sábado, 24 de junio de 2017

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 175

QUINTO REPASO

Introducción

1. Ahora iniciamos otro repaso. 2Esta vez estamos listos para poner más de nuestra parte y dedicar más tiempo a nuestro empeño: 3Reconocemos que nos estamos preparando para un nuevo nivel de entendimiento. 4Queremos dar este paso resuelta­mente, para poder seguir adelante con mayor certeza, mayor sin­ceridad y mayor fe. 5Nuestros pasos han sido inciertos, y las dudas nos han hecho andar con lentitud e inseguridad por el camino que este curso señala. 6Pero ahora vamos a ir más de prisa, pues nos estamos acercando a una mayor certeza, a un propósito más firme y a una meta más segura.

2. Padre nuestro, afianza nuestros pasos. 2Aplaca nuestras dudas, aquieta nuestras santas mentes, y háblanos. 3No tenemos nada que decirte, 4pues sólo deseamos escuchar Tu Palabra y hacerla nuestra. 5Guía nuestras prácticas tal como un padre guía a su hijo pequeño por un camino que éste desconoce, 6pero que aun así, el hijo lo sigue, seguro de que está a salvo porque su padre le muestra el camino.

3. De este modo es como llevamos nuestras prácticas hasta Ti. 2Si trope­zamos, Tú nos levantarás. 3Si se nos olvida el camino, sabemos que Tú siempre lo recordarás. 4Y si nos extraviamos, Tú no te olvidarás de llamarnos. 5Aligera nuestros pasos ahora de modo que podamos caminar con mayor certeza y mayor rapidez hasta Ti. 6Y aceptamos la Palabra que Tú nos ofreces para unificar nuestras prácticas, a medida que repasamos los pensamientos que Tú nos has dado.

4. He aquí -al final de este párrafo- el pensamiento que debe preceder a los pensamientos que vamos a repasar. 2Cada uno de éstos clarifica algún aspecto de dicho pensamiento o contribuye a hacerlo más significativo, más personal y verdadero, así como más descriptivo del santo Ser que compartimos y que ahora nos preparamos para conocer de nuevo:

3Dios es sólo Amor, y, por ende, eso es lo que soy yo.

4Sólo este Ser conoce el amor. 5Sólo sus pensamientos son perfec­tamente congruentes; sólo ese Ser conoce a Su Creador, se com­prende a Sí Mismo y goza de un conocimiento y amor perfectos, así como de un estado de unión constante con Su Padre y Con­sigo Mismo.

5. Y Eso es lo que nos espera al final de la jornada. 2Cada paso que damos nos acerca un poco más. 3Este repaso acortará el tiempo de manera inconmensurable si tenemos presente que Eso es nuestra meta y que a medida que lo ponemos en práctica es a Eso a lo que nos acercamos. 4Levantemos de las cenizas nuestros corazones y dirijámoslos hacia la vida, recordando que Eso es lo que se nos promete, y que este curso nos fue enviado para allanar el sendero de la luz y enseñarnos, paso a paso, cómo regresar al eterno Ser que creíamos haber perdido.

6. Yo te acompaño en esta jornada. 2Pues por el momento com­parto tus dudas y tus miedos, de manera que puedas recurrir a mí que conozco el camino por el que se supera toda duda y temor. 3Caminamos juntos. 4Es preciso que yo entienda lo que es la incertidumbre y el dolor, aun cuando sé que no tienen ningún significado. 5Sin embargo, un salvador debe permanecer con aquellos a quienes enseña, viendo lo que ellos ven, pero conser­vando en su mente el camino que lo condujo a su propia libera­ción, y que ahora te conducirá a ti a la tuya junto con él. 6Al Hijo de Dios se le sigue crucificando hasta que camines por esta senda conmigo.

7. Mi resurrección se repite cada vez que conduzco a un hermano sin contratiempo alguno allí donde la jornada termina para ya no recordarse más. 2Me siento renovado cada vez que un hermano aprende que hay un camino que nos libera a todos de la aflicción y del dolor. 3Y renazco cada vez que un hermano se vuelve hacia la luz que mora en él y me busca. 4No me he olvidado de nadie. 5Ayúdame ahora a conducirte de regreso allí donde la jornada empezó para que puedas llevar a cabo otra elección conmigo.

8. Libérame mientras practicas una vez más los pensamientos que te he traído de Aquel que ve tu extrema necesidad, y que conoce la respuesta que Dios le ha dado. 2Juntos repasaremos estos pen­samientos. 3Juntos les dedicaremos nuestro tiempo y esfuerzos. 4Y juntos se los enseñaremos a nuestros hermanos. 5Dios no permiti­ría que en el Cielo faltase nada. 6Éste te está esperando, al igual que yo. 7Sin ti yo estoy incompleto. 8Conforme me complete regresaremos juntos a nuestro hogar ancestral, el cual se preparó para nosotros desde antes de que el tiempo comenzara, y se ha mantenido a salvo de los azotes de éste, así como inmaculado y seguro, tal como será cuando al tiempo le llegue su fin.

