples sustancias, como:
    • glucosa en forma de glucógeno (un reservorio importante de aproximadamente 150 g);
    • vitamina B12hierrocobre,... 
En el primer trimestre del embarazo, el hígado es el principal órgano de producción de glóbulos rojos en el feto. A partir de la semana 12 de la gestación, la médula ósea asume esta función.

Enfermedades del hígado:

Los padecimientos del hígado son:

  • la hepatitis A;
  • la hepatitis B;
  • la hepatitis C;
  • la hepatitis D;
  • la hepatitis E;
  • la cirrosis hepática;
  • enfermedades autoinmunes tales como la colangitis esclerosante primaria, la cirrosis biliar primaria y la hepatitis autoinmune;
  • enfermedades congénitas tales como el síndrome de Gilbert, el síndrome de Crigler-Najjar, el síndrome de Rotor y el síndrome de Dubin-Johnson;
  • enfermedades infecciosas como absceso hepático;
  • la esteatohepatitis no alcohólica y
  • el hepatocarcinoma (cáncer de hígado).


Enric Corbera (Bioneuroemoción)

Hígado
1ª Etapa (Supervivencia)
El hígado es el órgano más grande del cuerpo. Tiene funciones de almacenaje, de depurar, de metabolizar… Es el laboratorio del cuerpo.

Conflicto: Conflicto de Falta: Hambre + dinero + familia (herencias). Miedo a no tener lo suficiente para comer. Conflicto de carencia = cáncer y nódulos (cuando estamos enfermos dejamos de trabajar). El hígado también tiene función de limpiar, de filtrar. Si alguien siente que le están intoxicando (por medicación que debe tomar, etc…) puede también aumentar la masa del hígado. También tiene que ver con la fe (foie=fe). Conflictos con la espiritualidad. Sentido biológico: Necesito fabricar mucho hígado para absolver el máximo de alimento.

Resentir: “Morirse de hambre", “mi familia me come el hígado. En la familia hay historias de herencias.
Puede ser que haya memorias en el transgeneracional de haber pasado hambre, de conflictos de herencia… Incluso falta de afecto importante.
  

HEPATITIS
1ª Etapa (Supervivencia)
Conflicto: Amenazas. Atrapar o escupir el bocado. (Toxicidad Mental). Miedo a tener carencia de algo. Miedo a un veneno exterior real (quimioterapia) o simbólico (información).
Resentir: “Tengo la impresión de estar tragando una información envenenada".
Hepatitis A: "Conozco esa toxicidad".
Hepatitis B: "Siento que algo es tóxico pero no veo de donde viene".
Hepatitis y problemas de hígado, es la sede de la rabia, ira, indignación y agresividad reprimida. Miedo y resistencia al cambio.



Louise L. Hay


Hígado
Causa probable: Sede de la rabia y de las acciones primitivas. Hábito de quejarse. Justificación de las críticas para auto engañarse. Sentirse mal.
Nuevo modelo mental: Amor, paz y alegría, eso es todo lo que conozco. Escojo vivir en el espacio abierto de mi corazón. Busco el amor y lo encuentro en todas partes.

Hepatitis
Causa probable: Resistencia al cambio. Miedo, ira, odio. El hígado es la sede de la indignación y la rabia.
Nuevo modelo mental: Mi mente está libre y despejada. Dejo el pasado y avanzo hacia lo nuevo. Todo está bien.


