jueves, 27 de abril de 2017

Cuentos de Hadas, Astrología y Simbología: "La Bella y la Bestia". 1ª parte


“Todos son necesarios, al igual que los ingredientes de un gazpacho”
Al abordar este tema, me siento obligado a analizarlo desde tres perspectivas diferentes. Por un lado, describir la importancia de los Cuentos de Hadas en el desarrollo de la psique humana. Por otro, compartir una visión nueva y diferente del empleo de la Astrología en nuestras vidas, y por último, sin que ello le reste importancia, un acercamiento al lenguaje de los símbolos, como herramienta, imprescindible, para conocer el mensaje de nuestro Yo Espiritual y de nuestro inconsciente.

Para desarrollar el primer objetivo, haremos un acercamiento psicológico de la importancia de los Cuentos de Hadas y basaré este estudio en la visión recogida por un importante y célebre psiquiatra y psicólogo infantil, el Doctor Bruno Bettleheim, experto en educación de niños difíciles y en cuyo sistema pedagógico, estudió profundamente la influencia de los Cuentos de Hadas en la educación.
En su obra “Psicoanálisis de los Cuentos de Hadas” (ed. Crítica), examina los cuentos más conocidos de la cultura occidental y pone de relieve su función liberadora y formativa para la mentalidad infantil.

Para desarrollar el segundo de los objetivos, presentar una visión distinta, original y creativa de la Astrología, voy a analizar uno de los Cuentos de Hadas más simbólicos y que hoy en día está muy de moda, me refiero a la Bella y la Bestia. Haciendo uso de Mandalas, iremos viendo como la narrativa de este cuento describe minuciosamente, las verdades que están inscritas potencialmente en los 12 Grandes Arquetipos Astrológicos que conocemos comúnmente como signos del zodíaco.
Comprenderemos, como el hombre en su progresivo desarrollo de conciencia, sigue fielmente los patrones cósmicos. Podríamos plantearnos, y así lo haremos, si los inspirados escritores de cuentos, no recibieron por vía intuitiva la comprensión de verdades que traspasaban su capacidad consciente y que sólo supieron plasmar por vía inspirativa, poética, soñadora, imaginativa, o lo que es lo mismo, inconscientemente. O tal vez, deberíamos descubrirnos ante verdaderos hacedores de la magia, que estando en posesión de conocimientos trascendentes sobre misterios ocultos de la existencia, plasmaron en un lenguaje acorde para ser entendido por el Ser Profundo, que con el tiempo adoptaron cuerpo de tradición y se convirtieron en narraciones fabulosas, en cuentos mágicos, en verdaderas obras de arte, que siempre perdurarán en el tiempo, porque en verdad expresan verdades eternas.

Así pues, vamos a contemplar a la Astrología desde su vertiente creativa, no como estamos acostumbrados a verla en su aspecto predictivo. La Astrología, abarcando el sentido más amplio que podremos conocer sobre los orígenes de nuestra naturaleza y la de las Fuerzas Creadoras, abarca un amplio terreno interpretativo, tanto es así, que tendríamos dificultad si quisiéramos poner límites a sus manifestaciones.
En la actualidad, hablamos de Astrología Mundana, para referirnos a las interpretaciones de cartas propias de países, de gobiernos.  Hablamos de Sinastría, para abarcar el estudio de Cartas Astrales en el terreno de las relaciones humanas o de pareja. Hablamos de Astrología Horaria para estudiar hechos y fenómenos que forman parte de nuestra cotidianidad. Hablamos de Astrología Predictiva, y entonces hacemos referencia a cálculos de Cartas basadas en la Teoría de las Progresiones o Revoluciones. Igualmente, podemos ampliar el estudio astrológico y aplicarlo al terreno de la salud y entonces hablamos de Astrología Médica, o al terreno del progreso psicológico y hablamos de Astrología Psicológica.

En el estudio, abarcaremos aspectos de la Astrología Espiritual, de la Astrología Cabalística y de la Astrología Psicológica.
Al igual como ocurre con los Cuentos de Hadas, que como hemos dicho expresan verdades eternas, la Astrología se expresa en esos mismos términos de eternidad y debemos añadir que abarca un sentido holístico del Ser y de su existencia.
Por último, y para cubrir el tercero de los objetivos marcados, nos ocuparemos de analizar los símbolos, lo que nos permitirá conocer las claves que son necesarias para poder comprender el lenguaje con el que normalmente se expresan los Cuentos de Hadas, el mismo lenguajes con el que se expresa nuestro Yo Espiritual y que además de los Cuentos, podemos ver expresado en los sueños y en las anécdotas circunstanciales de nuestras vidas.
Citando a Bruno Bettelheim: “Si deseamos vivir, siendo realmente conscientes de nuestra existencia, nuestra necesidad más vigente y difícil es la de encontrar un significado a nuestras vidas”.