9. Permite, entonces, que este repaso sea el regalo que me haces a mí. 2Pues esto es lo único que necesito: que oigas mis palabras y que se las ofrezcas al mundo. 3Tú eres mi voz, mis ojos, mis pies y mis manos, con los cuales llevo la salvación al mundo. 4El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. 5A Él nos dirigimos juntos. 6Toma a tu hermano de la mano, pues no es éste un camino que recorramos solos. 7En él yo camino contigo y tú conmigo. 8La Voluntad del Padre es que Su Hijo sea uno con Él. 9¿Cómo no iba a ser, entonces, todo lo que vive uno contigo?
10. Permite que este repaso sea un intervalo en el que comparti­mos una experiencia que es nueva para ti, aunque tan antigua como el tiempo e incluso aún más antigua. 2Santificado sea tu nombre 3e inmaculada tu gloria para siempre. 4Tu plenitud ahora es total, tal como Dios lo dispuso. 5Tú eres Su Hijo, y completas Su extensión con la tuya. 6No practicamos sino una antigua ver­dad, que sabíamos desde antes de que la ilusión pareciese apode­rarse del mundo. 7Y le recordamos al mundo que está libre de toda ilusión cada vez que decimos:

8Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

11. Con esto damos comienzo a cada día de nuestro repaso. 2Con esto empezamos y con esto concluimos cada período de práctica. 3Y con ese pensamiento nos vamos a dormir para despertar con esas mismas palabras de nuevo en nuestros labios, y darle así la bienvenida al nuevo día. 4Todo pensamiento que repasemos lo envolvemos con ése; y utilizaremos dichos pensamientos para mantenerlo firme en la mente y claro en nuestra memoria a lo largo del día. 5Y así, cuando hayamos terminado este repaso, habremos reconocido que las palabras que decimos son verdad.

12. Las palabras, sin embargo, no son sino recursos auxiliares y, excepto por el uso que hacemos de ellas al principio y al final de cada período de práctica, se usarán sólo para recordarle a la mente su propósito, según lo dicte la necesidad. 2Ponemos nues­tra fe en la experiencia que se deriva de las prácticas, no en los medios que utilizamos. 3Esperamos la experiencia, y reconocemos que sólo en ella radica la convicción. 4Usamos las palabras y trata­mos una y otra vez de ir más allá de ellas hasta llegar a su significado, el cual está mucho más allá de su sonido. 5Este se hace cada vez más tenue hasta que finalmente desaparece, a medida que nos acercamos a la Fuente del significado. 6Y Ahí es donde hallamos reposo.
                                                                

LECCIÓN 175
Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

1. (159) Doy los milagros que he recibido.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

2. (160) Yo estoy en mi hogar.
2El miedo es el que es el extraño aquí. 3Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.


¿Qué me enseña esta lección?

1. (159) Doy los milagros que he recibido.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

De Dios, Nuestro Padre, hemos recibido su Potencial Creador. Toda idea sigue su fuente. Nuestra Realidad está plenamente conectada con la Fuente que la creó, con el Pensamiento Divino.

Somos el Fruto de la Extensión Mental de nuestro Padre y nuestro Propósito es utilizar su mismo poder creador para llevar a cabo nuestra propia labor creadora.

Recibimos su Voluntad; su Amor y su Inteligencia Creadora. Como damos lo que hemos recibido, nuestra acción nos llevó a crear cuando aún no teníamos la madurez suficiente para hacerlo con las garantías de seguir las Leyes Divinas.
Dicha acción a dado lugar a falsa creencia del pecado y, lo peor de todo, a recibir los efectos de nuestro error, lo que ha propiciado la ilusión de estar separados de nuestra “fuente original”.

La percepción sensorial se ha convertido en la principal fuente de conocimiento. Ese “recibir” nos lleva a la confirmación de que somos un cuerpo físico y cualquier otra identidad carece de sentido y valor.

Si hemos dado en proporción a lo que hemos recibido, estaremos cayendo en un bucle permanente de errores, que entre otras cosas nos confirma que somos merecedores de recibir la muestra del castigo como vía de redención por nuestras acciones pecaminosas.

Tomar consciencia de lo que Realmente Somos, nos lleva a dar el mayor de los milagros, nos lleva a dar Amor.


2. (160) Yo estoy en mi hogar.
2El miedo es el que es el extraño aquí. 3Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

Hemos recibido Amor y nuestra condición natural es dar Amor.

Así ha sido, mientras que hemos permanecido formando parte de la Unidad característica del Hogar en el que hemos convivido con nuestro Padre.

Hemos sido alimentados directamente por Él y hemos gozado de Su Gracia y de Su Plenitud en la convivencia experimentada en el Jardín del Edén.

Pero esa atmósfera de Plenitud se vio alterada desde el instante en que decidimos ver otra realidad, la cual se percibía procedente de otra dimensión, mucho más densa. Esa nueva visión, propició la aparición de un “Velo” que mantenía la Realidad Espiritual separada de la Ilusión del Mundo Material.

El Paraíso Terrenal fue sustituido por el Este del Edén, donde la conciencia tendría que trabajar duramente para ganar “el pan de cada día”.

En ese exilio, la nueva identidad llamada ego, se identifica plenamente con el mundo de la percepción sensorial y se olvida de su verdadero origen. El Amor es sustituido por un nuevo inquilino, el cual adopta un gran poder, el miedo.