Jacques Martel

Hígado
Los dolores de hígado proceden de mi propia actitud. Mis frustraciones acumuladas, mis odios, mis celos, mi
agresividad contenida son factores activadores de los problemas del hígado. Estos sentimientos esconden miedos que no pueden expresarse de otro modo. Tengo tendencia a criticar y juzgar a los demás con facilidad. Me quejo constantemente. Resisto a alguien o a algo. Vivo mucho disgusto. Acepto difícilmente tales como son.
La alegría de vivir es frecuentemente inexistente porque tengo envidia de los demás, lo cual me perturba y me pone triste. Sin embargo, ¿hasta qué punto estoy listo para hacer esfuerzos, tanto en el plano material como en mi caminar espiritual? Aún no he comprendido que lo que yo reprocho al otro sólo es el reflejo de mí mismo. Sólo es mi espejo. Me quejo constantemente y pido a los demás que cambien.
¿Dónde está mi buena voluntad? ¿Cuál es el esfuerzo por mi parte? También carezco de alegría de vivir, simplicidad.
Podré desarrollar un cáncer de hígado si todas las emociones que me son nefastas me “agobian” desde un buen tiempo. Frecuentemente, resulta de un conflicto con relación a la familia o al dinero, especialmente cuando tengo miedo de carecer de algo. Es tiempo que tome consciencia que debo aceptarme tal como soy y aprender a amarme más. Ser capaz de amor y comprensión hacía mí abre la vía a mi comprensión y al amor de los demás.
Recobro la alegría de vivir.

Hepatitis
La hepatitis es una infección del hígado causada o bien por un virus, por bacterias, por el alcohol o por medicamentos, y afecta totalmente el cuerpo. Los síntomas son la debilidad, la ictericia, la pérdida de apetito, las nauseas, la fiebre y el malestar abdominal.
El hígado es el “dador de vida”, limpiando la sangre de sus venenos y excesos, y conservando nuestro estado emocional (la sangre) en un justo equilibrio. El hígado es el lugar en donde puedo acumular emociones intoxicantes y excesivo odio. Es la sede de la ira.

Las palabras o enfermedades acabando por “itis”, como hepatitis, indican irritación, ira. La hepatitis puede estar vinculada con mis relaciones personales o con una situación difícil. Este conjunto de emociones negativas trae debilidad y desesperación y causa ira, culpabilidad y conflictos de prioridades.
Cuando “me quemo la sangre” por nada, esto me lleva a vivir mucha ira, rencor, rabia e incluso odio que puede llevar a la violencia contra uno – mismo, o contra los demás.

La hepatitis viral A tiene su origen en un rencor que puedo tener frente al mismo alimento o frente a un problema de connotación alimenticia.

La hepatitis viral B manifiesta un rencor vivido con algo o alguien que me ha sido impuesto. Es como si hubiese estado proyectado dentro de una situación que rechazaba. Por ejemplo, me pueden haber obligado a participar a un concurso de danza.
La hepatitis viral C se produce después de un gran rencor en relación con lo desconocido. Por ejemplo, ¿Quienes son mis padres? ¿Dónde nací? Puedo sentir mucha resistencia frente a nuevas situaciones en mi vida que me llevan a aportar cambios. Puedo desear engancharme a mis prejuicios y a mis ideas preconcebidas. Aprovecho el tiempo de reposo que debo tomar para hacer el balance sobre mi vida. Me libero de los prejuicios, iras que entretenía en mí.


Lisa Bourbeau

Hígado
BLOQUEO FÍSICO: Algunos de los problemas del hígado pueden ser abscesos, cálculos biliares, cirrosis, crisis hepática, hepatitis, ictericia y tumores.

BLOQUEO EMOCIONAL: Los problemas del hígado se manifiestan cuando la persona hace demasiado, se preocupa por todo lo que sucede a su alrededor en lugar de digerirlo bien, es decir, adaptarse a los acontecimientos. Tiene miedo de las consecuencias, sobre todo de fallar en algo. Esta dificultad de adaptación a una situación nueva le hace sentir mucho enojo y descontento. Estos problemas también indican una actitud depresiva, aun cuando sea inconsciente. En metafísica, el hígado es el lugar del enojo reprimido. La persona afectada por los problemas hepáticos suele ser del tipo que no se ofende porque se siente indefensa, incompetente ante las ofensas. Se muestra en desacuerdo con los que se ofenden, sobre todo con aquellos que pierden el control, porque ella se esfuerza mucho para no demostrar nada. Siente amargura y tristeza. Cuando lleva ya mucho tiempo reprimiéndose, en lugar de sufrir un ataque de enojo y desahogarse, sufre una crisis hepática.