“No se adquiere repentinamente, ni a una edad determinada, sino que se logra tras haber alcanzado la madurez psicológica, y esto, exige un largo desarrollo”
“Hay demasiados padres que exigen que las mentes de sus hijos funcionen como las suyas. Sin embargo, la autocomprensión, se desarrolla tan lentamente como nuestro cuerpo y mente”.

“Actualmente, la tarea más importante y al tiempo la más difícil en la educación de un niño es la de ayudarle a encontrar sentido a la vida”.
“El niño mientras se desarrolla debe aprender, paso a paso, a comprenderse mejor. Para alcanzar un sentido más profundo, es preciso creer que uno puede hacer una importante contribución a la vida, si no ahora, en el futuro”.

“En esta tarea, nada más importante que el impacto que causan los padres y aquellos que están al cuidado del niño; en segundo lugar, lo ocupa en importancia, nuestra herencia cultural y la literatura aporta una gran información”.
“La literatura, si quiere enriquecer la vida de un niño debe estimular su imaginación, ayudarle a desarrollar su intelecto y a clarificar sus emociones; ha de estar de acuerdo con sus ansiedades y aspiraciones, hacerle reconocer plenamente sus dificultades, al tiempo, que le sugiere soluciones a los problemas que le inquietan".

Resumiendo, debe estar relacionada con todos los aspectos de su personalidad al mismo tiempo.
Este es el papel de los Cuentos de Hadas, ya que de ellos se puede aprender mucho sobre los problemas internos de los seres humanos.

¿Cuáles son las aportaciones de los Cuentos de Hadas?         
  • Aportan importantes mensajes al consciente, preconsciente e inconsciente.
  • Hacen referencia a los problemas humanos universales que preocupan a la mente del niño que se encuentre en desarrollo.
  • Aportan una enseñanza moral (bien-mal).
  • Enseña que la lucha entre las serias dificultades de la vida es inestable, y que estas, cuando son afrontadas con valor, se llega a dominar y alcanzar la victoria.
  • Nos enseña sobre la polarización de la mente.
  • Ayuda a la comprensión y alienta el desarrollo de su personalidad.
  • Ayuda a conectar con el aspecto religioso de la vida.
  • Es terapéutico, encuentra las soluciones mediante la contemplación de la historia.
Continuará

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 117

LECCIÓN 117

Para los repasos de mañana y noche:

1. (103) Dios, al ser Amor, es también felicidad.

2Quiero recordar que el amor es felicidad y que nada más me puede hacer feliz.
3Elijo, por lo tanto, no abrigar ningún sustituto para el amor.

2. (104) Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.

2EI amor, al igual que la dicha, constituyen mi patrimo­nio.
3Éstos son los regalos que mi Padre me dio.
4Acep­taré todo lo que en verdad me pertenece.

3. A la hora en punto:
2Dios, al ser Amor, es también felicidad.

3Media hora más tarde:
4Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.

¿Qué me enseña esta lección?

1. (103) Dios, al ser Amor, es también felicidad.

Albergamos la falsa creencia de que merecemos el castigo de Dios por haberle fallado.

Nos sentimos pecadores y buscamos en el castigo, la redención de nuestros pecados.

Vemos el Rostro de nuestro Padre, con la faz transfigurada por la cólera y la ira…

Le tenemos miedo y temor.

¿Cómo podemos sentirnos feliz si alimentamos esta creencia?

¿Cómo podemos pensar que nuestro Padre, que nos ha creado a Su Imagen y Semejanza, libre de toda limitación, puede ser el brazo ejecutor del rigor, del dolor, de la pena?

Dios es Amor y nosotros, Sus Hijos, somos Amor.

Cuando esta Verdad forme parte de nuestra consciencia, entonces viviremos en una eterna felicidad.

Tema de reflexión: El amor hacia los hijos.

2. (104) Busco únicamente lo que en verdad me pertenece.

Somos Todo lo que es Verdadero.

Somos Amor. Somos Dicha.

Somos Paz. Somos Libertad.

Somos Abundancia. Somos Plenitud.

Somos Perfecto. Somos Eternos.

En Verdad, Somos Dios en Formación.

¿Por qué vamos a elegir la senda del dolor, de la tristeza, del sufrimiento, del miedo, del castigo, de la necesidad?

Busco únicamente lo que en verdad me pertenece y esa verdad, la he encontrado en mi interior.