Nuestro Programa de Salvación nos invita a desalojar a ese inquilino de nuestro hogar y re-nacer a la Verdadera Vida, la que nos lleva a Ser Amor.

viernes, 23 de junio de 2017

Cómo educar a un niño Cáncer

Para la gran mayoría de los padres, en el momento del nacimiento de su hijo tan solo se preocupan del estado de salud de la indefensa criatura, pero al cabo de unos días y con la tranquilidad de saber que está más sano que una pera, empiezan a cuestionarse ¿a quién saldrá?, ¿tendrá el mismo mal genio que su padre?, ¿será tan dulce como su madre?

Todos los padre tenemos una idea preconcebida de como nos gustaría que fuesen nuestros hijos, pero ya conocemos la realidad, ¡qué pocos padres están satisfechos con el fruto de su creación!

Pues bien, si a usted como padre le agradase que su hijo fuese dócil, cariñoso y sintiese un profundo amor por su familia, le diremos, que esto tan sólo es posible si ha nacido entre el 21 de Junio y el 22 de Julio, es decir, si ha nacido bajo la influencia del signo Cáncer.

Como ya hemos dicho en otra ocasión, cada niño al nacer trae consigo un pan debajo del brazo. Pero cuando este niño es Cáncer, ese pan se convertirá en un don muy especial, el de vivificar nuestras vidas en el aspecto emocional. Será como agua caída del cielo, que al igual como fecunda los campos, despertará la sensibilidad en nuestras almas y nos inundará con su expresiva afectividad.

Hoy la mayoría de los hogares carecen de espíritu familiar. Los lazos de unión se rompen con facilidad debido a la ausencia de amor. Cada vez, los cimientos que aguantan el pilar básico de la sociedad, la familia, son menos sólidos, y vemos como los edificios humanos se desploman.

El mundo debería "parir" más niños Cáncer. Ellos son el aliento que nos hace más sensibles al dolor ajeno, porque harán nacer en nosotros el amor por los que están más cerca, nuestros padres, hermanos, abuelos, etc.
Los padres de estos niños podrán observar muy pronto en ellos que desde muy pequeños, se sienten atraídos por la vida domestica, donde querrán participar activamente con el deseo de sentirse parte del núcleo familiar. Imitarán con notable maestría las cualidades que los demás les expresen, hasta tal punto, que veremos reflejadas en ellos, como en un espejo, nuestras buenas y malas cualidades.

Lo más importante que debéis saber de vuestro hijo es que es pura emoción, sumamente sensible y poseedor de una vida interior muy rica, que le inducirá a alejarse de las situaciones que le lleven a llamar la atención.

¡Cuidado con su sensibilidad! Necesita muchas demostraciones de cariño para abrir su mundo privado y compartirlo. Si no conseguís mantener alimentada esa necesidad de intimidad que ha de aportarle seguridad, pronto descubriréis en él, rasgos de miedo, timidez, autoindulgencia, resentimientos. Será cuando se convierta en una persona débil, caprichosa y os demandará constantes mimos. Si no consigue sus deseos, adoptará el papel de víctima afligida, con el único propósito de despertar la pena y la lástima en sus seres queridos.

Vuestro hijo trae consigo una importante labor, trabajar con las emociones, los sentimientos, el amor.

Deberá ser como un manantial de aguas cristalinas donde todo aquel que tenga afán de pureza pueda purificarse. Es por ello, que como padres no debéis permitir que esas aguas-amor de la que es portador vuestro hijo, se enturbien e infecten. Aprovechad su fértil imaginación; estimulad su fantasía; motivadle para que busque en las raíces y orígenes de las cosas, en ellas ha de descubrir su verdadera identidad, descubrirá su poder espiritual, descubrirá la grandiosidad y belleza de la naturaleza, y a través de ella se fundirá con la Divinidad.

No os resultará difícil activar su poder creador, la imaginación, es más, tal vez desesperéis cuando le veáis horas y horas sumido en sus sueños y viviendo intensamente su mundo interior. Pedidle que os elabore cuentos y quedareis maravillados por su creatividad.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 174

QUINTO REPASO

Introducción

1. Ahora iniciamos otro repaso. 2Esta vez estamos listos para poner más de nuestra parte y dedicar más tiempo a nuestro empeño: 3Reconocemos que nos estamos preparando para un nuevo nivel de entendimiento. 4Queremos dar este paso resuelta­mente, para poder seguir adelante con mayor certeza, mayor sin­ceridad y mayor fe. 5Nuestros pasos han sido inciertos, y las dudas nos han hecho andar con lentitud e inseguridad por el camino que este curso señala. 6Pero ahora vamos a ir más de prisa, pues nos estamos acercando a una mayor certeza, a un propósito más firme y a una meta más segura.

2. Padre nuestro, afianza nuestros pasos. 2Aplaca nuestras dudas, aquieta nuestras santas mentes, y háblanos. 3No tenemos nada que decirte, 4pues sólo deseamos escuchar Tu Palabra y hacerla nuestra. 5Guía nuestras prácticas tal como un padre guía a su hijo pequeño por un camino que éste desconoce, 6pero que aun así, el hijo lo sigue, seguro de que está a salvo porque su padre le muestra el camino.

3. De este modo es como llevamos nuestras prácticas hasta Ti. 2Si trope­zamos, Tú nos levantarás. 3Si se nos olvida el camino, sabemos que Tú siempre lo recordarás. 4Y si nos extraviamos, Tú no te olvidarás de llamarnos. 5Aligera nuestros pasos ahora de modo que podamos caminar con mayor certeza y mayor rapidez hasta Ti. 6Y aceptamos la Palabra que Tú nos ofreces para unificar nuestras prácticas, a medida que repasamos los pensamientos que Tú nos has dado.