BLOQUEO MENTAL: Debido a que el hígado tiene una función vital en la coordinación de las diferentes funciones del cuerpo humano, un problema en este órgano indica que te estás olvidando de coordinar bien lo que sucede en tu vida. En lugar de adaptarte a los acontecimientos y a las personas, los juzgas, quieres cambiarlos y te bloqueas internamente al poner demasiada atención a lo que ocurre en tu mente. Cada enojo interno es una indicación de que te olvidas de ponerte en el lugar del otro y de que quieres tener razón. Por lo tanto, te sientes ofendido con facilidad. Tu hígado te indica que debes dedicar tiempo a acomodar dentro de ti lo que pasa a tu alrededor antes de sacar conclusiones con demasiada rapidez. También te dice que tienes todo lo necesario para defenderte.


UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 260

LECCIÓN 260

Que recuerde que Dios me creó.

1. Padre, yo no me creé a mí mismo, aunque en mi demencia creí que así había sido. 2No obstante, en cuanto que Pensamiento Tuyo, no he aban­donado mi Fuente y sigo siendo parte de Aquel que me creó. 3Tu Hijo, Padre mío, Te llama hoy. 4Que recuerde que Tú me creaste. 5Que recuerde mi Identidad. 6Y que deje que mi impecabilidad vuelva a alzarse ante la visión de Cristo, a través de la cual deseo hoy contemplar a mis hermanos y contemplarme a mí mismo.

2. Ahora recordamos nuestra Fuente; y en Ella encontramos por fin nuestra verdadera Identidad. 2Sómos en verdad santos porque nuestra Fuente no conoce el pecado. 3Y nosotros que somos Sus Hijos, somos semejantes los unos a los otros, y semejantes a Él.

¿Qué me enseña esta lección?

No puedo recordar aquello en lo que no creo.

Vemos aquello en lo que creemos, y esa es la razón por la que nos encontramos plenamente identificados con el cuerpo, pues el ego es la creencia en que somos tan sólo un vehículo material.

Tener certeza en lo que Somos, nos llevará a recordar que Dios nos creó. Ese instante de recordar, se traduce a un estado de toma de consciencia, que debe llevarnos a actuar de acuerdo a la condición que hemos hecho consciente.

No podemos conformarnos con llevar a cabo un mero acto mental en el que nos decimos: “Soy Hijo de Dios”. Esta afirmación, puede quedar vacía, sin contenido, si no va acompañada de la firme decisión de poner nuestra Voluntad al servicio del Amor, de la Verdad.

¿Esto qué quiere decir? Sencillamente, que debemos hacer que todos y cada uno de nuestros actos, sean la manifestación del Amor. En las relaciones con el mundo, dejaremos de juzgar y condenar a nuestros hermanos y, en cambio, veremos en sus rostros, el Sagrado Rostro de la Divinidad.

Ejemplo-Guía: "Creados a Su Imagen y Semejanza"

Cuando me surgió este tema de debate y reflexión, me surgió una pregunta que quiero compartir con vosotros: ¿Qué imagen tengo de Dios?

Permítanme reflexionar en voz alta. Si nunca he visto a Dios, ¿cómo puedo tener una imagen suya? Pero, si la cita bíblica afirma que he sido creado a Su Imagen y yo tengo conciencia de mi propia imagen, entonces, Dios tiene que tener un cuerpo. Esta reflexión no es ninguna tontería. La cultura, sobre todo la pintura y la escultura, nos ha hecho llegar una visión de un Dios poderoso, musculoso, con una larga melena y una copiosa barba blanca y con una aureola de luminosidad, como expresión simbólica de su Trascendente Identidad. ¿Cómo puedo pensar que Dios es algo diferente a esa imagen tan cultivada?

Todos sabemos que ese lenguaje, utilizado por los artistas, pertenece a lo simbólico. Pero lo que sí reviste importancia de esa visión de Dios, es que, independientemente de la forma que adquiera (pensamos que dado su inmenso poder puede adquirir cualquier forma), se encuentra fuera de nosotros, es decir, nos dirigimos a Él como si se encontrará en el exterior, en una dimensión superior.