Tema de reflexión: ¿Qué estás buscando?

miércoles, 26 de abril de 2017

Cuento para Tauro: "Un bello despertar - Final"

  • Y pensar que tan sólo hace 20 minutos, me disponía a huir de la ciudad y procurarme una velada espléndida. Pero que más da, lo cierto es que he de acudir a la recepción de esta tarde y presentar los informes del mes. –Sr Don…, no podía alejar aquellos pensamientos de su cabeza y continuó organizando sus ideas-.
  • ¿Pero qué ocurrirá cuando sepan todos que intento negar la apertura de las exposiciones de pintura y escultura en el banco. Intentarán desollarme vivo, al igual que en la pesadilla. No, no puedo permitir que este comité de la juventud quede sin la oportunidad que merecen. Les apoyaré, y si he de enfrentarme con la oposición, no importa, aportaré de mis propios ingresos los medios para fomentar dichos actos… -aquellos pensamientos atormentaban una y otra vez el espíritu intranquilo del gran magnate, cuando, una vez más, sería el camarero quien lo haría volver a la realidad-.
  • Sr, perdóneme de nuevo, pero le vuelven a llamar por teléfono. Es un tal Sr...
  • Dígame…
Desde el otro lado del  micrófono, una voz nerviosa y entrecortada, apenas si podía hablar.
  • Señor, perdóneme la torpeza, pero el chófer está enfermo y no disponemos en estos instantes de ningún sustituto.
  • No se preocupe, iré andando.
  • Pero, ¡Sr Director! -exclamó admirado el interlocutor-, con el calor que hace...
  • Usted limítese a demorar unos 15 minutos la reunión.
  • Pero, Sr Don…
Tan sólo pudo oír el chaquillo del teléfono al colgar, quedando sorprendido por tan inesperada respuesta. 

En su paseo, cruzó su camino con dos vagabundos que tenían un particular parecido con un recuerdo no muy lejano. Se les acercaron pidiéndole ayuda o, al menos, el resto del cigarro que casi quemaba sus labios. Pasó de largo sin mirarlos; de repente, paró sus pasos y quedó inmóvil. Su cuerpo estaba rígido.

En esos momentos una luz apareció en su corazón. Algo desconocido pero bello. 

Volvió hacia atrás y habló a ambos con amabilidad. Les invitó a acompañarle en su paseo y le ofreció un cigarro a cada uno.

En su recorrido se encontraron con una lujosa pastelería y, cosa poco habitual en él, sorprendiendo incluso a los dependientes, pasó de largo, pero no sin antes haber dado a sus nuevos amigos el suficiente dinero como para que devorasen un par de docenas de dulces de los mejores. 

Anduvo con rapidez, tropezando con el bulto de un hombre inválido, que se arrastraba borracho por el suelo, balbuceando ayuda para saciar su sed de alcohol. 

No pensó en lo que debería hacer. Lo tomó en brazo y se acercó a la parada de taxis más cercana. 
  • Por favor, al hospital más próximo.
Se le estaba haciendo tarde para la entrevista. Sabía que su voto para dar una respuesta afirmativa era imprescindible y único, por lo que debía llegar antes que, los de su comité tomasen la palabra y pronunciasen la negativa. 

Se apeó delante de un gran edificio que llevaba inscrito en su fachada, en un gran rótulo luminoso, su nombre, el mismo que el de la empresa. 

Subió rápidamente las escaleras y no se preocupó en aquella ocasión, en esperar el ascensor como habitualmente solía hacer, aunque tan solo tenía que ir a la segunda planta. 

Llegó casi asfixiado y se dijo que debería perder algún peso. 

Ambos comités estaban reunidos y tan sólo esperaban, que de un momento a otro se concretara la respuesta final al proyecto. 

Pero de pronto el estrépito de la puerta al abrirse bruscamente, hizo que el que se disponía a confirmar lo que iba a ser una sentencia negativa, volviese su rostro hacia la entrada, y con expresión de satisfacción, se apresuró a dar la noticia a su jefe. 
  • Sr Director…, al fin, ya pensábamos que no vendría y nos disponíamos a refrendar, con su aprobación, el acuerdo de negación contra la apertura de las exposiciones, patrocinado por la sección de arte y…
  • Ya está bien Sr..., conozco, al igual que usted, todas las clausulas que han sido verificadas en respectivas sesiones de nuestro comité, es más, como máximo representante de él, invalido desde este momento los acuerdos obtenidos hasta la fecha y me inclino a satisfacer la demanda del comité patrocinador de la universidad de bellas artes, dándole mi aprobación para que en la fecha dispuesta se inicien las aperturas.
Nadie podía creer lo que allí estaba pasando. No daban crédito de lo ocurrido. En su comité estaban todos extrañados y sorprendidos, en cambio el comité demandante estaba, estaba, no encuentro otras palabras que las de muy agradecido y sumamente satisfecho, y no porque habían encontrado a un gran personaje de las finanzas, sino porque la belleza es un vinculo externo del amor, y aquella persona había actuado con belleza y sabiduría. Era portador de un bienestar que desprendía una gran asignatura aprendida, la de saber AMAR.