4. He aquí -al final de este párrafo- el pensamiento que debe preceder a los pensamientos que vamos a repasar. 2Cada uno de éstos clarifica algún aspecto de dicho pensamiento o contribuye a hacerlo más significativo, más personal y verdadero, así como más descriptivo del santo Ser que compartimos y que ahora nos preparamos para conocer de nuevo:

3Dios es sólo Amor, y, por ende, eso es lo que soy yo.

4Sólo este Ser conoce el amor. 5Sólo sus pensamientos son perfec­tamente congruentes; sólo ese Ser conoce a Su Creador, se com­prende a Sí Mismo y goza de un conocimiento y amor perfectos, así como de un estado de unión constante con Su Padre y Con­sigo Mismo.

5. Y Eso es lo que nos espera al final de la jornada. 2Cada paso que damos nos acerca un poco más. 3Este repaso acortará el tiempo de manera inconmensurable si tenemos presente que Eso es nuestra meta y que a medida que lo ponemos en práctica es a Eso a lo que nos acercamos. 4Levantemos de las cenizas nuestros corazones y dirijámoslos hacia la vida, recordando que Eso es lo que se nos promete, y que este curso nos fue enviado para allanar el sendero de la luz y enseñarnos, paso a paso, cómo regresar al eterno Ser que creíamos haber perdido.

6. Yo te acompaño en esta jornada. 2Pues por el momento com­parto tus dudas y tus miedos, de manera que puedas recurrir a mí que conozco el camino por el que se supera toda duda y temor. 3Caminamos juntos. 4Es preciso que yo entienda lo que es la incertidumbre y el dolor, aun cuando sé que no tienen ningún significado. 5Sin embargo, un salvador debe permanecer con aquellos a quienes enseña, viendo lo que ellos ven, pero conser­vando en su mente el camino que lo condujo a su propia libera­ción, y que ahora te conducirá a ti a la tuya junto con él. 6Al Hijo de Dios se le sigue crucificando hasta que camines por esta senda conmigo.

7. Mi resurrección se repite cada vez que conduzco a un hermano sin contratiempo alguno allí donde la jornada termina para ya no recordarse más. 2Me siento renovado cada vez que un hermano aprende que hay un camino que nos libera a todos de la aflicción y del dolor. 3Y renazco cada vez que un hermano se vuelve hacia la luz que mora en él y me busca. 4No me he olvidado de nadie. 5Ayúdame ahora a conducirte de regreso allí donde la jornada empezó para que puedas llevar a cabo otra elección conmigo.

8. Libérame mientras practicas una vez más los pensamientos que te he traído de Aquel que ve tu extrema necesidad, y que conoce la respuesta que Dios le ha dado. 2Juntos repasaremos estos pen­samientos. 3Juntos les dedicaremos nuestro tiempo y esfuerzos. 4Y juntos se los enseñaremos a nuestros hermanos. 5Dios no permiti­ría que en el Cielo faltase nada. 6Éste te está esperando, al igual que yo. 7Sin ti yo estoy incompleto. 8Conforme me complete regresaremos juntos a nuestro hogar ancestral, el cual se preparó para nosotros desde antes de que el tiempo comenzara, y se ha mantenido a salvo de los azotes de éste, así como inmaculado y seguro, tal como será cuando al tiempo le llegue su fin.

9. Permite, entonces, que este repaso sea el regalo que me haces a mí. 2Pues esto es lo único que necesito: que oigas mis palabras y que se las ofrezcas al mundo. 3Tú eres mi voz, mis ojos, mis pies y mis manos, con los cuales llevo la salvación al mundo. 4El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. 5A Él nos dirigimos juntos. 6Toma a tu hermano de la mano, pues no es éste un camino que recorramos solos. 7En él yo camino contigo y tú conmigo. 8La Voluntad del Padre es que Su Hijo sea uno con Él. 9¿Cómo no iba a ser, entonces, todo lo que vive uno contigo?
10. Permite que este repaso sea un intervalo en el que comparti­mos una experiencia que es nueva para ti, aunque tan antigua como el tiempo e incluso aún más antigua. 2Santificado sea tu nombre 3e inmaculada tu gloria para siempre. 4Tu plenitud ahora es total, tal como Dios lo dispuso. 5Tú eres Su Hijo, y completas Su extensión con la tuya. 6No practicamos sino una antigua ver­dad, que sabíamos desde antes de que la ilusión pareciese apode­rarse del mundo. 7Y le recordamos al mundo que está libre de toda ilusión cada vez que decimos:

8Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

11. Con esto damos comienzo a cada día de nuestro repaso. 2Con esto empezamos y con esto concluimos cada período de práctica. 3Y con ese pensamiento nos vamos a dormir para despertar con esas mismas palabras de nuevo en nuestros labios, y darle así la bienvenida al nuevo día. 4Todo pensamiento que repasemos lo envolvemos con ése; y utilizaremos dichos pensamientos para mantenerlo firme en la mente y claro en nuestra memoria a lo largo del día. 5Y así, cuando hayamos terminado este repaso, habremos reconocido que las palabras que decimos son verdad.