Entonces, ¿hemos sido creados a Su Imagen y Semejanza? Sí.

Esta afirmación nos lleva a plantear una nueva cuestión. Si hemos sido creados a Su Imagen y Semejanza, entonces, la imagen que tenemos de nosotros mismos no es real. Es decir, si Dios no tiene forma corporal, su Hijo tampoco debe tenerla. Hemos alcanzado un punto que viene a confirmar uno de los principales mensajes que nos aporta Un Curso de Milagros: "El mundo que percibimos no es real".

Un Curso de Milagros no refiere con relación al tema que estamos analizando, lo siguiente:


La afirmación "Dios creó al hombre a imagen y semejanza pro­pia" necesita ser reinterpretada. "Imagen" puede entenderse como "pensamiento", y "semejanza" como "de una calidad semejante." Dios efectivamente creó al espíritu en Su Propio Pensa­miento y de una calidad semejante a la Suya Propia. No hay nada más".

Esta aclaración es importante hacerla, pues el Curso da una interpretación diferente al término "imagen" y no conocerla puede dar motivos a confusión.

"(...) es imposible que puedas percibirte a ti mismo correcta­mente. No tienes una imagen que puedas percibir. La palabra "imagen" está siempre vinculada a la percepción y no forma parte del conocimiento. Las imágenes son simbólicas y representan algo diferente de ellas mismas".



Al no ser un cuerpo, no podemos tener una imagen de lo que somos realmente, pues el Espíritu, al no ser visible en el mundo, no puede ser percibido.

Si pensamos que somos un cuerpo, es lógico que otorguemos a nuestros padres físicos la autoría de nuestra creación. Cuando se produce el proceso de nuestro despertar, esa visión sufre una profunda transformación, pues la figura del padre físico es trascendida por la Presencia del Padre verdadero, del Padre Espiritual. Esto no quiere decir, que nos mostremos distantes con nuestros hacedores físicos, digo esto, porque he sido testigo de la rotura de familias al intentar aplicar, lo que debe ser un proceso natural, de una manera exagerada y extrema (teórica). Tan sólo debemos hacernos una pregunta para saber si estamos haciendo el proceso de forma natural: ¿cómo puedo dejar de amar a mi padre físico, aludiendo que no es nuestro verdadero Padre, cuando realmente es nuestro hermano?

Reflexión: Recuerda que eres invulnerable: ¿cómo te sientes?

sábado, 16 de septiembre de 2017

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 259

LECCIÓN 259

Que recuerde que el pecado no existe.

1. El pecado es el único pensamiento que hace que el objetivo de alcanzar a Dios parezca irrealizable. 2¿Qué otra cosa podría impe­dirnos ver lo obvio, o hacer que lo que es extraño y distorsionado parezca más claro? 3¿Qué otra cosa sino el pecado nos incita al ataque? 4¿Qué otra cosa sino el pecado podría ser la fuente de la culpabilidad y exigir castigo y sufrimiento? 5¿Y qué otra cosa sino el pecado podría ser la fuente del miedo, al eclipsar la creación de Dios y conferirle al amor los atributos del miedo y del ataque?

2. Padre, hoy no quiero ser presa de la locura. 2No tendré miedo del amor ni buscaré refugio en su opuesto. 3Pues el amor no puede tener opuestos. 4Tú eres la Fuente de todo lo que existe. 5Y todo lo que existe sigue estando Contigo, así como Tú con ello.

¿Qué me enseña esta lección?


La creencia en el pecado, está tan arraigada en nuestro inconsciente colectivo e individual, que hemos desarrollado una aptitud hacia el castigo, que condiciona nuestra vida, pues pensamos que en la medida en que nos sometemos al sufrimiento, al sacrificio, con el fin de redimir nuestras culpas, nos liberaremos de ese pesado fardo.

El pecado es el origen del miedo. El miedo es la ausencia del Amor, por lo tanto, el pecado adquiere protagonismo cuando decidimos renunciar al Amor, cuando decidimos, escindirnos de la relación de Unidad con nuestro Padre.