FIN

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 116

LECCIÓN 116

Para los repasos de mañana y noche:


1. (101) La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.
2La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.
3Lo único que me puede hacer sufrir es la creencia de que hay otra voluntad aparte de la Suya.


2. (102) Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.
2Comparto lo que la Voluntad de mi Padre dispone para mí, Su Hijo.
3Lo que Él me ha dado es lo único que quiero.
4Lo que Él me ha dado es lo único que existe.


 3. A la hora en punto:
2La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.


3Media hora más tarde:
4Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.


¿Qué me enseña esta lección?



1. (101) La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad.


Cuan equivocado estamos, cuando pensamos que somos herederos del pecado. 

Cuan equivocado estamos, cuando partiendo de la creencia del pecado buscamos el castigo como la única vía de redención.

Cuan equivocados estamos, cuando entendemos que para encontrar la salvación debemos sufrir, sacrificarnos e incluso morir.

Nada más lejos de la realidad. Todas esas creencias deben ser expiadas, pues dan cuerpo al error.



La Voluntad de Dios para su creación es la felicidad. Debemos regocijarnos de esa verdad y liberarnos del pesado fardo que nos mantiene prisionero de la tristeza.

Tema de reflexión: ¿Qué necesitas para ser feliz?



2. (102) Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.

¿Acaso encuentras satisfacción en el dolor?

¿Acaso encuentras felicidad en el sufrimiento?

¿Acaso encuentras libertad en el castigo?

¿Acaso encuentras paz en el sacrificio?

¿Te sientes bien aportándole significado a la culpa?

¿Encuentras valor dándole cabida al miedo?

Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.

Tema de reflexión: ¿Qué te impide ser feliz?

martes, 25 de abril de 2017

Cuento para Tauro: "Un bello despertar - 4ª Parte"

El Fiscal parecía contento con su exposición, y dirigiéndose al jurado, les dijo:
  • He aquí a un hombre, víctima de uno de los más extendido de lo errores, su ignorancia. Conociendo estos detalles y dada su demostrada entereza y su flaqueza en el amor, pido que se le ofrezca una nueva oportunidad en la que pueda demostrar su arrepentimiento. 
El Juez tomó el mallete y asintiendo en aquella petición buscó la opinión del abogado defensor.
  • ¿Tiene algo que objetar o que añadir a la petición formulada por el Sr Fiscal?
  • Nada tengo que añadir, excepto conocer la opinión de mi defendido. 
Pero cuando se iba dirigir al acusado, el Fiscal se le adelantó, interviniendo con cierta brusquedad en la sala.
  • Perdone, Sr Juez…, perdónenme todos los presentes, pero debo pedir que se demore la sentencia, pues acaba de comunicarme mi ayudante que hemos olvidado algunas acusaciones, que a nuestro entender deben ser sopesadas. Pido disculpas, pero debemos ser exhaustivos en nuestros deberes. 
Cuando todo parecía haber terminado, de nuevo aquella pesadilla parecía renacer, y en aquellos momentos el Sr Don…, se estaba preguntando si podría soportar por mucho tiempo aquella situación que se le hacía cada minuto más asfixiante. 
El Fiscal se dirigió en voz baja al abogado defensor y, tras un breve intercambio de palabras, fue la defensa la que tomó la iniciativa. 
  • Sr Juez, una vez tomada referencia de las pruebas que presenta el Sr Fiscal quisiera comenzar el interrogatorio de mi defendido…
  • Tiene usted a palabra, Sr abogado.
Desde el fondo de la sala partió un ruido sordo. Todos dirigieron sus miradas hacia aquel lugar y pudieron conocer la razón de tanto alboroto. Se trataba de una pantalla gigante que se deslizaba de una pared a otra.
Cuando todos habían satisfecho aquella curiosidad, no pudieron evitar quedarse de nuevo sorprendidos. En esta ocasión, las luces se apagaron quedando toda la habitación a oscuras, pero no por mucho tiempo, ya que de repente un haz de luz se centró magistralmente en la pantalla, tomando vida. 
La voz de la defensa sacó a todos los presentes de aquel estupor. 
  • Sr Don…, fíjese bien en la pantalla y ponga atención. Díganos, si su actuación es correcta, o por el contrario no lo es. 
Inmediatamente la pantalla se transformó y el acusado se vio paseando. Se dirigía al centro de la ciudad. Como en tantas ocasiones solía hacer, gustaba de ir deleitando un buen cigarro puro y pudo comprobar cómo muchos a su paso le saludaban y felicitaban. Eran aquellos que algún día esperaban recibir favores de él. 
En aquella ocasión le salieron al paso varios mendigos, pidiéndole y rogándole que les ayudase o al menos, les entregase el aromático cigarro que ya casi consumía entre sus labios.
Pudo ver cómo despedía de un puntapiés a aquellos personajes, al tiempo que escupía a su lado despectivamente. 
Cuando hubo andado varios metros se encontró a un pobre hombre que le saludó afectivamente. A éste le faltaba una pierna y vendía papeletas de rifa. Se acercó a él -como siempre hacía-, y le devolvió el saludo dando un suave golpe en su hombro. Tuvo la oportunidad de comprar varias participaciones de rifa y entregó, a petición de aquel infeliz, una suntuosa propina. Él sabía que aquel desdichado había perdido la pierna debido al abuso de la bebida y que su dinero le proporcionaría la posibilidad de que le amputasen la otra. Pero ello no parecía importarle al distinguido Sr Don…
Se paró de nuevo, sometiendo al escaparate de una lujosa pastelería a un minucioso análisis; al cabo de un tiempo se decidió por un par de aquellos dulces de crema con nata de chocolate, y un par de aquellos otros de piñones; aún le cabrían unos tocinitos de cielo, aunque con la torrija no podría. 
Volvió el rostro y pudo encontrar de nuevo la imagen de los vagabundos que le observaban fijamente, con expresión de extrañeza e incomprensión.