12. Las palabras, sin embargo, no son sino recursos auxiliares y, excepto por el uso que hacemos de ellas al principio y al final de cada período de práctica, se usarán sólo para recordarle a la mente su propósito, según lo dicte la necesidad. 2Ponemos nues­tra fe en la experiencia que se deriva de las prácticas, no en los medios que utilizamos. 3Esperamos la experiencia, y reconocemos que sólo en ella radica la convicción. 4Usamos las palabras y trata­mos una y otra vez de ir más allá de ellas hasta llegar a su significado, el cual está mucho más allá de su sonido. 5Este se hace cada vez más tenue hasta que finalmente desaparece, a medida que nos acercamos a la Fuente del significado. 6Y Ahí es donde hallamos reposo.
                                                                

LECCIÓN 174

Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

1. (157) En Su Presencia he de estar ahora.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

2. (158) Hoy aprendo a dar tal como recibo.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.


¿Qué me enseña esta lección?

1. (157) En Su Presencia he de estar ahora.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

En la Eterna Presencia de Dios Todo es Uno. Nuestros pensamientos, sentimientos y nuestras acciones son Uno. Nuestra Mente, nuestro Corazón y nuestro Cuerpo son Uno.

Este Estado de Unidad es un Instante Santo, de plena Comunión con nuestro Verdadero Ser y con nuestro Creador.

Un profundo estallido de júbilo, de felicidad, nos posee, de tal modo que de nuestro Ser emana, se expande un solo Pensamiento de Curación, de Amor, de Unidad.


2. (158) Hoy aprendo a dar tal como recibo.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

¿Qué vas a dar hoy, que tienes la certeza de que recibes aquello que das?

¿Seguirás alimentando la falsa creencia de que dar es perder?
¿Seguirás negando la realidad de que aquello que das a tu hermano, te lo das a ti mismo?

No des desde el cuerpo, pues compartir lo ilusorio no te garantiza recibir la eternidad.

Si das desde el Espíritu, si das desde la eternidad recibirás la abundancia del universo.

Da gracias cuando das, pues es la evidencia de que has recibido… y cuando recibas, da las gracias, igualmente, pues es la prueba de que has respondido a la voz del Amor.

jueves, 22 de junio de 2017

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 173

QUINTO REPASO

Introducción

1. Ahora iniciamos otro repaso. 2Esta vez estamos listos para poner más de nuestra parte y dedicar más tiempo a nuestro empeño: 3Reconocemos que nos estamos preparando para un nuevo nivel de entendimiento. 4Queremos dar este paso resuelta­mente, para poder seguir adelante con mayor certeza, mayor sin­ceridad y mayor fe. 5Nuestros pasos han sido inciertos, y las dudas nos han hecho andar con lentitud e inseguridad por el camino que este curso señala. 6Pero ahora vamos a ir más de prisa, pues nos estamos acercando a una mayor certeza, a un propósito más firme y a una meta más segura.

2. Padre nuestro, afianza nuestros pasos. 2Aplaca nuestras dudas, aquieta nuestras santas mentes, y háblanos. 3No tenemos nada que decirte, 4pues sólo deseamos escuchar Tu Palabra y hacerla nuestra. 5Guía nuestras prácticas tal como un padre guía a su hijo pequeño por un camino que éste desconoce, 6pero que aun así, el hijo lo sigue, seguro de que está a salvo porque su padre le muestra el camino.

3. De este modo es como llevamos nuestras prácticas hasta Ti. 2Si trope­zamos, Tú nos levantarás. 3Si se nos olvida el camino, sabemos que Tú siempre lo recordarás. 4Y si nos extraviamos, Tú no te olvidarás de llamarnos. 5Aligera nuestros pasos ahora de modo que podamos caminar con mayor certeza y mayor rapidez hasta Ti. 6Y aceptamos la Palabra que Tú nos ofreces para unificar nuestras prácticas, a medida que repasamos los pensamientos que Tú nos has dado.

4. He aquí -al final de este párrafo- el pensamiento que debe preceder a los pensamientos que vamos a repasar. 2Cada uno de éstos clarifica algún aspecto de dicho pensamiento o contribuye a hacerlo más significativo, más personal y verdadero, así como más descriptivo del santo Ser que compartimos y que ahora nos preparamos para conocer de nuevo:

3Dios es sólo Amor, y, por ende, eso es lo que soy yo.

4Sólo este Ser conoce el amor. 5Sólo sus pensamientos son perfec­tamente congruentes; sólo ese Ser conoce a Su Creador, se com­prende a Sí Mismo y goza de un conocimiento y amor perfectos, así como de un estado de unión constante con Su Padre y Con­sigo Mismo.

5. Y Eso es lo que nos espera al final de la jornada. 2Cada paso que damos nos acerca un poco más. 3Este repaso acortará el tiempo de manera inconmensurable si tenemos presente que Eso es nuestra meta y que a medida que lo ponemos en práctica es a Eso a lo que nos acercamos. 4Levantemos de las cenizas nuestros corazones y dirijámoslos hacia la vida, recordando que Eso es lo que se nos promete, y que este curso nos fue enviado para allanar el sendero de la luz y enseñarnos, paso a paso, cómo regresar al eterno Ser que creíamos haber perdido.