Esa falta de Amor, nos llevó a fabricar una condición ilusoria basada en la separación de la Fuente Primordial. El pecado nos llevó a la culpa y, la creencia en la violación del Precepto Divino de no comer del Árbol del Bien y del Mal, propició la visión de un Dios "temerario", el cual debía estar muy enfadado con su Hijo y al cual, había que complacer para calmar su ira.

Nuestras desgracias se las atribuimos al pecado, al divorcio establecido entre el Hijo y Su Padre. Nuestro Creador, con la intención de enderezar nuestro camino, nos impone pruebas y castiga nuestras debilidades. Esa falsa creencia, atormenta nuestra alma y nos condiciona al dolor y a la muerte.

Hoy proclamo que me libero de la creencia en el pecado. Y que en el mundo del sueño, en el que soy el soñador, lo que llamo error es un estado que permite corrección.

Ejemplo-Guía: "Ataco, cuando me creo separado"

El ataque encuentra su causa en la creencia en la separación y la visión de la separación da lugar a la creencia en el pecado. Todo ello, es una ilusión. Carece de significado. Al carecer de significado, fabricamos un mundo donde impera la demencia, pues damos credibilidad a lo irreal.

Dar traslado, en nuestras vidas,  a estas afirmaciones, nos lleva a reflexionar sobre la causa oculta que se esconde en cada relación y de la cual, somos totalmente inconsciente. Quizás comprendamos ahora, la razón por la cual el miedo prevalece sobre el amor, a la hora de mantener una relación. Si al ver al otro, estamos viendo un cuerpo separado del nuestro, en esa visión va implícita el temor oculto de ser atacado.

El otro desea lo que yo tengo. No es un pensamiento carente de sentido, cuando en verdad, el otro está representando la proyección de nuestro mundo interno. Por lo tanto, lo que yo deseo, el otro lo desea. Es así como nosotros lo creemos. Ese enfoque de deseos, nos lleva al enfrentamiento en algún punto del camino. Cuando esto ocurre, tenemos dos opciones, nos enfrentamos al temeroso deseo de ser desposeído de nuestras posesiones o decidimos vencer nuestros miedos y apostamos por liberarnos de aquello que nos oprime interiormente. Ese gesto interno exige una visión nueva que se llama perdón. El perdón es la manifestación más cercana al Amor, en este mundo. Por lo tanto, el perdón es el antídoto más eficaz sobre el pecado, sobre el miedo.

La visión interna proyectada sobre el otro, nos lleva a percibir fuera lo que ocultamos en nuestro interior. Si nos sentimos pecadores (visión de la separación), esa visión es muy dolorosa para reconocerla, así que decidimos luchar contra ella, pero no lo hacemos interiormente, sino fuera de nosotros. Ese es el motivo por el que condenamos exteriormente, aquello que estamos condenando a nivel interno.

La Lección de hoy nos está aportando la clave principal que acabaría con las luchas, las guerras, las oposiciones, las rivalidades, las acusaciones, los maltratos, las violaciones, los asesinatos, etc. 

Una vez más tenemos que hacer énfasis sobre la importancia de la elección, mejor dicho de volver a elegir. De ser conscientes de elegir de manera diferente a como lo hemos estado haciendo.

Cuando nos encontremos frente al otro, no veamos a un desconocido, a alguien separado de nosotros. Veamos la verdad. Veamos lo real. Ese "otro" no es "otro. Es nuestro hermano y junto a él, formamos la Filiación del Hijo de Dios. Nuestras mentes son una con la Mente de nuestro Creador.

Recordemos que no somos pecadores, que gozamos de la inocencia del Hijo de Dios. Que ningún "otro" puede hacernos daño, ni atacarnos, si nosotros no le otorgamos ese poder, pues nosotros no somos un cuerpo, sino Espíritu, y el Espíritu es invulnerable.

Dejemos de relacionarnos con el "otro" desde la visión del cuerpo, pues esa visión favorece el ataque y por lo tanto el pecado. Veámonos como realmente somos.

Reflexión: ¿Pensamos que el correctivo del pecado debe ser el castigo?