Fue en ese momento de tensión cuando, de repente, la imagen desapareció y, en su lugar, se dejó oirá la voz, de la defensa.
  • Y bien… ¿qué le ha parecido su actuación?
  • Creo que estoy un poco confundido -explicó el acusado sin comprender lo que sucedía-. Tenía entendido que es usted mi abogado defensor, ¿no es cierto?
  • Está usted en lo cierto, Sr Don…, gracias a mi actuación su alma quedará limpia de escoria. Y ahora si le parece podemos continuar…
  • Prefiero no contestar su pregunta! -contestó indignado el acusado-.
  • Sepa usted, Sr Don…, que su acción no fue de indiferencia y, por lo tanto no será arrojado al Valle de la Nada, pero también es cierto que tampoco fue la más adecuada. Tan sólo demostró usted ser una persona de grandes instintos y deseos humanos, pero está muy lejos aún del verdadero sentimiento, de lo que es Amor.  
Viendo que el acusado no contestaba, hizo un ademán, indicando al Juez que daba por finalizada su intervención.
  • Tiene usted la oportunidad de presentar su testigo Sr Fiscal. Por favor sea breve, nuestro tiempo se agota. 
De nuevo el proyector se puso en funcionamiento, y en esta ocasión pudo ver la imagen de un señor de avanzada edad, su pelo era blanco y poco cuidado, su delgadez le daba una presencia lastimosa, pero no por ello parecía estar descontento. Su rostro permanecía aún oculto, pero su vida era reconocida para el acusado. Le conocía como así mismo, y su mayor asombro fue cuando aquel anciano descubrió su arrugado rostro.

No pudo controlar su sorpresa y admiración. Aquel hombre era el mismo. Aquel cuerpo esquelético y deforme era él. Parecía estar arruinado físicamente pero, sin embargo, emanaba una gran vitalidad moral. Aquella persona estaba entregada a la contemplación , mientras daba de comer a los pájaros.

Las personas que paseaban, le miraban extrañados, pero una gran parte de ellos conocían la historia de un gran magnate, rico y agraciado, que abandonó todas sus riquezas por una vida mediocre y pasiva en los negocios, pero pletórica de paz interna.

Sr Don…, se preguntaba como podía estar allí, en aquella pobre situación, y sus deseos parecieron haber sido oídos por el viento y transmitidos al proyector.

Pudo ver, cómo a causa de su egoísmo e impetuosidad, llevó a la ruina a todos aquellos que le rodeaban.
Acabó con la vida de su esposa, la cual en sus últimos días de vida lamentó haberse unido a aquel monstruo humano. Su hija abandonó el hogar y desde ese día fue desheredada, pero cualquier situación era mejor que estar conviviendo con aquel ser sin amor.