6. Yo te acompaño en esta jornada. 2Pues por el momento com­parto tus dudas y tus miedos, de manera que puedas recurrir a mí que conozco el camino por el que se supera toda duda y temor. 3Caminamos juntos. 4Es preciso que yo entienda lo que es la incertidumbre y el dolor, aun cuando sé que no tienen ningún significado. 5Sin embargo, un salvador debe permanecer con aquellos a quienes enseña, viendo lo que ellos ven, pero conser­vando en su mente el camino que lo condujo a su propia libera­ción, y que ahora te conducirá a ti a la tuya junto con él. 6Al Hijo de Dios se le sigue crucificando hasta que camines por esta senda conmigo.

7. Mi resurrección se repite cada vez que conduzco a un hermano sin contratiempo alguno allí donde la jornada termina para ya no recordarse más. 2Me siento renovado cada vez que un hermano aprende que hay un camino que nos libera a todos de la aflicción y del dolor. 3Y renazco cada vez que un hermano se vuelve hacia la luz que mora en él y me busca. 4No me he olvidado de nadie. 5Ayúdame ahora a conducirte de regreso allí donde la jornada empezó para que puedas llevar a cabo otra elección conmigo.

8. Libérame mientras practicas una vez más los pensamientos que te he traído de Aquel que ve tu extrema necesidad, y que conoce la respuesta que Dios le ha dado. 2Juntos repasaremos estos pen­samientos. 3Juntos les dedicaremos nuestro tiempo y esfuerzos. 4Y juntos se los enseñaremos a nuestros hermanos. 5Dios no permiti­ría que en el Cielo faltase nada. 6Éste te está esperando, al igual que yo. 7Sin ti yo estoy incompleto. 8Conforme me complete regresaremos juntos a nuestro hogar ancestral, el cual se preparó para nosotros desde antes de que el tiempo comenzara, y se ha mantenido a salvo de los azotes de éste, así como inmaculado y seguro, tal como será cuando al tiempo le llegue su fin.

9. Permite, entonces, que este repaso sea el regalo que me haces a mí. 2Pues esto es lo único que necesito: que oigas mis palabras y que se las ofrezcas al mundo. 3Tú eres mi voz, mis ojos, mis pies y mis manos, con los cuales llevo la salvación al mundo. 4El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. 5A Él nos dirigimos juntos. 6Toma a tu hermano de la mano, pues no es éste un camino que recorramos solos. 7En él yo camino contigo y tú conmigo. 8La Voluntad del Padre es que Su Hijo sea uno con Él. 9¿Cómo no iba a ser, entonces, todo lo que vive uno contigo?
10. Permite que este repaso sea un intervalo en el que comparti­mos una experiencia que es nueva para ti, aunque tan antigua como el tiempo e incluso aún más antigua. 2Santificado sea tu nombre 3e inmaculada tu gloria para siempre. 4Tu plenitud ahora es total, tal como Dios lo dispuso. 5Tú eres Su Hijo, y completas Su extensión con la tuya. 6No practicamos sino una antigua ver­dad, que sabíamos desde antes de que la ilusión pareciese apode­rarse del mundo. 7Y le recordamos al mundo que está libre de toda ilusión cada vez que decimos:

8Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

11. Con esto damos comienzo a cada día de nuestro repaso. 2Con esto empezamos y con esto concluimos cada período de práctica. 3Y con ese pensamiento nos vamos a dormir para despertar con esas mismas palabras de nuevo en nuestros labios, y darle así la bienvenida al nuevo día. 4Todo pensamiento que repasemos lo envolvemos con ése; y utilizaremos dichos pensamientos para mantenerlo firme en la mente y claro en nuestra memoria a lo largo del día. 5Y así, cuando hayamos terminado este repaso, habremos reconocido que las palabras que decimos son verdad.

12. Las palabras, sin embargo, no son sino recursos auxiliares y, excepto por el uso que hacemos de ellas al principio y al final de cada período de práctica, se usarán sólo para recordarle a la mente su propósito, según lo dicte la necesidad. 2Ponemos nues­tra fe en la experiencia que se deriva de las prácticas, no en los medios que utilizamos. 3Esperamos la experiencia, y reconocemos que sólo en ella radica la convicción. 4Usamos las palabras y trata­mos una y otra vez de ir más allá de ellas hasta llegar a su significado, el cual está mucho más allá de su sonido. 5Este se hace cada vez más tenue hasta que finalmente desaparece, a medida que nos acercamos a la Fuente del significado. 6Y Ahí es donde hallamos reposo.
                                                                

LECCIÓN 173

Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

1. (155) Me haré a un lado y dejaré que Él me muestre el camino.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

2. (156) Camino con Dios en perfecta santidad.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.


¿Qué me enseña esta lección?

1. (155) Me haré a un lado y dejaré que Él me muestre el camino.
2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.


He creído gobernar el timón de mi nave, sin embargo, nunca he sido dueño de mi destino.

He deseado dirigir mi rumbo hacia aguas tranquilas, pero aún así no he podido evitar hacer frente a vientos desenfrenados y a furiosas tormentas.

A veces, mis vigías han confundido la tierra firme, con aguas pantanosas…

En ocasiones, mis días de paz se han visto alterados por el acoso de terribles pesadillas que han enturbiado mis horas de vigilia y de sueños…

Hoy me haré un lado, pues al final de mi travesía he descubierto que, tan sólo Dios, es el capitán de mi reino.

Hoy me haré, felizmente, a un lado y cederé el timón de mi nave a mi Creador, pues Él me mostrará el Verdadero Camino…


2. (156) Camino con Dios en perfecta santidad.

2Dios es sólo Amor y, por ende, eso es lo que soy yo.

Cuando elijo ver con los ojos del cuerpo, a pesar de verme rodeado por las muchas criaturas que viven en el mundo, no puedo evitar sentir una profunda soledad.

Es la consecuencia de lo que he fabricado. El falso error en la separación, me ha llevado a sentirme aislado de mis hermanos; me ha conducido a protegerme de ellos, al entender que pretenden atacarme para poseer lo que es mío.

Sí, cuando me identifico con el ego, no puedo evitar caer en el pesimismo, en la desilusión, en la apatía, en el desánimo, en la confusión, en un querer y no poder… confundo fácilmente el amor, con el deseo…

Buscamos relaciones especiales, en un intento de compensar todas esas emociones contradictorias. Cuando las encontramos, en un intento de compensar nuestras necesidades internas, proyectamos sobre el otro nuestras sombras y de este modo, nos sentimos aliviados al poder juzgarlas fuera de nuestra identidad…

Aquello que no es santo, aquello que no es consecuencia de la Verdadera Unidad, del Amor, de la Eternidad, nunca podrá convertirse en nuestro perfecto acompañante… pues la Ilusión y la Verdad no pueden coexistir.

Cuando caminamos con nuestro Invitado, la necesidad deja de ser nuestra realidad. En su lugar Todo es Abundancia.

miércoles, 21 de junio de 2017

Solsticio de Verano: "El Rito de la Culminación de la Luz"

Las leyes de la Naturaleza, en plena armonía con las leyes cósmicas, nos enseña en sus constantes ciclos evolutivos, que todo lo creado en el plano más denso de la Energía -el físico-, sigue las cuatro fases inscritas secretamente en el nombre sagrado de Jehová –Yod, He, Vav, He-, es decir, nace, crece, se reproduce y en última instancia, muere para poder así, volver a nacer y dar lugar a un nuevo ciclo.


Cuando estudiamos el Génesis, con el propósito de conocer nuestro origen creativo, vemos como todo surgió en el Primer Día Cósmico, en el que el Creador separó la luz de las tinieblas, unas "tiniebla" cuya interpretación está más allá de toda idea de manifestación negativa y maliciosa. Más acertado sería hablar de caos, esto es, una situación en la que los diferentes elementos, materiales creadores, se encontraron. Por tanto, separar la luz de las tinieblas, supuso el primer paso de establecer orden en aquella situación primigenia, caótica. 

La Luz, es el Principio Inteligible, es decir, el Principio que ha de permitirnos comprender la creación, y de comprender el mundo en el que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que nuestro origen, así como el origen de todo lo creado, es la Luz. Mucho ha viajado el verdadero Ser desde aquel Primer Día Cósmico, y en la medida en que hemos ido adquiriendo ropajes más densos, la consciencia ha ido oscureciéndose y olvidándose de su procedencia, de su verdadera patria, de su linaje.

Actualmente, la evolución nos sitúa en el Cuarto Día de la creación, y la característica más común que todos vivimos, es que la Luz es encuentra envuelta y oculta en la materia más densa. El hombre se encuentra identificado con este envoltorio temporal y perecedero, y si su nivel de conciencia no se encuentra, excesivamente, materializada, puede comunicarse conscientemente con su verdadera identidad.
La humanidad, en este proceso de aprendizaje no se ha encontrado jamás sola. Siempre ha contado con el apoyo y supervisión de Seres Espirituales de un nivel superior, cuya misión les lleva a ser servidores de sus Hermanos Menores. Gracias a su dirección, hemos recibido enseñanzas de manos de la naturaleza, pues en ésta se encuentra inscrita la sabiduría divina. Es así, como gracias al conocimiento de los Astros, hemos podido seguir y adaptar nuestro comportamiento humano al divino.
La astrología ha existido desde los albores de la humanidad en el actual Periodo de Manifestación. Ella ha sido la herramienta más utilizada en la antigüedad para establecer un lenguaje de comunicación entre el Macrocosmos-Dios y el Microcosmos-Hombre.
Dentro de ese amplio programa de estudio que podemos desarrollar en relación a esta idea, hoy recogemos el significado espiritual y oculto de los Solsticio, al cual hemos llamado “La Ruta de la Luz”.

El estudio de los Solsticio de Invierno-Capricornio-Nochebuena y de Verano-Hogueras de San Juan, ponen de manifiesto el nacimiento y muerte de la Luz. Todos sabemos que en el Solsticio de Invierno, a nivel físico experimentamos la noche más larga y el día más corto del año. Asimismo, en el Solsticio de Verano, siempre a nivel material, celebramos el día más largo y la noche más corta del año. ¿Qué significado espiritual debemos extraer de estos eventos? ¿Cómo se comportará el hombre en estos periodos? ¿Por qué se celebra en estas épocas, dos rituales tan importantes como el nacimiento de Jesucristo y las Hogueras de San Juan?
Es evidente, que los ciclos estacionales no se han establecidos sólo y exclusivamente con el fin de medir temporalmente el ciclo anual. La antropología ha puesto de manifiesto, cómo aún hoy, las tribus más primitivas y salvajes, celebran sus fiestas ritualísticas más importantes coincidiendo con estos eventos cósmicos. En verdad, toda la humanidad sigue casi al pie de la letra, aunque en su mayoría de un modo inconsciente, el ciclo natural marcado por la ruta solar en su rotación, aparente, anual.