El resultado de sus viles actuaciones hizo que todos se pusieran en su contra y quedara solo y arruinado.
Aquel golpe no pudo soportarlo y su mente quedó turbada, para ya nunca más volver a dirigir ninguna empresa, por insignificante que esta fuese.

Habla salido del centro psiquiátrico hacia pocos años. Ya era un indefenso anciano que acabaría sus últimos días en unos de aquellos fríos bancos del parque, con la única distracción y amistad que la que encontraba en los pájaros.
  • ¿Le ocurre algo Sr Don…? Parece que está usted afectado en grado extremo. ¿Qué le ha parecido su propia vida Sr Don... ?  
Las palabras del Fiscal coincidieron con el final de aquellas escenas, y de nuevo se dirigían al acusado.

Pero éste, no podía hablar, estaba mudo y sediento de vida, pero no por ello le impidió que en un último esfuerzo y, vencido en aquella cruel batalla, musitase:
  • Por favor, sáquenme de aquí. Por favor, sáquenme de aquí. -repetía una y otra vez el acusado-.
  • Señores del jurado, pueden dar ustedes el veredicto. ¿Creen que el acusado es culpable o inocente? -las palabras del Juez fueron inflexibles-. 
De entre el jurado, una persona se levantó. El veredicto estaba a punto de convertirse en una sentencia. Todos estaban pendiente de aquella decisión, todos menos uno, el acusado, el Sr Don…
  • Declaramos al acusado, ¡CULPABLE!. 
El Juez alcanzó rápidamente el mallete y levantando su diestra golpeó tres veces seguida en su mesa, al tiempo que dijo:
  • Sr Don..., póngase de pie. Debe conocer que en la causa que le ha sido promovida se le juzga a usted culpable de los cargos ya expuestos en esta sala, y por lo tanto, deberá usted decidir entre el futuro que se le abre con un horizonte pobre y sin placeres, o un pasado, donde usted encontrará un vacío sin límites. 
Viendo que no recibía respuesta, el Juez insistió una y otra vez, hasta que...
  • Sr Don…, Sr Don…, conteste a nuestra pregunta.
  • Sr Don…, Sr Don…, despierte, lo llaman por teléfono…
  • ¡Qué…! ¿Qué ocurre?. No, no, yo no puedo… Sí prometo…
  • Perdone Sr Don… creo que ha tenido usted una pesadilla. Quedó usted profundamente dormido y no quise molestarle. Su llamada Señor.
  • Gracias, gracias, muchas gracias. Espere, tenga usted, por sus servicios.
  • Le estoy, muy agradecido. 
El camarero quedó sorprendido por aquel gesto de generosidad y fue rápidamente a dar cuenta de ello a su jefe, ya que suponía algo excepcional, que la propina la hubiese entregado el rey de las finanzas, y vaya propina.
  • Señorita, por favor, póngame con el Sr... 
Aún no se podía creer que estuviese despierto. Buscó en el bolsillo del chaleco el reloj, y cual fue su sorpresa al comprobar que no eran las tres aún.
Le era imposible creerlo. Había estado dormido tan sólo 15 minutos y la pesadilla, aquel sueño, pareció durar toda una vida. 

  • Señor..., por favor mándeme urgentemente al chófer, estoy en el restaurante. Tengo que presentarme sin falta ante de las tres en el comité. Gracias!
Continuará...

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 115

LECCIÓN 115

Para los repasos de mañana y noche:


1. (99) La salvación es mi única función aquí.

2Mi función aquí es perdonar al mundo por todos los errores que yo he cometido. 3Pues así me libero de ellos junto con él.

2. (100) Mi papel en el plan de salvación de Dios es esencial.

2Soy esencial en el plan de Dios para la salvación del mundo. 3Pues Él me dio Su plan para que yo salvara al mundo.

3. A la hora en punto:
2La salvación es mi única función aquí.

3Media hora más tarde:
4Mi papel en el plan de salvación de Dios es esencial.



¿Qué me enseña esta lección?



1. (99) La salvación es mi única función aquí.

Albergar la creencia de que estamos separados de Dios, nuestro Creador, es un error que nos mantiene identificados con la culpa, el miedo, el dolor y el sufrimiento, como vías de pulgar y pagar por nuestros pecados.

Esa es la base de las creencias del ego y la causa que da origen al padecimiento y a la enfermedad.

La salvación se convierte en nuestra única función, pues es necesario que perdonemos el error que nos mantiene identificados con esas falsas creencias. En la medida que perdonamos al mundo por los errores cometidos, nos estamos liberando de ellos.

Tema de reflexión: Para salvarse no es necesario sufrir.


2. (100) Mi papel en el plan de salvación de Dios es esencial.

Sí es esencial, pues si cumplo con mi función de salvación, estaré uniéndome a todas las demás Voluntades que desarrollen igualmente la función de perdonar los errores cometidos.

Mi papel es esencial, porque soy una chispa de luz que unida a otras luces, formaremos un gran foco que disolverá cualquier vestigio de tristeza, sombra e infelicidad.

Ser conscientes de nuestro papel en el plan de Dios, nos lleva a aceptar la voluntad de ser sembradores del Amor, de la Dicha, de la Paz y de la Felicidad.

Tema de reflexión: ¿Cómo crees que puedes ser útil en el plan de salvación?

lunes, 24 de abril de 2017

Cuento para Tauro: "Un bello despertar - 3ª Parte"

  • Sí, sí…, tengo esposa y una hija… -contestó nerviosamente, comprobando que incluso el tono de aquella voz era idéntico al suyo-.
  • ¿Es usted feliz en su matrimonio, Sr Don…?
  • Siempre lo he sido.
  • ¿Lo es ahora, Sr Don…?
  • Sí…, lo soy…
  • Sr Don…, preste mucha atención a esta pregunta y piense la respuesta antes de contestar, ¿ha amado usted a otra mujer que no haya sido su esposa?
La respuesta se demoraba y en vista de ello, el abogado defensor repitió la pregunta.
  • Insisto nuevamente Sr Don… ¿ha amado usted en alguna ocasión a otra mujer que no fuera su esposa?
Antes de que pudiera contestar, el Juez tomó la palabra y le observó en voz alta, para que el jurado allí presente pudiese oírlo:
  • Sr Don…, como ha podido observar no ha tenido usted que tomar juramento en la Biblia. Ello ha sido debido a que en nuestros archivos, contamos con un historial donde se encuentra escrita toda su vida. Por lo tanto, le invito cortésmente a dar una respuesta.
No sabia que hacer. Para él, aquello pasó a ser como un juego del que desconocía las reglas y que poco a poco se la iban haciendo ver. No sabía quién ganaría, ni como terminaría todo aquello, pero algo le empujaba a seguir el juego.
Armándose de valor y de coraje, el Sr Don… se enfrentó ante el jurado y contestó:

  • No…, jamás he amado a otra mujer que no fuese mi propia esposa.
  • Gracias, Sr Don…, -exclamó la defensa, muy satisfecha, al tiempo que se dirigía al Juez para indicarle su decisión-. La defensa ha terminado. No haré más preguntas.
  • Es su turno Sr Fiscal, tiene usted la palabra.
  • Su nombre completo es Sr Don… ¿no es cierto? –así comenzó su interrogatorio el Fiscal-.
  • Sí…, lo es.
  • ¿Qué edad tiene actualmente Sr Don...?
  • 57 años…
  • ¿Con qué edad se casó Sr Don...?.
  • Con 30 años…
  • ¿Tiene usted hijos…?
  • Sí tengo una hija, pero eso ya consta en el sumario, - contestó Sr Don… un poco contrariado por aquella pregunta, pues no comprendía qué tendría que ver su hija con toda aquella confabulación odiosa.
  • ¿Qué edad tiene su hija Sr Don...?
  • Si mal no recuerdo cumplirá 22 años en el mes de octubre, pero ¿puede decirme por qué razón mezcla a mi hija en este asunto?. Ella, nada tiene que ver con todo este teatro. ¿A dónde quieren llegar?
  • ¿Es cierto que es hermosa, pero que por causa de una enfermedad se siente muy infeliz?
El rostro desfigurado del acusado sufrió una nueva alteración. En esta ocasión sus ojos se inyectaron con la agonía de la impotencia y su voluntad no pudo evitar, que de ellos fluyeran lágrimas de dolor y de decepción...
Haciendo un gran esfuerzo el Sr Don… elevó su rostro y, dirigiéndose al Sr Fiscal, le dijo:
  • Sí, es hermosa, como usted muy bien dice. Pero sus sufrimientos han atormentado tanto su vida que, difícilmente sabrá encontrar la felicidad, a pesar de estar ya curada de su mal.
  • ¿Puede usted decirnos que mal padecía su hija?
  • Padecía una atrofia en ambos riñones que hacia necesario un tratamiento por diálisis. Pero, era tan penoso y amargo el contemplar aquel sufrimiento diario... -tras una breve pausa, siguió comentándole a todos-, el médico que la trataba nos comunicó en cierta ocasión, que había una posibilidad de que la niña pudiera poner fin al tratamiento por diálisis, pero que la oportunidad era muy remota dado que estaba supeditada a una posible donación de órganos, y había varios casos que se encontraban en la misma situación que mi hija. La lista de espera era larga. Era tortuoso, no podía resistirlo. Muchas veces pensé en que hubiese sido mucho mejor el no haberme enterado de aquella esperanza.
  • ¿Qué le ocurre Sr Don...? ¿por qué le atormenta tanto que su hija pudiese curarse? No lo entiendo, y tal vez el jurado tampoco lo entienda. ¿Podría explicárnoslo?