SOLSTICIO DE VERANO: “El Rito de la Culminación de la Luz”
Coincidiendo con el Signo Angular de Cáncer, el tránsito solar en esta época del año, mes de junio, permite gozar del auge de la Luz-día, sobre las Tinieblas-noche. El mensaje simbólico es fácil de comprender. Es la época del año en la cual, la conciencia, se encuentra más pletórica de Luz, es decir, es el momento clave para lograr vencer las "tinieblas" que todos ocultamos en nuestro interior. En términos psicológicos, diríamos que la conciencia adquiere mayor protagonismo, tiene mayor volumen que el inconsciente, y la voluntad domina a los instintos. El Espíritu se encuentra fortalecido para vencer la parte más oscuras del Ser. Esta es la razón por la cual se celebra el ritual de San Juan, en el que el Fuego, “Aur” en hebreo, quema lo antiguo, lo inferior, lo negativo, las tinieblas.
Pero para conquistar este punto álgido, el Sol-Luz-Consciencia, ha debido de realizar un largo recorrido desde su nacimiento, el cual se produjo precisamente en el anterior Solsticio, el de Invierno, el cual se manifiesta en el signo de Capricornio.
Si tomamos un mándala astrológico y situamos a Cáncer en el Signo del Ascendente, con el propósito de estudiar el esplendor de la Luz, y trazamos el trayecto que va desde Capricornio hasta dicho signo, estaremos conociendo los “trabajos” que el Hombre ha de realizar para vencer a las Tinieblas. Estos tramos del camino son los comprendidos por los signo de Acuario, Piscis, Aries, Tauro y Géminis.
Si el Ascendente marca la estructura física del Ser, en este estudio, Cáncer es el signo que nos habla de la personalidad de la Luz. En este caso diremos que la Luz se convierte en Amor, puesto que Cáncer es la puerta de entrada del Elemento Agua, cuyas energías encuentran su origen en el Amor. ¿Acaso el rostro del Padre no se hace visible en Jesucristo, Arquetipo del Amor Puro? Por lo tanto el Propósito del Solsticio de Verano es Ser Puro activando el Amor al Padre en su aspecto femenino, el Agua-Sentimiento.
Para alcanzar el nivel de Cáncer, partiendo desde Capricornio, hemos de pasar por Acuario, es decir, debemos comprender mentalmente la relación de Hermandad que existe entre los Seres, en el sentido de que somos Hijos de un mismo Padre. Debemos recorrer el trayecto marcado por Piscis, el periodo cuaresmal, en el que las Emociones-Deseos, deben dejar de alimentarse de los bajos instintos y renunciar a comer de la “carne”, energía material. Es época de purificación.
Pasado estos tramos, penetramos en la nueva tierra representada por Aries. Es la Pascua, en la que gran parte de la humanidad celebra la pasión de Cristo. Con ello, debemos dirigir nuestros trabajos hacia la conquista del nuevo mundo. Es tiempo de revitalización. La Primavera nos “excita” para que afrontemos nuevas empresas. Es el tiempo en el que debemos movilizar nuestra voluntad, para que nos guíe por las sendas inspiradas por nuestro Padre. Nuestros sentimientos de independencia y emancipación deben dar lugar al expreso deseo de llevar a cabo la Voluntad del Padre.
El impulso creador nos llevará a la tierra de Tauro, donde nos encontraremos en plena comunión con el esplendor de la naturaleza. Ello nos invita a ser agentes activos en el arte de embellecer nuestra vida y la de cuantos nos rodean. Debemos convertirnos en los pechos fértiles de la Vaca Sagrada, dispuestos siempre a amamantar y alimentar a cuantos tengan necesidad de saciar su apetito. Debemos estar en disposición de dar, puesto que con esta actitud estaremos siendo ejecutores del amor.

Y por último, en la antesala de Cáncer, nos hallamos con los trabajos de Géminis. Si nos damos cuenta, Géminis es el signo VI contando desde Capricornio-Nacimiento de la Luz. Sí sabemos que a través del canal VI, se nos ofrece la oportunidad de Servir, diremos que el acto de servicio que nos permitirá alcanzar el triunfo de la Luz, queda en manos del uso que hagamos de las energías de Géminis: del conocimiento, de la mente, de la comunicación.
En el capítulo I de San Juan, nos dice el evangelista: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era Dios y el Verbo estaba en Dios”.
Ese Verbo es la herramienta utilizada por Dios para crear el Universo. Si el Verbo era Dios y estaba en Dios, estamos afirmando que el Verbo era la Luz, pues Dios es Luz, y estamos afirmando igualmente, que el Verbo es Amor, pues Dios es Luz y la Luz se manifiesta a través del Amor.
Por lo tanto, diremos que el trabajo final que permitirá a la Luz-Amor-Cáncer alcanzar su esplendor, será la correcta utilización del Verbo Géminis. Es por ello de vital importancia que hagamos un uso correcto del poder de la palabra.