Una vez más, el silencio se apoderó del acusado, y una vez más el Juez tuvo que intervenir de un modo inflexible.
  • Sr Don… le recuerdo de nuevo que debe contestar a las preguntas. No olvide que su historial está en nuestras manos, pero exigimos que sea el acusado el que por si mismo reconozca sus errores. ¿Me ha entendido?
Con un ademán, el acusado asintió y se dispuso a declarar sobre la pregunta efectuada por el Sr Fiscal.
  • No pueden imaginarse cuánto hubiese dado por salvar la vida de mi hija de aquel suplicio. Cuando veía a las hijas de mis compañeros, que son de su misma edad, jugar y divertirse con toda normalidad, sin tener que ajustarse a normas, ni dietas, casi me volvía loco. Hacía cuanto estaba en mis manos para que mi hija tuviese lo mejor, pero nada de cuanto hacía llevaba hasta ella la felicidad. Cuando el doctor nos comunicó aquella posibilidad, aunque remota, hizo renacer en mí una tempestuosa esperanza. Inmediatamente, aquella ilusión que casi se había extinguido, ganó de nuevo vida, de la noche a la mañana; comprendí que la felicidad de mi hija estaba en mis manos. Había obstáculos que vencer y uno de ellos, era la espera, esperar a que alguien muriese para que mí pequeña pudiera recibir sus órganos, sus riñones. Es duro, casi siniestro, pero llegué a desear la muerte ajena. Ya sé que todos pensareis que soy un criminal, tal vez tengáis razón, pero no pude evitarlo, quiero tanto a mi hija que...
De repente aquella declaración cesó, y Sr Don cayó prisionero de sus atormentadas emociones, dejándose llevar por el desgarro de unas lágrimas que llevaban la marca de la desesperación.

  • Ama tanto a su hija que...  ¿qué nos iba a decir Sr Don…? -insistió despiadadamente el Fiscal-.
Sin poder contener sus sentimientos, Sr Don… exclamó con toda su ira…
  • Sí, amo tanto a mi hija que volvería a hacer lo mismo que hice por ella.
En la sala se podía oír perceptiblemente el jadeo nervioso de la respiración del acusado. Los demás permanecían inmóviles observando al Fiscal, que poco a poco caminaba hacia el lugar donde se encontraba el infeliz y atormentado Sr Don…
  • ¿Qué hizo usted por su hija, Sr Don...?
Aquellas palabras fueron susurradas lentamente muy cerca del rostro del acusado, lo que le llevó a reprimir el deseo de agredir al Fiscal, pero no lo hizo y si, en cambio, se enfrentó con entereza hacia todos.
  • Sí, no me avergüenza decirlo. Compré los órganos que iban a salvar a mi hija. Compré los riñones que devolverían la felicidad a mi pequeña. ¿Qué mal hay en ello? ¿Acaso podía devolverle la vida a la persona que donó voluntariamente sus órganos? Mi único mal fue el adelantar la felicidad a mi hija. Tengo dinero, mucho dinero, y aunque muchos piensan que el dinero no da la felicidad, puedo decir que a mi hija sí se la dio…
  • Bien, muy bien. Al fin ha confesado su crimen. Claro que para usted ese crimen no existe dado que no podía evitar que aquella víctima volviese a la vida. Usted, en cambio, ofreció dinero a sus padres para que le concedieran sus órganos. Pero se ha puesto a pensar, Sr Don..., si realmente la víctima no iba a sufrir después de su muerte, cuando le extirparan sus riñones. ¿Acaso desconoce usted, Sr Don... , que la muerte no existe, que el cuerpo no es más que un vehículo utilizado por una inteligencia superior, que es verdaderamente la vida, que esa inteligencia sufre una gran interferencia, cuando después de la muerte de su vehículo físico alguien experimenta con él? Usted que todo parece saberlo, ¿acaso se ha puesto a pensar, por qué su hija ha nacido para enfrentarse a esa experiencia? ¿Por qué precisamente ella, y no sus amigas? Todo cuanto le digo, está escrito en el Gran Libro de la Vida. Es por ello que usted ha sido llamado a Juicio, para que conozca sus errores y pueda rectificarlos.

...continuará